Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de agosto de 2018

LA ERA MARVEL DE LA DIVERSIDAD (III)

En nuestro anterior post llegábamos a la conclusión de que no podíamos culpar a la diversidad de la bajada de ventas en Marvel pero que, desde luego, la diversidad no sirve para aumentar las ventas. Sin embargo las películas y series actuales de más calado están atiborradas de repartos multirraciales/multigénero cuando no son directamente all black, como Black Panther. ¿Significa eso que los lectores de cómic son unos machirulos hetero blancos sexistas y racistas?

Haberlos haylos, como en todos lados, pero si vais alguna vez a una librería especializada yanqui como conté en este vuestro blog:

Pero para disfrutar de verdad de una tienda de comics yanqui tienes que ir un miércoles, el día en el que llegan los tebeos nuevos. Entonces la tienda se pone hasta los topes de aficionados. Y los hay de todo tipo, edad, género y condición. La mayoría de 20 años para arriba, blancos, negros, judíos con trencitas y kipá, jamaicanos con rastas, o abueletes que hicieron la mili con Jack Kirby. Chicas, aquí y allí, pocas.

Y seguro que también habría personas LGTB, pero esas cosas suelen ser menos evidentes.

De eso hace ya diez años. Todos convenimos en que ahora hay cada vez más chicas leyendo cómics (no necesariamente Marvel, ojo a esto) y no hay razones para que toda esa cohorte de lectores diversos haya dejado de leer cómics. Los lectores siempre han sido diversos y han tenido gustos diversos. En un tweet de marzo de 2018 Quesada afirmaba lo siguiente:

Si un cómic encuentra una audiencia, tendrá continuidad independientemente del personaje protagonista o el género, etnia, preferencia sexual o identificación del creador. Puedes decir que somos insensibles a esas cuestiones, pero nosotros PUBLICAMOS esos cómic y vosotros sois los que decidís lo que sobrevive.
Tal vez el problema era que la idea era buena pero no estuvo bien ejecutada.

Porque puede parecer una gran idea que el Capitán América sea negro, un símbolo de igualdad e integración y visibilidad pero igual eso le puede resbalar un poco a un hispano, un chinoamericano o a un nativo americano (los grandes olvidados, por cierto, en esta Era Marvel de la Diversidad). Pero es que creo que si muchos afroamericanos piensan de su país como lo hace Danny Glover, la idea les va a resbalar un mucho, cuando no la van a ver como ofensiva al presentar un Tío Tom vestido de bandera.







Imagino que Alonso contaba con que parte del fandom habitual podía alejarse de estos personajes, porque cualquier cambio radical del signo que sea puede provocar esta reacción, pero seguro que contaba con que nuevos lectores compensarían esa pérdida. Seguro que se las prometía muy felices con los artículos laudatorios en prensa y las nominaciones a premios, pero también aprendió por las malas que no era suficiente, porque todas esas personas y organizaciones aplauden y felicitan y premian, pero no leen tebeos ni van a leerlos nunca.

En la famosa reunión de ventas de abril del 2017, los tenderos también culparon al exceso de eventos: era la época en la que se sucedían Secret Wars, Civil War II, Secret Empire, Generations,... Y si tú quieres construir una serie de personajes para atraer nuevos lectores qué menos que le facilites a esos nuevos lectores las cosas y no cortes las líneas argumentales con una historia en la que aparecen decenas de personajes envueltos en acontecimientos que hunden sus raíces en una continuidad de décadas. No puedes poner una vela al dios de la diversidad y otra al diablo de la continuidad.

Otro factor a tener en cuenta es que los lectores están muy resabiados y saben que cualquier cambio radical que le hagas a un personaje, hasta la misma muerte, es reversible y será revertido, con lo que no consigues que le tomes cariño al Capitán Wilson, a Thor Foster, a Hulk Cho o a Iron (Wo)Man Williams a los que les supones fecha de caducidad, sobre todo si renumeras constantemente las series justificándolo con que esos comienzos atraen a nuevos lectores, cuando realmente son un buen momento para dejar una serie que llevas tiempo leyendo pero que te motiva cada vez menos. Si acaso conseguirás un repunte momentáneo que te permitirá maquillar la media.

Un problema añadido es la gestión de autores. Junto a la reivindicación de visibilizar a las minorías se apuesta porque autores de distintas etnias y orientación encuentren acomodo en la industria americana y que sean esos autores los que se encarguen de las obras en las que aparecen personajes diversos.

Nadie duda que la propia experiencia sea el principal caldo de cultivo de 
cualquier escritor pero, por ejemplo, Ta-Nehisi Coates ha hecho un gran trabajo en Pantera Negra y sin embargo es dudoso que su pasado en una familia negra culta de clase media-alta y su paso por una elitista Universidad progresista le haya dado más experiencia que a mí para escribir sobre África o sus peculiaridades. Lo hace bien porque es muy bien escritor, se documenta, tiene imaginación y además sabe adaptarse al medio para el que escribe.
Resultado de imagen de ta nehisi coates
¿Ta Nehisi o no ta?

Axel Alonso siempre ha gustado de contratar a escritores ajenos al mundo del cómic como Duane Swierczynski, Victor Gischler, Ron Zimmermann, o más reciente Chelsea Cain en un intentos de traer ideas frescas de fuera del viciado mundillo del cómic. Su Pájaro Burlón, que comento porque lo tengo reciente, estaba repleto de gracia y buenas ideas, pero su primer arco parecía un capítulo de una serie de televisión en el que la acción está conducida por los diálogos, mientras que en el segundo arco introduce un discurso interior y una subtrama sin relación con la trama principal, técnicas que son muy normales en la novela pero de muy difícil encaje en un tebeo. Ser buen novelista o guionista audiovisual no te convierte automáticamente en un buen guionista de cómics. Y, desde luego, pertenecer a una etnia u orientación sexual determinada, tampoco. (Tampoco te invalida, por supuesto, esto no habría ni que decirlo, pero en fin, estamos en tiempos de Twitter, así que lo aclaro.)

El caso es que si en 2014 los cómics de Marvel los firmaba gente como Hickman, Remender, Gillen, Brubaker, Fraction, DeConnick, Lemire o Bendis, a finales de 2017 los pocos nombres conocidos eran Slott, Waid (un auténtico apagafuegos en los últimos años), Soulé o Duggan, estando el resto de títulos por autores aún en proceso de formación o con los vicios propios de otros medios.

La salida de Bendis, el guionista estrella de la editorial durante los últimos 15 años, fue posiblemente uno de los clavos del ataúd de Alonso, que dejó el cargo diez días después..

Otro clavo fue su falta de fe en la sinergia. En una entrevista en Time, Alonso se remontaba a lo que decía Stan Lee sobre traer a los cómics el mundo tras la ventana. "Es algo orgánico. Está en el aire". Y en el "mundo tras la ventana" la diversidad y el feminismo están a la orden del día. Alonso creía en la sinergia entre sociedad y cómic pero no en la sinergia entre ficciones

El estudio que hicimos en el post anterior sobre las ventas de cómics daba un par de ejemplos que indicarían que el éxito de las películas no se traduce en más ventas de cómics. Y si lo que te encuentras en el cómic no tiene que ver con la película, aún menos.



Resultado de imagen de civil war biceps
El Capitán Hydra jamás tendrá un biceps así.
Un entusiasta de la película Civil War que, tras el estreno en mayo de 2016, fuese a una tienda de cómic se encontraría con una nueva serie llamada Civil War II sin nada que ver con lo que ha visto y con una nueva serie del Capitán América en la que se revela que es un nazi. Si le flipó Thor Ragnarok (seguro que al menos se rió) el número de mes de noviembre de 2017 de Thor presenta a Volgstagg convertido en War Thor, que Thor es una mujer y que "el Thor de la película" está manco y es indigno de sostener el martillo. Si tras ver Infinity War te da la fiebre por leer cómics de Marvel, el Capitán América ha vuelto pero está muy despistado, Tony Stark está muerto y es un holograma y la armadura la lleva una chica negra, Thor sigue siendo una chica y Odinson un indigno, Hulk ha inducido su propio asesinato, la Viuda Negra está muerta,... Como historias, pueden estar bien, (algunas lo están), pero para alentar a nuevos lectores, como que no.

Y ahí, creo yo, está el quid ideológico de la cuestión. El problema para muchos lectores no es que sus personajes de toda la vida hayan sido sustituidos por versiones diversas, el problema es que para que lo sean sus personajes de toda la vida han sido humillados o destrozados. Parece como para si demostrar que esas nuevas versiones son estupendas se tiene que nazificar, indignificar y matar a las anteriores. Son recursos dramáticos que por sí mismos pueden ser interesantes, pero en paralelo a esta ola de diversidad resultan contraproducentes. Hasta en los denostados años 90, cuando precisamente el Capitán, Iron Man y Thor (junto a Spiderman) fueron sustituidos por versiones grim and gritty, la justificación dada apelaba a la heroicidad y responsabilidad de los héroes sustituidos. 


El mensaje no puede ser más nefasto: no se trata de que todo el mundo tenga los mismos derechos y oportunidades (los mismos poderes), se trata de que para que otro tenga lo que tú tienes, tú lo tienes que perder. Hay gente que gana elecciones diciendo esto mismo. Se llaman Trump, Saviani, May, Boris Johnson, Orbán o Duda. Con razones como esta sale el Brexit. Y vas tú, Marvel, vas tú, Alonso, y en nombre de la igualdad y la diversidad les das la razón. Bravo.

Pero es que hay otro mensaje igual de nefasto: les estás diciendo a esas minorías que no tienen manera de prosperar por sus propios medios, sino sólo tomando el rol de otros. Vamos, que si quieres triunfar siendo mujer, tienes que tomar el papel de un hombre. Todo bien.

Y para más inri dar a la vez una versión diversa y superchachi de cinco de los seis personajes más importantes de la empresa rozaba lo artificial por no decir que entraba directamente en terreno poochie.


Porque, de hecho, ¿es obligación de Marvel visibilizar nada? Alonso tiene razón en que lo que hay "tras la ventana" siempre ha influido e influirá en Marvel. La visibilización de la diversidad va a seguir presente en las tramas de sus series y la boda de Estrella del Norte con su novio no será una raya en el agua.


Lo de revolotear para ver mejor la ceremonia me ha hecho gracia.
Para que esta visibilización tenga fuerza la solución no es transformar a los personajes de toda la vida, convertir a esos personajes diversos en sucedáneos de otros, sino en potenciar los personajes diversos que ya tenías y en crear nuevos poniendo en ellos recursos, tiempo y talento.


Y hay que recordar y mostrar al mundo que aunque ahora mismo Marvel sea la cara más visible del cómic americano, hay un montón de series en la que la diversidad y la igualdad se tratan con talento e inteligencia, de manera natural y orgánica, y se publican en Image, Valiant, Dark Horse o Boom! y algunas venden más que muchas de Marvel: The Wicked+The Divine, Saga, East of West, The Black Monday Murders, Paper Girls, Lumberjanes, Black Science, The Walking Dead, Bitch Planet, Monstress, Trees, Black Hammer, Sex Criminals o Faith,... Y algunos de sus autores son Hickman, Remender, Gillen, Brubaker, Fraction, DeConnick, Lemire,...

Sí, los que se fueron de Marvel durante la gestión de Alonso.

Je.


Nos seguimos viendo... ¡en los tebeos!

Algunas fuentes:

https://www.theatlantic.com/entertainment/archive/2017/05/the-real-reasons-for-marvel-comics-woes/527127/

https://www.theguardian.com/books/2017/apr/03/marvel-executive-says-emphasis-on-diversity-may-have-alienated-readers

https://www.theguardian.com/books/2017/apr/04/marvel-comics-diversity-sales

https://www.telegraph.co.uk/books/news/marvel-boss-creates-uproar-saying-diversitys-killing-comic-sales/

http://www.syfy.com/syfywire/marvels-march-schedule-cancellations-increase-diversity-woes

martes, 7 de agosto de 2018

LA ERA MARVEL DE LA DIVERSIDAD

Resultado de imagen de marvel 70´s
Marvel, diversificando desde 1963.
La diversidad nunca ha sido ajena a Marvel. Ya en 1963 Lee y Kirby introdujeron a Gabe Jones como uno de los Comandos Aulladores de Nick Furia aunque el primer superhéroe negro de Marvel fue Pantera Negra (1966). Marvel siguió introduciendo personajes no blancos (racializados es la palabreja de moda) en los siguientes años: Halcón (1969), Luke Cage (1972), Blade (1973), Tigre Blanco (1975), las Hijas del Dragón (1977), ...


El relanzamiento de la Patrulla-X a cargo de Len Wein y Chris Claremont en 1975 supuso una invasión de mutantes internacionales y multirraciales que serían desarrollados en distintas series:  afroamericanos, nativoamericanos, judíos, mulatos, latinos, cajunes, orientales, samoanos, norteafricanos,... Durante 20 años los cómics Marvel más vendidos estaban repletos de personajes "diversos" y tenían como líderes a Tormenta, en el caso de La Patrulla X, o de Espejismo en el de los Nuevos Mutantes.


Resultado de imagen de x men 227
Más paritario que un Gobierno de Sánchez.

Tras la saga La caída de los mutantes (1988), el grupo se estableció en Australia, en una formación paritaria que incluía a un aborigen.



Repitámoslo: durante casi 20 años los cómics Marvel más vendidos tenía un reparto multiracial repleto de mujeres empoderadas cuyas historias incorporaban al racismo como leit motif. Incluso en el cómic del grupo Alpha Flight aparece el primer personaje abiertamente gay, Estrella del Norte.

Es cierto que, creados en los años 60, los personajes más icónicos (que no siempre los más vendedores) de la empresa eran hombres blancos cis heteros. Spiderman, Capitán América, Iron Man, Thor o Lobezno incorporaron en mayor o menor medida personajes de color, incluso como sidekicks (el Halcón en Capitán América) o sustitutos temporales (James Rhodes se calzó la armadura de Iron Man durante una de sus crisis alcohólicas, Luke Cage sustituyó a la Cosa en Los 4 Fantásticos...).


Resultado de imagen de james rhodes
James Rhodes, el sustituto... de.. A VER, EL BECARIO, ¡QUE VENGA!!
Hagamos un pequeño desvío. A principios de los 90 a Marvel, falta de ideas, se le ocurrió subirse a un tren que en el cine ya iba casi sin carbón, el de los héroes de acción duros y violentos. Así, el Capitán América fue sustituido por el U.S.Agente, Thor por Thunderstrike, Spiderman por un clon suyo e Iron Man por War Machine. Salvo en el caso de Iron Man, que fue reemplazado de forma lógica por James Rhodes, el resto de personajes blancos cis heterosexuales fueron sustituidos por personajes blancos cis heterosexuales con el mismo color de pelo.


Resultado de imagen de war machine usagent thunderstrike
Efectivamente, fuera de tiempo desde que fueron creados.
¿En qué circunstancias? En el caso del Capitán América, Steve Rogers renuncia debido a que no quiere que su papel como Capitán América sea politizado por ningún partido. En el de Thor se trata de una complicada historia de cambios de personalidad mágicos. En cuanto a Spiderman, mejor no hablar de la Saga del Clon. Digamos sólo que Peter Parker, en un acto de conciliación de la vida personal y laboral, renuncia en favor de su clon para estar con su esposa embarazada. De Tony Stark ya hemos comentado que delegó de manera responsable en Rhodes, su piloto y mano derecha, durante una de sus crisis alcohólicas.

El experimento dio lugar a resultados realmente horribles, testosterona en viñeta y venas hinchadas. Tengo a gala no haber comprado ni un solo tebeo protagonizado por esos personajes.

Al fin, tras un par de años, y como esperaban todos los fans, los personajes originales volvieron. Porque siempre vuelven.


Salto a principios de (este) siglo. Joe Quesada, probablemente el mejor Editor que  ha tenido Marvel en su historia, se trae a Axel Alonso desde DC en septiembre de 2000, apenas un mes después de su propio nombramiento. En 2003 Alonso edita Rawhide Kid, una historia de un oscuro personaje del Oeste al que Ron Zimmerman saca del armario. Si este movimiento creó controversia en un mundo que aún no tenía redes sociales, imaginadlo con hordas de tuiteros lamentándose porque Marvel había arruinado a su personaje favorito (?).


Resultado de imagen de obama spider-man
Marvel, haciendo la pelota desde 1961.
Mientras, Bendis toma las riendas de Los Vengadores e incluye a Luke Cage, que acaba siendo el líder del grupo en la etapa mejor valorada de la época Bendis. Luke acabará casado interracialmente con otra creación bendisiana, Jessica Jones. En paralelo Bendis realiza Ultimate Spider-Man, probablemente la mejor y más consistente colección de ese Universo. Añadamos a la ecuación que Bendis tiene dos hijas adoptivos: una chica afroamericana y otra etíope (eso será importante un poco más abajo) y que en 2008 Estados Unidos elige a su primer presidente negro, Barack Obama, que tampoco es que resultara ser la revolución prometida pero al que muchos echamos muchísimo de menos.

En enero de 2011 Quesada es ascendido y Alonso ocupa su posición como Editor. De la misma manera que Quesada tenía en mente la renovación total de los colaboradores de Marvel, Alonso tenía en mente la renovación total de los personajes de Marvel de acuerdo con los movimientos a favor de la visibilización de las distintas razas y opciones sexuales en los medios de comunicación y entrenimiento.

Con este ambiente político y social y con una conversación que Bendis tuvo con su hija en la que esta le pedía no ya que hubiera superhéroes negros sino que, por ejemplo, Spiderman fuera negro, nace Miles Morales. Estamos en septiembre de 2011 y este personaje afrolatino sustituye al fallecido Peter Parker Ultimate. La operación, recordemos que limitada a un universo alternativo, resulta un éxito de crítica y público. Las ventas de la serie de Miles Morales, como podemos ver en el siguiente gráfico, se mantuvieron desde el principio al nivel de las de la serie de Peter Parker, para deleite de Alonso, Bendis y los lectores que disfrutamos del personaje.



Pasado un tiempo prudencial y comprobado que el cambio funcionaba Alonso se pone manos a la obra.

En febrero de 2014 aparece Ms. Marvel, que toma la primera identidad de Carol Danvers pero es una chica musulmana de origen pakistaní. Las ventas son más que aceptables para ser un personaje de nueva creación.

En octubre de 2014 Sam Wilson pasa a ser el Capitán América. También en octubre de 2014 aparece una misteriosa mujer con los poderes de Thor.  En noviembre de 2015, la clon adolescente X-23 pasa a ser Lobezna. En diciembre de 2015 Amadeus Cho, un sidekick americanocoreano de Hulk y Hércules se convierte en el nuevo Hulk. En noviembre de 2016 una adolescente negra, Riri Williams, protagoniza la nueva serie de Iron Man.

Y en paralelo a esto se multiplican los personajes diversos, ya sea mediante brillantes revisiones, como la Pantera Negra de Coates, Chica Ardilla, un Ghost Rider chicano, América Chaves (latina y lesbiana),  y nuevos como Spider-Gwen (Noviembre de 2014) o Moon Girl (Noviembre de 2015). Marvel se llena de personajes diversos y les dedica incluso una serie de Vengadores y otra de héroes adolescentes (y diversos, claro) llamada Campeones.

¿Arden las redes sociales por estos cambios? Pues mayormente no. ¿Rodean los fans la editorial para quemarla como reacción a esta línea editorial? Pues no. El único caso en el que se queman cómics y se amenaza al autor es cuando Nick Spencer revela que Steve Rogers es un agente de Hydra.

Vamos a saborearlo: los fans se cabrean de verdad no porque el Capitán América sea negro o Thor una mujer o Iron Man una adolescente negra sino cuando les dicen que el Capitán América es un nazi. Eso sí, protestan haciendo una cosa tan nazi como quemar lo que no les gusta. (La censura, tenga el motivo que tenga, es fascista, recordadlo)
Resultado de imagen de feminist agenda
And my feminist caipirinha.

Alonso además ficha a escritores ajenos al medio como Ta-Nehisi Coates, que lo peta con Pantera Negra o Chelsea Cain, que hace una Pájaro Burlón muy agradable pero lastrada por una escritora a la que se le nota demasiado su condición de novelista, porque escribir tebeos no es lo mismo que escribir novelas o guiones de cine, tiene su técnica propia. Cain, por cierto, fue acosada por Twitter viéndose obligada a cerrar su cuenta por esta imagen de la izquierda. Y es que imbéciles los hay en todos lados, y en la comunidad comiquera los hay de primera categoría...

¿Y las ventas? Esa es la auténtica cuestión. Porque, no nos engañemos, esto es un negocio, y si no hay ventas, no hay tebeo, sea cual sea el mensaje. Aunque al principio las ventas aguantan muy bien, con el tiempo van bajando en lo que de todas formas es la evolución normal de cualquier colección. Todo aparentemente normal hasta que llega el bocachancla de David Gabriel, vicepresidente de ventas de Marvel y la lía cuando el 2 de abril de 2017, tras una reunión con libreros, dice:
"Lo que hemos escuchado es que la gente no quiere más diversidad. No quieren personajes femeninos. Eso es lo que hemos escuchado, nos guste o no. No sé si eso es realmente cierto, pero es lo que vimos en las ventas. Lo que vimos en las ventas de cualquier personaje diverso, o nuevo, nuestros personajes femeninos, cualquier cosa que no sea un personaje Marvel central, es que la gente no los aceptaba. Eso fue difícil para nosotros porque teníamos un montón de ideas nuevas, frescas y excitantes y nada nuevo realmente funcionaba."
Tras estas declaraciones internet ardió y los periódicos se llenaron de artículos cuestionando lo que sabía de ventas el jefe de ventas de Marvel (sí, el periodismo se está contagiando de tuiterismo) y que si las ventas de Marvel habían bajado no era por la diversidad sino por otros factores. El día 4 de abril Gabriel se desdijo:
"¡Y dejadme que sea claro, nuestros nuevos héroes no van a ir a ningún sitio! Estamos orgullosos y excitados de seguir introduciendo personajes únicos que reflejan nuevas voces y nuevas experiencias en el Universo Marvel y emparejándolos con nuestros héroes icónicos."
Resultado de imagen de alonso cebulski
¿Quién tiene más cara de haberse tirado la vida leyendo tebeos?
En noviembre de 2017 Alonso deja su cargo y es sustituido por C. B. Cebulski, un fan de los de toda la vida. En julio de 2018, Miles Morales no tiene colección propia (aunque sea debido a la marcha de Bendis), Iron Man vuelve a ser Tony Stark, Sam Wilson ya no es el Capitán América, Amadeus Cho ya no es Hulk, X-23 vuelve a llamarse X-23 a la espera del inminente retorno de Lobezno-Logan y Thor vuelve a ser el vikingo rubicundo.

En los próximos posts, razones, teorías, conspiraciones y, sobre todo, mucho análisis de ventas.

Plus, plis, plas, mañana más.

lunes, 28 de marzo de 2016

EL HOMBRE DEL HOY

ECC publicó hace poco Superman: Fuerza, una historia  escrita por Scott McCloud en su habitual tono naif y que se sitúa a caballo del Superman pre New 52 y el de la serie de animación. La tesis de este cómic es que la Fuerza de Superman no está en sus poderes sino en su integridad moral, concretamente en su capacidad de mantener su palabra contra toda circunstancia.


Superman: ladrillos
El villano de la historia atrapa a Superman de manera que le es imposible liberarse, pero ante una catástrofe que amenaza vidas humanas consigue que el malo le deje libre con la promesa de volver a su cautiverio. Superman, no podía ser de otra forma, cumple con lo prometido, demostrando su superioridad moral. Cada vez que se le necesita Superman debe convencer al villano para que le deje ir y volver.

En realidad lo que demuestra Supeman es que es un irresponsable porque deja la vida de todas las personas a las que podría salvar en manos de los caprichos de un villano, en vez de intentar escapar aunque sea engañando a su captor rompiendo su palabra. Superman es un engreído que piensa que su palabra está por encima de esas vidas. Sin embargo esta historia es totalmente coherente con la descripción moral que se ha hecho del personaje durante casi toda su historia y que alcanzó su epítome en las películas de los años 70. También es un ejemplo de por qué el personaje ha perdido aceptación entre el público actual.

El mantra “es muy difícil escribir a Superman” no significa que los niveles de poder y competencia del personaje hacen difícil escribir una amenaza a su altura, sino que a un personaje de moral tan elevada e inamovible, el boy scout definitivo, es muy difícil encontrarle un reto moral a su altura.

En el Superman de Donner y Reeve (1978) el conflicto moral consiste en si Superman debe o no interferir en el destino de la humanidad. Lo resuelve en la famosa/infame secuencia en la que hace girar la Tierra al revés (una representación de viajar hacia atrás en el tiempo según algunos) evitando así los daños del misil nuclear y salvando, de eso se trataba realmente, a Lois Lane, creando además una paradoja temporal cuya discusión hubiera hecho estallar el internet de aquella época.

Superman II, dirigido por Richard Lester (1980) nos presenta el conflicto entre la responsabilidad hacia los demás y los propios deseos de formar pareja con una humana, conceptos totalmente incompatibles según el holograma cabezón de Jor El. Ganan los propios deseos, al precio de perder los poderes que sólo recupera por una puñetera casualidad, ejemplo de un guión que es un puñetero desastre de principio al fin, por mucho que recordemos con cariño la película y al maravilloso Christopher Reeve. Película en la que los villanos son arrojados sin poderes a un pozo sin aparente fondo. No sólo eso, sino que Superman toma la decisión unilateral de borrarle a Lois el conocimiento de su personalidad secreta mediante un superbeso. Pero, eh, esta es la película favorita de los que dicen que Superman no mata y tiene una catadura moral superior al resto. 

Lo cual nos lleva a la reciente encarnación del personaje en las dos últimas películas, en las que se reconoce una reflexión sobre los que significaría ser Superman en nuestro cínico y  posmoderno mundo en coherencia con la visión nolaniana que Warner ha elegido para sus películas de superhéroes.

Si alguna dificultad tiene escribir a Superman es que éste es percibido como alguien infalible física y moralmente, lo cual impide la evolución (el famoso “arco de personaje”) y lo convierte en algo aburrido. Eso explica la gran cantidad de conceptos y mundos del Superman de la Edad de Plata: se compensaba la inamovilidad del personaje con un background cada vez más amplio.

La solución es convertirlo en un personaje en formación y evolución, tanto internamente como en relación con el mundo que lo rodea para el que ya no es un ídolo inamovible sino un personaje cuanto menos controvertido, que provoca recelos dado su nivel de poder y las consecuencias de sus actos. Es un mundo en el que la brutalidad de Batman es aplaudida en el Gotham Gazette, y el Daily Planet, a las primeras de cambio, pone en cuestión al héroe de Metrópolis. Un mundo que se parece mucho al nuestro. Un mundo que ni por un segundo cuestiona que Superman le quebrara el cuello a un asesino de masas, como casi nadie cuestiona que los drones americanos revienten líderes del ISIS. La gracia es que mentir tampoco está moralmente bien y tenemos un personaje que lleva 80 años engañando a todo su entorno y eso sí que lo justificamos.

Tenemos además a unos padres que están hechos un lío, que lo único que quieren es proteger a cualquier precio a su hijo, como cualquier padre que se precie, y no saben cómo aconsejarle o encauzar lo que tienen entre manos. Todo esto nos da un nuevo Superman que es la inseguridad personificada, repleto de buenas intenciones pero sin tener claro cómo hacer las cosas, de su lugar en el mundo. Un personaje interesante. Alguien que jamás pensaría en matar pero que lo hace en lo que no dejaba de ser una manera nada sutil por parte de los autores de resolver metafóricamente un conflicto, otro, entre la herencia y la educación. Decía Dan Slott en su twitter que es incapaz de imaginar una situación en la que Superman se viera obligado a matar. Yo lo que puedo hacer es imaginar un contraejemplo a cualquier solución alternativa a matar a Zod en el famoso/infame final de Man of Steel. Ahí lo dejo.

Lo que hace a Superman no es sus poderes, su invulnerabilidad física y moral. Lo que lo hace es precisamente su fragilidad interna y su capacidad de sacrificio e inspiración, capaz de hace cambiar sus brutales métodos a un encallecido vigilante y de sugerirle la necesidad de unir fuerzas con otros como ellos. Podemos discutir los detalles y las formas, podemos pensar que se equivocan, pero lo interesante es que un equipo creativo y una gran empresa se han arriesgado a dar nueva forma a un mito.

Superman sigue en construcción. Lo ha estado toda su existencia. Pretender que se quede anquilosado en la visión que tienen algunos basados en una época muy concreta del personaje es negarle la evolución, producto del egoísmo infantil impropio del personaje que dicen admirar. Aunque como ya hemos dicho, el personaje que dicen admirar, visto de cerca, resultaba infantil y egoísta.

¡Supermanes para todos! ¡Que me los quitan de las manos!

miércoles, 14 de agosto de 2013

LA COMIC-CON DE ¡YO DIGO NO!: EL DÓNDE Y LOS QUÉS

Para empezar, deberíamos situarnos geográficamente. El Centro de Convenciones de San Diego está junto al puerto deportivo, al que da su parte posterior, que da al sur. Su fachada principal tiene más de 700 m de longitud y tiene dos plantas.
El Centro de Convenciones perdiéndose en el horizonte.
En la planta baja tenemos la Sala de Exposiciones (Exhibit Hall), que tiene unos 46000 metros cuadrados. O, traducido a "campos de fútbol", que es la medida de área oficial en España, pues como 9 campos de fútbol repletos de stands. Además, a la izquierda tenemos el Hall H, que es la sala con capacidad para 6500 personas en la que se suelen hacer los eventos más multitudinarios.
Plano de la planta baja.

Una escalera mecánica larguísima y empinadísima te lleva a la entreplanta, donde hay algunas salas, y a la planta alta, que tiene la mayoría de salas de reuniones, y un espacio central diáfano, el Pabellón de las Velas (Sails Pavilion), que ocupa campo y medio de fútbol, donde está la zona de autógrafos, hay una mesa muy grande donde te dan cosas gratis (yo pillé dos novelas gráficas de Eisner) y la zona donde los editores revisan portafolios.
Larguísima. Y empinadísima. La escalera, digo.
Lo mismo, pero desde arriba.

Plano de la planta superior.
Panorámica del Sails Pavillion el miércoles por la tarde.
A la espalda de la foto anterior, la zona de los wannabes, que son Legión.
Y aunque parezca medio vacía, es que la gran mayoría del personal está a la izquierda haciendo una cola enorme para entrar los primeros. En efecto, te hacen subir y luego te hacen bajar, al menos al principio de la jornada.
Bueno, pues como aquello ya se les ha quedado pequeño también utilizan salas de varios edificios cercanos, hoteles y similares.

Cuento todo esto para que nos hagamos una idea de que aquello es MUY GRANDE. Y según leo en la Wikipedia, pues tampoco es para tanto, sólo ocupa el lugar nº 24 en el ranking de centros de convenciones yanquis.

Y ahora toca ver en qué llenan el espacio. Primero, y fundamental, hay que tener claro que no lo vas a poder hacer ni ver todo. Salvo que seas Jamie Madrox. Porque, mayormente lo que vas a hacer son colas. Que es lo que más me llamó la atención. Hay colas para todo. Tanto es así que voy a dedicar un post sólo a las colas de la Comic-Con. Que será el próximo.

Lo que recomiendo es estudiarse la web del evento en la que, una semana antes o así, aparece el planning día a día de actividades. Además hay una app para iPhone y otra para Android. Y también te dan dos tochos: la guía completa, y otra más resumida. Lo que está claro es que como no te planifiques con antelación perderás mucho el tiempo, el tiempo que puedes dedicar a:

Visitar stands. Que hay cientos. Tanto promocionales como de venta, desde los que montan las grandes empresas (Fox, Warner, Marvel, DC,...) hasta empresas pequeñitas que se dedican a vender sus camisetas, merchandisings y similares. Tebeos, películas, figuritas, juguetes, camisetas, videojuegos,...
Braaaaaaaaaains! (No era un cosplayer, sino que estaba en el stand de Plantas contra Zombis 2)
El stand de The Walking Dead, y las colas para hacerse fotos con los zombis de dentro. Rick, sin inmutarse.
La torre promocional de pantallas del stand de la Fox...
...bastante similar a la de Warner. ¿Casualidad? Pues seguramente.
El stand de DC, que hubiera sido un éxito con una actividad de Tiro al Didio.
Más aglomeración, y al fondo, una de las tres Torres de Camisetas. Que, por cierto, no tenían las que yo buscaba.
Padrazo protegiendo a su hija de ser pisoteada. Y con razón.
Stand de Skybound, el subsello de Kirkman dentro de Image. Era más grande que el de Image.
Más del stand de DC. Marvel también tenía, pero se ve que no me dio por hacerle fotos.
Sin olvidar la zona en las que famosos autores dedican/venden dibujitos o firman autógrafos, de la que hablaremos un poco más abajo. Hasta hay un stand de una agencia matrimonial especializada en frikis. ¡Si es que estos americanos piensan en todo!
No more geeks forever alone!
Muchas empresas ofrecen productos exclusivos en edición limitada que sólo se pueden encontrar en la Comic-Con, lo cual explica, aunque sólo en parte, las colas para entrar y ser los primeros en pillarlas y, sobre todo, explica que el miércoles por la tarde ya se abra. Aquello en definitiva es un gran mercado, como todos los Salones, y que no nos cuenten otra cosa.  Hasta tal punto está bien organizada la Comic-Con que en su página web aparece un listado de dichos productos exclusivos. De todas formas, si no eres un conseguidor de chollos, en la tarde del miércoles y en los ratos sueltos del resto de días te puedes visitar todos los stands.

Buscar cosas gratis. Las grandes empresas gastan un montón de dinero en objetos promocionales exclusivos para la Convención, como posters, vasos, camisetas, colgantes, pins, llaveros,... Y abundan los coleccionistas que quieren ser los primeros para conseguirlas. En ese sentido el stand más concurrido es el de Lego, que da papeletas para un sorteo de figuras fabricadas exclusivamente con ese fin.

Pillar autógrafos y dibujitos. Muchos autores tienen su propio stand (de ahí que tengan badge de Exhibitor en vez de Professional) en el que hacen dibujitos, las famosas comissions, te firman un tebeo, te venden un poster firmado o incluso se dejan dar la lata un poco. Algunos como Alex Ross publican en edición limitada su libro de sketches.

Aquí, George R.R. Martin, que creo que ni estaba anunciado, porque no tenía a casi nadie haciendo cola:

Fan intentando coger el ibro a supervelocidad. 
Las camisas a cuadros, de nuevo de moda en California. (Sí, vale, es que no sé quién es el que firma)
El gran e incombustible Stan Sakai:


Adam Hughes, al que dos fans le dieron un susto gritando su nombre. Y no, no le saqué un dibujito, que había que ahorrar...

Muchos stands de muñequitos graciosos. Parece estar de moda eso de mezclar lo naif con lo macabro:


Bob Burden, creador de Flaming Carrot y de Mistery Men. Cuando no tenía ganas de conversación con los fans hacía como que hablaba por teléfono hasta que se cansaban. También repartía papelitos con mensajes extraños.


La adorable y élfica (ejem) Evangeline Lilly, un poco perdida (ejem) tras el éxito de Lost. A ver si a partir de las películas de El Hobbit remonta su carrera, porque talento tiene. Firmaba ejemplares de un libro infantil que ha escrito, The Squickerwonkers.


El gran, gran, gran Sergio Aragonés:


Este también es grande, pero por otros motivos: Mr Lou Ferrigno, el Hulk de los 80:


Y también puedes encontrarte con tu autor favorito de toda la vida, que además no resulta ser majo y encantador, no, sino lo siguiente. ¡Y nada más que por eso merece la pena el viaje! Señores... ¡George Pérez!

George et moi. :_____)
Además, a la izquierda está el Artist Alley, una idea a la que se está dando vuelta por parte de los organizadores de Salones españoles, (algunos como la Ficzone ya la tienen) y que es una zona gratis para que los dibujantes conozcan a sus fans y ofrezcan su arte. Había representación española, con David Macho, el überrepresentante de dibujantes y cabeza de The Spanish Inq y dos de sus muchachos, CAFU y Andrés Guinaldo:


También hay actores, actrices e incluso modelos, que se dedican, por una cifra que suele rondar los 20 dólares, a hacerse fotos con los fans o a firmarles fotos que llevan con ellos. Muchos se pueden encontrar asociados a stands de alguna empresa, pero la mayoría van por libre y tienen su sitio en la planta superior. Y, la verdad, ver al Apollo de la Galactica de los años 80 o a la señora que hizo de Susan Storm en la película de Los 4 Fantásticos de Roger Corman, allí, muy solos, como que da un poco de penita. Como si aquello fuera el cementerio de los elefantes de los actores.

E incluso puedes ver a famosos paseándose por la calle, como a Robert Carlyle, el actor de Full Monty, ahora en Once Upon a Time o al mismísimo ROB!, que me lo crucé, y no lo paré porque iba a toda velocidad, pero una foto con Pérez y otra con ROB! hubiera sido el alfa y el omega de una vida dedicada a leer tebeos americanos.

Especular. Y una vez que ya tienes tus compras exclusivas, tus cosas gratis y/o tus autógrafos y dibujitos ¿qué es lo que hace el coleccionista americano medio? ¡Especular con ellas! Al día siguiente de que acaba la Comic-Con eBay se llena de vendedores. Y te encuentras con que cosas que valían 35 $ se cotizan a 81 $. O que las figuritas de Lego de Spiderman, Spiderwoman o Green Arrow que, recordemos, eran gratis y se sorteaban, se estén valorando en eBay por más de 300 $.


O que alguien pida 2000 $ por la figura de Azog, el trasgo blanco de El Hobbit. Sin llegar a esos disparates, la verdad es que con un poco de suerte puedes más que doblar tu inversión y ganarle bastante dinerito a la Comic-Con, que para eso América es la tierra de las oportunidades. Lo cual explica, definitivamente, esas colas nocturnas para entrar los primeros a pillar las exclusivas del día.

Cola nocturna para entrar los primeros a pillar las exclusivas del día.
Disfrazarte. Cuando estuve en la chocolatería Gherardelli de San Francisco (altamente recomendable para yonkis del cacao), el amable dependiente, que era como Glen el de The Walking Dead, vio mi camiseta friki (no recuerdo cual era de la docena que metí en la maleta) y me preguntó que si había estado en la Comic-Con. Ríete tú de Batman. Le dije que sí y enseguida me preguntó que si me había disfrazado de algo. Porque para el común de los mortales americanos la Comic-Con es ese sitio donde la gente se disfraza. Hay de todo, desde lo más cutre a lo más exquisito. Yo sólo saqué estas fotos, porque andaba en otras cosas, pero podías estar perfectamente todo el día gastando megapíxeles.

Tormenta, que se troncha y una Mariposa Mental de faja baja.


Red Sonja y el último que intentó tocarle el culete:

Wonder Woman con el nuevo traje, que incuso en Cosplay no acaba de convencer.

Pone esa cara porque le hemos llamado Emeá, y no, es Bi Ei Baraccus:

Relucientes cylons de la vieja escuela:

Mezcla raruna de Marvel, Juego de Tronos y DC:

Me dió un repullo, el payaso cabrón de It:

Eduardito Manos Tijeras. Le acaba de intentar cortar el pelo al chico de la derecha, al que no le hizo mucha gracia:

Uno ya no sabe si estas chicas DC son de antes de New52 o de después o de qué. Estúpido Didio.

Creí que lo de los plásticos era para adelgazar (tenía una novia que lo hacía) pero no, iba de víctima de Dexter:

Crossovers imposibles y reivindicativos:

¡Viva el Universo DC Pre New 52!

¡¡Viva!!

A ver, vale, lo de la Justice League Transgender, vale. Lo del pingüinito, amigo,...

Este no sé de qué iba, pero también era acojonante. Me rozó con el ala, y parecía cuero...

Boba Fetta. ¡Como el queso! Jajajaja. Queso feta. ¿Lo pilláis? ¿No? Jo...

Princesa Leia en bikini con cierto parecido a Ana Pastor, probablemente el disfraz más repetido entre las señoritas. ¡Con Bobba Fetta! ¡Como el...! Vale, vale, lo dejo...

Y para terminar, esta señorita, que no hay vídeo o galería de fotos en la que no aparezca. Por cierto ¿sabéis que pinchando en las fotos las podéis ver a mayor tamaño? Ala, ya os veo dándole al scroll para arriba...


Lo que más me llamó la atención es que había mucho push up y mucho cambio de género. Si os interesa el tema, Pedro Angosto tiene un montón de entradas en su blog, aquí, aquí o aquí.

El sábado por la tarde se celebra la Masquerade, es decir, el concurso de disfraces, que es de lo poco a lo que no asistí que me hubiera gustado. Los premios son entradas para la próxima Comic-Con, pero esta es de las pocas cosa del evento que la gente hace por lucirse y pasarlo bien.

Asistir a charlas. No exagero si cada hora podía haber tres o cuatro charlas que podían interesarte, independientemente de aquello a lo que seas más aficionado. Desde presentaciones editoriales a encuentros con autores. Incluso charlas sobre aspectos técnicos y legales. Las presentaciones más multitudinarias, las que tienen que ver con películas y series se hacen o bien en la Sala (Ballroom) 20, en la que creo que caben 4000 personas, o bien en la Meca de la Comic-Con, el Hall H, con sus 6500 asientos.

Entrar a ambas salas conlleva horas, muchas muchas horas de cola. Y a veces ni lo consigues. Por tanto puedes pensar que no merece la pena, y probablemente tengas razón, porque servidor, de cuatro intentos sólo consiguió dos. Además, todo lo que pasa es ampliamente publicado en internet, casi en tiempo real: el corresponsal de Newsarama escribía a mi lado en la presentación de DC, que fue a la única que vi de las que hicieron las editoriales.

En el centro, Gail Simone, aún ufana por haberle hecho recular a DC. A su lado, Steve Bucellatto, coautor de Flash, con una máscara de Flash y un tatuaje de Flash. 
Pero claro, pasa como en los conciertos, o en el fútbol. Siempre oirás mejor la música y verás mejor a los artistas si te compras el DVD del concierto. Y el fútbol siempre se ve mejor en la tele, y te repiten las jugadas y todo eso. Vale. Pero estar en el concierto o en el campo de fútbol tiene un algo especial de decir, "yo estuve allí", y un sentido de comunión con las otras 6500 personas que no hay nada que lo reemplace.

El Hall H tiene una forma casi triangular, de manera que al fondo están la mesa donde se sientan los invitados, y sobre ellos, una inmensa pantalla.
Hello, Dexter Morgan.
Pero al ser aquello tan grande, en la mediación de la sala hay otras tres pantallas enormes para que no pierdas detalle:
¡Una pantalla! ¡Dos! ¡Dos pantallas! ¡Tres! ¡Cuatro! ¡Cuatro enormes pantallas! ¡Muahahahahahaha!
El jueves por la tarde se emite el carrusel de los trailers de las películas que se estrenarán en los próximos meses, que iban siendo recibidas con vítores, aplausos, chillidos y silbidos. En ese sentido el espectador americano es muy ruidoso y entusiasta. E imagino que debe haber productores tomando nota de sus reacciones. Bueno, pues el productor de Los Pitufos 2 debió cortarse las venas, porque al acabar el trailer hubo un silencio sepulcral y luego una carcajada general ante tal silencio.

Además de la presentación de Dexter vimos la de Dr Who, que aunque no soy fan de la serie, debo reconocer que tuvo los mejores vídeos y el público más entusiasta. Casi que me entraron ganas de darle una oportunidad. También cayeron las presentaciones de Community, Colgados en Filadelfia, o Sobrenatural, que ni fu ni fa, que las vimos porque las ponían entre aquellas que sí nos interesaban, pero todo sea para haber sido testigo de este momentazo:

La llegada de Bryan Cranston caracterizado de Walter White:


Muchos se dieron cuenta de que iba un poco raro, pero yo, todo emocionado, no me di cuenta, hasta que de repente imita a Tom Cruise en las Misiones Imposibles y...


...¡era una máscara! Luego nos enteramos de que había estado paseándose de incógnito por la Comic-Con disfrazado de su propio personaje:


Y sí, visto de cerca se nota que es una máscara, pero esa era la idea. ¡Qué puntazo se marcó! ¡Pasar desapercibido haciendo su propio personaje!

Luego, ayudado por su compañero de reparto Aaron Paul estuvo haciendo el tonto todo el rato con la puñetera máscara, provocando la histeria general y el nerviosismo del presentador.




Porque imagino que todo el que lee sabe lo que es Breaking Bad, probablemente la mejor serie de televisión de la historia a la espera de que acabe el día 29 de septiembre. Si no ¡fuera de este blog inmediatamente!

Y otro bonito momento para mí fue la presentación de Sons of Anarchy, otra de mis series favoritas. Aquí Charlie Hunnam, que lo mismo te pilota una Harley Davison que un Jaeger.


En todas las presentaciones se admiten preguntas. Hay que apuntarse antes, y decir qué vas a preguntar, para evitar al notas de turno, pero todo está muy bien organizado, y no hay el más mínimo problema, aunque el que pregunte sea Deadpool:

Que no sé yo qué le ven a la creación de ROB! pero más popular no puede ser.

Tampoco fui a la entrega de los Premios Eisner, que hubiera molado, aunque no acabo de tener claro si el común de los mortales puede asistir o sólo es para VIPS.

Colarte en eventos especiales. Por la tarde-noche se suelen organizar fiestas de presentanción de series y películas. Para poder entrar necesitas contactos o enchufe o cara dura. O si la presentación es de la serie de piratas de Starz, Black Sails, vestirte de bucanero.

Aunque estos mozuelos y mozuelas trabajaban en el stand promocional de la serie, que se estrena en enero. Nosotros teníamos contactos y pudimos ver en pantalla grande el primer capítulo, que no pinta nada mal, y para ser de Starz (Spartacus) no había demasiada carne explícita. Luego fuimos a la fiesta con comida y bebida gratis que hicieron en un pub. E incluso pudimos asistir a un mini concierto con algunos de los temas de la serie interpretados por el compositor Bear McCreary (Galactica, The Walking Dead,...).

Visitar los alrededores. Durante estos cuatro días San Diego vive por y para la Convención, que deja unos 180 millones de dólares en la zona. Los hoteles se llenan con meses de antelación y hay un servicio de autobuses gratuitos las 24 horas del día entre la Comic-Con y los establecimientos hoteleros. Justo frente a la entrada principal se abren varias calles repletas de bares y restaurantes que tienen ofertas para los participantes. Y hay mucha mucha gente.


Los auténticos muertos vivientes.
El transporte público está decorado con anuncios de series.

¡Los Pollos Hermanos!
Y hasta los edificios se tunean:



O barcos veleros como este, con el símbolo de Assassin Creed, que en su interior albergaba una exposición sobre el videojuego.

¡E incluso los dirigibles!

También hay muñecos gigantes molones.

Callejeando te podías encontrar atisbos del futuro pasado:

O esta carpa de We Can Be Heroes, la organización caritativa de DC que recauda dinero para el Cuerno de África y que se sacó unos cuantos millones de dólares...

...subastando obras de arte basadas en los personajes DC y ocho coches tuneados con diseños inspirados en los personajes de la JLA.


También te puedes encontrar la Chuck Jones Gallery, con dibujos del famoso diseñador de personajes de Looney Tunes, y también algunos originales de Alex Ross valorados en miles de dólares...

Y como allí se aprovecha todo, a unos pocos cientos de metros de la Comic-Con está el estadio del equipo de béisbol San Diego Padres (léase con acento yanqui-chicano) y en él montó una fiesta la MTV una noche y a la noche siguiente se hizo The Walking Dead Escape una fiesta de zombis persiguiendo a humanos por las instalaciones, que tuvo que ser realmente divertida porque los chillidos se oían desde lejos.

Y acabo ya. Aunque seguro que me dejo cosas. Los amigos de Akira Comics, que el año pasado consiguieron el Eisner a la mejor librería especializada del mundo mundial, también estuvieron por allí e hicieron este vídeo en el que podéis ver las colas (si vas después de las 10 te las ahorras) y las aglomeraciones.



Y estos de cosplay, que sé que os gustan, bribones.