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viernes, 31 de diciembre de 2010

EL 2010 DE ¡YODIGONO!: PELIS Y SERIES

A estas alturas ese género difuso de "película adaptada de un comic" está tan asumido como el de aventuras, el drama, la comedia romántica y el musical. Demonios, se hacen más películas sobre superheroes que comedias musicales.

Este año ha sido más de expectativas que de realidades. Todos andamos más o menos ilusionados con los futuros estrenos de Thor, Capitán América, Lobezno, Batman Rises, Superman, The Avengers, Cowboys vs Aliens,... mientras que este año tampoco ha habido tanta tela que cortar.

Iron Man 2. A pesar del inconmesurable Robert Downey Jr defraudó bastante, debido sobre todo a la falta de un villano consistente con un plan consistente. Dicen que se dejan al Mandarín para la tercera. No es difícil: multimillonario chino maligno que le hace una OPA a Stark y le quita el negocio, por lo que se vuelve alcohólico y etc etc etc. Ea, ya teneis argumento que funciona a varios niveles. No me lo he inventado yo. Todo está en los tebeos.


Tony Stark con unos cuantos actores.

Kick Ass, a pesar de que suavizaron el argumento y el prota se llevaba a la chica, estuvo bastante bien. Divertida y contundente, especialmente gracias a Chloe Moretz, increible como Hit Girl.

Y del resto sólo puedo hablar de oidas: Jonah Hex horrible, dicen. Scott Pilgrim defraudó en taquilla y tiene tantos admiradores como detractores. Los Perdedores se quedó en una película más de mercenarios encajada entre El Equipo A (que es una digna versión) y Los Mercenarios (un divertido despiporre). De Adèle Blanc Sec todo el mundo se queda con la protagonista en la bañera, y si eso es lo mejor... También hay rarezas como Tamara Drewe, basada en una tira costumbrista de Posy Simmonds, y protagonizada por la guapa Gemma Arterton.


En el terreno de la animación, aunque son obras originalles, tenemos dos películas más que apreciable: Gru mi villano favorito y Megamind, ambas con buenas críticas y ambas, curiosamente, sobre villanos redimidos.

Mención aparte me merece otra película que no pude ir a ver al cine (y yo no veo screeners), El Gran Vázquez. Ya caerá. Todo el mundo alaba a Santiago Segura y rechaza las partes animadas por innecesarias. El hecho de que se haga una película sobre un autor de historietas español ya es reseñable. Y Vázquez se merecía eso y más.

Y luego tenemos la tele. Por un lado, Blanco Humano, que tiene segunda temporada, está pasando desapercibida. Por otro, The Walking Dead ha dado la campanada, con un episodio piloto que forma ya parte de la historia del medio, y otros cinco capítulos más que potables. Puede que el sexto capítulo sea indicativo de que la serie de tv se va a ir separando del tebeo, pero eso es lo normal en las series: ni Dexter ni True Blood se parecen apenas a las novelas que las engendraron. Y tengo pendiente Misfists, la serie británica protagonizada por seis macarras con superpoderes, que parece ser lo que Heroes tendría que haber sido.

Ah, sí, Heroes. Se cavó su propia tumba, y se metió en ella. Nadie le llevará flores.

EL 2010 DE ¡YODIGONO!: UN PRESENTE DE TOMO Y LOMO

Tochacos como el Flash de Geoff Johns o la JLA de Grant Morrison. Cuidadas ediciones de Sandman, Predicador, Hellboy e incluso esa edición de Sin City con sus páginas de filo negro, la cosa más pijorra que han visto los tiempos. Tomos por doquier. Y en un rinconcillo, nuestras grapas de siempre, incombustibles, pero en retroceso.

En abril de 2007 me dio por elogiar las virtudes del tomo frente al formato grapado. Fue uno de los temas más polémicos de este vuestro blog. A día de hoy parece que, a la fuerza ahorcan, este tema ya no es polémico. Es una realidad de mercado. En enero Panini publicará 15 tomos y 19 grapas. Planeta 17 tomos y 3 grapas. El resto de editoriales, sólo editan, salvo excepciones que no recuerdo, tomos y álbumes. Joder, es que los mangas se editan en tomos.

Un mantra para algunos blogueros ha sido el de "Tebeos populares a precios populares". como solución a los males del mercado. Lo que querían decir estos amigos es que querían tebeos en formato comic book y baratitos. Sin embargo los tomos de Watchmen o All Star Superman son tebeos muy populares cuyo precio debe ser muy popular, porque mucha gente los ha comprado y los compra. Es decir, la popularidad de un producto se ve a posteriori. Y hoy por hoy, lo popular es el tomo. Otra cosa es que lo compremos a regañadientes o el precio nos parezca excesivo. Inciso ahí: un tomo normal cuesta los veintipico euros del libro de Ken Follet, del Blu Ray de Toy Story 3 o del disco de Sergio Dalma. Y la mitad del Call of Duty de turno. Y ya quisieran los tebeos ser tan populares y vender tanto como los videojuegos.

Así está el mercado ahora. En el futuro puede que la tortilla dé la vuelta, que no en vano en España hay tanta tradición de cuadernillos de historieta como en Estados Unidos. Tampoco me voy a poner a glosar las cualidades del tomo: durabilidad, resistencia, almacenamiento, experiencia lectora más amplia, venta en grandes superficies y librerías generalistas... Y lo regalables que son. Si quieres hacer afición, ¿no es mejor hacerlo regalando un bonito tomo que no seis cuadernillos cutres?

Y para más prueba, ahí tenemos que la nueva iniciativa de Panini, lo que han dado en llamar Extra Superheroes, tomos a buen precio con sagas de Marvel entre el 1995 y el 2005. Panini piensa que el formato tomo es la manera de fomentar el negocio del tebeo. Y lo es ahora, como hace veinte años lo fue el comic book.

La gracia es que parece que muchos de los que acusan a las discográficas y cinematográficas de aferrarse a modelos de negocio del pasado, quieren que las editoriales de tebeos se aferren a modelos aún más antiguos.

jueves, 30 de diciembre de 2010

EL 2010 DE ¡YODIGONO!: EL MALDITO INTERNET

Hace once años escribí que la piratería jamás afectaría a los tebeos. Hace once años los escáneres eran unos monstruos lentos, torpes y pesados. La simple idea de pensar en que alguien se entretuviera en escanear, página a página, un tebeo era de locos. Ahora los escáneres son rápidos y de una calidad increible, y los escaneadores forman "grupos de trabajo", que en pocas horas suben las novedades yanquis de cada miércoles. Ayer salió el número 8 de Avengers en EEUU, y quien tuviera interés podía estar leyéndolo a las 12 de la noche hora local de Antequera.

Ejem.

Legal o no, moral o no, es lo que hay. Entre la edición americana y la española pasan nueve meses, y todo depende de la impaciencia y el nivel de inglés de cada cual. Servidor de ustedes ya defendió en el pasado la posibilidad de "degustar" comics antes de comprarlos. Y eso es lo que hago con mi flamante iPad, cacharro chulo donde los haya y donde leer tebeos es un gustazo. Sí, los detractores hablan de que el tamaño es menor, pero nosotros hemos sobrevivido a la Biblioteca Marvel.

Además del dinero que te ahorras, te puedes leer tebeos que de otra manera jamás comprarías. Lo mismo, si te gusta ¡hasta te lo compras! Y también te puedes leer tebeos que si te los compraras sólo los leerías una vez en la vida. Yo compro muchos de esos. De hecho, lo más probable es que casi todo lo que me compro en la actualidad sólo lo vaya a leer, como mucho, dos veces. Y uno se plantea ¿merece la pena gastarse tanto dinero en tebeos que sólo vas a leer una vez? Y la de espacio que te ahorras si no te los compras... Vaya, Ikea también se ve perjudicada por las descargas. Porque no se han dado cuenta, que si lo supieran...

Vale, será ilegal, o inmoral, o engordará, pero razones no faltan.

Personalmente me leo, "degusto", siete u ocho series digitales al mes. ¡Y luego me las compro en papel! Sé que soy raro en este sentido, pero también me compro las colecciones en dvd de las series de televisión que realmente me gustan. Solamente ha habido un tebeo que, afortunadamente, pude leer antes de cometer el error de comprarla, esa horrible Cry for Justice de James Robinson. Es decir, habrá quien diga que leer sin pagar es inmoral, pero engañar al lector con semejante bazofia no es tampoco demasiado ético.

Y todo esto lo cuento desde el punto de vista de un lector español. Recordemos que las descargas que son "ilegales" en España son ilegales de verdad en EEUU por lo que la gente se corta un poco más. Sólo un poco. Marvel y DC y el resto de editoriales tienen su propio servicio de descargas digitales, y, por ejemplo, el número 8 de Avengers te lo puedes comprar en formato digital... dentro de nueve meses. Con suerte. Y sólo un dólar más barato que en papel. Que no tienen muchas ganas de vender, vamos, o eso parece.

Las editoriales siguen empeñadas en sus antiguas estrategias de comercialización, como las productoras cinematográficas. Tienen miedo de perder a las librerías, y lo entiendo, pero acabarán por darse con la misma pared que la industria musical, que sí que edita a la vez en cd y en descarga digital. Por desgracia muchas tiendas de música han caido por culpa de las descargas, legales e ilegales, pero también Mercadona ha hecho que se cierren muchas pequeñas tiendas de ultramarinos y no se han hecho leyes para impedirlo. Al contrario, se habla de libertad de mercado, algo que los creadores y comercializadores de contenidos culturales no acaban de meterse en la cabecita. Y así les va a ir.

Ya he demostrado al principio de este post mi perspicacia prospectiva, pero me atrevo a decir que al final se impondrá un modelo mixto de descarga de capítulos y de recopilación en tomos de esos capítulos, tomos que sólo podrás encontrar en las poquitas tiendas que sobrevivan y en las FNACs de turno. Pero de tomos hablamos en otro post, después.

Apéndice 1: En los años cuarenta y cincuenta dejaron de estar de moda los sombreros en España. Las sombrererías, antaño negocios prósperos, contraatacaron con anuncios en los que decían: "Los rojos no llevaban sombrero". Y dicen que lo de los trolls es cosa de ahora.

Apéndice 2: El retorno del Jedi se estrenó en EEUU el 25 de mayo de 1983. En España, el 21 de noviembre de 1983. En una pequeña ciudad como Antequera se podía ver en febrero de 1984, una copia ajada tras su paso por cines de capital. Una barbaridad, pero las distribuidoras, tan panchas. Eran las amas del cotarro, y hacían lo que les daba la gana sin tomar en consideración al consumidor. Y les gustaría seguir así. Ah, se siente. A espabilar.

Apéndice 3: Las ventas en EEUU han bajado en los últimos años a velocidad terminal. Spiderman en 2002 vendía 166000 ejemplares al mes y en 2009 85500. New Avengers pasó de 164000 en 2006 a 121000 en 2009. Y así todas. Algo tendrán que ver las descargas. Y el cansancio de los lectores. Y la falta de relevo generacional. Y la poca calidad de muchas series. Y los crossovers abusivos... Pero oficialmente, la culpa será del maldito internet.

Apéndice 4: Con esto de tener un iPad me he asomado a foros de gadgets... ¡y allí hay gente aún más fanática que en los foros de tebeos! Y no hay término medio. Están los fanboys de Apple y los Apple-haters, que odian a Apple por el simple hecho de existir y que insisten en que hay cacharros como los de Apple pero mucho mejores que los de Apple. Lo cual, a día de hoy, es mentira. Lo único parecido al iPad es la tableta esa de Galaxy, que es la mitad de pequeña y bastante más cara. Y del resto que iban a salir para Navidades, nada de nada. De todas formas en unos meses el iPad empezará a tener competencia real y todavía más gente leerá tebeos en formato digital.

EL 2010 DE ¡YODIGONO!: DC

La entrada del nuevo Equipo Directivo de DC ha ocasionado cambios en la estructura editorial, pero ningún efecto en los aspectos creativos. Ha habido despidos y mudanzas de directivos, de Costa Este a Costa Oeste, incluso el clásico Mike Carlin (¡editó el Superman de Byrne!) ha sido recolocado en el departamento de animación de Warner. Por lo demás los tebeos DC siguen, en general, tan aburridos como en los últimos años. Y sin atisbos de cambios en lo creativo, por mucho que Bob Harras haya sido nombrado Editor en Jefe de DC, cargo que ya tuvo en Marvel.

Curiosamente Harras pilló también una mala época en Marvel, cuando la bancarrota económica que ocasionó Ron Perelman y la bancarrota creativa, que tuvo su punto álgido con La Saga del Clon y Heroes Reborn. Eran los noventa, amigos. Desposeido de Vengadores y 4 Fantásticos Harras editó sin embargo tebeos tan añorados como Ka-Zar, Thunderbolts o Masacre, cuando aún no era cargante. DC está llena de personajes que necesitan un tratamiento similar, pero por ahora, se ha visto poco o nada.

El año en DC ha estado dominado por La noche más coñazo... que diga, oscura. Como bien dice Pedro Angosto, es otra de esas historias de Geoff Johns de personajes lanzándose rayitos de colores. Como tantas sagas de DC la historia no es un fin sino un medio para resolver alguna barrabasada previa, en este caso la ridícula profusión de muertes en este Universo. Los objetivos eran: explicar porqué tantos personajes habían muerto y resucitado (la explicación cósmica, no la comercial, esa ya se conoce); resucitar de una tacada a unos cuantos personajes que habían muerto recientemente; y renovar el copyright de otro montón de personajes, que si bien seguían muertos, nunca se saben cuándo van a ser de utilidad.

Los crossovers de esta saga son tan ridículos como reiterativos. El esquema era siempre el mismo: los personajes se enfrentaban a sus putos muertos, tanto física como emocionalmente. Porque estos zombis no se querían comer la carne de los vivos, sino comerles la moral, diciéndoles lo malos que habían sido y todo eso. Un tostón, ya te digo.

Más expectación y calidad han tenido las series de Batman, con ese retorno de Bruce Wayne, esas fichitas de dominó y esos guiones liantes de de Grant Morrison. Aún así, su Batman-Dick y su Robin-Damien son todo un hallazgo.

Del resto de series, las de Superman, horribles, antes y durante el fiasco de Straczynski, que fue visto y no visto tanto aquí como en Wonder Woman. Y el resto de nuevos lanzamientos, infumables. Mucho trabajo va a tener Harras si quiere enmendar esto, que sólo se arregla contratando talento. No hay otra.

El Universo DC parece estar quedando como inspiración de películas de imagen real y de dibujos animados, un campo en el que están destacando para bien.

No me olvido de la Linea Vertigo. Sigue teniendo series bastante buenas, como Fábulas, Northlanders, Madame Xanadu, Scalped, The Unwritten, DMZ,..., pero los que parece que se han olvidado de ella son los propios capitostes de DC, que miedo me da el día que se acuerden de que existe la Linea Vertigo y saquen la calculadora.

Como hicieron con Wildstorm.

EL 2010 DE ¡YODIGONO!: PREFACIO

Fieles a nuestra cita anual -aunque cada vez somos menos fieles a cada vez menos cosas- vamos a hacer un resumen desordenado, personal, parcial y sesgado -que esto es un blog- de lo que ha traido el 2010. Vale que hemos escrito poquito, a post por mes, aunque el twitter adjunto ha echado humo. Cosas hay de las que hablar, y a eso vamos. Solo que en vez de poner un post largo y aburrido haremos muchos posts cortos y aburridos. Sí, son los posts que tendría que haber escrito a lo largo del año.

Pero antes, una estupenda canción del gran Cee Lo Green, un temazo dedicado a este agonizante 2010.



Anda y que te den, 2010.

(Según la Ley Sinde, se podría cerrar este blog por insertar el video anterior. Rico me estoy haciendo desde que lo puse ¬¬)

lunes, 15 de febrero de 2010

DC: De Culo

Mira que me da penita decirlo, pero DC va de culo. Y el responsable tiene nombre (Dan) y apellidos (Didio).

Cuando Didio entró en el año 2002 como Vicepresidente-Editorial ( su exigua experiencia en el mundo del comic consistía en realizar series de animación basadas en algunos personajes de tebeo, siendo la más destacable la Hada Madrina de Jill Thompson. Es costumbre en el mundo empresarial contratar a gente ajena al negocio para que traiga nuevas ideas que no estén viciadas por la experiencia. Didio venía viciado de fábrica.

En 2004 Didio ascendió a Vicepresidente-Director Ejecutivo (Ejecutable debería ser). Su mayor logro había sido fichar al best seller Brad Meltzer para guionizar Crisis de Identidad, una obra más que potable pero que resume a la perfección las dos principales características de Didio como Editor: la muerte como recurso dramático y la sobreexplotación del pasado.


Si hasta él mismo lo dice...

Didio tiene obsesión con la muerte. Con matar personajes. Como si la muerte fuera el único recurso dramático posible. Como si la muerte como recurso dramático no fuera un chiste desde hace años. Un chiste ridículo en el caso de DC. Los "siete grandes" de DC, es decir, los primeros componentes de la JLA (Superman, Batman, Wonder Woman, Detective Marciano, Flash (Barry Allen), Green Lantern (Barry Allen) y Aquaman) ¡han muerto todos! Pero es que el octavo miembro, Green Arrow ¡murió también!

Durante estos años Didio ha oscurecido el Universo DC a base de drama y muerte. Para su limitada mente, lo contrario del drama es la comedia. Si quieres drama tienes que eliminar la comedia, y su cometido, como vimos en el post anterior, ha sido eliminar a los personajes de la JLA y Young Justice, dos de las series más frescas y divertidas de la DC de las últimas décadas.

En Crisis de Identidad empieza el rosario de muertes de la Justice League y además, el título es un reclamo descarado al megaéxito de veinte años atrás, sin tener nada que ver con él. Pero como le fue bien, pues al ataque: que si infinita, que si final. Y los cientos de series, miniseries y especiales asociados. Algunas buenas, como 52, que a punto estuvo de fastidiar con su prepotencia. Otras basura como Cuenta Atrás, que el muy pánfilo se atrevió a calificar como "52 bien hecha". Tan prepotente que hasta se está atreviendo a guionizar, porque, pánfilo e ignorante, Didio piensa que dibujar es difícil, pero guionizar es muy fácil, que cualquiera lo puede hacer. Como si fuera un Bill Jemas cualquiera. Y todos sabemos cómo acabó Jemas.

Y debe pensar que guionizar es fácil porque tiene la suerte de tener en plantilla a un tío como Geoff Johns. Johns es la flor en el culo de Didio, un tío que se conoce el Universo DC como si lo hubiese parido, y con el talento de arreglar todos los desaguisados que Didio debería evitar y que, sin embargo, promueve.

Es una pena que el Universo DC funcione así. Lleva muchos años haciéndolo y no hay quien lo arregle. La mitad de las historias crean problemas y la otra mitad intenta resolverlos. Verbigracia: muere Superboy en Crisis Infinita (a manos del Superboy Prime, una ironía aceptable) y muere Bart Allen tras haberlo hecho crecer aceleradamente y comprobar que el resultado es una chapuza. Y te tienes que inventar una historia, La Legión de Tres Mundos, que no sólo arregle esto, de manera bastante postiza, sino que de paso ponga un poco de orden en todo el lío de Legiones que tienen montado en DC.

Y tan ridícula es la sarta de muertes en el Universo DC que se tienen que inventar otra miniserie, La Noche más Oscura, no sólo para resucitar a todos los muertos, sino para justificar por qué nadie se queda difunto. Y la idea no es mala. De Johns, claro.

Pero es que así no hay manera. Así el Universo no avanza, no evoluciona, no interesa. Es un paso adelante y otro atrás. Y sin intención de arreglarlo, los próximos lanzamientos tras La Noche más Oscura prometen una miniserie de la Justice League (Generation Lost) en la que los personajes investigan ¡por qué han muerto tantos miembros de la Justice League! Peor aún, los últimos rumores hablan de cambios en el staff editorial de DC después de que Warner haya decidido supervisar más de cerca su editorial de tebeos. Para evitar su posible despido Didio estaría pensando en la posibilidad de crear secuelas y precuelas de Watchmen. ¿Mirar al futuro? ¿Para qué?

Y aún tenemos otro ejemplo de ese mirar al pasado y de esa necesidad constante de resolver problemas en vez de contar buenas historias. Otro problema del Universo DC es la multiplicad de personajes con el mismo nombre: Green Lanterns, Green Arrows, Flashes,... Mucha muerte, mucha muerte pero al final, como siempre acaban resucitando, tenemos al sustituto(s) y al original dando guerra al unísono, porque nadie se atreve a jubilar a los personajes mayores, ni siquiera con 67 años. Pues esperad una miríada de historias intentando arreglar el tema. Ejemplo: a uno de los arqueros le han arrancado un brazo. ¿Un arquero menos? Bah, volverá disparando flechas con los dientes, seguro.

Didio es odioso. Odiamos a Didio. Que le den a Didio. Pero ya.

Y para los que hayan visitado este blog por lo que lo han visitado y habéis aguantado hasta el final del artículo, ahí lleváis vuestro premio, el Mejor Culo de España 2009 y a su dueña, Eva Fernández.



¡FELIZ BIG CULO DAY!

jueves, 31 de diciembre de 2009

EL 2009 DE ¡YO DIGO NO!

Fin de año, fin de década. Salvada la tentación de hacer lista de “lo mejor de…” seguiremos con la tradición de recordar lo que nos ha llamado la atención este año, que acaba como empezó, con la informática dando la lata.

Lo que esperábamos. A principio de año nos planteábamos una serie de cuestiones sobre lo que iba a pasar en el 2009. Planeta ha mejorado. Al final la apuesta de Planeta por autores españoles ha sido poca, que no está el horno para bollos. Panini ha seguido a su ritmo. DC apenas ha espabilado. Heroes ha seguido tan mal en la 4ª temporada como en casi todas las anteriores (huele a muerto). No ha habido ninguna “siguiente gran cosa” este año, ni siquiera los tebeos para iPhone. El blog ha aguantado, aunque con dificultades, otro año más, igual que el PC. De hecho este es el primer post que escribo desde el nuevo, que ha nacido dando un poco la lata, a ver cómo sigue. Y la crisis, que afectó a todo, no se notó en los tebeos tanto como en otros muchos sitios.

Menos chicha. Dejando aparte el segundo semestre de locos que uno ha tenido, este año ha habido menos posts porque, lógicamente, los temas se agotan. Es decir, ¿cuántos posts se puede hacer sobre un tema? Bueno, si es sobre Loeb, muchos. Y cómo nos lo hemos pasado. Ahora mismo Loeb se encuentra dedicado a su Hulk multicolor y sin proyectos nuevos en perspectiva. Decía algo de hacer unos Ultimates con Frank Cho, pero no sé en qué quedó aquello. En nada, espero.

Frenesí planetario. Poco que añadir al post inmediatamente anterior. Mejora técnica (desde que El Catálogo del Cómic se ha encargado del tema), cambios editoriales importantes (la salida de Antonio Pérez) y una búsqueda continua e infructuosa de formatos y estilo. Eso sí, también publicó el mejor tebeo del 2009.

Editores charlatanes. Tanto José Luis Córdoba (Panini) como David Hernando (Planeta) usaron el púlpito internetero para comentar aspectos generales y particulares del negocio editorial. Lo cual se agradece. Lo que no acabo de entender es por qué no aprovechan sus propios tebeos para hacerlo.

El primero y el mejor. Grant Morrison demostró con All Star Superman el amor que tiene por el personaje y lo mucho y bueno que se sigue pudiendo hacer con él. Planeta lo va a reeditar corregido (esa portada duplicada…) así que si tienes dudas con algún regalo de Reyes, es una magnífica opción.

El mundo de las grandes empresas. Disney compró Marvel, lo que fue un gran negocio para Marvel y una adquisición que Disney aún tiene que empezar a rentabilizar. No se prevén grandes cambios en la editorial de Spidey. En la editorial de Supes debería haber grandes cambios (¡¡ese Didio!!) pero tampoco se esperan a pesar de que Warner ha decidido tener un mayor control sobre su filial.

El mundo de las grandes editoriales. Contra lo que cabía esperar DC ha espabilado bastante en los últimos meses en cuanto a ventas. La razón es Blackest Night, la saga en la que todos los muertos resucitan y que demuestra que el lector de superhéroes está hambriento de buenas historias DC. Otra cosa es lo que se les está dando habitualmente. La media es bastante mejor en Marvel, que acabada Invasión Secreta ha estado un año contando historias enclavadas en Reinado Oscuro, que ha resultado ser un megaevento sin maxiserie asociada. Lo que algunos verían como imposiciones o injerencias editoriales en Marvel lo ven como un motivo de inspiración y un desafío para sus guionistas que, en general, han aprovechado de manera satisfactoria la nueva situación. Además Quesada ha hecho durar la historia justo hasta cuando estábamos empezando a hartarnos de Norman Osborn, al que sólo faltó ser el malvado casero de Tía May.

Pelis. Si la memoria no me falla Watchmen y X-Men Orígenes: Lobezno fueron las películas tebeeras del año. La primera nos gustó, aunque con peros, y la segunda no, sin peros. Ambas pusieron de moda una manera de presentar los títulos de crédito que ya ha sido parodiada genialmente en Bienvenidos a Zombieland. (Tenéis que verla)

In y Out. Hace unos años se puso de moda hacer listas con lo que estaba de moda y lo que no estaba de moda. En Marvel siguen de moda los Vengadores y todo lo que les rodea y siguen sin estar de moda los mutantes. Ese debería ser el próximo objetivo de Quesada. En DC siguen estando de moda las series mediocres (la gran mayoría) y, tras una década de muertes, se han puesto de moda las resurrecciones. Pero ya hablaremos de eso un poco más adelante.

O sea, el año que viene. ¡FELIZ AÑO NUEVO, BUENOS ALIMENTOS Y MEJORES TEBEOS!

domingo, 27 de diciembre de 2009

HERNANDO HABLA

La excelente y exhaustiva entrevista que David Hernando ha concedido a Zona Negativa (aquí y aquí) da para mucho. Está muy bien que Hernando aproveche para informar del plan editorial de Planeta para el próximo año, pero estaría mejor que dedicara un par de páginas de sus tebeos a contárnoslo.

Aunque la calidad técnica de los tebeos de Planeta ha mejorado mucho en el último año desde que el Catálogo del Cómic tomó las riendas del tema, la sensación que me da la entrevista es que en Planeta hay mucho desconcierto. Para cada lanzamiento nuevo buscan el formato adecuado y se van dando cuenta de que lo que sirve para una colección no sirve para otra aparentemente similar. En ese sentido Panini suele tener las ideas más claras y resulta fácil adivinar en qué formato va a publicar cada serie/miniserie nueva.

En el caso de Planeta está resultando difícil incluso saber cómo va a acabar una saga concreta. Es perfectamente comprensible que si una colección va mal de ventas y quedan pocos números por publicar, se intenten sacar en un formato distinto para no dejar a los lectores fieles colgados. No sólo comprensible, sino de agradecer.Ahora bien, lo de Batman R.I.P., en tomo de tapa dura a precio de jamón de tres bellotas es un poco de caradura.


Porque se trata no ya del fin de una saga, sino del fin de una etapa del personaje que se ha publicado en un formato concreto y porque la colección va a continuar más allá de dicha etapa en ese mismo formato. Es mala política, es jugar con los lectores y es intentar, me parece, maquillar una cuenta de resultados. Yo piqué. Con un pellizco en el estómago y mucho cabreo, piqué. Pero no más. Hay maneras más sencillas y rápidas de terminar de leer una saga como esa, que implican ahorro de dinero, adsl y un nivel medio de inglés. Todos podemos “jugar en otra liga”, Hernando. Cuidadín, cuidadín.

Hernando lee Internet. Muchas de sus respuestas no están sólo motivadas por las preguntas que le hacen, sino por lo que hemos publicado muchos en nuestros blogs y similares. Yo de él ni me preocuparía. Entiendo que intente buscar pistas o reacciones a su política editorial, pero él mismo reconoce que lo que hace feliz a unos a otros les enerva. Uno de esos temas eternamente polémicos es el de grapa contra tomo. Si lo sabremos en este blog

El hecho de que se cierren varias de las colecciones de grapa como JLA, JSA, Titanes, Nuevos Titanes, Green Arrow ha agitado a los graperos, que ya hablan de una conspiración planetaria para acabar con este formato. Yawn. Los que acabamos con el formato somos los que dejamos de comprar esos tebeos en ese formato. No soy uno de ellos, pero debería serlo. Porque el mayor problema que tiene Planeta al publicar los tebeos de DC es la propia DC. Porque los tebeos de DC, de media, son malos.

España es territorio de Coca Cola, de McDonalds, de Star Wars y de Marvel. Para que DC pueda competir con Marvel en Españ,a DC tiene que ser muy buena. Y lo fue en su época, hace veinte años. De hecho algunos de los mayores éxitos de Planeta publicando DC son reediciones de los tebeos de aquella época gloriosa. En la actualidad, salvo honrosas excepciones, DC da pena.

Por ejemplo, McDuffie se ha cargado la JLA preocupándose más de introducir personajes afroamericanos (nada que objetar), que de contar buenas historias (todo que objetar). Los que alababan a este escritor por los dos capítulos que firmó en la serie de dibujos animados seguro que han tenido momentos más afortunados. JSA, más que mala es aburrida. Green Arrow es una colección del montón, y Marvel publica mejores colecciones del montón que ésta. Outsiders, Titanes, Supergirl, Titanes del Horror,… que diga, del Terror,… no son un elenco del que sentirse orgulloso.

Así que Hernando tiene una misión doblemente difícil, que es publicar unos malos tebeos de una editorial que nunca ha acabado de consolidarse en España y en una época de crisis en la que los que compran tebeos de Panini y de Planeta tienden a refugiarse en la primera editorial.

Si sirve como esperanza, el último año americano de DC no ha sido del todo malo. Aunque estas cosas no son muy fiables, en las votaciones que organiza Newsarama por fin de año DC está arrasando. Entre Flash Rebirth, el Mundo de Krypton de Superman y los títulos y sagas relacionados con Green Lantern, DC ha podido sacar la cabeza tras un par de años dominados por Marvel. Ahora se trata de que en Planeta sepan aprovecharlo.

¿Año nuevo, Planeta nueva? A ver…

lunes, 17 de agosto de 2009

CARTA DEL DIRECTOR

Lo que menos se espera uno en medio de agosto es un artículo como el de José Luis Córdoba Director de Publicaciones de Panini. Su escrito parte de una gran verdad: en Internet se escriben muchas tonterías, mejorando lo presente. El caso es que los lectores con acceso a Internet llevamos más de diez años teorizando con más o menos fundamento sobre la edición de tebeos y no sé por qué exactamente ahora, ni antes ni después, Córdoba se harta y se lía la manta a la cabeza.

El artículo es muy interesante, y recomiendo su lectura fervientemente. Y, por supuesto, no puedo resistirme a comentar las cosas que me han llamado la atención.

Córdoba da cifras. El mutismo de la industria sobre las cifras es ya legendario y motivo de queja de los internautas. Las editoriales no dan datos por la misma razón que yo no voy diciendo por ahí lo que gano: porque a nadie le importa. Literalmente. En América los datos se dan porque es, o era, obligatorio por ley, para acogerse a beneficios postales. Además, los comics en EEUU llevan publicidad, y los anunciantes prefieren siempre los productos con más difusión, que es la misma razón por la que en España la televisión, la radio y la prensa escrita se somete a los estudios de OJD o a la EGM. Para los tebeos, que no llevan apenas anuncios, no es necesario dar sus cifras. Por eso es muy interesante que Córdoba dé unas pocas, aunque tampoco es que haga un estudio exhaustivo ni mucho menos.

Churras y merinas. Córdoba se enfanga en una comparación entre los precios de los libros y de los tebeos para demostrar que los tebeos no son caros ante las quejas constantes sobre los precios. Creo que no hay que establecer comparaciones, sino analizar el producto por sí mismo, porque una cosa es el precio y otra el valor. Las cosas son caras si el lector lo decide así. A mí el libro sobre Kirby de Rossell no me parece caro, pero he leído muchas quejas sobre su precio. La solución es fácil: si te parece caro, no lo compres. Nadie tiene obligación de poner las cosas al precio que nos gustaría. El editor decide el precio, y si la gran mayoría decide que se ha pasado, peor para él, pero si el número suficiente de lectores compra, el editor sale a su balcón y se ríe de los llorones y los quejicas. Ese es el juego, pero parece que no acabamos de entenderlo. Joer, es que no habría ni que explicarlo.

¿Se sigue vendiendo Spiderman en quioscos? Yo no pensaba que Spiderman vendiera tanto. Córdoba dice que la tirada de la revista El Espectacular Spiderman es de 40.000 y que vende 22.000. Es una tirada para distribución en quiosco, donde la norma es imprimir siempre un poco menos del doble de las ventas previstas. Nunca lo he entendido bien del todo, pero es así. De Panini a mi quiosquero sólo le llegan las series con numeración alta (Patrulla-X, Daredevil, Capitán América, Nuevos Vengadores,…) mientras que las recientes ya no las recibe (X-Force, Poderosos Vengadores, Invasión Secreta,...). Como excepción, el número especial de Obama. La revista de Spiderman le llega, pero el tebeo no, y no lo acabo de entender, porque una venta podría llevar a otra. Sin embargo mi impresión es que Panini está abandonando el quiosco como canal de distribución de los tebeos. En el artículo apenas nombra al quiosco.

Algunas cifras no cambian. Córdoba da los 4000 ejemplares como media de la tirada de los tebeos. Es la misma cifra que oficiosamente manejábamos hace diez años. Me imagino que no es malo mantener el nivel.

Lo del manga no es para tanto. Lo dice Córdoba y me lo han venido diciendo los libreros que conozco. El manga sigue vendiendo bien, pero el peso de las ventas recae en los tebeos de superhéroes. Al fin y al cabo el lector de superhéroes actual puede llevar perfectamente 25 o 30 años siguiendo a Daredevil o a la Patrulla-X y tiene poder adquisitivo como para permitirse unas compras sustanciosas. En el manga no hay productos de publicación indefinida, y por mucho que se reedite Bola de Dragón cada vez lo hace con menos tirada porque el efecto novedad ya se ha perdido hace mucho tiempo. Muchos de mis alumnos que compraban manga lo dejaron cuando acabaron los títulos que seguían y ninguna novedad les entraba por los ojos.

Las empresas editoras son empresas. Llevamos diez años oyendo la misma tontería, carne de teoría conspirativa, y Córdoba arremete contra ella: que las grandes editoras tienen pérdidas en la mayoría de sus títulos pero que se mantienen por el apoyo de la empresa matriz. Si eso fuera cierto, la empresa matriz ya hubiera echado el candado al chiringuito hace años. Y quien piense otra cosa no es que no sepa de empresa, es que no sabe de la vida.

Lo que dice de la política de Panini. Córdoba confiesa que Panini, al contrario que el resto de editoriales, se basa en las ventas casi inmediatas. Hace sus previsiones teniendo en cuenta lo que se va a vender cuando el producto sale a la venta y no las ventas de atrasados. Así ajustan las tiradas evitando gastos de almacenamiento y si algún título tiene especial demanda al cabo de año o año y medio sacan el tomito recopilatorio. Esto choca con el deseo que tenemos los lectores de encontrar números atrasados en la librería si es que no pudimos comprarlos en su día o se trata de un producto que no llamó nuestra atención en su momento. Sin embargo ese stock es dinero que el librero tiene puesto ahí en un producto que se va a comer con papas como no lo venda y del que no tiene posibilidad de devolución. Esas colecciones completas de Biblioteca Marvel que vuestro librero tiene cogiendo polvo en las estanterias desde hace años es dinero que tiene casi perdido.

Lo que no dice de la política de Panini. El margen del librero sobre el precio de portada de los tebeos de Panini es del 30%, con derecho a devolución. Planeta da un 50%, pero sin derecho a devolución, y un 30% en segundos pedidos, también sin derecho a devolución. Con Panini ganas menos, pero también arriesgas menos.

Crisis, pero no tanto. También coincide Córdoba con lo que me cuentan mis amigos libreros: que la crisis se nota, pero mucho menos que en otros sectores. El de la librería generalista, sin ir más lejos. Los compradores de tebeos somos poquitos, pero fieles.

Córdoba acaba su artículo hablando del despido de Antonio Pérez y del Eisner de Larroca, pero eso va a ser tema para la próxima entrega.

sábado, 25 de julio de 2009

ODIO/ODA A LOS UNIVERSOS ALTERNATIVOS

Bienvenidos al, probablemente, post más contradictorio de este vuestro blog.

Cuando Hugh Everett publicó su teoría física de los universos alternativos en 1957 los únicos que le hicieron caso fueron los escritores de ciencia-ficción y los guionistas de tebeos. Hugh Everett hizo mucho daño a los tebeos.

Y mira que al principio la cosa tenía gracia: a partir de esta teoría, los héroes de los años 40 de DC, como todos sabemos, estaban en una Tierra distinta a los de sus contrapartidas de los 60. La cosa se fue complicando con Tierras malvadas, Tierras nazis y otra infinidad de Tierras que tanto han dado que hablar en DC. Ahora mismo hay 52, aunque según quién te lo cuente hay alguna más o alguna menos. En Marvel hay más de 200, que es cuando me cansé de contar.

Como suele pasar lo que en principio era una idea graciosa, acabó siendo un comodín facilón para guonistas sin ideas o con prisas. Una idea lo suficientemente aplaudida por los fans como para ser el leitmotiv de colecciones como What If..?, cuya traducción sería “que hubiera pasado si no hubiera pasado lo que pasó”. Se trataba de coger un acontecimiento destacable del Universo Marvel, cambiarlo y ver las consecuencias. Cosas tipo “Qué hubiera pasado si Tio Ben no hubiera muerto” o “Si Gwen Stacy no hubiera muerto” o “Si Tía May hubiese muerto” o “si Elektra no hubiera muerto”,… Vamos pillando la idea ¿no?

Pues lo que hubiera pasado es que las cosas hubiesen ido mucho peor que como sucedieron “realmente”. El Universo Marvel cumple la máxima leibniziana de que es el mejor de los mundos posibles, y casi todos los What Ifs acababan como el rosario de la aurora salvo en el caso de que Elektra no hubiera muerto, que según Miller se iba a comer perdices con Murdock, mientras que “realmente” acabó suplantada por un skrull.

Cuando DC, ingenua ella, se quiso cargar las tierras infinitas a golpe de Crisis no tardó sin embargo en sacar sus Otros Mundos, que no eran igual, pero eran lo mismo. Aquí la premisa era colocar a un personaje (mayormente a Batman o a Superman) en otro contexto histórico. Ya sabéis: Batman contra Drácula, Batman contra Jack el Destripador, Superman en la Edad Media, Superman en la Unión Soviética,… y contar qué hubiera pasado, generalmente las muertes de personajes generalmente poco matables en el universo “normal”.

Algunos autores han manifestado reiteradamente su gusto por este tipo de aventuras, como Carlos Pacheco, ya sea en Avengers Forever o en Superman/Batman. Incluso Arrowsmith es una historia alternativa de la I Guerra Mundial en la que se lucha con magia. Y de Avengers Forever surgió X-Men Forever y casi a continuación Exiles, en la que los mutantes protagonistas saltaban de Universo en Universo, a veces ya conocidos y en otras creados ad hoc.

Otro que se ha apuntado últimamente a esta moda es Mark Millar con su 1985, que presenta el salto de los personajes Marvel a un Universo como el nuestro, o El viejo Logan, que muestra un futuro posible de Lobezno.

La fórmula, en principio facilona y cómoda, cansina y agotada, sigue teniendo aceptación. Al fan más acérrimo siempre le hace tilín que le expriman aún más las historias que tanto le gustaron. Es el síndrome “papá, cuéntame otra vez” al que tan bien se agarran las editoriales.

Yo ya estoy cansado desde hace tiempo de este tipo de historias y de autores que dedican sus esfuerzos en ellas en vez de intentar crear algo más original, algo que no beba tanto del esfuerzo de sus antecesores, de los juguetes de Jerry y Joe, de Stan y de Jack,… No me gusta que haya historias alternativas...
...pero me gusta leer historias alternativas.

Porque que te cuenten que el Superman de la Edad Media forjó Excalibur tiene su punto. Como lo tiene descubrir que Batman encaja a la perfección en el Londres victoriano. O que de algunos What if salgan personajes tan bonitos como Spidergirl. O ver a Spiderman y Conan mano a mano, el crossover imposible que sólo puede pasar en una colección así.

O sea, que no, pero sí. O viceversa. Placeres culpables, que se dice.

martes, 9 de junio de 2009

AUTORES COMPLETOS

(A ver si cogemos el ritmo otra vez.)
Ya no hay autores completos. Entiéndase como el tándem guionista-dibujante en una sola persona. Al menos en las grandes editoriales del mercado yanqui, que ha sido siempre terreno para el trabajo en equipo mientras que desde Finisterre a las Kuriles han predominado los autores únicos, o que firmaban como tales a pesar de tener detrás un estudio de ayudantes. A ver, por 25 centimos, nombres de autores completos euroasiáticos, un, dos, tres, responda otra vez: Ibáñez, Hergé, Escobar, Crepax, Ivá, Manara, Franquin, Otomo, Toriyama, Tezuka,... podéis seguir en los comentarios, si así os place. Por supuesto que también tenemos gloriosos equipos como Goscinny-Uderzo, Mora-Ambrós, Jorodowsky-Moebius, Charlier-Giraud, Schuiten-Peeters, Koeki-Gojima,... y más, pero el autor solitario es preeminente.En el mercado anglosajón también nos encontramos esta dicotomía, pero de manera bastante curiosa. Mientras que la historieta para prensa y la independiente es cosa de autores solitarios, las grandes editoriales siempre han apostado por los dúos.

Incluso Bob Kane era Bob Kane y varios autores de su estudio. Quizás el primer caso fue el Steranko al que Stan Lee le dejó hacer varios números de Capitán América y de Nick Furia, un experimento bastante efímero. Cuando Kirby dejó Marvel tomó las riendas de todos los aspectos de su trabajo, incluyendo los editoriales. Ya a finales de los setenta, tenemos a Jim Starlin y es a mediados de los ochenta cuando John Byrne, George Pérez, Frank Miller o Walt Simonon tuvieron sus momentos de gloria solitaria. Eran minoría pero hacían los mejores tebeos de la época, y la tendencia la siguieron y estropearon los McFarlane, Larsen o Liefeld de turno, a los que Marvel convirtió en estrellas y que pagaron el favor formando la ahora discreta Image. Dibujantes espectaculares, pensaban que el guión era lo de menos, que lo que vendía era el dibujo, y bien que lo pagaron, ellos y el medio entero con una época nefasta de especulación y malas historias.

Desde entonces las editoriales cultivan el trabajo en equipo, promocionando como estrellas a guionistas más que a dibujantes. Poquitos ejemplos me vienen a la memoria en la última década: los 4 Fantásticos de Pacheco (ysecundado por Rafa Marín), etapas de Alan Davis en algunas series o las historias de Batman y de Spirit de Darwyn Cooke.

¿Qué razones han tenido las editoriales americanas para fomentar el sistema de trabajo a cuatro manos? Ya hemos apuntado algunas, y se me ocurren algunas más.

Efectividad. Los yanquis son los reyes e inventores (véase Henry Ford) del trabajo en cadena. Hasta las hamburguesas las hacen así. Y el sistema guionista-dibujante se adapta a la perfección a este espíritu. Pregunta con enjundia ¿puede el trabajo en cadena producir obras de arte?

Derechos de autor. En prensa y en el mundillo independiente los propietarios de los personajes e historias suelen ser los autores. Y no es lo mismo repartir que quedarse con todo. Además este mercado publica historias (humorísticas, biográficas,…) en las que el dibujo está supeditado a la historia. Basta con que seas un dibujante competente porque lo que venden son las historias.

Talento. No todo el mundo sirve para todo, obviamente. Puedes ser un grandísimo dibujante y que escribir no sea lo tuyo. Y viceversa. Si eres listo, cultivas tus talentos y no te empecinas en lo que no dominas, porque eso no da de comer.

Vistosidad. Es más fácil venderse, suponiendo que haya talento, como dibujante que como guionista, y una vez que te haces un nombre como dibujante, si eres realmente bueno, poco tiempo tienes para promocionar tus talentos literarios. Además, los editores van a querer exprimir tus talentos como dibujante y no van a perder el tiempo con experimentos dudosos.

Guionistas-estrella. Tenemos actualmente una generación tan buena de guionistas que no resulta fácil que un dibujante pueda tener opciones de demostrar sus talentos como escritor.

Detallismo. Otra razón por la que los dibujantes no tienen tiempo para escribir es el alto nivel de detalle que piden los gustos en boga. Comparad los edificios de Kirby, Pérez o Byrne, genéricos y relativamente poco detallados, con las arquitecturas que presentan los dibujantes actuales. Hace veintes años algunos dibujantes se hacían tres páginas al día y hoy es raro el que es capaz de hacerse una al día.

Planificación. Si el autor es único y te falla resulta más difícil de arreglar el desaguisado que si tienes un dúo. Lo cual, por cierto, da lugar a chapuzas como Crisis Final, con cuatro o cinco dibujantes para ochos números.

Corporativismo. Los nombres clásicos de la edición yanqui han sido siempre guionistas: Stan Lee, Julie Schwarz en los sesenta o los Wolfman, Wein o Shooter de los setenta sin olvidar al eterno Paul Levitz. Hay excepciones, como Carmine Infantino y Dick Giordano en DC o Joe Quesada en Marvel, claro, pero siempre he pensado que estos editores-guionistas cultivan a los de su gremio.
Seguro que hay más razones. A favor y en contra. Dadle a los comentarios, dadle.

viernes, 20 de marzo de 2009

SOLUCIONES PARA LA CRISIS

De las crisis, como de las guerras, siempre se sale. El problema es cómo y quién. Aunque es lugar común afirmar (y aquí lo hemos hecho) que las ventas de los tebeos suelen aumentar en tiempos de crisis como forma de ocio barata que es, también es cierto que la gente se suele refugiar en "valores seguros". Últimamente hemos tenido un par de ejemplos.
Diamond se sube a la parra. En el tebeo americano los valores seguros son Marvel y DC, por lo que el resto de compañías van viendo declinar sus ventas, aunque de forma muy suave y, en principio, no letal. Si lees la prensa especializada, las pequeñas editoriales siguen creando nuevos títulos porque ya tienen un modelo de negocio con unos precios y ventas determinadas que raramente les van a poner en el top 10 (ni el 20, ni el 50) pero que les reporta beneficio. El problema es que la monopolística distribuidora Diamond ha cambiado el modelo de negocio.
Los gastos de distribución determinan el precio final de un producto mucho más que los propios gastos de producción, y no todo es rentable. El pasado enero Diamond decidió que no iba a distribuir aquellos productos que les reportaran un beneficio menor de 2500 $. Según calculaban en algunas páginas yanquis, eso equivale a unas ventas de 6200 $, es decir, mil y pico tebeos de 3.99 $, que son las ventas máximas de bastantes títulos de pequeñas compañías con IDW o Slave Labor Graphics.
Los nuevos modelos de distribución por internet aún están en mantillas y no producen los beneficios necesarios para darle su sueldo a autores y editores. Aún es necesaria la distribución a librerías y, como dicen los chinos, "crisis es oportunidad" y ya hay algunas empresas como Haven Distributors ofreciendo sus servicios a las pequeñas editoras, de las cuales ya distribuyen a más de 200. Podemos vislumbrar un interesante futuro en el que Diamond se ocupe de las "Grandes" (Marvel, DC, Dark Horse, Image,...) y Haven, o alguna otra, de las independientes.
Aleta se sube al Dolmen. Una de las cosas a admirar en el mundillo del tebeo español es el tesón de Joseba Basalo al frente de Aleta, obligado, como todo editor independiente, a realizar un plan editorial a partir de lo que no quieren Planeta, Panini, Norma, La Cúpula o Glenat. Que es mucho, pero comercialmente poco atractivo. Por un lado se pudieron hacer con unas cuantas colecciones de Image, como las de Robert Kirkman, que no sé cómo se les escaparon a Planeta, aunque quizás lo que habría que preguntarse es cómo se le escapó Los Muertos Vivientes a Aleta. Y por otro lado, tenemos los tebeos de Bonelli, buenos tebeos italianos de aventuras de cuya viabilidad comercial yo tenía serias dudas, pero que se han consolidado muy bien.
Pero el gran problema de Aleta, como el de todas las pequeñas editoriales, ha sido la distribución. Hace tres años firmaron un acuerdo con Norma, en cuyo listado de novedades estuvieron apareciendo hasta que en febrero anunciaron que Aleta dejaba de ser editorial para convertirse en un sello de Dolmen. Es decir, los tebeos de Aleta los sacará Dolmen y el equipo de Basalo hará las labores de packaging.
¿Es esto una tendencia? Si seguís la actualidad económica se dice que las Cajas de Ahorro son las que peor lo están pasando económicamente y que se recomiendan procesos de fusión para capear el temporal. Será interesante ver si las fusiones editoriales se van a seguir produciendo y qué puede salir de esto, quizás el salto de Dolmen a la categoría de "Gran Editorial" (para los de la escopeta montada, lo de "gran" se refiere a volumen de negocio y presencia comercial). Generalmente estos procesos de fusión convierten una realidad de pequeñas empresas de futuro incierto en un panorama de pocas empresas de mayor solidez. Desde luego es muy interesante ver cómo Dolmen va acogiendo a personas (Argiz, Basalo,...) y proyectos editoriales (Dude (o así), Aleta,...) para ir convirtiéndose en la independiente de referencia.
El futuro, en América y aquí, siempre es una incógnita, pero aquí tenemos dos ejemplos de iniciativas con aire de éxito. Así sea.

jueves, 5 de febrero de 2009

LA X YA NO MARCA EL LUGAR

Hace 25 años La Patrulla-X era el mejor tebeo del mundo. Nadie ha igualado lo que hicieron Chris Claremont, Dave Crockum y John Byrne con unos personajes internacionales y totalmente nuevos, una fórmula aparentemente condenada al fracaso en un mercado tan endocéntrico como el americano. Esta versión de La Patrulla-X ha sido el último concepto duradero que ha dado el mainstream. Y ya han pasado treinta años.

La primera página de Byrne, con ese cristal M´Kraan lanzando rayos de energía por doquier, probablemente sea la mejor primera página de un artista en una serie, por mucho que él diga, el viejo chocho, que no está satisfecho con ella. Y a partir de ahí un despelote de conceptos, aventuras y ritmo, un ritmo que Claremont tardó mucho tiempo en perder ayudado por Cockrum, Paul Smith, John Romita o Marc Silvestri. La saga Inferno probablemente fue el canto del cisne de tan impresionante trayectoria.

Para entonces los mutantes se habían multiplicado como setas, con Los Nuevos Mutantes (esos increíbles episodios de Bill Sienkiewicz), Lobezno en solitario (el último personaje icónico), Factor-X, X-Force,… De tanto exprimir el limón la fuerza del concepto se diluyó y la franquicia, aunque rentable, acabó siendo el paraíso del aburrimiento y la rutina.

Los pocos momentos de interés la protagonizaron los futuros dueños de Image y más recientemente la etapa de Grant Morrison, que no hizo sino darle su sello a los conceptos más añejos de la franquicia, desde la escuela para mutantes hasta la Fuerza Fénix. Aún más, consiguió que Cíclope fuera un personaje interesante de una vez. Sin olvidar, claro está, los Astonishing X-Men de Josh Whedon, tan agradablemente claremontianos y que, también, abundan en ideas ya utilizadas décadas antes.

Aparte de eso, quedan una serie de “quieros y no puedos” firmados por Scott Lobdell, Joe Kelly, Steve Seagle, Joe Casey o, vaya, otra vez él, Chuck Austen. Hace tiempo que las series-x no están en el top ten de los más vendidos, reemplazados por los múltiples eventos protagonizados por Vengadores y asociados. Ni Mike Carey ni Ed Brubaker, a pesar de aportar algunas ideas nuevas, han podido espabilar la franquicia. Carey no es un autor para superhéroes, por mucho que se empeñe, y Brubaker se luce más en series con personaje protagonista único. De todas formas las series-x se mantiene en unas posiciones muy cómodas (que ya quisieran para sí la mayoría de las colecciones de DC) pero ya no son la referencia.

Yo, profeta: el sucesor de Quesada (alguna vez se tendrá que ir, ¿no?) se pondrá como objetivo revitalizar las colecciones de mutantes de la misma manera que Quesada lo hizo con Spiderman o los Vengadores.

miércoles, 21 de enero de 2009

REIVINDICANDO LOS VENGADORES DE BENDIS

Hace tres o cuatro años en Marvel se dieron cuenta de que hacía tiempo que Los Vengadores habían dejado de ser un tebeo divertido y, sobre todo, vendedor. Desde los primeros episodios de Kurt Busiek y George Pérez, nada menos. Cuando Pérez se fue, Busiek empezó a desvariar hasta aquella Guerra de Kang que no había por donde cogerla. La cosa no la podían arreglar ni Geoff Johns, que al menos se pudo convencer de que lo suyo es DC, ni el papafrita de Chuck Austen. Un desastre.

Así que Quesada, que es como esos médicos que sólo saben recetar paracetamol y mucho agua, recurrió a uno de sus salvavidas habituales: el, en este caso, inesperado Brian Bendis. Inesperado porque Bendis nos tenía acostumbrados a tebeos de ambiente urbano y con protagonista único. Los cuchillos de la crítica empezaron a afilarse.

Y con razón. Para empezar, el casting no podía ser más facilón, añadiendo a los obligados Iron Man y Capitán América el pluriempleado Lobezno y el solitario por antonomasia Spiderman, metido con calzador en el grupo. Al principio a Bendis se le notaba anquilosado y sin mucha habilidad para manejar un reparto coral. Las aventuras de estos Nuevos Vengadores tenían poco que ver con la herencia de los cuarenta años anteriores. Desde luego no era la típica serie de “estamos en el salón de la Mansión, pasa algo, vamos, lo arreglamos, y volvemos a la mansión, y así una y otra vez”.

A lo tonto a lo tonto los Vengadores se convirtieron en el punto focal del Universo Marvel. Todas las grandes sagas de los últimos años han tenido como agentes destacados a los Vengadores. Así sus acciones originaron Dinastía de M, en su seno se gestó la división entre héroes que dio lugar a Guerra Civil, protagonizada por los dos Vengadores por antonomasia, el Capitán América e Iron Man; fue Tony Stark quien ocasionó y arregló, con ayuda de Vigia, World War Hulk; y las primeras pistas sobre Invasión Secreta también se dieron en la serie de Los Nuevos Vengadores.

No sólo eso, sino que Guerra Civil ocasionó la división de Vengadores entre los prófugos dirigidos por Luke Cage y los Poderosos Vengadores adeptos al nuevo orden, protagonistas de uno de los spin-off más coherentes que recuerdo. Esta sí es una serie de supergrupo clásico, con su enfrentamiento con un Ultron muy original, la gran idea de la plaga de simbiontes y el derrocamiento del Doctor Muerte, que, este sí, tenía armas de destrucción masiva.

Invasión Secreta, que al final ha resultado ser la menos secreta de las invasiones, es básicamente un crossover entre los dos grupos de Vengadores. Probablemente por eso en Marvel tuvieron el acierto de convertir durante el evento a ambas series en flashbacks que explican los entresijos de la invasión skrull. Ya hablaremos de Invasión Secreta allá por agosto, pero podemos adelantar que lo más interesante no es la miniserie en sí misma, sino la situación en la que queda el Universo Marvel tras la saga, que incluye una tercera serie de Vengadores, Los Vengadores Oscuros, que actualiza la mejor idea de la Marvel de los 90.

Yo me lo paso muy bien leyendo los Vengadores de Bendis. No son perfectos pero son tremendamente entretenidos, pasan muchas cosas y esas cosas son trascendentes, producen cambios constantes y originan nuevas historias.
¿Quién da más?

jueves, 8 de enero de 2009

LA MODA ZOMBI

Ya no nos asustamos como antes. Ahora los vampiros son una tribu urbana en el peor (¿mejor?) de los casos o unos mojabragas que esperan redimirse por amor. Frankenstein es un pobre alma carne de psiquiatra. El hombre lobo no es peor que cualquier psicópata de los que salen en los periódicos. Y lo de las momias daría más miedo si en vez de maldición tuvieran una hipoteca de 45 siglos por la pirámide. Vivimos una época de apariciones y ectoplasmas de ojos rasgados. Y de zombis.

Los zombis empezaron como falsos muertos controlados mágicamente mediante vudú y pociones raras, pero llegó George A. Romero y cambió el origen mágico por el radiactivo, más acorde con los miedos de los años 60. Estos zombis sí eran muertos vivientes, comían carne humana, eran contagiosos y aunque eran muy lentos siempre se apañaban para pillar a sus pobres víctimas.

Los zombis de principios de siglo ya no se llaman zombis, sino infectados, como decían en Muchachada Nui. Este origen biológico es lógico en la era del sida, el ébola y la gripe aviar. Además estos zombis corren que se las pelan y acojonan que no veas.

El resurgir del zombi gracias a películas como 28 días después o videojuegos como los Resident Evil tiene su lógica porque incide en los miedos de nuestra época. De hecho no sé si alguien se habrá inventado al terrorista zombi, pero no me extrañaría. Eso ya sería el summum.

Los nuevos zombis son fruto de la manipulación genética y el contagio, una masa informe de seres asquerosos que desean convertirte en uno de ellos, y cuya extensión supone el fin de la civilización tal y como la conocemos. Ninguna otra clase de monstruo despierta esos sentimientos tan inquietantes y tan cercanos que se ven personalizados en el arquetípico grupo de supervivientes que, ñaca, van cayendo uno tras otro. Y también está la fascinación de lo asqueroso, como cuando te arrancas una postilla antes de tiempo, te revientas un grano bien gordo o te remueves con la lengua esa muela careada o con ganas de caerse. Sí, venga, decid que no… XD.

Los zombis ya no son patrimonio ni del cine ni de los videojuegos. Aparecen en libros, como Guerra Mundial Z (de Max Brooks, hijo de Mel Brooks, y que ha sido uno de mis regalos de Reyes). En televisión, como en la miniserie inglesa Dead Set (en la que los únicos supervivientes son los aislados concursantes de Gran Hermano). Y en tebeos.

El más famoso es Los muertos vivientes, que lleva cinco años de publicación y de la que ya se habló por aquí a cuenta de su guionista, Robert Kirkman, que se apunta a los zombis torpones y a un reparto de supervivientes realmente magnífico. Lo dije y lo repito: pedazo de serie de televisión si HBO o Showtime se animaran.
Marvel Zombies surgió de una idea loca de esas que sólo Mark Millar parece tener. Tras debutar en Ultimate Fantastic Four, en Marvel decidieron estirar el filón y recurrieron, cómo no, a Kirkman, que optó por la vía del cachondeo, convirtiendo a los personajes Marvel en zombis parlanchines, histéricos, famélicos y con remordimientos pasajeros.

Mucho menos afortunado estuvo Warren Ellis con Blackgas. Primero porque Max Fiurama es un mal dibujante, y segundo porque Ellis tampoco se lució mucho. No te crees a la protagonista, que de pija californiana pasa a ser un trasunto de Bruce Willis por su capacidad inventiva a la hora de cepillarse a los monstruos. Si encima te cargas a la prota en el penúltimo capítulo, le das el protagonismo a un nuevo personaje y a ese personaje enseguida le cae encima una bomba atómica lanzada por el Gobierno para acabar con la epidemia, el chasco se hace evidente. Pero ya sabemos que Ellis no sabe acabar sus historias.

He leído en alguna página yanqui que el de zombis es ya el segundo género más importante en los tebeos americanos. Probablemente exageran, pero la moda está ahí. ¿Os sentís partícipes de ella o pensáis, como decía Steven Grant el otro día, que ya están demasiado vistos? (Iba a decir que ya apestan, pero esa es la broma fácil XD)

lunes, 5 de enero de 2009

LO QUE VENDRÁ (O NO)

¿Será el 2009 el año en el que Planeta consiga editar en condiciones? Es decir: Puntualmente. Sin fallos técnicos. Sin intercambiar portadas italianas y españolas. Respetando el producto original... Que ya llevan cuatro años así, leches. Y la actual y poco atractiva DC no ayuda: he visto ya el listado de enero y hay muy poquito que me llame la atención.

¿Apostará Planeta por autores españoles? Tiene pinta de que sí, y apuntando al mercado que ya tienen Ponent Mon o Astiberri.

¿Y Panini qué? Este año lo van a tener marcado por Invasión Secreta, que ha resultado ser la menos secreta de las invasiones. Ya hablaremos de eso. Lo interesante es la situación del Universo Marvel tras el evento. La idea es genial.
¿Seguirá DC tan aburrida como el año pasado? Pues tiene toda la pinta.

¿Veremos Watchmen en marzo en cines? Con el pleito entre Warner y Fox (que cada día cae peor) aún no se sabe.

¿Remontará Heroes el vuelo? Como sigan con sus viajes en el tiempo y con sus tebeos proféticos lo veo muy negro.

¿Cuál será la “siguiente gran cosa”? O mejor ¿habrá “siguiente gran cosa”?

¿Aguantará este blog un tercer año? (Por cierto, mañana cumplimos dos). Pues ni idea, pero entre tanto nos divertiremos.

¿Me aguantará el PC otro año más?...

Pero la gran pregunta es ¿Afectará la crisis económica a los tebeos? ¿A favor? ¿En contra?

¿Y vosotros, queridos/as míos/as? ¿Tenéis alguna otra expectativa, duda o esperanza? ¿A qué esperáis para usar los Comentarios?

EL 2008 DE ¡YO DIGO NO!

Con un pelín de retraso toca resumen anual. (¿Os he contado mis cuitas con el ordenador? Hm, sí, creo que sí.)

Planeta o el eterno frenesí. En Planeta empezaron el año reestructurando el organigrama de la empresa y lo acabaron casi sin publicar tebeos. Lo de anunciar casi 60 novedades para el Salón del Manga y quedarse en 10 mal contadas ha sido apoteósico. Anabelle Espada tiró para Norma y Jaime Rodríguez abandonó el mundo del tebeo. En medio, nuevas pifias packageras y una pequeña polémica a cuenta del tratamiento que Dolmen dio a todas estas noticias, digno del informativo de Pedro Piqueras.

Panini o la cómoda monotonía. Panini tiene un plan editorial sin fisuras y la suerte de publicar una Marvel de lo más entretenida. Lo malo es que no tiene pinta de que vayan a arriesgar mucho en el futuro con nuevos formatos o estilos, salvo en la reedición de Clásicos. Clásicos Marvel, claro. También se está confirmando la tendencia a no publicar las nuevas series en quiosco.

Otras editoriales. Norma, La Cúpula y Glenat (editorial de madre francesa publicando manga en España, toma globalización) siguen a lo suyo y les va bien. Las más pequeñajas también han conseguido un nicho estable. Ivrea se ha especializado en manga, Aleta con producciones propias, italianas e Invencible, Astiberri va diversificando sus temas, De Ponent, Dibbuks y Diábolo dando oportunidades a autores españoles, Apa Apa con tebeos más experimentales, y algunas otras que van sacando una o dos novedades al mes. Hacía tiempo que no había tanta variedad en el mercado. Que dure.

El (deseado) crepúsculo de Jeph Loeb. A finales de año fue despedido de Heroes. En un capítulo de la serie tuvo la caradura de hacer que apareciera una librería de comics repleta de tebeos… escritos por él. La causa de su despido no fue esa, sino el desbarajuste argumental y los penosos índices de audiencia de la serie más prometedora de los últimos cinco años. Sin embargo el lector de tebeos tiene más tragaderas, y en noviembre Loeb colocaba Ultimatum #1 y Hulk #8 en los puestos 1 y 3 de los más vendidos.

Cansancio bloguero. Se está comentando mucho que el fenómeno bloguero está perdiendo auge a favor de las redes sociales o de microblogging, como el Twitter. En el caso del blogueo tebeero, aunque los clásicos resisten, sí que parece que también estamos –me incluyo- perdiendo el entusiasmo primigenio, algo, por otra parte, natural. La verdad es que uno acaba cansándose, aunque sea un poquito, de hablar tanto de Planeta, de Didio y de Loeb, y los temas generales se van agotando, lo que explica que publiquemos de manera más irregular. Como efecto colateral los trolls, nuestra mayor y segura fuente de audiencia, también se cansan. Mecachis.

Los “nuevos” guionistas. Les dimos un repaso a Dan Slott, que va subiendo y ya está escribiendo una serie de Vengadores. A Dwayne McDuffie, que triunfó en los dibujos animados pero que aburre con sus tebeos. A Robert Kirkman, que tras un paso irregular por Marvel, se ha dedicado a sus estupendos tebeos de Image y tan bien le va que le han hecho socio al mismo nivel que los fundadores que aún se mantienen en la editorial. Y a Greg Pak, que hizo World War Hulk y que, aunque sigue en Marvel (Hercules, Skaar, War Machine,…), nadie habla ya de él.

Año peliculero. El caballero oscuro, Iron Man y El Increíble Hulk fueron éxitos de taquilla e, increíblemente, de crítica. Increíblemente porque eran buenas y los críticos lo reconocían. Sin embargo la película sobre superhéroes más taquillera, es la olvidable Hancock, que te vendían como una comedia, y así empieza, y luego la terminan de una manera tan estúpida como supuestamente dramática.

Alterando universos. Un Día Más cumplió, bajo una granizada de críticas, su misión de devolver a Peter Parker al estado solteril y enmascarado, aunque ello significara alterar los últimos 20 años de la historia de Marvel. No cumplió su misión de aumentar las ventas, que era de lo que se trataba. También hablamos de cómo DC lleva esos mismos 20 años reinventando su Historia una y otra vez en vez de mirar hacia delante. Como prueba, la miniserie de Geoff Johns y Gary Frank en la que recuentan por enésima vez el origen de Superman y todo porque DC no tuvo la valentía de empezar desde cero todas las series de su Universo cuando acabó Crisis en Tierras Infinitas.

El odiado Didio. No ha dado ni una. Ninguna de las nuevas colecciones ha tenido el menor éxito, ha habido colecciones anunciadas que al final no salieron y, sobre todo, el gran megaevento, Final Crisis, ha acumulado retrasos impensables que seguramente han acabado con el poco fuelle que de por sí tenía y anulado cualquier efecto que fuera a tener en la enésima reescritura del Universo DC. Y, sin embargo, dicen que los directivos de Warner, la casa madre, están contentos con él. Me lo expliquen…

Para no alargar esto más, que siempre están los que no son de mucho leer y los libros de Harry Potter le duran dos años, haremos una segunda parte con pronósticos, deseos y expectativas. Dentro de un rato.

viernes, 26 de diciembre de 2008

EL POST-SUPERHÉROE

Los Universos Superheroicos son unos sitios en los que cuando obtienes poderes o te haces héroe o te haces villano. A nadie se le ocurre hacerse registrador de la propiedad o peritoagropecuario. Es más, como hay más villanos que héroes, obtener poderes debe ser malo para la salud mental y moral, porque tienes una alta probabilidad de dedicarte al mal.

Desde que Superman apareció por primera vez salvándole la vida in extremis a un condenado a muerte o protegiendo a una víctima de los malos tratos, los súper se han dedicado a ser héroes. Sin embargo la novela Gladiator (Phillip Wyllie, 1930), precedente del género, presentaba a su protagonista, Hugo Donner, intentando aplicar sus poderes a la práctica deportiva o como soldado en la I Guerra Mundial, y siempre encontrando el rechazo de los demás. Cuando Donner decide que quiere cambiar el mundo no se pone una capa ni un antifaz, sino que intenta influir en la política. Con poco éxito, por cierto, porque hay poderes y poderes.

Poquita gente ha explorado, al menos en tebeo, cómo sería un mundo en que la gente tuviera poderes y se dedicara a asuntos mundanos. ¿Cómo serían las competiciones deportivas? ¿Afectaría al mercado laboral? ¿A la economía? ¿La política? Seguro que sí, pero escribir historias de supertipos que lo arreglan todo a guantazos es más divertido y, sobre todo, más popular.

Heroes iba, al menos en un principio, en esa línea. El policía Parkman usando su telepatía para resolver crímenes sería un buen ejemplo de lo que quiero decir. O que haya un grupo de empresarios que han gestado su posición política y económica gracias, se supone, a sus poderes. Lástima que al final todo sean estúpidos viajes en el tiempo.

En tebeo yo recuerdo The Psycho, la obra de James D. Hudnall y Dan Brereton editada por DC, donde el primer Super Soldado mata a Hitler y se convierte en Presidente de los Estados Unidos, mientras el suero que da poderes se vende en el mercado negro.

En Wildcats 3.0, Spartan pasa de superhéroe robótico a empresario robótico, basando su estrategia en pilas de energía inagotable que cambian los hábitos cotidianos del público. El subtítulo de esta etapa era “Cultura corporativa para un mundo mejor”, una pista de que no hacen falta superpoderes para cambiar el mundo. Uno de los protagonistas era un controlador de mentes que usaba su poder para vengarse de su jefe cepillándose a su mujer. Nada de salvar al mundo ni de intentar dominarlo. Sólo algo tan humano como la lujuria y venganza. Joe Casey hizo un magnífico trabajo en esta serie con la ayuda del infravalorado Dustin Nguyen, pero las ventas no acompañaron y tuvo que darle un horrible final con una batalla entre Zealot y el grupo de Coda que ella creó.

En paralelo a Wildats 3.0, Wildstorm lanzó la excelente Sleeper, una historia de agentes encubiertos y gángsters con superpoderes, sin trajes ni capas. La historia era buena de por sí, y los superpoderes eran una parte más del conjunto. Quizás esa sea la fórmula.

Una fórmula maravillosamente desarrollada por Brian K. Vaughan en Ex Machina, donde el protagonista tiene la habilidad de hablar con las máquinas. Todos los hacemos, para insultarlas mayormente, pero a él le hacen caso. Cuando salva una de las Torres Gemelas decide abandonar su incipiente carrera de superhéroe y postularse como Alcalde de Nueva York. La serie es una estupenda historia política en la que los superpoderes del protagonista son sólo un elemento más.

A mí me gustaría leer más historias así. No ya porque las de los ejemplos anteriores sean buenas, sino porque el tema me interesa, y mucho. Ahora bien, me da la sensación de que somos pocos.

lunes, 27 de octubre de 2008

DE TEBEOS Y DE CICLOS

Reponiéndome de una pequeña intervención quirúrgica (todo bien, gracias por preguntar) pensaba en José, el copero del Faraón, que soñó con siete vacas gordas y siete vacas flacas, y le profetizó a su jefe que vendrían siete años buenos y siete años malos, lo que permitió al rey de Egipto tomar medidas para capear la crisis. Robarle más a sus súbditos, imagino.

Es el primer ejemplo conocido de la existencia de ciclos económicos y si vivís en este mundo sabréis que ahora toca ciclo chungo. Lo cual no tiene por qué afectar a los tebeos. Los comic-books se inventaron a finales de la Gran Depresión americana y tuvieron su auge en los difíciles años de la 2ª Guerra Mundial. Entretenimiento barato para tiempos de crisis.

Leía el otro día que los alquileres de dvds habían aumentado en Estados Unidos. El negocio del entretenimiento suele tener sus propios ciclos, que no tiene por qué coincidir con los de la gran economía, y las periódicas crisis del tebeo son un ejemplo.

Después de la 2ª Guerra Mundial la economía mundial tuvo un boom y el comic-book hizo chof. La crisis de los sesenta coincidió con el nacimiento de Marvel. DC pegó un castañazo a mediados de los setenta, justo cuando la crisis del petróleo tocaba a su fin. La última crisis del tebeo, la del 2000 que casi hunde a Marvel, coincidió con el inicio del periodo de prosperidad que acabamos de pasar.

Si hay una relación entre la crisis económica general y la de los tebeos casi parecería que es una relación inversa. Economistas que preparáis una tesis, ahí lleváis tema.

Todo lo cual viene a cuento de que si DC está cada vez peor es por méritos propios y no por motivos externo-coyunturales. Que se lo están currando, vamos. Mañana ahondamos en la herida. 

lunes, 6 de octubre de 2008

LA AMENAZA FNAC-TASMA

En Málaga han abierto una Fnac con su obligada sección de tebeos. Tomos, por supuesto, porque son más vistosos, más regalables y no tienen fecha de caducidad como los tebeos de grapa. La selección es un poco batiburrillo y a pesar de que intentan ordenarlos por autor y/o personaje no acabé de pillarles el criterio. Si yo me perdía imagino que el novicio en este campo o se agobia o se lanza a interrogar al empleado más cercano.

Cuando se ha hablado de “normalización” del tebeo se ha usado como prueba la apertura de las grandes superficies a este producto que, de todas formas, siempre ha estado presente con los Mortadelos, Tintines y Asterixes de rigor. Pero algo habrá cuando hasta el Media Markt tiene ya una estantería con sus 300, Persépolis, Sin Citys y Hellboys, colocada entre los dvds y los juegos de la Play.

La Fnac de Málaga se encuentra en el centro comercial Málaga Plaza, al ladito de El Corte Inglés. Ocupa la última planta, de donde ha desplazado a una tienda de Warhammer, de la que no es competencia directa, y a la tienda Norma, que ya va por su tercera mudanza dentro del mismo edificio. Había además una tienda de discos Gong, que ha optado por abandonar el centro comercial sin ni siquiera plantear batalla.

¿Afecta un negocio como la Fnac a las librerías especializadas? En principio el comprador de un tebeo en Fnac es un lector ocasional o alguien que busca un regalo. Las Fnac no tienen demasiado fondo de atrasados y no trabajan la grapa, así que el comprador habitual de tebeos seguirá yendo a su librería.

Pero toda venta que haga la Fnac es una venta que no hace una librería. Además te descuentan un 5%, y el Mouse Guard que vale 20 € en la planta baja, cuesta 19 dos plantas más arriba.

También tiene su parte positiva. Un cliente de la Fnac siempre puede aprovechar para echar un vistazo a la librería especializada y acabar comprando algo que arriba no ha visto.

El negocio del tebeo es bastante especialito, por decirlo de alguna manera. Imprevisible, si queréis. Tradicionalmente las grandes superficies han cambiado los hábitos de compra y motivado el cierre de muchos pequeños negocios. Y apenas están arañando el negocio del tebeo. Me parece que en las editoriales se están frotando las manos. Caiga quien caiga.

Por cierto que en agosto estuve en la Fnac de Madrid y en un expositor tenían, codo con codo, un tomo de Esther y uno de Lost Girls. Tebeos protagonizados por niñas, claro. Ahí sí que les he pillado el criterio. Menos mal que en la prensa no tienen ni idea de tebeos, si no ya la teníamos formada.
(Esther montándoselo con Lilith... Ale, ya tenéis algo en que entretener vuestras libidinosas neuronas.)