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jueves, 16 de agosto de 2018

LA ERA MARVEL DE LA DIVERSIDAD (III)

En nuestro anterior post llegábamos a la conclusión de que no podíamos culpar a la diversidad de la bajada de ventas en Marvel pero que, desde luego, la diversidad no sirve para aumentar las ventas. Sin embargo las películas y series actuales de más calado están atiborradas de repartos multirraciales/multigénero cuando no son directamente all black, como Black Panther. ¿Significa eso que los lectores de cómic son unos machirulos hetero blancos sexistas y racistas?

Haberlos haylos, como en todos lados, pero si vais alguna vez a una librería especializada yanqui como conté en este vuestro blog:

Pero para disfrutar de verdad de una tienda de comics yanqui tienes que ir un miércoles, el día en el que llegan los tebeos nuevos. Entonces la tienda se pone hasta los topes de aficionados. Y los hay de todo tipo, edad, género y condición. La mayoría de 20 años para arriba, blancos, negros, judíos con trencitas y kipá, jamaicanos con rastas, o abueletes que hicieron la mili con Jack Kirby. Chicas, aquí y allí, pocas.

Y seguro que también habría personas LGTB, pero esas cosas suelen ser menos evidentes.

De eso hace ya diez años. Todos convenimos en que ahora hay cada vez más chicas leyendo cómics (no necesariamente Marvel, ojo a esto) y no hay razones para que toda esa cohorte de lectores diversos haya dejado de leer cómics. Los lectores siempre han sido diversos y han tenido gustos diversos. En un tweet de marzo de 2018 Quesada afirmaba lo siguiente:

Si un cómic encuentra una audiencia, tendrá continuidad independientemente del personaje protagonista o el género, etnia, preferencia sexual o identificación del creador. Puedes decir que somos insensibles a esas cuestiones, pero nosotros PUBLICAMOS esos cómic y vosotros sois los que decidís lo que sobrevive.
Tal vez el problema era que la idea era buena pero no estuvo bien ejecutada.

Porque puede parecer una gran idea que el Capitán América sea negro, un símbolo de igualdad e integración y visibilidad pero igual eso le puede resbalar un poco a un hispano, un chinoamericano o a un nativo americano (los grandes olvidados, por cierto, en esta Era Marvel de la Diversidad). Pero es que creo que si muchos afroamericanos piensan de su país como lo hace Danny Glover, la idea les va a resbalar un mucho, cuando no la van a ver como ofensiva al presentar un Tío Tom vestido de bandera.







Imagino que Alonso contaba con que parte del fandom habitual podía alejarse de estos personajes, porque cualquier cambio radical del signo que sea puede provocar esta reacción, pero seguro que contaba con que nuevos lectores compensarían esa pérdida. Seguro que se las prometía muy felices con los artículos laudatorios en prensa y las nominaciones a premios, pero también aprendió por las malas que no era suficiente, porque todas esas personas y organizaciones aplauden y felicitan y premian, pero no leen tebeos ni van a leerlos nunca.

En la famosa reunión de ventas de abril del 2017, los tenderos también culparon al exceso de eventos: era la época en la que se sucedían Secret Wars, Civil War II, Secret Empire, Generations,... Y si tú quieres construir una serie de personajes para atraer nuevos lectores qué menos que le facilites a esos nuevos lectores las cosas y no cortes las líneas argumentales con una historia en la que aparecen decenas de personajes envueltos en acontecimientos que hunden sus raíces en una continuidad de décadas. No puedes poner una vela al dios de la diversidad y otra al diablo de la continuidad.

Otro factor a tener en cuenta es que los lectores están muy resabiados y saben que cualquier cambio radical que le hagas a un personaje, hasta la misma muerte, es reversible y será revertido, con lo que no consigues que le tomes cariño al Capitán Wilson, a Thor Foster, a Hulk Cho o a Iron (Wo)Man Williams a los que les supones fecha de caducidad, sobre todo si renumeras constantemente las series justificándolo con que esos comienzos atraen a nuevos lectores, cuando realmente son un buen momento para dejar una serie que llevas tiempo leyendo pero que te motiva cada vez menos. Si acaso conseguirás un repunte momentáneo que te permitirá maquillar la media.

Un problema añadido es la gestión de autores. Junto a la reivindicación de visibilizar a las minorías se apuesta porque autores de distintas etnias y orientación encuentren acomodo en la industria americana y que sean esos autores los que se encarguen de las obras en las que aparecen personajes diversos.

Nadie duda que la propia experiencia sea el principal caldo de cultivo de 
cualquier escritor pero, por ejemplo, Ta-Nehisi Coates ha hecho un gran trabajo en Pantera Negra y sin embargo es dudoso que su pasado en una familia negra culta de clase media-alta y su paso por una elitista Universidad progresista le haya dado más experiencia que a mí para escribir sobre África o sus peculiaridades. Lo hace bien porque es muy bien escritor, se documenta, tiene imaginación y además sabe adaptarse al medio para el que escribe.
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¿Ta Nehisi o no ta?

Axel Alonso siempre ha gustado de contratar a escritores ajenos al mundo del cómic como Duane Swierczynski, Victor Gischler, Ron Zimmermann, o más reciente Chelsea Cain en un intentos de traer ideas frescas de fuera del viciado mundillo del cómic. Su Pájaro Burlón, que comento porque lo tengo reciente, estaba repleto de gracia y buenas ideas, pero su primer arco parecía un capítulo de una serie de televisión en el que la acción está conducida por los diálogos, mientras que en el segundo arco introduce un discurso interior y una subtrama sin relación con la trama principal, técnicas que son muy normales en la novela pero de muy difícil encaje en un tebeo. Ser buen novelista o guionista audiovisual no te convierte automáticamente en un buen guionista de cómics. Y, desde luego, pertenecer a una etnia u orientación sexual determinada, tampoco. (Tampoco te invalida, por supuesto, esto no habría ni que decirlo, pero en fin, estamos en tiempos de Twitter, así que lo aclaro.)

El caso es que si en 2014 los cómics de Marvel los firmaba gente como Hickman, Remender, Gillen, Brubaker, Fraction, DeConnick, Lemire o Bendis, a finales de 2017 los pocos nombres conocidos eran Slott, Waid (un auténtico apagafuegos en los últimos años), Soulé o Duggan, estando el resto de títulos por autores aún en proceso de formación o con los vicios propios de otros medios.

La salida de Bendis, el guionista estrella de la editorial durante los últimos 15 años, fue posiblemente uno de los clavos del ataúd de Alonso, que dejó el cargo diez días después..

Otro clavo fue su falta de fe en la sinergia. En una entrevista en Time, Alonso se remontaba a lo que decía Stan Lee sobre traer a los cómics el mundo tras la ventana. "Es algo orgánico. Está en el aire". Y en el "mundo tras la ventana" la diversidad y el feminismo están a la orden del día. Alonso creía en la sinergia entre sociedad y cómic pero no en la sinergia entre ficciones

El estudio que hicimos en el post anterior sobre las ventas de cómics daba un par de ejemplos que indicarían que el éxito de las películas no se traduce en más ventas de cómics. Y si lo que te encuentras en el cómic no tiene que ver con la película, aún menos.



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El Capitán Hydra jamás tendrá un biceps así.
Un entusiasta de la película Civil War que, tras el estreno en mayo de 2016, fuese a una tienda de cómic se encontraría con una nueva serie llamada Civil War II sin nada que ver con lo que ha visto y con una nueva serie del Capitán América en la que se revela que es un nazi. Si le flipó Thor Ragnarok (seguro que al menos se rió) el número de mes de noviembre de 2017 de Thor presenta a Volgstagg convertido en War Thor, que Thor es una mujer y que "el Thor de la película" está manco y es indigno de sostener el martillo. Si tras ver Infinity War te da la fiebre por leer cómics de Marvel, el Capitán América ha vuelto pero está muy despistado, Tony Stark está muerto y es un holograma y la armadura la lleva una chica negra, Thor sigue siendo una chica y Odinson un indigno, Hulk ha inducido su propio asesinato, la Viuda Negra está muerta,... Como historias, pueden estar bien, (algunas lo están), pero para alentar a nuevos lectores, como que no.

Y ahí, creo yo, está el quid ideológico de la cuestión. El problema para muchos lectores no es que sus personajes de toda la vida hayan sido sustituidos por versiones diversas, el problema es que para que lo sean sus personajes de toda la vida han sido humillados o destrozados. Parece como para si demostrar que esas nuevas versiones son estupendas se tiene que nazificar, indignificar y matar a las anteriores. Son recursos dramáticos que por sí mismos pueden ser interesantes, pero en paralelo a esta ola de diversidad resultan contraproducentes. Hasta en los denostados años 90, cuando precisamente el Capitán, Iron Man y Thor (junto a Spiderman) fueron sustituidos por versiones grim and gritty, la justificación dada apelaba a la heroicidad y responsabilidad de los héroes sustituidos. 


El mensaje no puede ser más nefasto: no se trata de que todo el mundo tenga los mismos derechos y oportunidades (los mismos poderes), se trata de que para que otro tenga lo que tú tienes, tú lo tienes que perder. Hay gente que gana elecciones diciendo esto mismo. Se llaman Trump, Saviani, May, Boris Johnson, Orbán o Duda. Con razones como esta sale el Brexit. Y vas tú, Marvel, vas tú, Alonso, y en nombre de la igualdad y la diversidad les das la razón. Bravo.

Pero es que hay otro mensaje igual de nefasto: les estás diciendo a esas minorías que no tienen manera de prosperar por sus propios medios, sino sólo tomando el rol de otros. Vamos, que si quieres triunfar siendo mujer, tienes que tomar el papel de un hombre. Todo bien.

Y para más inri dar a la vez una versión diversa y superchachi de cinco de los seis personajes más importantes de la empresa rozaba lo artificial por no decir que entraba directamente en terreno poochie.


Porque, de hecho, ¿es obligación de Marvel visibilizar nada? Alonso tiene razón en que lo que hay "tras la ventana" siempre ha influido e influirá en Marvel. La visibilización de la diversidad va a seguir presente en las tramas de sus series y la boda de Estrella del Norte con su novio no será una raya en el agua.


Lo de revolotear para ver mejor la ceremonia me ha hecho gracia.
Para que esta visibilización tenga fuerza la solución no es transformar a los personajes de toda la vida, convertir a esos personajes diversos en sucedáneos de otros, sino en potenciar los personajes diversos que ya tenías y en crear nuevos poniendo en ellos recursos, tiempo y talento.


Y hay que recordar y mostrar al mundo que aunque ahora mismo Marvel sea la cara más visible del cómic americano, hay un montón de series en la que la diversidad y la igualdad se tratan con talento e inteligencia, de manera natural y orgánica, y se publican en Image, Valiant, Dark Horse o Boom! y algunas venden más que muchas de Marvel: The Wicked+The Divine, Saga, East of West, The Black Monday Murders, Paper Girls, Lumberjanes, Black Science, The Walking Dead, Bitch Planet, Monstress, Trees, Black Hammer, Sex Criminals o Faith,... Y algunos de sus autores son Hickman, Remender, Gillen, Brubaker, Fraction, DeConnick, Lemire,...

Sí, los que se fueron de Marvel durante la gestión de Alonso.

Je.


Nos seguimos viendo... ¡en los tebeos!

Algunas fuentes:

https://www.theatlantic.com/entertainment/archive/2017/05/the-real-reasons-for-marvel-comics-woes/527127/

https://www.theguardian.com/books/2017/apr/03/marvel-executive-says-emphasis-on-diversity-may-have-alienated-readers

https://www.theguardian.com/books/2017/apr/04/marvel-comics-diversity-sales

https://www.telegraph.co.uk/books/news/marvel-boss-creates-uproar-saying-diversitys-killing-comic-sales/

http://www.syfy.com/syfywire/marvels-march-schedule-cancellations-increase-diversity-woes

miércoles, 14 de agosto de 2013

LA COMIC-CON DE ¡YO DIGO NO!: EL DÓNDE Y LOS QUÉS

Para empezar, deberíamos situarnos geográficamente. El Centro de Convenciones de San Diego está junto al puerto deportivo, al que da su parte posterior, que da al sur. Su fachada principal tiene más de 700 m de longitud y tiene dos plantas.
El Centro de Convenciones perdiéndose en el horizonte.
En la planta baja tenemos la Sala de Exposiciones (Exhibit Hall), que tiene unos 46000 metros cuadrados. O, traducido a "campos de fútbol", que es la medida de área oficial en España, pues como 9 campos de fútbol repletos de stands. Además, a la izquierda tenemos el Hall H, que es la sala con capacidad para 6500 personas en la que se suelen hacer los eventos más multitudinarios.
Plano de la planta baja.

Una escalera mecánica larguísima y empinadísima te lleva a la entreplanta, donde hay algunas salas, y a la planta alta, que tiene la mayoría de salas de reuniones, y un espacio central diáfano, el Pabellón de las Velas (Sails Pavilion), que ocupa campo y medio de fútbol, donde está la zona de autógrafos, hay una mesa muy grande donde te dan cosas gratis (yo pillé dos novelas gráficas de Eisner) y la zona donde los editores revisan portafolios.
Larguísima. Y empinadísima. La escalera, digo.
Lo mismo, pero desde arriba.

Plano de la planta superior.
Panorámica del Sails Pavillion el miércoles por la tarde.
A la espalda de la foto anterior, la zona de los wannabes, que son Legión.
Y aunque parezca medio vacía, es que la gran mayoría del personal está a la izquierda haciendo una cola enorme para entrar los primeros. En efecto, te hacen subir y luego te hacen bajar, al menos al principio de la jornada.
Bueno, pues como aquello ya se les ha quedado pequeño también utilizan salas de varios edificios cercanos, hoteles y similares.

Cuento todo esto para que nos hagamos una idea de que aquello es MUY GRANDE. Y según leo en la Wikipedia, pues tampoco es para tanto, sólo ocupa el lugar nº 24 en el ranking de centros de convenciones yanquis.

Y ahora toca ver en qué llenan el espacio. Primero, y fundamental, hay que tener claro que no lo vas a poder hacer ni ver todo. Salvo que seas Jamie Madrox. Porque, mayormente lo que vas a hacer son colas. Que es lo que más me llamó la atención. Hay colas para todo. Tanto es así que voy a dedicar un post sólo a las colas de la Comic-Con. Que será el próximo.

Lo que recomiendo es estudiarse la web del evento en la que, una semana antes o así, aparece el planning día a día de actividades. Además hay una app para iPhone y otra para Android. Y también te dan dos tochos: la guía completa, y otra más resumida. Lo que está claro es que como no te planifiques con antelación perderás mucho el tiempo, el tiempo que puedes dedicar a:

Visitar stands. Que hay cientos. Tanto promocionales como de venta, desde los que montan las grandes empresas (Fox, Warner, Marvel, DC,...) hasta empresas pequeñitas que se dedican a vender sus camisetas, merchandisings y similares. Tebeos, películas, figuritas, juguetes, camisetas, videojuegos,...
Braaaaaaaaaains! (No era un cosplayer, sino que estaba en el stand de Plantas contra Zombis 2)
El stand de The Walking Dead, y las colas para hacerse fotos con los zombis de dentro. Rick, sin inmutarse.
La torre promocional de pantallas del stand de la Fox...
...bastante similar a la de Warner. ¿Casualidad? Pues seguramente.
El stand de DC, que hubiera sido un éxito con una actividad de Tiro al Didio.
Más aglomeración, y al fondo, una de las tres Torres de Camisetas. Que, por cierto, no tenían las que yo buscaba.
Padrazo protegiendo a su hija de ser pisoteada. Y con razón.
Stand de Skybound, el subsello de Kirkman dentro de Image. Era más grande que el de Image.
Más del stand de DC. Marvel también tenía, pero se ve que no me dio por hacerle fotos.
Sin olvidar la zona en las que famosos autores dedican/venden dibujitos o firman autógrafos, de la que hablaremos un poco más abajo. Hasta hay un stand de una agencia matrimonial especializada en frikis. ¡Si es que estos americanos piensan en todo!
No more geeks forever alone!
Muchas empresas ofrecen productos exclusivos en edición limitada que sólo se pueden encontrar en la Comic-Con, lo cual explica, aunque sólo en parte, las colas para entrar y ser los primeros en pillarlas y, sobre todo, explica que el miércoles por la tarde ya se abra. Aquello en definitiva es un gran mercado, como todos los Salones, y que no nos cuenten otra cosa.  Hasta tal punto está bien organizada la Comic-Con que en su página web aparece un listado de dichos productos exclusivos. De todas formas, si no eres un conseguidor de chollos, en la tarde del miércoles y en los ratos sueltos del resto de días te puedes visitar todos los stands.

Buscar cosas gratis. Las grandes empresas gastan un montón de dinero en objetos promocionales exclusivos para la Convención, como posters, vasos, camisetas, colgantes, pins, llaveros,... Y abundan los coleccionistas que quieren ser los primeros para conseguirlas. En ese sentido el stand más concurrido es el de Lego, que da papeletas para un sorteo de figuras fabricadas exclusivamente con ese fin.

Pillar autógrafos y dibujitos. Muchos autores tienen su propio stand (de ahí que tengan badge de Exhibitor en vez de Professional) en el que hacen dibujitos, las famosas comissions, te firman un tebeo, te venden un poster firmado o incluso se dejan dar la lata un poco. Algunos como Alex Ross publican en edición limitada su libro de sketches.

Aquí, George R.R. Martin, que creo que ni estaba anunciado, porque no tenía a casi nadie haciendo cola:

Fan intentando coger el ibro a supervelocidad. 
Las camisas a cuadros, de nuevo de moda en California. (Sí, vale, es que no sé quién es el que firma)
El gran e incombustible Stan Sakai:


Adam Hughes, al que dos fans le dieron un susto gritando su nombre. Y no, no le saqué un dibujito, que había que ahorrar...

Muchos stands de muñequitos graciosos. Parece estar de moda eso de mezclar lo naif con lo macabro:


Bob Burden, creador de Flaming Carrot y de Mistery Men. Cuando no tenía ganas de conversación con los fans hacía como que hablaba por teléfono hasta que se cansaban. También repartía papelitos con mensajes extraños.


La adorable y élfica (ejem) Evangeline Lilly, un poco perdida (ejem) tras el éxito de Lost. A ver si a partir de las películas de El Hobbit remonta su carrera, porque talento tiene. Firmaba ejemplares de un libro infantil que ha escrito, The Squickerwonkers.


El gran, gran, gran Sergio Aragonés:


Este también es grande, pero por otros motivos: Mr Lou Ferrigno, el Hulk de los 80:


Y también puedes encontrarte con tu autor favorito de toda la vida, que además no resulta ser majo y encantador, no, sino lo siguiente. ¡Y nada más que por eso merece la pena el viaje! Señores... ¡George Pérez!

George et moi. :_____)
Además, a la izquierda está el Artist Alley, una idea a la que se está dando vuelta por parte de los organizadores de Salones españoles, (algunos como la Ficzone ya la tienen) y que es una zona gratis para que los dibujantes conozcan a sus fans y ofrezcan su arte. Había representación española, con David Macho, el überrepresentante de dibujantes y cabeza de The Spanish Inq y dos de sus muchachos, CAFU y Andrés Guinaldo:


También hay actores, actrices e incluso modelos, que se dedican, por una cifra que suele rondar los 20 dólares, a hacerse fotos con los fans o a firmarles fotos que llevan con ellos. Muchos se pueden encontrar asociados a stands de alguna empresa, pero la mayoría van por libre y tienen su sitio en la planta superior. Y, la verdad, ver al Apollo de la Galactica de los años 80 o a la señora que hizo de Susan Storm en la película de Los 4 Fantásticos de Roger Corman, allí, muy solos, como que da un poco de penita. Como si aquello fuera el cementerio de los elefantes de los actores.

E incluso puedes ver a famosos paseándose por la calle, como a Robert Carlyle, el actor de Full Monty, ahora en Once Upon a Time o al mismísimo ROB!, que me lo crucé, y no lo paré porque iba a toda velocidad, pero una foto con Pérez y otra con ROB! hubiera sido el alfa y el omega de una vida dedicada a leer tebeos americanos.

Especular. Y una vez que ya tienes tus compras exclusivas, tus cosas gratis y/o tus autógrafos y dibujitos ¿qué es lo que hace el coleccionista americano medio? ¡Especular con ellas! Al día siguiente de que acaba la Comic-Con eBay se llena de vendedores. Y te encuentras con que cosas que valían 35 $ se cotizan a 81 $. O que las figuritas de Lego de Spiderman, Spiderwoman o Green Arrow que, recordemos, eran gratis y se sorteaban, se estén valorando en eBay por más de 300 $.


O que alguien pida 2000 $ por la figura de Azog, el trasgo blanco de El Hobbit. Sin llegar a esos disparates, la verdad es que con un poco de suerte puedes más que doblar tu inversión y ganarle bastante dinerito a la Comic-Con, que para eso América es la tierra de las oportunidades. Lo cual explica, definitivamente, esas colas nocturnas para entrar los primeros a pillar las exclusivas del día.

Cola nocturna para entrar los primeros a pillar las exclusivas del día.
Disfrazarte. Cuando estuve en la chocolatería Gherardelli de San Francisco (altamente recomendable para yonkis del cacao), el amable dependiente, que era como Glen el de The Walking Dead, vio mi camiseta friki (no recuerdo cual era de la docena que metí en la maleta) y me preguntó que si había estado en la Comic-Con. Ríete tú de Batman. Le dije que sí y enseguida me preguntó que si me había disfrazado de algo. Porque para el común de los mortales americanos la Comic-Con es ese sitio donde la gente se disfraza. Hay de todo, desde lo más cutre a lo más exquisito. Yo sólo saqué estas fotos, porque andaba en otras cosas, pero podías estar perfectamente todo el día gastando megapíxeles.

Tormenta, que se troncha y una Mariposa Mental de faja baja.


Red Sonja y el último que intentó tocarle el culete:

Wonder Woman con el nuevo traje, que incuso en Cosplay no acaba de convencer.

Pone esa cara porque le hemos llamado Emeá, y no, es Bi Ei Baraccus:

Relucientes cylons de la vieja escuela:

Mezcla raruna de Marvel, Juego de Tronos y DC:

Me dió un repullo, el payaso cabrón de It:

Eduardito Manos Tijeras. Le acaba de intentar cortar el pelo al chico de la derecha, al que no le hizo mucha gracia:

Uno ya no sabe si estas chicas DC son de antes de New52 o de después o de qué. Estúpido Didio.

Creí que lo de los plásticos era para adelgazar (tenía una novia que lo hacía) pero no, iba de víctima de Dexter:

Crossovers imposibles y reivindicativos:

¡Viva el Universo DC Pre New 52!

¡¡Viva!!

A ver, vale, lo de la Justice League Transgender, vale. Lo del pingüinito, amigo,...

Este no sé de qué iba, pero también era acojonante. Me rozó con el ala, y parecía cuero...

Boba Fetta. ¡Como el queso! Jajajaja. Queso feta. ¿Lo pilláis? ¿No? Jo...

Princesa Leia en bikini con cierto parecido a Ana Pastor, probablemente el disfraz más repetido entre las señoritas. ¡Con Bobba Fetta! ¡Como el...! Vale, vale, lo dejo...

Y para terminar, esta señorita, que no hay vídeo o galería de fotos en la que no aparezca. Por cierto ¿sabéis que pinchando en las fotos las podéis ver a mayor tamaño? Ala, ya os veo dándole al scroll para arriba...


Lo que más me llamó la atención es que había mucho push up y mucho cambio de género. Si os interesa el tema, Pedro Angosto tiene un montón de entradas en su blog, aquí, aquí o aquí.

El sábado por la tarde se celebra la Masquerade, es decir, el concurso de disfraces, que es de lo poco a lo que no asistí que me hubiera gustado. Los premios son entradas para la próxima Comic-Con, pero esta es de las pocas cosa del evento que la gente hace por lucirse y pasarlo bien.

Asistir a charlas. No exagero si cada hora podía haber tres o cuatro charlas que podían interesarte, independientemente de aquello a lo que seas más aficionado. Desde presentaciones editoriales a encuentros con autores. Incluso charlas sobre aspectos técnicos y legales. Las presentaciones más multitudinarias, las que tienen que ver con películas y series se hacen o bien en la Sala (Ballroom) 20, en la que creo que caben 4000 personas, o bien en la Meca de la Comic-Con, el Hall H, con sus 6500 asientos.

Entrar a ambas salas conlleva horas, muchas muchas horas de cola. Y a veces ni lo consigues. Por tanto puedes pensar que no merece la pena, y probablemente tengas razón, porque servidor, de cuatro intentos sólo consiguió dos. Además, todo lo que pasa es ampliamente publicado en internet, casi en tiempo real: el corresponsal de Newsarama escribía a mi lado en la presentación de DC, que fue a la única que vi de las que hicieron las editoriales.

En el centro, Gail Simone, aún ufana por haberle hecho recular a DC. A su lado, Steve Bucellatto, coautor de Flash, con una máscara de Flash y un tatuaje de Flash. 
Pero claro, pasa como en los conciertos, o en el fútbol. Siempre oirás mejor la música y verás mejor a los artistas si te compras el DVD del concierto. Y el fútbol siempre se ve mejor en la tele, y te repiten las jugadas y todo eso. Vale. Pero estar en el concierto o en el campo de fútbol tiene un algo especial de decir, "yo estuve allí", y un sentido de comunión con las otras 6500 personas que no hay nada que lo reemplace.

El Hall H tiene una forma casi triangular, de manera que al fondo están la mesa donde se sientan los invitados, y sobre ellos, una inmensa pantalla.
Hello, Dexter Morgan.
Pero al ser aquello tan grande, en la mediación de la sala hay otras tres pantallas enormes para que no pierdas detalle:
¡Una pantalla! ¡Dos! ¡Dos pantallas! ¡Tres! ¡Cuatro! ¡Cuatro enormes pantallas! ¡Muahahahahahaha!
El jueves por la tarde se emite el carrusel de los trailers de las películas que se estrenarán en los próximos meses, que iban siendo recibidas con vítores, aplausos, chillidos y silbidos. En ese sentido el espectador americano es muy ruidoso y entusiasta. E imagino que debe haber productores tomando nota de sus reacciones. Bueno, pues el productor de Los Pitufos 2 debió cortarse las venas, porque al acabar el trailer hubo un silencio sepulcral y luego una carcajada general ante tal silencio.

Además de la presentación de Dexter vimos la de Dr Who, que aunque no soy fan de la serie, debo reconocer que tuvo los mejores vídeos y el público más entusiasta. Casi que me entraron ganas de darle una oportunidad. También cayeron las presentaciones de Community, Colgados en Filadelfia, o Sobrenatural, que ni fu ni fa, que las vimos porque las ponían entre aquellas que sí nos interesaban, pero todo sea para haber sido testigo de este momentazo:

La llegada de Bryan Cranston caracterizado de Walter White:


Muchos se dieron cuenta de que iba un poco raro, pero yo, todo emocionado, no me di cuenta, hasta que de repente imita a Tom Cruise en las Misiones Imposibles y...


...¡era una máscara! Luego nos enteramos de que había estado paseándose de incógnito por la Comic-Con disfrazado de su propio personaje:


Y sí, visto de cerca se nota que es una máscara, pero esa era la idea. ¡Qué puntazo se marcó! ¡Pasar desapercibido haciendo su propio personaje!

Luego, ayudado por su compañero de reparto Aaron Paul estuvo haciendo el tonto todo el rato con la puñetera máscara, provocando la histeria general y el nerviosismo del presentador.




Porque imagino que todo el que lee sabe lo que es Breaking Bad, probablemente la mejor serie de televisión de la historia a la espera de que acabe el día 29 de septiembre. Si no ¡fuera de este blog inmediatamente!

Y otro bonito momento para mí fue la presentación de Sons of Anarchy, otra de mis series favoritas. Aquí Charlie Hunnam, que lo mismo te pilota una Harley Davison que un Jaeger.


En todas las presentaciones se admiten preguntas. Hay que apuntarse antes, y decir qué vas a preguntar, para evitar al notas de turno, pero todo está muy bien organizado, y no hay el más mínimo problema, aunque el que pregunte sea Deadpool:

Que no sé yo qué le ven a la creación de ROB! pero más popular no puede ser.

Tampoco fui a la entrega de los Premios Eisner, que hubiera molado, aunque no acabo de tener claro si el común de los mortales puede asistir o sólo es para VIPS.

Colarte en eventos especiales. Por la tarde-noche se suelen organizar fiestas de presentanción de series y películas. Para poder entrar necesitas contactos o enchufe o cara dura. O si la presentación es de la serie de piratas de Starz, Black Sails, vestirte de bucanero.

Aunque estos mozuelos y mozuelas trabajaban en el stand promocional de la serie, que se estrena en enero. Nosotros teníamos contactos y pudimos ver en pantalla grande el primer capítulo, que no pinta nada mal, y para ser de Starz (Spartacus) no había demasiada carne explícita. Luego fuimos a la fiesta con comida y bebida gratis que hicieron en un pub. E incluso pudimos asistir a un mini concierto con algunos de los temas de la serie interpretados por el compositor Bear McCreary (Galactica, The Walking Dead,...).

Visitar los alrededores. Durante estos cuatro días San Diego vive por y para la Convención, que deja unos 180 millones de dólares en la zona. Los hoteles se llenan con meses de antelación y hay un servicio de autobuses gratuitos las 24 horas del día entre la Comic-Con y los establecimientos hoteleros. Justo frente a la entrada principal se abren varias calles repletas de bares y restaurantes que tienen ofertas para los participantes. Y hay mucha mucha gente.


Los auténticos muertos vivientes.
El transporte público está decorado con anuncios de series.

¡Los Pollos Hermanos!
Y hasta los edificios se tunean:



O barcos veleros como este, con el símbolo de Assassin Creed, que en su interior albergaba una exposición sobre el videojuego.

¡E incluso los dirigibles!

También hay muñecos gigantes molones.

Callejeando te podías encontrar atisbos del futuro pasado:

O esta carpa de We Can Be Heroes, la organización caritativa de DC que recauda dinero para el Cuerno de África y que se sacó unos cuantos millones de dólares...

...subastando obras de arte basadas en los personajes DC y ocho coches tuneados con diseños inspirados en los personajes de la JLA.


También te puedes encontrar la Chuck Jones Gallery, con dibujos del famoso diseñador de personajes de Looney Tunes, y también algunos originales de Alex Ross valorados en miles de dólares...

Y como allí se aprovecha todo, a unos pocos cientos de metros de la Comic-Con está el estadio del equipo de béisbol San Diego Padres (léase con acento yanqui-chicano) y en él montó una fiesta la MTV una noche y a la noche siguiente se hizo The Walking Dead Escape una fiesta de zombis persiguiendo a humanos por las instalaciones, que tuvo que ser realmente divertida porque los chillidos se oían desde lejos.

Y acabo ya. Aunque seguro que me dejo cosas. Los amigos de Akira Comics, que el año pasado consiguieron el Eisner a la mejor librería especializada del mundo mundial, también estuvieron por allí e hicieron este vídeo en el que podéis ver las colas (si vas después de las 10 te las ahorras) y las aglomeraciones.



Y estos de cosplay, que sé que os gustan, bribones.