sábado, 6 de enero de 2007

AÑO NUEVO, PRECIOS NUEVOS

En un cuadrito de la página 2 de los tebeos de Panini de enero nos encontramos que “Debido a la actual situación del mercado y al incremento de diversos costes, después de mantener durante cinco años los precios congelados, nos vemos obligados a subirlos. Confiamos en que con vuestro apoyo la situación nos permita ¡mantenerlos a lo largo del próximo lustro!”

La palabra “situación” aparece dos veces. Comentar cual es la “situación del mercado” daría para diez blogs así que lo dejaremos pasar. Remarcable es que, llevando dos años publicando Marvel, Panini se adjudique el mérito de cinco años de congelación de precios. Que tampoco son cinco, ya que la última subida de Forum fue en mayo de 2002.

Los tebeos de 1,70 € pasan a 1,95 € (una subida de14,7 %), los de 2,90 € a 3,25 € (12%) y los de 3 € a 3,35 € (11,66 %). De esta manera se equiparan los precios de Panini y de Planeta, que ya aplicó la subida cuando empezó a publicar DC. Otra cosa es que la calidad técnica de lo publicado sea equiparable. Más sobre esto más adelante.

Según el
INE, los precios entre mayo de 2002 y diciembre de 2006 han subido un 14,1%, con lo que la subida de Panini ha sido un poco menor que el IPC (Índice de precios al consumo), si bien es cierto que en el proceso editorial se usan productos y servicios que no vienen recogidos en el cálculo del IPC.

Si aceptamos que el tebeo de 95 pesetas (0,57 €) de 1984 equivale al de 1,95 € de 2007 nos encontramos con que el IPT (Índice de precios al tebeo) en estos 23 años vale 242 % mientras que el INE nos cuenta que el IPC es el 176%. Y se queja la gente del precio de la vivienda.

A opinar tocan: ¿Son caros los tebeos? ¿Es el precio la razón de la impopularidad actual de los tebeos como forma de entretenimiento? ¿Soléis usar nata montada en vuestros juegos sexuales?

4 comentarios:

Grego Lorente dijo...

De nuevo las circunstancias -de las que más de uno somos esclavos- me han obligado a comprar tebeos. Soy lector compulsivo, aficionado impenitente y coleccionista ofuscado. Tmbién soy, porque puedo y me sale de los cojones, un crítico inmisericorde que se guía por silogismos simples: para criticar algo hay que leerlo, y para leerlo hay que comprarlo.

No soy, pues, un comic-zombie de chupetín, ya que todo el gasto derivado de tebeos recae en estas costillas que os hablan. Menos mal que en cumpleaños y santos hay alguien que se descuelga con algún tomazo de lujo y excelsior que ayuda a la biblioteca y economía familiares.

De todo lo dicho y por lo poco sugerido, se desprende que sí. Que la industria del tebeo es una cosa fría y cara que nos obliga a malvivir a base de bocadillos. Los aficionados tendríamos que estar más informados de cómo funciona el comic en los USA, el país que los inventó. Dónde está el secreto de su pujanza y economía. Y qué habría que hacer en España para salir del hoyo.

Así, a vuelapluma, se me ocurre lanzar la línea de tebeos Hacendado. Total, los editados -a nivel formal- por las grandes editoras catalano-italianas no son nada del otro mundo. Rotulaciones chapuceras, errores garrafales y cupulares, erratas y demás peplas.

Digo yo que el precio de los tebeos debería ir en función de su calidad. Ejemplo: Guión de Jim Starlin y dibujo de Pachecho, 1 euro. Guión de Miller y dibujo de Mazzuchelli, 1.50. Y así. De esa manera, nos acercaríamos al quiosco con mucha unción. Como si fueramos a misa. O a opositar para notario. O a pedir la novia. Muy metidos en nuestro papel de aficionados que saben lo que quieren, o al menos lo disimulan.

Resumo: Si los compradores nos esforzamos por consumir tebeos mediocres, que las editoriales (o imprentas, que a la postre no son más que eso) se pongan las pilas, abaraten precios y mejoren productos, porque los pensamos mirar con lupa y porque sus acciones, presentes y futuras, generarán sentencia de la afición.

Y la nata montada está pasada de moda. Hay ahora unos sprays de colores...

Anónimo dijo...

SI. LOS TEBEOS SON CAROS. COMO CUALQUIER VICIO.

Atarieterno dijo...

Como todo en la vida, es cuestión de comparativa: ¿los tebeos son caros?, pues comparados con los libros, por ejemplo, resulta que sí (visita por ejemplo cualquier feria del libro, tiendas o incluso Discoplay, y podrás encontrar libros magníficamente encuadernados en tapa dura, colecciones completas, etc, a precios de risa -verbigracia las novelas de Julio Verne-); si comparamos con otros "entretenimientos" -por catalogarlo de alguna forma- como el cine, pues igualmente resultan los tebeos más caros dado que por unos 5 euros como media, el cine te ofrece de 1´5 a 2 horas de entretenimiento, mientras que por ese dinero, cualquier lector de cómics conseguirá un fascículo que no durará ni el tiempo de una sentada en el retrete.
Los que llevamos ya bastante tiempo en esto de coleccionar tebeos, sabemos que SIEMPRE ha sido un artículo bastante caro (a ver si os creéis que un Vértice de los años 70 por 25 pesetas no era también muy caro), y esto es debido a que las editoriales saben muy bien hasta dónde pueden apretarnos las tuercas (y si no que le pregunten a Norma Editorial, que todos en mayor o menor proporción hemos aguantado su tiranía). Solamente cuando las editoriales detecten un descenso significativo de ventas, abaratará los precios, y para ello haría falta mucha unión entre nosotros los compradores, y esto último es una utopía (sobre todo aquí en España). Mientras tanto, seguiré haciendo horas extras para poder costearme mi afición...
Un saludo a todos los aficionados.
P.D. Actualmente no puedo utilizar nata montada en mis juegos sexuales porque estoy a régimen, pero uso sacarina líquida, jejejeje.

El vigilante dijo...

Los tebeos no son baratos, pero tampoco es de los hobbies más caros, si lo comparamos, por ejemplo, con los que se compran videojuegos, música, tunean el coche o se gastan un paston en nata montada para utilizar en sus orgias sexuales (Lo normal, en esta sociedad de consumo, es tener más de una afición compulsiva, o todas las que he nombrado juntas más algún vicio secreto)
Eso si, para los puberes y sobretodo, para sus padres, si se considera una afición cara, lo que disminuye seriamente la posibilidad de que muchos niños oligofrenicos se puedan iniciar en este enfermizo mundo de la viñeta.
Ellos se lo pierden.