lunes, 31 de diciembre de 2007

EL 2007 DE ¡YO DIGO NO!

Fin de año, cuanto toca hacer resúmenes anuales o explicar por qué no se hacen resúmenes anuales. El caso es hacer algo. Para un servidor lo más destacado ha sido:

Los precios:
Panini los subió a principios de año y no hubo demasiadas quejas. La verdad es que ya tocaba. Norma bajó el precio de un tomo concreto, el de Top Ten, y fue la algarabía y el despiporre. No ha habido más bajadas, que yo sepa.

52:
Es una serie para yonquis de DC. A mí me gusta mucho, pero no se trata de eso, sino de que supuestamente era semanal ¡y ha salido semanalmente! Salvo unos pequeños desajustes al principio, pero ha sido un gustazo leer el número de la historia navideña en la semana de Navidad. Panini se ha propuesto mantener nueve meses de diferencia con la edición americana, pero un año sería mejor, porque el colchón de tiempo sería mayor y quizás nos evitaríamos esperas como las de The Ultimates o la que vendrá de Astonishing X-Men. Y además no leeríamos historias navideñas en septiembre.

El Jueves:
Colaboró activamente junto a independentistas catalanes y Jiménez Losantos en el resurgimiento de los sentimientos monárquicos en los españoles. El secuestro judicial sobró, como también sobró el victimismo de amigos y familiares. Todo lo cual le alegró el EGM a la revista.

Premio nacional:
El tebeo tiene al fin su Premio Nacional y el primer ganador ha sido Max con su Bardín el superrealista. Los Premios Nacionales suelen concederse a obras de autores consagrados, así que Carlos Giménez se lo llevará en cuanto empiece a publicar sus libros sobre la Guerra Civil. Por cierto que prometí comprar la obra ganadora y lo pude hacer el otro día. Ya hablaremos de ella.

Packagers:
Los innumerables packagers de Planeta parece que van mejorando poco a poco. Ya no meten la pata tanto como en el primer semestre, que casi ha sido de prácticas. Unas prácticas que hemos pagado entre todos, a precio de profesional consumado.

Megaeventos:
Civil War y Crisis Infinita han marcado el desarrollo de sus respectivos Universos, que se están moviendo a golpe de evento. La primera, más mundana, ha acabado siendo más interesante por sus consecuencias que por ella misma. Ha cambiado el Universo Marvel en su esencia, que realmente no debería ser el mismo a partir de ahora. Aunque para cambios, que veremos aquí a finales del año que viene, lo de One More Day, la saga para redefinir Spiderman, que parece escrita por el Dan Jurgens de Hora Cero. Dentro de nueve meses la comentamos.

En cuanto a Crisis Infinita, un lío cósmico de historia, de dibujantes y de todo. Y lo de hacer saltar las series un año, una tontería. Las cosas interesantes que han pasado en el Universo DC como toda la saga de Green Lantern Corps (en DC se han dado cuenta ahora de que tenían a los Jedi y a los Sith), el Superman de Johns y Donner, y el Green Arrow de Judd Winnick no necesitaban de ese recurso. La pregunta es si Crisis Final será Crisis y será Final.

Vaughan:
El guionista más interesante y versátil del año. Runaways, Los leones de Bagdad, Y el último hombre y Ex Machina. Todas con estilo propio y todas buenísimas.

El eclipse de las independientes:
En España y en EEUU, el duopolio Planeta-Panini es cada vez mayor. Cayó Recerca, sin que se haya producido la anunciada continuidad, se consumó el fin de Dude, y me da que al resto no le va como para tirar cohetes. Son intuiciones que espero que no se cumplan. En cuanto a EEUU el hecho de que no hayan surgido nuevas iniciativas editoriales ya es de notar, mientras que las ya establecidas, como Dark Horse, Image, Oni o Avatar siguen publicando pero hace mucho que no dan una noticia relevante.

Bendis:
Cada vez más alejado de los focos mediáticos se ha revelado como un estupendo usuario de la continuidad Marvel. Atentos a sus Illuminati y crucemos los dedos con Invasión Secreta, que puede estar realmente bien.

Los tomos:
Aunque siguen y seguirán coexistiendo tomo y grapa, cada vez se publican más tomos. Lo cual ha abierto acalorados debates en este blog. Mirad, mirad las entradas de abril.

La prensa:
Durante años me quejé de que en los suplementos culturales y de ocio de los periódicos se hablaba de cine, de literatura o de música pero en los periódicos no se proyectaban películas, se publicaban libros o se oía música. En cambio no se hablaba de tebeos pero sí publicaban historietas. Eso ha cambiado y cada vez hay más artículos que hablan de comics. Y cada vez con menos meteduras de pata.

Jeph Loeb:
Le siguen dando trabajo.
Vale, esto es lo que se me ha ocurrido a mí. ¿Me he dejado algo en el teclado? ¿Qué destacaríais vosotros de este último año?

Y acabamos con la felicitación de Año Nuevo.


El dibujo está más aprovechado que el smiley de Watchmen...

sábado, 29 de diciembre de 2007

A DC SE LA ZUDA

Reconvertir los tebeos clásicos a formato digital es una opción interesante para las editoriales y a la que irán tendiendo cada vez más. No despierta el mismo interés crear historietas expresamente para internet porque no se le acaba de ver grandes posibilidades de beneficio. Y con razón.

Los webcomics
llevan muchos años publicándose y son una alternativa a la muchísimo más cara publicación en papel para creadores en ciernes, pero muy pocos consiguen –si es que lo pretenden- ganancias económicas. Su finalidad suele ser permitir al artista darse a conocer o, simplemente, un cauce para su creatividad. La wikipedia afirma que hay más de 18.000 títulos, lo cual tampoco augura mucha difusión para la mayoría. Los pocos que triunfan (User Friendly, PvP, Penny Arcade,...) lo hacen gracias a la publicidad, el merchandising y la esponsorización además de los oportunos tomos recopilatorios. No es un tebeo, pero Cálico Electrónico sería un buen ejemplo de esta forma de negocio.

Scott McCloud teorizó hace siete años al respecto en su libro La revolución de los comics. El libro es interesantísimo porque abría muchas posibilidades en cuanto a formatos, (algunas de las cuales podéis ver aquí) y a su comercialización, pero nadie le ha hecho caso. Especular sobre el futuro y las posibilidades de internet es muy poco fiable. Hace siete años Terra estaba fusionada con Lycos, Dreamers era la referencia comiquera en internet, Google empezaba, no existían ni Youtube, ni Facebook, ni Blogger, ni Flickr y nadie se imaginaba lo que ahora hacemos en internet. Menos el porno. Eso sigue igual. En siete años la mitad de los nombres anteriores ya serán historia.

Tampoco era muy predecible que una gran compañía como DC dedicara aunque fuera una pequeña parte de sus esfuerzos a publicar webcomics. Su nuevo sello, Zuda Comics,
tiene formato de concurso por votación popular. Cada concursante debe mandar ocho páginas y, de entre todas las obras recibidas, la web elige diez cada mes para someterlas a votación entre los usuarios registrados. La web se reserva el derecho a nombrar “ganadores instantáneos” sin someterlos a votación, lo cual ha dado lugar a muchas suspicacias. De hecho el primer “ganador instantáneo” ha confesado que participó porque la página web se lo pidió, como si de un premio Planeta cualquiera se tratara.

El formato utilizado es el de “pantallazo”, es decir, páginas en proporción 3:4, la de las pantallas no panorámicas, de manera que cada página se ve de una vez, sin necesidad de usar barras de desplazamiento. No es muy diferente al formato de una página de 300 o de Jimmy Corrigan.

Obviamente hay de todo en cuanto a calidad, pero el experimento resulta interesante porque permite ver estilos y géneros que no vas a encontrar en un tebeo yanqui, ni siquiera en Vertigo o en una editorial independiente. Merece la pena echarle un vistazo, que son gratis y no crean problemas de conciencia. Las historietas más vistas han recibido casi 40.000 visitas, y la que menos no baja de 10.000. Zuda abre la posibilidad de que algunas de las ganadoras sean publicadas en papel, y además la página tiene publicidad de una serie de televisión, todo lo cual ayuda a la financiación.

El formato webcomic es una interesante vía, pero no tiene pinta de que vaya a eclipsar a nuestro tradicional tebeo. Quizás tendría mayor impacto si se implicara un gran nombre tipo Jim Lee o Frank Miller. Warren Ellis va a lanzar Freakangels el 15 de febrero de 2008, un día antes de su 40 cumpleaños. Habrá que echarle un ojo.

¿Alguien sigue webcomics habitualmente? ¿Alguna recomendación?

jueves, 27 de diciembre de 2007

MARVEL DIGITAL: MES UNO

Las grandes empresas de entretenimiento no acaban de saber qué hacer con internet. Si fuera por ellas lo cerraban. O se lo quedaban para ellas solas.

Si la industria del entretenimiento va a remolque de internet, la industria del comic va a remolque de la industria del entretenimiento, incluso en el pirateo, que aunque abundante, no llega a las cotas de lo que pasa con la música o el cine. A pesar de ello en los últimos meses Marvel ha lanzado a sus abogados a la caza de sitios de torrents a cuyos webmasters mandan cartas de amables formas y amenazante fondo con
el fin de que cierren el chiringuito, algo que la RIAA[1] lleva años haciendo.

Al igual que la RIAA Marvel ha empezado por prohibir para, a continuación, intentar aprovechar el tirón de internet con sus
comics digitales, una iniciativa que en su momento nos pareció tímida y rácana y que ha acabado por tener muy mala prensa en la comunidad internetera debido a las comentadas acciones legales contra páginas de torrent. La iniciativa dio mucho de qué hablar en la prensa generalista, pero luego nadie ha dicho ni mu.
Me comentaron que en la primera semana se apuntaron más de 10.000 usuarios, pero Marvel no suelta prenda de los resultados en su primer mes de andadura, que ha generado bastantes quejas por lo poco manejable del interface utilizado y, sobre todo, por la poca resolución de las imágenes, bastante peor que la de cualquier escaneo pirata. La misma cortedad de miras de la industria discográfica, que ofrece mp3s a 128 kbps y con restricciones de copia mientras que de forma fácil puedes encontrarlos gratis, sin pegas y a 192 kbps.

Aún así, tímidos o no, Marvel ha intentado algo. ¿Y DC? ¿Qué hace? Más sobre eso más adelante.

[1] La RIAA es la versión yanqui de la SGAE, a la que deja en pañales. Una de sus últimas iniciativas ha sido intentar promover una ley que eliminaría la financiación pública a los centros educativos cuyos estudiantes utilicen las conexiones de internet para descargas ilegales.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

WINICK

El programa más longevo de la MTV yanqui es The Real World, un título de lo más falso para un programa a lo Gran Hermano. Cada temporada, y van veinte, se rueda en una ciudad distinta y Judd Winick participó en la que se produjo en San Francisco en 1994.

Judd Winick era un neoyorquino del 70 que había visto frustrados sus intentos de publicar a nivel nacional su tira cómica Nuts and Bolts que había desarrollado para el periódico de la Universidad de Michigan. En aquella época compartía piso con el ahora famoso Brad Meltzer (Crisis de Identidad, JLA,...) y vio la participación en el programa de la MTV como una oportunidad de impulsar su carrera profesional. Allí consiguió amigos, novia e inspiración.

Lo de los “experimentos sociológicos” no es un invento de Mercedes Milá. Los productores del programa les dijeron a los concursantes que uno de ellos era enfermo de sida, pero no quién era. Como es habitual en estos programas Winick creó lazos de amistad con varios concursantes, como la asiática Pam Ling y el cubano Pedro Zamora. La primera acabó convirtiéndose en su novia y el segundo resultó ser el enfermo de sida.

La amistad con Zamora hizo que Ling y Winick desarrollaran una alta sensibilidad respecto al problema del sida y de los derechos de los homosexuales que se acentuó con el fallecimiento de Zamora a finales de 1994. Cuando abandonó el programa, Winick empezó a trabajar de ilustrador y a colaborar con Oni Press. Para Image creó The Adventures of Barry Ween, Boy Genius, al estilo del Jack B. Quick de Alan Moore o de Jimmy Neutron y en el 2000 publicó Pedro and Me: Friendship, Loss, and What I Learned, relato autobiográfico de su amistad con Pedro Zamora que le hizo famoso y multipremiado y llamó la atención de Marvel y DC.

Winick tiene el notable talento de colar en un entorno superheroico historias relacionadas con los temas que le interesan. Así, en Exiles, la Fuego Solar del grupo resulta ser lesbiana; en Green Lantern uno de los secundarios sale del armario y es objeto de una agresión homófoba; en Green Arrow la ex prostituta juvenil Mia se declara enferma de sida y se convierte en sidekick del protagonista; en Outsiders la forzuda Grace pasó su infancia obligada a prostituirse y en la actualidad mantiene una relación lésbica con la hija de Relámpago Negro; su miniserie para Vertigo Blood and Water contaba la historia de un enfermo terminal al que dos vampiros quieren dar la vida eterna; en Superman/Shazam: First Thunder, el enésimo intento de DC de revivir al Capitán Marvel, Billy Batson es un niño vagabundo, otra de las preocupaciones de Winick, y el final de esta historia es de lo más bonito que he leído en mucho tiempo. Y sin que tenga mucho que ver con la temática gay Winick fue responsable de la resurrección de Jason Todd, el segundo Robin. Aunque según Jotacé, y siendo Robin....

Al seguidor habitual del Universo DC le puede parecer que la mitad de las series las escribe Geoff Johns y la otra mitad Judd Winick. Sin ser espectacular, Winick es muy efectivo y en ocasiones consigue resultados más que satisfactorios. No deslumbra, pero no decepciona. Su Green Arrow es, probablemente, lo mejor que salió de la maniobra One Year Later. Y se apaña para que sus obsesiones no eclipsen la trama principal, aunque es esta temática la que le ha proporcionado proyección mediática en varias ocasiones, para satisfacción de los editores de DC.

Moraleja: De programas tipo Gran Hermano no sólo salen putas, chorizos y travestis. También pueden surgir autores de comics. Que no es exactamente lo mismo, malpensados.

lunes, 24 de diciembre de 2007

FELIZ NAVIDAD Y ESAS COSAS

Coincidiendo con la entrada nº 100 del blog os envío de todo corazón, oh mis asiduos, la felicitación de "¡Yo digo no!" Clíquese encima, como es usual.Vale, no me he matado haciéndola, pero mejor que un elfo bailarín con mi cabeza sobre los hombros está, ¿no?

Muchas felicidades y muchos tebeos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

ESTO ES UN ANUNCIO

Un diseño bonito y cuidado basado en una de las portadas de la obra. Llama la atención. Tiene algunas frases publicitarias que explican pero no desvelan. Aparece información sobre el autor. El título de la obra anunciada se ve muy clarito. Que lo ves y te pica la curiosidad, vamos.Puestos a poner una pega, y no es pequeña, no da información sobre formato, número de páginas, precio y fecha de venta. Panini lo hace, y se agradece.

Pero vamos, es una notable mejora y no tiene nada que ver con esto.

viernes, 14 de diciembre de 2007

DISEÑO AQUÍ, DISEÑO ALLÁ

La campaña publicitaria de Akira Comics en los tebeos de Civil War mediante anuncios relacionados con el contenido de cada capítulo merece una reseña especial. La verdad es que no están demasiado currados gráficamente, pero la idea es estupenda.
Donde estoy viendo mejora es en algunos diseños de secciones y, sobre todo, anuncios de Planeta deAgostini. Ya era hora.
Y, al hilo de esto, pero qué cortitos son los artículos que escribe para Planeta Fran San Rafael el cual tiene conocimientos para hacer algo más denso e informativo y va mejorando el estilo mes a mes. Será porque le pagan por palabra o algo así.

jueves, 13 de diciembre de 2007

LO QUE YO TE DIGA

De elmundo.es: El Jueves "según los datos del último Estudio General de Medios (EGM) ha ganado 135.000 lectores con respecto a noviembre de 2006." 81.000 de ellos entre julio y diciembre.
Mediante una campaña publicitaria con un coste de 6000 euros, añadiría yo.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

THE PLOT SQUAD

Que nos os engañen. Aunque vuestro episodio favorito de Heroes aparezca escrito por Jeph Loeb, realmente es obra de un equipo de guionistas que deciden el argumento y luego uno de ellos realiza el guión completo, de manera que al cabo de cada temporada cada escritor firma dos o tres capítulos. Es el sistema habitual de cualquier serie de televisión y el que adoptaron para 52 en DC, aunque aquí firman los cuatro guionistas cada capítulo, y en la práctica se repartían el trabajo, y se nota mucho quién ha hecho qué en esta serie.

Las sesiones creativas conjuntas son una costumbre bastante antigua en el mundo del comic americano. Cuando Superman tenía cuatro series interrelacionadas, el editor Mike Carlin reunía cada año a la Super Squad, que es como se autodenominaban el grupo de creadores de las historias del kriptoniano, y pergeñaban las líneas argumentales del siguiente año. Igualmente los guionistas de las series de mutantes se reunían para discutir el siguiente gran crossover. Esta costumbre, que en principio sólo afectaba a ciertas familias de títulos, se ha hecho extensiva a la toma de decisiones sobre las líneas argumentales de los respectivos Universos creativos.

Así, Civil War o Crisis Infinita aunque aparecen firmadas por un único guionista (Mark Millar y Geoff Johns respectivamente) son el fruto del esfuerzo conjunto de un grupo de guionistas. Civil War nació de la reunión de Joe Quesada con Mark Millar, Brian Bendis, Jeph Loeb, Paul Jenkins y Josh Whedon. lo que Steven Grant llamó Plot Squad en su columna de internet Permanent Damage.

En teoría, el conjunto suele ser mayor que la suma de las partes, lo cual no quiere decir que no se puedan equivocar, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un grupo de autores de primera fila, cada uno con sus propias ideas y con ganas de que esas ideas se reconozcan. lo cual puede ocasionar serios conflictos. Lo ideal es llegar a un consenso, lo que requiere tiempo y flexibilidad, y si atendemos a las palabras del editor C. B. Cebulski en referencia a la Marvel de 2008. “Algunas de las cosas que sucederán el próximo año fueron decididas literalmente por un solo voto. Marvel hace un proceso muy democrático”. Y yo me echo a temblar.

Porque yo soy tan demócrata como cualquiera, a pesar de que todos tenemos pruebas y ejemplos que la decisión de la mayoría puede estar equivocada. Pero lo bueno de la democracia no es que puedas elegir a tus gobernantes, sino que puedes echarlos. Aplicar los principios democráticos a un proceso creativo no asegura el éxito. Porque una decisión tomada por un solo voto de diferencia no es necesariamente mejor que la alternativa y casi parece echada a cara o cruz. La frase de Cebulski también parece indicar que en muchas ocasiones los distintos autores, ego en barlovento, se encastillan en sus posiciones y Joe Quesada, que es quien tendría que tomar la decisión final, prefiere que se vote para no crear fricciones.

Este proceso da lugar a premisas tan interesantes pero de final fallido como Civil War e historias en principio tontorronas pero que acaban de manera muy redonda como World War Hulk. Y permite que medianías como Jeph Loeb hasta queden bien.

sábado, 8 de diciembre de 2007

CAUTIVO Y DESARMADO

Se me acumulan los temas. A ver si de aquí a Nochevieja recupero el tiempo perdido...

Aprovechando el puente me pasé por Librería Flash de Granada, donde vi a un veinteañero, todo piercings y tatuajes, coger el número 7 de Civil War. “¡Esto sí que es épico! ¡Es épico de la hostia! ¡La leche de épico! ¡La hostia! ¡La leche!”. Pues ni leches ni hostias. Épica es Crisis en Tierras Infinitas. Incluso Crisis Infinita, con todo el batiburrillo que resultó ser, tenía a tres Supermanes peleándose en el corazón de un sol rojo. Civil War, como guerra ha resultado flojita. Y sí, a partir de ahora, spoilers a tutiplén.

Toda guerra que se precie como tal tiene batallas significativas y una batalla final que supone la rendición de una de las partes. En Civil War la batalla significativa es la de la muerte del Goliath Negro como demostración de lo malos que son los del bando pro-registro mientras que la batalla final acaba con un churro de rendición.

Porque mal puede empezar una batalla final si uno de los bandos se presenta haciendo footing. Fijaos en Mr. Fantástico, fijaos.

Menos Iron Man, que o estaba allí ya o va patinando (y recordemos que la armadura tiene patines). Y cuando se enfrentan los dos grupos es que están igualitos que en West Side Story, preparados para cantar y bailar.

Y la pelea: bueno, vale, la escenita de Spiderman bien, lo de Thor y Hercules bien, la pelea del Capitán América e Iron Man muy bien, con el Capi apalizando a Stark... hasta que llegan los bomberos, policias y demás servicios públicos (los auténticos héroes, toma metáfora) y detienen al Capi: “Tate quieto, payo América, que nos estás jodiendo las casas”. Y va el Capitán y les hace caso, cuando lo que pegaba es que les diera un discurso sobre las libertades civiles, el poder del individuo y todas esas gaitas, tras lo cual los bomberos cogerían sus bates de béisbol y le machacarían los sesos a Stark. Pero no, el Capitán recapacita y deja que el pueblo hable y si el pueblo quiere seguridad antes que libertad, soberano es el pueblo. Y ganan los “malos”. Lo cual es estupendo.

Porque la idea de que los “malos” venzan y lo hagan apoyados por el hombre de la calle es realmente buena. Lo pésimo es su realización. Si buscas en la wikipedia “anticlimático” te sale esa escena.

Civil War tenía pocas nueces para el ruido que ha ocasionado pero no podemos culpar a Mark Millar, ya que el argumento no es suyo, sino que es un monstruo con muchos doctores Frankenstein. De hecho la idea del final es de Joss Whedon y lo cierto es que esa viñeta en la que Steve Rogers dice: “Es una orden”, es puro Millar y dignifica y le da fuerza a ese final de gaseosa sin burbujas.

Todo lo cual nos da pie para hablar en el próximo post del nuevo supergrupo Marvel: The Plot Squad.

PS: Me dijo Inma, la librera de Flash, que Planeta hacía mes y medio que no servía los pedidos. ¿Alguien, especialmente algún librero, ha constatado el mismo hecho?

viernes, 30 de noviembre de 2007

EL MEJOR DISEÑO DE PLANETA

Ir a la tienda Norma de Málaga con una lista de números atrasados, sobre todo de Planeta, y no ir, es lo mismo. “Lo hemos pedido” (pero no les hacen caso) “La semana pasada llegaron tres y se han vendido” (coñio, pues pide diez), y así. Aunque te lo dicen con mucha simpatía, eh. Y me dicen que en el resto de tiendas malagueñas la cosa no mejora, y encima no tienen aparcamiento público a dos metros. Total, que cada cuatro o cinco meses toca hacer pedido a Planetacomic, que suelen servir bien aunque el paquete tarda más o menos dependiendo de lo que tarda el funcionario de Correos en terminar el sudoku. En el último paquete me incluyeron el Catálogo 2007 de Planeta, que intuyo publicado en el primer trimestre del año un estupendo tomito de 100 páginas de apabullante diseño gráfico.
Empezando por la portada, de bonito diseño (siempre me ha gustado mucho el blanco en estas cosas) y esa foto de una “Calle de Absolute” realizada ex profeso en la que han colocado detalles de las ediciones realizadas en ese formato. En realidad la portada es doble, y en la parte de atrás aparecen los datos de Planetacomic.com.
El índice, tan apropiado.Las portadillas de cada sección, con un diseño original, que quedaría igual de bien en blanco y negro, cambiando las letras ocres por grises oscuros. (Aquí se les ha ido el interlineado del segundo párrafo.)
La gran cantidad de información que aparece en un producto así puede dificultar mucho el diseño, que aquí es todo apropiadamente cantoso y abigarrado.Las dobles páginas, dedicadas al mismo personaje, colección o línea editorial guardan una agradable simetría, pero nunca repiten el mismo esquema.

La página dedicada a Watchmen sería un estupendo anuncio de esta obra.
Y vaya monada que han hecho con Tomás El Gafe y, sobre todo, con Los Pitufos.
En la parte de manga tenemos diseños ñoños para series ñoñas....

...y diseños chungos para series de terror chungo de niños japoneses descoloridos con los ojos redondos. (Y no me refiero al Shin Chan que se les ha colado en la parte inferior de la página)
Al final del catálogo te colocan unas pequeñas biografías de autores, que si no las hubieran puesto nadie se hubiera quejado, pero que no molestan en absoluto.
En la contraportada hay, este de verdad, un anuncio de Watchmen, que está muy bien hecho, aunque si le pones en la pared el símbolo de V de Vendetta hecho con spray hubiera quedado muy apropiado para anunciar dicha obra. O para Silent Hill o algo igual de gris y tenebroso.
Pero, ¿qué packager, mano u ojo inmortal pudo forjar este alarde de diseño? No hay tal packager, sino que en los créditos aparece que la coordinación y diseño corresponden a El Catálogo del Cómic S.L. (es decir, Planetacomic.com, es decir, Librería Cosmic, es decir, las empresas de Dani Navarro), y concretamente, entre paréntesis nombra a Isaac Romana y Beto Tomer, a los que presumo autores de estas 100 páginas que invitan a ser ojeadas, que es el objetivo último del diseño gráfico.
En otras entradas hemos comentado la pobreza del diseño gráfico de Planeta, y no sé por qué no ha encargado a los autores de este catálogo que les realicen un diseño común a todas sus publicaciones o, al menos, que les hagan anuncios que realmente inviten a comprar y no tristezas como ésta.

PS: Y hablando de Watchmen, me imagino que todos habréis visto ya las fotos de algunos decorados que la Warner ha soltado en internet. A mí ésta en concreto me ha llegado al alma...



miércoles, 21 de noviembre de 2007

...Y ASÍ PAGA DC / TEBEOS EN VÉLEZ-MÁLAGA

En DC son austeros (sosos dirán algunos) hasta con los cheques.

Ninguna floritura, ningún dibujito,... aunque me cuentan que hace años sí aparecían dibujos de Superman, Batman o Wonder Woman a cargo del gran José Luis García López, el tradicional diseñador de imágenes icónico-corporativas de DC y del que Planeta va a publicar el próximo año su Superman. El garabato inferior es la firma de Paul Levitz, y nótese que el emisor es el patriótico Bank of America, y no una entidad británica como hace Marvel.


AL MARGEN: Mucho trabajo en el cole y poco tiempo para postear. Este fin de semana se celebran las VII Jornadas del Comic de la Axarquia, a caballo entre Málaga capital y Vélez-Málaga. Aquí tenéis el programa repleto de nombres importantes y de actividades dirigidas al público escolar, una idea realmente digna de elogio. Si me diera lugar, que probablemente no, me pasaré, que tampoco está tan lejos.

Por cierto, ¿me lo parece a mí, o el cartel de Salvador Larroca es feo de narices?

jueves, 15 de noviembre de 2007

iComics

Los asiduos a este blog (gracias, majetes) saben lo que nos gusta extrapolar la situación en otros campos del ocio al mundo del comic y la de veces que hemos hablado sobre los comics en formato digital. Y mientras nosotros hablamos, los que pueden hacer cosas, como Marvel, las hacen. Copiando a la industria musical en lo malo y en lo peor.

Marvel lanzó el martes 13, con gran fanfarria mediática, una tienda de comics en formato digital. Bueno, no sé si “tienda” es la palabra exacta, pero ahora iremos a eso. En Marvel al fin se ha dado cuenta de que los tebeos que el miércoles tienes en las tiendas, el jueves ya están disponibles en internet en plan pirata-piratón-gratis-total, y se han decidido a ofrecer sus propios tebeos digitales. Al módico precio de 7 € mensuales o 42 al año, el usuario puede leer las veces que quiera cualquiera de los 2500 números que ahora mismo ofrece y a los que añadirá 20 cada semana.

Pocos son. No tengo ni la más remota idea de cuántos comics ha publicado Marvel en 45 años de historia, pero si suponemos una media de 40 títulos mensuales nos salen, fácilmente, más de 20.000 tebeos. A ese ritmo, Marvel necesitaría más de 40 años hasta ponerse al día con toda su producción hasta ahora y la que vaya editando, aunque me imagino que irán poniéndose las pilas.

Cuando Apple lanzó iTunes, su servicio de descarga musical legal, muchos apostaban a que cerrarían a los tres meses, cuando, en realidad, se ha convertido en uno de los pilares de la compañía americana. A pesar de la piratería y de las propias compañías discográficas, empeñadas en poner trabas a todo lo que no pueden o saben controlar. Porque esas bajadas legales tienen múltiples restricciones: sólo puedes grabar las canciones en cinco ordenadores distintos, algunas compañías impiden que te los puedas pasar a tu reproductor mp3, o que te lo grabes en un CD,... Como si te compraras un sofá y sólo te permitieran ponerlo en tres habitaciones concretas de tu casa y que se sienten cinco personas determinadas. Steve Jobs, el dueño de Apple, le ha pedido a las compañías que eliminen esas trabas, sabedor de que dar más facilidades es aumentar el negocio. La respuesta de la industria ha sido ofrecer canciones sin restricciones técnicas, pero más caras.

Marvel está demostrando la misma actitud miedosa que la industria del disco, poniendo las máximas pegas posibles al disfrute de sus productos. Para empezar no te puedes bajar ningún tebeo a tu ordenador, sino que debes leerlos desde la página web de Marvel. Además, para no molestar a los libreros, los títulos disponibles tienen un mínimo de seis meses. Es decir, el capítulo 5 de War World Hulk que me he leído hoy gratis estará en la “tienda” Marvel, o no, en mayo del 2008 y me costará dinero.

A pesar de la ñoñería de Marvel esto no significa que la experiencia vaya a ser un fracaso. Porque aunque a los viejos del lugar nos parezca un anatema, lo de leer tebeos en una pantalla cada vez está más extendido, sobre todo entre los más jóvenes del lugar, a los que parece ir dirigida esta iniciativa que tiene un precio realmente módico. Está muy bien que Marvel vaya intentando nuevas formas de sacar beneficio de sus productos, y si por cada diez suscriptores les sale un lector nuevo de tebeos en papel eso que ganan Marvel, los libreros, y la industria en general.

Lo que más me sorprende de todo esto es que te presenten toda esta movida como un gran hito cuando en realidad es un ejemplo más de lo atrasada que está la industria del entretenimiento respecto a las posibilidades de los nuevos medios.

lunes, 12 de noviembre de 2007

ASÍ PAGA MARVEL

Esta es la pinta que tienen los cheques que Marvel envía a sus colaboradores.
Parecen de juguete, con ese Spiderman en lugar prominente, y los empleados de banca los miran con desconfianza, pero los respalda HSBC, la principal entidad bancaria del mundo.

El Spiderman parece de McFarlane, aunque no estoy seguro. ¿Alguien tiene por ahí algún cheque de DC para ver si sale Superman? ¿Aparecerá Spawn en los cheques de Image? Y seguro que alguno de los viejos del lugar no ha podido evitar acordarse de aquellos billetes “Mortadelos” y “Petromortadelos” que Bruguera, a finales de los setenta, canjeaba por regalos.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

RUMORES, RUMORES...

¿Dónde correrá Fernando Alonso el próximo año? Que si Ferrari, que si Red Bull, que Toyota, que Renault... Probablemente ni Alonso lo sabe, pero los rumores ocupan portadas y titulares de medios de información que no informan sino que especulan, aventuran, dejan caer,... sabiendo que si aciertan se van a colgar la medalla y si fallan nadie les va a decir nada.

Nuestros tebeos no tienen prensa, pero tienen internet. Alan Moore se equivocó: internet no es la madre de todas las mentiras, sino de todos los rumores. Durante años el Comic a gritos fue el patio de vecinas del mundillo, desde el que se dijo mucho, y casi siempre falso. Anónimamente, claro. Rumores clásicos fueron, durante años, que Antonio Martín se iba de Planeta. Al final, se fue. Alguna vez tenía que irse. O las especulaciones sobre las andanzas de Cels Piñol cuando dejó Planeta. También recuerdo cuestiones sobre Antonio Pérez, actual mandamás planetario, justo en la época en la que Planeta se querelló (y ganó) contra Nacho Carmona sobre la propiedad de la web comercial Planetacomic. O que en cierta editorial circulaba pornografía infantil, aunque en este caso ni el anonimato salvó de un disgusto legal al ex-empleado que propagó el rumor.

El mismo Comic a Gritos, cazador cazado, fue objeto de rumores, como aquel de que Nacho lo cerraba porque se había echado una novia rusa y se iba a Rusia. Lo de la novia era verdad, pero fue ella la que se vino a España, y el Comic a Gritos sigue funcionando aunque ya no es lo que era.

Y no lo es porque la fiebre bloguera ha permitido que cualquiera se monte su propio foro de opinión. Son los blogs los que ahora canalizan el río de rumores aunque generalmente no en los posts, sino en la sección de comentarios. Y no podemos olvidar esos mailes que se difunden viralmente o conversaciones de Messenger que se cortan y se pegan.

Lo que no hay en España es una página dedicada exclusivamente a rumores sobre la industria al estilo de Lying in the gutters. Probablemente tampoco habrá rumores para eso. Sin embargo este nuevo curso ha venido repleto, la mayoría sobre la situación de Planeta. Estos son algunos de los que me han llegado y la verdad que encierran, según me cuentan desde fuentes solventes.

Planeta va a cerrar su sección de comics. La razón sería las ventas, pero esos datos sólo los saben cuatro personas. Si nos atenemos a comentarios de libreros y a la propia experiencia, las ventas de todas las editoriales han aumentado en el último año. Probablemente no valga mucho como dato, pero yo he pasado a comprar unos 33 tebeos por mes a 52. De Planeta he pasado de 14 a 23 por mes. De Panini he mantenido unas 19 compras mensuales.

Antonio Pérez y Jaime Rodríguez han llegado a las manos. ¿Quién lo sabe? Nadie que haya podido verlo ha dicho nada. Una cosa es discutir en el trabajo, que es lo más normal del mundo, y otra pegarse. Y, que yo sepa, Rodríguez sigue trabajando en Planeta.

En Planeta hay líos de faldas. De lío, nada. Dos editores de Planeta llevan saliendo desde hace casi un año. Y la empresa lo sabe y no le importa porque no afecta a su trabajo. Que dos compañeros de trabajo inicien una relación sentimental es bastante usual, si lo sabré yo. Y no, no pienso decir quiénes son. Aunque lo mismo ya es vox populi y yo no me he enterado.

En Planeta se han producido despidos masivos. Planeta está reorganizando su estructura para evitar el caos que es tener una multitud de colaboradores externos. Han empezado reduciendo mucho el número de traductores con el fin de tener un pequeño grupo de calidad contrastada y que puedan hacer un trabajo a tiempo completo. Muchos de los nombres que han estado apareciendo hasta ahora en los títulos de crédito ya mismo no los vamos a seguir viendo.

La próxima reestructuración de Planeta afectará a los packagers. Es posible. Menos con más series, como hace Panini. En eso caso muchas empresas que se han creado con el único fin de realizar servicios para Planeta pueden desaparecer.

Panini no va a distribuir a quiosco. Por ahora sigue haciéndolo. Hoy mismo he comprado varios tebeos. El sistema de la doble portada es un intento de contentar a las librerías que veían que recibían los comics varios días después que los quioscos, al ir por distintos canales de distribución. Pero es posible que algún contable de Panini le dé a las teclas de la calculadora y decida que es más rentable dedicarse sólo a las librerías, para alegría de las mismas y de Planeta, que vería desaparecer la competencia en quiosco.

Rafa Martínez va a vender Norma. Hay una oferta de compra por parte de Dargaud. Eso es noticia, no rumor. El rumor es que Martínez tiene intención de vender siempre que las condiciones le satisfagan porque tiene una hija pequeña de su segundo matrimonio y le apetece mucho dedicarse a su familia. Y hace bien.

¿Qué de todo esto es verdad? ¿Qué mentira? Para cuando se sepa, como suele pasar siempre, ya no le importará a nadie y estaremos pendientes de otros rumores. Y luego nos extraña que Salsa Rosa tenga éxito.

ACTUALIZACIÓN 17-11-07: Fe de Erratas: Me cuentan que no fue Planeta quien se querelló contra Nacho Carmona, sino El Catálogo del Comic, que era quien ya en aquella época llevaba las ventas por correo de Planetacomic. También me dicen, aunque yo no lo he podido ver aún, que en Dolmen ha aparecido un Editorial contando algunas de las cosas que comentamos arriba. ¿Alguien sabe algo del tema con más detalle?

miércoles, 31 de octubre de 2007

¡DEMONIOS!

David Hernando ha tenido una gran idea con lo de los meses temáticos, dedicados a personajes del Universo DC secundarios pero con etapas interesantes que editan a la vez para crear sinergia y esas cosas. Este mes le ha tocado a Demon, el diablo gualda de Jack Kirby.

La miniserie de Matt Wagner estaba bastante bien y ya la tenía de la época de Zinco. De los tres volúmenes de la serie de Garth Ennis y John McCrea paso. Porque no aguanto a Ennis cuando se pone gracioso y a McCrea no lo aguanto se ponga como se ponga. Así que el gustazo ha sido poder leer, al fin, la serie original que, creo, estaba inédita en España. Es curioso lo renuente que siempre estuvo Zinco en editar las series que Kirby hizo en DC.

Kirby no era un gran guionista y sus historias tenían agujeros que ni las obras del AVE, pero es una gozada ver a un casi sexagenario desbordar de ideas, imaginación, desparpajo y ritmo. Y como dibujante yo soy de los que opina que cuanto más mazacotes le quedaban los dibujos, mejor. Este tomo trae sorpresa incorporada: un nuevo packager, Acrobat Studio SCP que además lo hace bien, muy bien.

Y hacerlo bien es poner los textos bien cuadrados en los bocadillos y con una fuente totalmente legible y adaptar los títulos de los capítulos (y en cada episodio hay varios) con variados tipos de fuente, todos muy adecuados al tono de las historias. Lo que habría que hacer siempre pero que es cada vez más difícil de ver.

PS: Una horda de niños disfrazada de monstruitos -valga la redundancia-, acaba de llamar a la puerta gritando “¡Truco o trato!”. Como todos los vecinos les hayan dicho como yo “¿Eso qué es lo que es?” no se les van a picar los dientes precisamente.

lunes, 29 de octubre de 2007

UN CATETO ESCOCÉS

Cuando los dos guionistas de la película Superman Returns recularon de la secuela, Mark Millar se apresuró desde su web a postularse como escritor del film, como esos niños que se están al final de grupo y saltan para que los vean. Un par de días después anunció que su propuesta había gustado mucho pero que había sido rechazada por los ejecutivos de Warner porque es un escritor en exclusiva de Marvel y que le eligieran causaría malestar en DC.

Lo cual es mentira: Marc Guggenheim es un guionista de televisión (Ley y Orden, CSI Miami o Blade) y escritor con exclusiva en Marvel y
va a escribir Green Lantern.

Mark Millar es un gran escritor, épico y emocionante como él solo. Y un bocazas con una notable capacidad para el autobombo y la polémica fácil.

Cuando dejó DC para firmar la exclusividad con Marvel se apuntó a la estrategia de Quesada de crear enfrentamiento verbal con la competencia, lo cual molestó especialmente a Paul Levitz y Dan Didio, que le habían tenido infinita paciencia con los retrasos ocasionados por su enfermedad (Crohn) y la de su hija (diabetes). Tanto es así que podemos considerar que Millar está vetado hoy por hoy en DC, a pesar de que ya hace varios años contó que en 2008 o 2009 él y Brian Hitch harían el comic de Superman.

Otras millaradas son la apuesta de 5000 $ que hizo con Harry Knowles de Ain’t Cool News sobre el actor que iba a interpretar a Superman o que Eminem iba a interpretar al protagonista de Wanted en el cine, lo que le costó la furibunda protesta de los representantes del rapero y la publicidad que el escritor escocés siempre va buscando. Y lo de su guión para Superman, el personaje que él dice que ha nacido para escribir, parece ser otra artimañaza propagandística, para que se hable de él y para darle en el morro a los capitostes de DC. Ya hasta dudo que tal encuentro con los ejecutivos de Warner haya existido nunca.

Y encima, Millar es un cateto. Y un xenófobo. En su
página web dice odiar todo lo relacionado con el extranjero, especialmente con España, idioma inclusive. A principios de octubre estuvo en Canarias de vacaciones, obligado por su mujer, y representa a las Islas como un suburbio de una república bananera: DVDs de zoofilia en los quioscos, carteles de niños desaparecidos, y policías bigotudos y barrigones. Como para que a partir de ahora lo inviten a algún Salón del Comic, vamos.

Y, mira, me parece muy bien que prefiera quedarse en su umbría Escocia, sobre todo si dedica su tiempo a escribir esos tebeos que tanto nos gustan en vez de dedicarse a pergeñar mentirosas campañas publicitarias y a airear lo cateto que es.


Cateto, más que cateto.

miércoles, 24 de octubre de 2007

LOS DOS HIJOS DE SUPERMAN

Superman debería tener el mejor comic del mundo. Es, probablemente, el personaje más famoso y el origen de una industria multimillonaria. Como si Tintin hubiera causado una plétora de aventureros adolescentes de línea clara.

A Superman lo han conocido generación tras generación no sólo por los tebeos, sino, sobre todo, por los seriales de radio, películas y series de animación que ha protagonizado. Los más jovencitos lo están conociendo por los dibujos animados, la serie Smallville, las reposiciones de las pelis de Christopher Reeve y por la peli de Bryan Singer. Huy, la peli de Bryan Singer...

Ya hemos comentado que la fidelidad al personaje es la clave del éxito de las actuales películas de superhéroes, y no me refiero al milimetrismo de 300, sino a la esencia de los dos primeros Spiderman o al primer Superman. Bryan Singer, con la pretensión de darle profundidad al personaje lo hace padre. Es decir, se lo carga. Los últimos veinte años han visto a los iconos de las grandes compañías casados e incluso con hijos. Una idea que, en el momento de su realización, tiene mucho impacto mediático pero que años después se convierte en un lastre para los guionistas. Un matrimonio puede ser feliz o infeliz. La infelicidad siempre es, narrativamente, más interesante, mientras que la felicidad es, por definición, rutinaria. Bonita para vivirla y aburrida para contarla. Así que para mantener el interés, a la larga tienes que cargarte matrimonios y paternidades. Peter Parker tenía una niña de la que nunca más se supo (no, Mayday Parker es de un universo alternativo, no vale) y su matrimonio a ver cómo acaba tras la saga "One More Day".

La peli de Singer, aun con logros puntuales, ha dañado la imagen del personaje, presentando un Superman que se va cinco años al espacio sin avisar, dejando a los humanos que se las apañen, e ignorando que le ha hecho un hijo a Lois Lane. Si encima te sale una película en la que el plan de Luthor es una tontería (ni Roca el de Marbella sería capaz de vender un chalet construido en los peñascos que Lex crea en medio del mar) y Superman se pasa media película transportando cosas de acá para allá, pues ya me contarás.

Singer ha declarado que su película es heredera de las de Richard Donner. Lo que no esperaba era que Donner le diera un sopapo en forma de tebeo. Aunque me imagino que su envolvimiento en la saga “Último hijo” que publica actualmente Planeta habrá consistido en un par de charlas con el coguionista Geoff Johns, su nombre aparece firmando una historia que cuenta cómo Superman se convierte en padre sin los lastres de la auténtica paternidad.

Resumen rápido: un cohete llega a Metrópolis con un niño de origen kriptoniano y Superman, para evitar que los militares se apropien de él, lo adopta llamándole, en un bonito detalle, Christopher. Qué sencillo y cuántas posibilidades, para un tebeo y para una película. Los sentimientos paternales de Lois y Clark y los conflictos que les provocan pueden llegar a un público adulto. Las barrabasadas de un niño superpoderoso de cinco años apelarían a un público infantil. Se pueden establecer comparaciones en forma de bonitos flashbacks con la educación que le dieron a Kal-El los Kent y la que le dan la pareja Kent-Lane al nuevo niño... Y si encima el niño es hijo de los criminales de la Zona Fantasma y todo forma parte de un plan maligno, las posibilidades de acción son infinitas. Hasta puede aparecer Lex Luthor, con un descapotable y diciendo al bajarse: “He venido en cuanto me he enterado”... Ah, no, que eso es de la serie Smallville...

Hacía tiempo que un tebeo de Superman sito en la continuidad principal no era tan interesante.

Singer y la Warner insisten en que habrá secuela de la película del 2006. Con más acción, dicen, aunque del niño, Jason, nadie dice nada. La rumorología es poco de fiar pero hay cierta insistencia en que la productora pretende un nuevo comienzo para el personaje, al estilo del Batman de Nolan o del Hulk que están rodando actualmente. Pero en el caso de Superman parece difícil por la proximidad de la película anterior y por la intervención de Singer y Brandon Routh, que implicaría una continuidad, aunque el hecho de que los guionistas de la entrega anterior hayan declinado escribir el nuevo guión apuntaría en la dirección del nuevo comienzo.
Y en estas ha aparecido Mark Millar para decir que él es el hombre para “llevar a Superman al siglo XXI”. Más sobre eso, en el próximo post.

jueves, 18 de octubre de 2007

EL MUNDO AL REVÉS

The 49ers: Norma. Alan Moore. 112 páginas. Tamaño comic book. Buen papel. Buena impresión. Tapa dura. 10 euros.

Clásicos DC El Cuarto Mundo de John Byrne nº 6: Planeta. John Byrne. 96 páginas. Tamaño "biblioteca". Papel corrientito. Impresión corrientita. Tapa de papel satinado. 7.50 euros. (El mismo precio que los números de 128 páginas de esa colección)

Vaya morro.

miércoles, 17 de octubre de 2007

EL PRECIO JUSTO

El grupo Radiohead ha puesto su último disco a la venta desde su página web en mp3. Precio: la voluntad más 60 céntimos en gastos de gestión. Sí, sí, la voluntad. Que cada uno decida cuánto debe pagar por esa música [1].

Radiohead se ha saltado toda la cadena de distribución usual. Del precio final de un CD (ver gráfico) el artista se lleva el 9.40%, como mucho, el 15%. Eso, Alejandro Sanz. El resto, si pasan del 8%, -que la SGAE se lleva su trocito-, bullen de felicidad. Si al disco de Radiohead le quitamos todos los gastos de intermediación quedaría ese 15% más los gastos de grabación y de mantenimiento del sistema de venta por internet, pues pongamos que un 20%, es decir, 3.60 € de los 18 usuales. Si cada uno de los que se ha bajado el disco de Radiohead les ha dado más de 4 €, ya han triunfado. Yo, por ejemplo, he pagado 7 €. Porque me gusta el grupo y por apoyar la idea. El manager del grupo asegura
que la mayoría de compradores son “unos seres humanos honestos” y que han pagado de manera justa. Que se han puesto las botas, vamos. Y las discográficas y las tiendas con la gotita de sudor frío, han pedido información sobre el resultado que, obviamente, les han negado.

Desconozco cómo quedaría un desglose similar con el precio de un tebeo de los de toda la vida, los que se compran los derechos, se packagean, imprimen y distribuyen en quioscos y librerías. No sé siquiera si el porcentaje de la tienda llega al 40% de un CD, pero por aquí se suelen pasar libreros, así que si quieren dejar un comentario o mandarme la información, que trataré de forma confidencial, al flamante correo del blog
, se lo agradeceré infinito.

El caso es que hay tebeos que nos parecen de precio asequible (Planeta y Panini) y que nos parecen caros (Norma). Y se trata de eso, de percepciones. No hay precios justos o injustos. Cada empresa pone los precios que le parecen adecuados para conseguir el máximo beneficio y para que cada una de las partes de la cadena de distribución se lleve su parte. No es lo mismo hacer grandes tiradas con distribución a quioscos que tiradas más reducidas dedicadas a librería. Las eternas quejas contra Norma son irrelevantes si su política editorial la sostienen un número suficiente de compradores de sus “caros tebeos”. Aunque últimamente se les ha escapado un tebeo no tan caro, el The 49ers
, 112 páginas de tapa dura a 10 €, un formato que antes no bajaba de los 16.

Lo leí primero en Un tebeo con otro nombre,
y en La cárcel de papel Álvaro Pons fomentó un interesante debate en el que proponía tres opciones, a) que Norma ha estado durante años abusando de los precios b) que ha sido un error c) los costes se han abaratado porque está impreso en China.

En principio me apunté a la tercera opción, de la que ya hemos hablado, pero ahora no estoy tan seguro. Una rebaja de 6 € me parece excesiva porque indicaría que una imprenta española se llevaría más o menos el 40% del precio total y los gastos de impresión de un tomo yo diría que no llegan a 4 € exagerando mucho. También me apuntan a que llevan a cabo co-impresiones con otras editoriales europeas, para ahorrar gastos, pero aún así... Además, el nº 1 de Ex Machina, impreso en la Unión Europea, y el nº 4,
impreso en China, cuestan 12 €. Ahí no ha habido rebajita.

A la primera opción ya he respondido antes: Norma no abusaba. Si acaso había gente que se compraba sus tebeos y gente que no podía o no quería. Lo que sí es posible es que haya un cambio en los modos de producción en Norma que, desde luego, abarcaría más que la impresión. La menos factible es la posibilidad del error, que es fácilmente subsanable, sobre todo en el caso de Norma, que no marca sus precios en los tebeos, sino que los comunica en sus catálogos mensuales y si hubiera tal error bastaría con mandar un fax o un email a las tiendas. En estos casos las editoriales que sí ponen el precio mandan un código de barras nuevo para que el librero haga una pegatina para tapar el dato equivocado.

En resumen: que no tengo ni idea del por qué de esos 10 €. Ni yo ni ninguno de los opinantes, porque nos falta información. Mientras que los productores fonográficos sí publican datos como los del gráfico de arriba, los editores de tebeos nunca han dicho esta viñeta es mía. Por eso nunca podremos saber si un precio es abusivo o no, sólo si nos parece caro o no. Y, volviendo al principio ¿Cuánto pagaríais, cartera y honestidad en mano, por un tebeo de 48 páginas si el precio fuera “la voluntad”? ¿Y por un tomo de 192?

[1] Otra opción ofrecida es una edición de lujo que cuesta 70 € y que te mandan por correo. Y puede que a principios de año saquen una edición en CD normal. Esta maniobra casi sugeriría, en el caso de una novela gráfica, una edición descargable en pdf y una de lujo para librería o por correo y, para más adelante, un tomo más barato.

domingo, 14 de octubre de 2007

EL REVERSO TENEBROSO DE LA SINERGIA

Y luego tenemos la sinergia creativa. O, si queréis, “influencias de ida y vuelta”, cuando los tebeos incorporan elementos aparecidos en las películas o series basados en esos mismos tebeos.

Mi ejemplo favorito es la primera película de Superman, donde el equipo de guionistas –especialmente Tom Mankiewicz, aunque Mario Puzo se llevara el mérito–, redujo al personaje a la esencia más esencial, empezando con su asunción adulta del papel de héroe y siguiendo con el Krypton frío y deshumanizado que, pocos años después, Byrne asumió brillantemente en su Man of Steel.

Otras veces la sinergia es estilística. Uno de los grandes problemas de las películas de superhéroes es el miedo a que los coloridos uniformes no queden bien en pantalla. Y es que, salvo en iconos como Superman o Spiderman, no quedan bien. Es decir, Lobezno de amarillo, se pongan como se pongan, pues no. Entonces llega Matrix y los diseñadores de la película X-Men ven el cielo abierto: cuero para todos, de ahí el ya clásico chiste del spandex amarillo. Y como Morrison siempre se fotografía con pantalones de cuero, pues cuero para sus New X-Men, una idea muy criticada pero que yo veo muy consistente con el concepto de escuela privada –escuela militar si afinamos mucho–, en la que todos, alumnos y profesores, llevan el mismo uniforme.

Raro es el personaje cuya imagen no es “actualizada” para que coincida con la mostrada en la película de turno: las escarificaciones en la frente de Bulleseye, la levita y los tentáculos del Doctor Octopus, el retorno del traje negro en Spiderman,... aunque los diseñadores de las películas están tendiendo cada vez a respetar la imagen original, como la del Hombre de Arena y su horrorosa camiseta a rayas que no pudieron evitar explicar como un “fue lo primero que encontró para ponerse”.

Si lo que pretenden con estos cambios los autores de los comics es hacer familiar la imagen del villano de tebeo a los que la han visto en el cine, tampoco es necesario que se molesten. Ni se van a dar cuenta. Si es una excusa para modernizar el look de un personaje dibujado igual década tras década, el resultado ya depende del gusto de cada cual. El caso es que a veces tengo la sensación de que hay un sentimiento de inferioridad en los creadores de los tebeos, un pensar que lo que viene de otros medios siempre es mejor. Y no es eso. Aunque a veces sí.

El mejor ejemplo son las series de dibujos animados creadas por Bruce Timm. Los tebeos de DC se han nutrido de la energía, las ideas, los diseños e incluso los personajes creados en estas series: Renee Montoya –que no tuvieron otra ocurrencia que lesbianizar- o Harley Quinn –con la que tampoco han sabido bien qué hacer-,... El lado oscuro de todo esto es Smallville.

Smallville gustará mucho o poco, pero NO es una crónica de la juventud de Superman. Al menos de ninguna versión conocida de Superman, ya sea en tebeo o en película. La premisa de la serie, esto es, la amistad de Clark y Lex, no cuadra con la enemistad de Superman y un Luthor que no sabe que Clark y Superman son la misma persona. Salvo que a Luthor le entre una amnesia que no desentonaría con este “Melrose Place con kriptonita”. Es que sólo falta que Lana Lang se quede preñada de Luthor. Así que Smallville es Smallville y no tiene nada que ver con nada. Estupendo, ¿no? Pues no.

Porque aquí que me llega Mark Waid y escribe Legado, una reescritura de los orígenes de Superman en la que ¡Lex y Clark eran amigos en el instituto! No. O sea, no. Vale que nos traguemos, ayudados por el llorado Christopher Reeve, que la gente no se dé cuenta que Clark y Superman son la misma persona, pero como dice Pepe Díaz: “Si conoces a Benavides en el colegio y quince años después se pone una capa y vuela, tú dices: anda, coño, Benavides con capa y volando”.

Crisis Infinita ha borrado de continuidad tanto la versión de Byrne como la de Waid y ahora mismo Kurt Busiek, Geoff Johns y el director Richard Donner están desarrollando un nuevo origen que tiene de todo un poco, incluyendo un bastante de la película del 78. Mientras tanto, en Smallville (je, falta el cuadro del texto de apoyo), sinergia va, sinergia viene, y tras dos temporadas en que toda la chicha eran los compañeros de Clark convertidos en monstruos por la kriptonita y al salido de Kent espiando a Lana con el telescopio, han empezado a sacar todo lo sacable: Jor-El , la Zona Fantasma, Lois Lane, la JLA, Bizarro, Supergirl,...

Ejemplos de sinergia creativa los hay para todos los gustos y de todos los colores, y seguro que vosotros tenéis otros. Y, como curiosidad ¿cuál será la próxima ola sinérgica? ¿Superhéroes vestidos de paisano como en Heroes? Bueno, eso ya lo hizo Joe Casey en Wildcats...

Al margen: Grego Lorente hizo una llamada en la sección de comentarios el día 3: “acabamos de recibir la noticia del fallecimiento de Manfred Sommer. Dedicaremos un amplio dossier a la figura de este autor en el próximo número del fanzine No Me Jodas, Pérez. Cualquier colaboración que deseéis realizar y compartir, será bien recibida. (gregolorente@gmail.com)”

Y os recomiendo esta página,
donde el autor independiente Chris Wisnia se fotografía con todo dibujante y guionista que se le pone a tiro. Tiene gracia ver el careto que gasta alguno o comprobar que Steve Rude es un armario de tres puertas.

martes, 9 de octubre de 2007

¿SINERGIA? ¿QUÉ SINERGIA?

Sinergia es una de esas palabras-clave que tanto les gustan a los economistas y gentes de marketing. La idea es crear una serie de productos que se promocionen unos a otros para que el beneficio total sea mayor que si cada uno fuera por su cuenta. Ejemplito sencillo: Burguer King hace muñequitos de Los Simpson para que los niños que vienen de ver la película se hinchen de hamburguesas por conseguirlos y, por otro lado, la promoción que de esos muñequitos hace la hamburguesería es publicidad para la película y ocasiona un buen puñado de entradas vendidas más. Este sistema le funciona a todo el mundo menos a los que hacen tebeos.

Joe Quesada, al principio de su carrera como Editor de Marvel, criticaba a DC diciendo que si él contara con una serie de tv al estilo Smallville –un exitazo en aquel entonces-, la aprovecharía al máximo para aumentar las ventas de los comics. Desde entonces ha tenido unos cuantos Spidermanes, Blades y 4 Fantásticos, y si las ventas de Marvel han aumentado, que lo han hecho, no ha tenido nada que ver con esas películas sino por Millar, Bendis o Straczinsky.

Los comics son una de las principales fuentes de inspiración del cine de consumo masivo americano. Sus personajes más icónicos son fácilmente reconocibles por el gran público y los productores al fin se han dado cuenta de que la fidelidad al original es una de las claves del éxito. Sin embargo ese gran público no se siente atraído por unos tebeos de numeración centenaria y líneas argumentales que se pierden en el alba de los tiempos. Y aunque sintieran tal atracción les sería difícil encontrarlos porque los tebeos hace ya mucho tiempo que en EEUU se retiraron al gueto de la librería especializada.

Yo diría que el último gran ejemplo de sinergia en EEUU fue la batmanía del año 1989, que sí impulsó las ventas del personaje e inició una fase de ascenso para la industria en general. Pero era una época en la que los tebeos aún se vendían en quiosco. Casos excepcionales podrían ser los Sin City y 300 de Frank Miller o la obra de Harvey Pekar a raíz de la película American Splendor, que se distribuyen en librerías normales.

En general, el beneficio para las editoriales y autores, en su caso, consisten en unos jugosos royalties, pero no en aumento de ventas. En España sí hay intentos de sinergia, sobre todo por parte de Planeta con sus coleccionables de 4 Fantásticos, Punisher o Superman, productos dirigidos a quiosco y que coincidieron con estrenos cinematográficos, mientras que Norma presume de 30.000 ejemplares vendidos de 300.

Así que, sobre todo en EEUU, de sinergia, na de na. Sin embargo los caminos de la sinergia son oscuros y tortuosos.
Más sobre eso en el próximo post

domingo, 7 de octubre de 2007

EL RECURSO DEL DISCURSO

Probablemente Alan Moore sea lo peor que le ha pasado al comic de influencia anglosajona en los últimos veinte años. Lo ha dicho Alan Moore. Y se refiere a cómo una generación de autores y editores han malinterpretado los logros creativos del inglés. Sobre todo con Watchmen.

Con Watchmen, Moore y Dave Gibbons pretendían crear una obra innovadora tanto en contenidos como en las formas, cogiendo el género superheroico, llevándolo hasta la realidad, humana, política e histórica y aplicando nuevos recursos narrativos. Porque, probablemente, Moore sea el único autor de las últimas décadas que ha inventado cosas nuevas en esto del comic.

A Moore le hubiera gustado que otros autores hubieran hecho lo mismo con otros géneros, como el de ciencia-ficción, el terror, el western... Hay mucho y muy buenos autores aplicando sabiamente las técnicas y recursos desarrollados durante un siglo, que no es poco, pero ninguno inventa. De hecho, lo que consiguió Watchmen fue crear una pléyade de superhéroes existencialistas y pasados de rosca que a la menor oportunidad gritaban “¡Padre!”. A esta ola pertenece uno de los peores tebeos que he leído nunca, New Statesmen, de John Smith y Jim Baikie. En España, cosa curiosa, fue coeditado por Norma y Zinco, y durante años fue la estrella de las librerías de segunda mano, por el montón de ejemplares que te encontrabas en ellas y que nadie compraba.

Uno de los recursos más famosos de Watchmen es el del comic de piratas que se va desarrollando en paralelo a la historia principal. Lo del “comic dentro del comic” no era algo novedoso: Li´l Abner leía las tiras de Fearless Fosdick. Pero sí que era novedosa la interacción entre los dibujos y textos de ambas historias. Algo parecido, pero menos complicado, consiste en utilizar sólo texto como contrapunto a la historia principal, ya sea un fragmento literario o un discurso de algún personaje histórico.

En la saga DC Mundos en guerra, Jeph Loeb, no podía ser otro, inserta discursos de presidentes norteamericanos en los episodios de Superman que escribió, me imagino que con la intención de equiparar esos momentos de la Historia americana con los de la saga en cuestión. Lo que consigue es interrumpir el ritmo de la narración con cuadros de texto cuyo contenido no tiene nada que ver ni se relaciona de ninguna manera con la acción principal. Pero yo me imagino al bueno de Jeph dándose palmaditas en la espalda por su genial idea.

Esto me ha venido a la memoria porque otra luminaria, el siempre soso Paul Jenkins, en Civil War Frontline dedica unas páginas a una especie de comparativa entre textos e imágenes relacionadas con diversas guerras reales y las situaciones que se producen en la saga de Marvel. Y, mire, vale, pero no. Porque comparar Iwo Jima, o las Árdenas o la que sea con las sosas batallitas de Civil War, pues no. Porque más que una guerra es una escaramuza entre sólo una docena de personajes, y mira que hay héroes para dar y regalar en el Universo Marvel. Para batallas multitudinarias de superhéroes, la de Kingdom Come o las de The Ultimates.

Nunca estará de más que se recuerden las maldades de la guerra. Cualquier manera de propagar esta idea es buena. Pero ya que lo hacemos, hagámoslo con propiedad y no por hacerlo.

Y, por cierto: probablemente Alan Moore sea lo mejor que le ha pasado al comic de influencia anglosajona en los últimos veinte años.

domingo, 30 de septiembre de 2007

STATE OF THE ART

El nuevo curso escolar le ha sentado mal a la distribución de tebeos, al menos por mi tierra. Panini, que hasta ahora cumplía en la primera quincena de cada mes, ha repartido esta última semana de septiembre X-Men y Patrulla-X. Y casi al toque de campana ha llegado el grueso de Planeta. Será por culpa de los Cursos de Esperanto en 100 Fascículos y de las Teteras de Colección.

En Planeta cada tebeo es de su padre y de su madre, es decir, de su packager, y ya van por la docena. Hace siete meses
contamos y nos salían ocho. De aquella lista se ha caído, parece, CP, SCP y se han unido, al menos, Lexico Tecnia. LT Servicios Lingüísticos y Editoriales S.L. (Clásicos DC), Copypaste Studio (JLA) y Binary S.L. (Superman-Batman).

Como consecuencia en Planeta no hay unidad de estilo. No tiene por qué haberla, no hay nada malo en darle a cada serie su personalidad gráfica, pero ésta depende del arte de cada packager. Las segundas páginas de cada tebeo, las de créditos, son realmente reveladoras. Todas son en gris,
consecuencia obligada de publicar para dos países, España e Italia. Pero ya hemos dicho que en grises también se pueden hacer cosas vistosas.

En Batman Presenta, de Fanhunter S.L., optan por blanco sobre gris, con una elegante skyline de Gotham. Por cierto que el logo de Catwoman no aparece pero se transparenta el de la portada.
9 letras usa el negro sobre blanco en Green Lantern/Green Arrow Presenta. Sí que aparece el logo del personaje y los créditos de las historietas, pero no hay ningún fondo.
Justicia (Magic Press S.R.L.) tiene en el fondo de la página un personaje de la serie, y los bocetos a lápiz son muy agradecidos para esas cosas. Probablemente sea el dibujo de Alex Ross más feo de la Historia, pero vale, es el malo principal en este capítulo. No hay logo ni créditos.Pacmer S.A. también elige el blanco como fondo y el logo del personaje en Batman. Con resumen, pero sin créditos de autoría.
Por cierto que tras tres nefastos números, con páginas dobles cortadas, artículos mal maquetados y secciones de correo lúgubres, este ejemplar no presenta ninguna barrabasada. Bueno, salvo que te mires el anuncio de la contraportada
Sí, sí, es un anuncio. Si te fijas mucho ves que del Batman ilustrado por Neal Adams. Un anuncio de los que provocan colas en las librerías, vamos. No se puede ser más triste, de veras que no.

Los packagers de Panini deben ser felices porque sí pueden utilizar el color. Y tienen un estilo común que trasciende a cada empresa técnica. Lo podemos ver en Los 4 Fantásticos (Estudio Din&Mita). Con logo, lista de capítulos y resumen.
O en Daredevil (Forja Digital) donde, si hace falta, montan una doble página, que aquí no encaja muy bien porque en imprenta han cortado y grapado nada más que regular.
Aun con el handicap de sólo poder modificar los negros, los packagers planetarios están empezando a usar el color, como en esta ficha de Justicia (Magic Press S.R.L.), que es adaptación de una americana.
O estos artículos de Superman-Batman (Binary S.L.), y Superman (9 letras) más discretos, menos arriesgados. Por cierto que, salvo excepciones, los artículos de Planeta tiran a cortitos en su longitud. Además, en el primero ponen bien a Loeb. Señor, señor...

Eso sí, no se matan con la grafía de los títulos de los artículos y los capítulos. Los ponen de cualquier manera, sólo preocupándose de que estén a mayor tamaño que el resto y en negrita como mucho. Sin embargo, en ocasiones, sí que buscan la fuente adecuada, como en Justicia. Aunque luego te fijas en los títulos de crédito y son un galimatías de cuidado. Sean odiosos y comparen, comparen: Los técnicos de Panini cuidan más esos detalles. Como ejemplo, esta página 3 del nº 8 de The Ultimates vol II (Estudio Din&Mita), donde no sólo usan la misma fuente, sino que imitan el estilo de los títulos de crédito originales. Como curiosidad, la información que aparece en esta página (información de empresa, resumen de capítulos anteriores...) en la versión americana la pone Panini en la segunda página. de ahí que la página española esté menos agobiada, y casi mejor, diría yo.
Lo cual no es óbice ni circunstancia para que en tomos como los del Castigador cubran de negro las zonas que, en la edición original, estaban dedicadas al título y a los créditos del capítulo. Una chapuza a las que, cada vez más, nos está acostumbrando el Estudio Fénix. (Y no, no he escaneado ningún ejemplo, que se me desencuaderna).

Si esto fuera la ESO podríamos decir que “el alumno va cumpliendo los objetivos mínimos”. Pero como en toda clase, hay alumnos de notable y de aprobado raspado. Mi tesis es la de siempre: con tiempo y sin presiones la mayoría de estos packagers harían trabajos más que notables. También hay que tener en cuenta que algunas de estas empresas se han creado casi ad hoc, y que no tenían experiencia previa en este tipo de tareas, y el resultado se resiente. El problema es que, bonito o feo, nos lo cobran igual de caro.

Nota: Ningún tebeo ha sido dañado en la realización de este blog.

jueves, 27 de septiembre de 2007

LAS VOCES DE VAUGHAN: MILAGROS

El estilo de Brian K. Vaughan es bastante lineal, directo y sin grandes florituras técnicas, salvo en Ex Machina, en la que sí usa profusamente los flashbacks al estilo de Perdidos, serie a cuyo equipo de guionistas pertenece desde no hace mucho. En uno de los últimos capítulos de la 3ª temporada dos personajes discuten sobre quién es más veloz, Superman o Flash, una de las conversaciones frikis más manidas para un aficionado y más marcianas para un ajeno.

Las historias de Vaughan son de protagonista único, ya sea éste individual o colectivo. Define y diferencia muy bien a cada personaje, pero todos persiguen un objetivo común. Por eso no es dado a las líneas argumentales en paralelo, sino que opta por una única línea salpicada de pequeños detalles accesorios.

Es en los diálogos donde brilla más el guionista, unos diálogos muy elaborados y plagados de anécdotas y datos que pueden ir desde el origen del metro de Nueva York hasta el significado verdadero de una canción de Los Beatles. En los tebeos de Vaughan se aprenden cosas, aunque se trata de un tipo de conocimiento muy friki, es decir, anecdótico y poco práctico. El que más gusta tener.

Como valor añadido cada obra cuenta, privilegio sobre privilegio, con un único artista principal lo cual contribuye a la consistencia del resultado final. Y el último hombre, una serie de mujeres, la dibuja una mujer, Pia Guerra, cuyos personajes femeninos son cualquier cosa menos las heroínas siliconadas al uso. En Runaways, Adrian Alphona da un casi obligado toque manga a esta serie de adolescentes maravillosamente expresivos. El estilo realista de Tony Harris, que fotografía el tebeo antes de dibujarlo, cuadra perfectamente con la política a ras de suelo de Ex Machina. Y Niko Hernichon, enla novela gráfica Los leones de Bagdad, hace lo que ya nadie en el mercado americano: dibujar animales muy bien.

La progresión de Brian K. Vaughan se sale de la norma de autores que se limitan a reciclar el trabajo de la generación anterior. Y lo hace desde el púlpito de las grandes editoriales, no dejándose atar por contratos en exclusiva.

Vaughan tiene apenas 30 años y ya ha producido una buena remesa de obras remarcables. La gran incógnita es saber si va a dejarse seducir por la rentable maquinaria de Hollywood, aunque teniendo en cuenta el montón de guionistas de cine y televisión que se han pasado al tebeo igual Marvel y DC hasta pagan mejor.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

LAS VOCES DE VAUGHAN: VIDA Y OBRA

Brian K. Vaughan es uno de los guionistas más interesantes del mainstream americano. Un guionista con eso tan poco usual que se llama “voz propia”. O voces.

Vaughan es de Cleveland, como Brian Bendis, y participó en el Stan-hattan Project, una especie de programa de formación de guionistas que Marvel hizo en 1995 a medias con la Universidad de Nueva York. Joe Kelly y Ben Raab fueron compañeros suyos, así que tampoco podemos decir que la idea fuera un exitazo.

Durante casi 5 años Vaughan vivaqueó haciendo capítulos sueltos de distintas series en Marvel y DC, empezando por un Anual de Ka-Zar, que si es el que yo recuerdo, demuestra su obvia bisoñez. Sin embargo Vaughan se apañó para contar con el privilegio de poder formarse e ir consiguiendo un estilo propio que, nuevo y raro privilegio, ha tenido la oportunidad de plasmar en personajes de creación propia, que es donde realmente luce todo su talento.

Porque las editoriales no están por la labor de arriesgar con creaciones nuevas y prefieren poner a trabajar a sus talentos en los personajes de toda la vida. Entre otras cosas porque los aficionados tampoco se muestran demasiado receptivos con productos sin referentes previos. Vaughan consigue que le editen ese tipo de historias y es capaz de conseguir que le interesen a un grupo cada vez mayor de incondicionales.

Cuatro títulos componen la obra más significativa de este guionista: Y, el último hombre (Vertigo), Runaways (Marvel), Ex Machina (Wildstorm) y Los leones de Bagdad (Vertigo). Frente a autores que una y otra vez te cuentan la misma historia presentada en distintos envoltorios, Vaughan tiene la rara virtud de contar cuatro historias distintas en argumento e intenciones.

En Y, explora la lucha de sexos en un mundo post-apocalíptico en el que sólo sobreviven un hombre y 3000 millones de mujeres. El misterio del origen de esa situación y la búsqueda por parte del protagonista, Yorick, de la única mujer que verdaderamente le importa de esos 3000 millones, son el motor de un magnífico y emocionante viaje exploratorio de ese mundo.

Runaways es una historia de rebeldía y angustia adolescente, con la tremenda originalidad que los padres de los que huyen los protagonistas son supervillanos. La dinámica de una pandilla de amigos, su amistad, los primeros amores y otros temas típicos de las historias de maduración toman matices definitivamente distintivos.

Ex Machina es la obra más política de Vaughan, lo cual no es poco decir, porque el tema está implícito en toda su obra. El protagonista es un ex superhéroe y alcalde de Nueva York que se enfrenta, con una mezcla de determinación y neurosis, a todos los problemas de una ciudad tan enorme. Vaughan tiene el acierto de dirigir su mirada a la actividad política más práctica, donde el mismo alcalde que casa a una pareja gay propone registros sistemáticos del equipaje de los pasajeros del metro.

El título original de Los leones de Bagdad es Pride of Baghdad, significando “pride” tanto “manada” como “orgullo”. Basada en la historia real de cuatro leones que se escaparon del Zoo de Bagdad durante la invasión americana, es una brillantísima metáfora sobre la libertad y el sentido de pertenencia a un grupo –que comparte con Runaways-, con un final demoledor cuya interpretación política es diáfana. Que no creo yo que Vaughan sea votante de Bush, vamos.

Mañana, los milagros de Vaughan.

domingo, 23 de septiembre de 2007

GLOBALIZACIÓN

Durante una década los precios de Norma han sido uno de los objetos de las furias foreras. Caros comparados con Planeta, sí, pero los tebeos de Norma siempre han estado muy bien editados y cuidados. Yo le he oído decir a dos editores de otras empresas que Norma era la que mejor editaba.

Ex Machina es de lo poco que compro últimamente de Norma, y está tan bien producido como siempre. En los créditos aparecen Ernest Riera en la traducción (un clásico) y el excelente Martín Garcés en la rotulación. Y al lado de sus nombres, “Printed in China”. Norma imprime sus tebeos con auténtica tinta china.

He mirado en algunos tebeos recientes de Norma (The Authority, El Ángel Caído...) y no veo indicaciones de dónde se han impreso, pero me extrañaría que Ex Machina fuera el único caso. Y no hay nada que objetar al resultado final, muy al contrario, teniendo en cuenta esas historias de terror sobre la peligrosidad de los productos chinos, con dentífricos venenosos y Barbies infanticidas. Historias que reflejan el miedo que da el (cada vez más) gigante chino a las economías occidentales.

El caso de Ex Machina es un ejemplo claro: a Norma le sale más barato imprimir en China y transportar la tirada desde allí que imprimir en España. Si no, no lo haría. Y esto es algo que a las imprentas españolas no debe de hacerles mucha gracia. Es la otra cara de la globalización, la que da auténticamente miedo. No la de los trabajadores esclavizados laborando de sol a sol, ni la de los niños trabajando y durmiendo y trabajando en fábricas-cárcel. De eso hay, claro que sí, aunque probablemente no tanto como nos cuentan, y cada vez menos, por suerte, y gracias a las campañas que se llevan a cabo desde Occidente y al miedo que tienen las empresas a que su imagen se vea dañada.

No. Lo que da auténtico miedo en Occidente es que China, India, Taiwán, Corea o Sri Lanka producen una calidad más que aceptable con gastos mínimos. Y esto ha llegado hasta los tebeos. No sé si será una tendencia, ni tampoco creo yo que las imprentas españolas se queden sin trabajo, pero no deja de ser una sensación extraña lo de leer un tebeo creado por autores estadounidenses, adaptado por técnicos españoles, impreso por una empresa china y, transportado, quizás, en un barco con bandera de Liberia. Un tebeo globalizado.