lunes, 8 de enero de 2007

UNA PALABRA
Suponte que te lees una historia de más de 7800 páginas y que la última palabra de la última página te obliga a reconsiderar todo lo leído de cabo a rabo, mostrándotela desde una nueva óptica, añadiendo más matices y significados a la historia.

La historia es El lobo solitario y su cachorro, el clásico indiscutible del manga obra de Kazuo Koeki y Goseki Kojima. No voy a glosar las excelencias de esta obra, pero sí destacar el mérito de mantener el interés de una historia en tal cantidad de páginas, el extraño privilegio de poder usar todas esas páginas, y de utilizarlas para mostrarte las costumbres del Japón del siglo XVII, llegando al descaro de gastar veinte páginas para contarte cómo plantaban arroz o cómo pescaban o cómo cosían las redes para, a continuación, mostrarte escabechinas capaces de desestabilizar la pirámide de población nipona.

El lobo solitario y su cachorro es obra de obligada lectura para cualquiera que disfrute de esto de las viñetas. Es un ejemplo de, como dicen algunos, "las posiblidades del medio", donde cabe la acción, la aventura, lecciones de Historia y Antropología e incluso sus momentos explícitamente sexuales.

Hay que leerla, aunque sea para luego decir que no te ha gustado. Cómprala, pídela prestada o, si la Biblioteca que te toca más cerca es de esas que va introduciendo el comic en sus estanterías, sugiere que la compren. Total, seguro que en estúpidas novelas sobre el Grial se han gastado diez veces lo que cuestan los 20 tomos de Planeta deAgostini.

¿Has leído este tebeo? ¿Qué te ha parecido? ¿Te crees que todas las japonesas del siglo XVII tenían unas tetas enormes?

8 comentarios:

Grego dijo...

Para mí, que puedo no ser nadie, lo del manga es lo más parecido a un maratón de papel al que se apuntan todas las editoriales (o, mejor, imprentas de tebeos). Particularmente, paso del tebeo japo. He picado, sí, con 20th Century Boys, con algo de MPD Psycho, con bastante de Adolf y, claro, con El Lobo Solitario. Y todo para convencerme una y otra vez de que no estoy hecho para el tebeo nipón. Lo encuentro tosco, pedante y con olor a pescado.

Había en el terreno literario algunos críticos empeñados en demostrar que Javier Marías era un escritor mediocre reconocido en el extranjero porque la traducción lo mejoraba. Quizá con el manga pase algo parecido. Son tochos enormes de papel normalucho que aprovechan los japos para distraerse en sus viajes en metro y que pasan -la mayoría- olvidablemente, sin pena ni gloria, pero que en Europa unos cuantos quieren convertir en expresión máxima de narrativa (imprimiéndolos al revés!) y arte gráfico. Buah. Será que la edición los mejora.

En lo que sí coincido con blogmachuca es en el hecho de que una sola y última palabra, tras 7800 páginas de lectura, te puede llevar a reconsiderar muchas cosas. Recuerdo que en Cifras y letras alguien sacó "Follando" de NOLILOFDA (o algo así) y el profesor felicitó el término correcto: "soplar con el fuelle". No había visto cosa semejante!

P.D.- Las japanese tits del medievo las desconzoco, pero las más famosas por excelencia son las de Afrodita A. Y tampoco son pequeñas...

José Enrique Machuca dijo...

Las generaciones están condenadas a no entenderse, y el manga no es de nuestra generación, la de los treintañeros tardíos. Como los superhéroes nunca le entraron a los ahora cincuentones que en los setenta se leían su Cimoc o su 1984. Yo leo muy poco manga, no me entra por el ojo, y si me mantengo un poco al día es preguntando a alguno de mis(pocos) alumnos que leen tebeos. Y comprar, Toriyama, Urasawa y alguna cosa de Tezuka. Es lo que hay. Es lo que somos.

Pedro J. dijo...

Y sin embargo, a los treintañeros tempranos (o a algunos, al menos) sí que nos entra el manga. A mí me divierte. Shirow, Miyazaki, la Takahashi, Otomo... Al menos, los autores de la "primera explosión" del género sí los he trabajado.

Curiosamente, con "El Lobo..." no he llegado a picar. Igual uno de estos días me lío la manta a la cabeza y me pillo la obra entera, pero en esto (como en tantas otras cosas) estoy a merced de mis propios voluntos y está por ver.

Si no la han leído, yo les recomiendo encarecidamente "Ikkyu", mezcla de biografía histórica y filosofía budista (no sé si está descatalogada ahora mismo). Y otras cosas de Jiro Taniguchi, particularmente "El Olmo del Cáucaso" y "El Caminante". Éstas son el equivalente a películas como "Los Chicos del Coro"; lo que yo llamo "feelgood comics", tebeos sobre buenas personas en los que necesariamente no pasan cosas, pero que dejan un buen regustillo y hasta hacen que a uno le apetezca ser, por un rato al menos, buena persona.

El vigilante dijo...

Comparto media de edades treintañeras con los que han escrito anteriormente y si bien es cierto que el manga no me atrae tanto como el comic americano, creo que para cualquier aficionado al comic es cuasi obligatorio leer obras como "El Lobo solitario...", "Monster" o "20th Century Boys". Más allá de que sean Manga o no, son grandes comics, que es lo que al final cuenta.
Saludos.

Atarieterno dijo...

¡¡Que viene el lobo!!, ¡¡que viene el lobo!!...
Vaya, con tanto bombo y platillos, y haciendo uso del lema de Grego ("para opinar hay que leerlo", y obviamente para leerlo hay que comprarlo), me he comprado los 4 primeros nºs del Lobo de marras, así que ya daré mi modesta opinión cuando los lea este fin de semana(que ahora mismo estoy enfrascado con otros, y la antigüedad es un grado).
Pero sí comentaré sobre el tebeo "HOMUNCULUS" de Hideo Yamamoto, editorial Ponent-Mon (?), con el que "he picado" puesto que coincidiendo una vez más con nuestro colega, yo tampoco estoy hecho para el cómic nipón.
Que conste que siempre he considerado el manga como unos "Heidis" de segunda generación, y nunca creí que me gastaría los cuartos ni en uno de ellos. A insistencia de un amigote mío, me pillé los 4 primeros números de esta colección (creo que todavía no han sacado el 5º) y después de leerlo (no os contaré de qué va) mi valoración es la siguiente:
- Obviamente, dada mi prejuiciosa visión de este tipo de cómics, no puedo decir que me vuelva loco, pero en una escala del 0 al 10 yo le daría una calificación de 7 (no está nada mal).
- Lo mejor: el guión. Un tema original (desconozco cuánto podrá dar de sí -espero que no tantos números como El Lobo Solitario-).
- El dibujo: correcto, dinámico, bien relacionado temporalmente con la acción (¡y no está al revés, que ya se agradece!).
- Las onomatopeyas un poco amaneradas para mi gusto (ya nos volvemos tiquismiquis).
- En resumen: sin ser una joya, resulta un cómic de lectura recomendable, que nos proporciona variedad frente a tanto pijama y destructor cósmico.

Sed felices (o al menos, seguid intentando conseguirlo).

Anónimo dijo...

¿Cómo? ¿Que Atarieterno se ha COMPRADO 4 ejemplares de El Lobo y la familia feliz? PEro hombre, ¿por qué no te los has descargado de internet?

Atarieterno dijo...

Estimado y Anónimo amigo:
Porque yo respete la utilización de tebeos escaneados, no significa que a mí me gusten. Yo soy lector (y coleccionista, completista, compulsuvo, yonqui de tebeos, o como quieras catalogarme)y no cambio la lectura sobre papel sentado en mi sillón favorito, por ningún tipo de sucedáneos. Así que una vez más (tal y como llevo 30 años haciendo)HE COMPRADO. Creo que el riesgo en este caso merece la pena (seguro que todos hemos comprado más de un tebeo superheroico que después de leerlo nos ha parecido un mojón).

zar dijo...

Hace poco termine el primer tomo y es interesante en todos los aspectos.
Considero absurdo juzgar las
historietas por nacionalidades, esta claro que en oriente tienen unos procesos mentales diferentes a los nuestros que quedan reflejados en sus obras.

Aqui por temas industriales,hasta hace poco, los autores se veian sometidos a formatos de 40 o 50 paginas y en
Japon pueden llegar a las 8000 por lo mismo.

Estoy seguro que estas 8000 paginas seran una buena lectura.

;)))