lunes, 31 de marzo de 2008

EL PODER DE LA PALABRA (Reloaded)

No sé vosotros, pero yo me emociono-ilusiono-alegro más cuando algún guionista que me gusta se encarga de alguna colección o proyecto interesante que cuando se trata de un dibujante. Es decir, Millar y Hitch molan juntos. Millar y Dibujante Mediocre X sigue molando. Loeb y Hitch molan mucho menos, a pesar de que el bueno de Jeph se arregle para tapar sus enormes carencias rodeado de inmensos dibujantes. Esperad, esperad a leer si no lo habéis hecho aún lo de "Hijo Caído". ¡O los Ultimates 3! ¡Menos mal que Madureira, que está increible, sólo ha querido-podido hacer cinco capítulos! Pero hoy no hablamos de Loeb.

Se trata de que a pesar de los artificios de un dibujante lo que acaba enganchando es la historia. "Pues claro" me dirán. "Pues no", digo yo. A principios de los 90 Marvel aupó al Olimpo a lo que luego sería la Generación Image. Las historias eran malísimas pero nos las tragábamos por la espectacularidad y la novedad de sus estilos. Erik Larsen llegó a decir que los guionistas no eran necesarios. Quizás él no los necesitara, pero sus compis...

El "caso Image" tuvo dos consecuencias: que las editoriales se guardaron mucho a partir de entonces de endiosar a sus dibujantes y que los guionistas volvieran a tener la merecida consideración. Hemos tenido una década magnífica: Millar, Ellis, Ennis, Morrison, Bendis, Brubaker, Vaughan, Johns,... Hasta Marvel publicita más a sus guionistas que a sus dibujantes. Y hay una nueva generación de escritores que están consiguiendo ser interesantes en un terreno cada vez más hollado. Los guionistas de ahora lo tienen más difícil que los Thomas, Claremont, Mantlo o Michelinie de hace treinta años.

En los próximos días deseo-quiero-espero dedicar unos cuantos posts a tres o cuatro escritores que están empezando a despuntar: Matt Fraction, Robert Kirkman, Dan Slott, Dwayne McDuffie o Greg Pak son algunos en los que estoy pensando. ¿Alguna sugerencia?

jueves, 20 de marzo de 2008

DEL ENEMIGO NO SE HABLA

Será que soy muy mal pensado, pero un par de detalles me están haciendo darle vueltas a si no habrá en Panini una "ley del silencio" sobre DC.
En el tomo de Criminal Alejandro Viturtia escribe una introducción en la que habla, entre otras cosas, de la trayectoria profesional de los autores, Ed Brubaker y Sean Phillips obviando precisamente su anterior colaboración, Sleeper, claro precedente y obra superior a Criminal (que tampoco es manca) y, a pesar de estar enclavada en el universo superheroico de Wildstorm, es un gran ejemplo de historia de género negro muy en el estilo de Infiltrados, la película de Scorsese. Que pegaba que se hablara de ella en esa introducción, vamos. Puede ser un olvido, pero un olvido demasiado obvio. Sleeper, al ser de Wildstorm, es de DC, claro.
Siempre me he declarado, y me reitero en ello, fan de las "penúltimas" de Julián Clemente. Fan de la idea y fan de lo bien que lo hace Julián. Últimamente Julián tampoco habla de DC. En el nº 1 de Los Nuevos 4 Fantásticos Julián glosa brevemente la obra del dibujante, Paul Pelletier, que no es precisamente un recién llegado. De él dice que debutó en Malibú y que ha hecho "encargos ocasionales para Marvel" entre los que cita Exiliados, Hulka y Los Vengadores de Grandes Lagos. No menciona que hizo Negation para Crossgen y Outsiders, Flash y Green Lantern para DC. En el nº 1 de Los Nuevos Thunderbolts (cuánta novedad), también habla exclusivamente de los trabajos en Marvel de Mike Deodato Jr. obviando su larga etapa en Wonder Woman, a la que le alisó el pelo, le peinó flequillo y le dio una chaquetilla, la moda de los 90.
Casualidades, imagino. O aplicación estricta de "al enemigo, ni agua". Aunque lo cortés no debería quitar lo valiente.

lunes, 17 de marzo de 2008

PÉREZ SIGUE J*******

Y si me faltaban motivos para ir al Salón de Granada podemos añadir recibir de manos de Grego Lorente el No Me Jodas, Pérez (NMJP) nº 2, uno de los escasos fanzines con vocación de serlo.

NMJP sigue fiel a ese estilo polémico que tanto atrae al público en general y tan poco a las dianas de sus dardos. Pero no nos equivoquemos: la polémica es una consecuencia, que no el objetivo deseado, que consiste en decir lo que se piensa tal y como se piensa, con nombres y apellidos. Los que escriben, y los escribidos.

Me contaba Grego que las reacciones al anterior número habían incluído sendas cartas anónimas en las que le ponían a caldo en lo personal, en lo profesional y en lo biográfico. Como ya hemos visto por aquí alguna vez, meterse con el mensajero y no atreverse con el mensaje es el recurso del que no tiene argumentos para contraargumentar. Si todas las críticas son así es buena señal. Y si son de las razonadas, todavía mejor. Por desgracia, no abundan.

Este número tiene estructura de flip-book, eso de darle la vuelta y encontrarte con otra portada y nuevos contenidos. La razón es distinguir entre la parte de opinión y un especial dedicado a la grandiosa figura de Manfred Sommer, recientemente desaparecida, y loada en artículos y colaboraciones de Paco Olivares, Lorente, José Ortiz, Manuel Barrero y Paco Nájera. En la parte de opinión y articulos varios repiten Lorente, hablando de todo un poco, Olivares entrevistando al dibujante cartagenero Manuel Noales y a un servidor reflexionando sobre el movimiento bloguero.

Yo creo que no se puede dar más en menos espacio (28 págs.) y por menos precio (1.50 €). Los interesados, que deberían ser legión, pueden encontrar más detalles escribiendo a gregolorente@hotmail.com. Animarse, payos.

domingo, 16 de marzo de 2008

COMILLAS INVASORAS

Leyéndome el JSA Clasificado nº 5 dedicado a Hawkman –aunque la protagonista es la novia- me encontré con estos textos.
La axila pensativa de Hawkgirl
Textos entrecomillados.

La RAE dice que las comillas se utilizan para: 1º, reproducir citas textuales; 2º indicar los pensamientos de los personajes en textos narrativos; 3º, resaltar expresiones impropias, vulgares, de otro idioma, dichas con ironía o con otro sentido especial; 4º, citar títulos de obras; 5º distinguir o enfatizar una palabra; 6º, aclarar el significado de una palabra.

El texto del cuadro es una cita literal, continuación del diálogo de la página anterior, un recurso utilizado para crear una transición entre escenas distintas. Cuando leí el texto del bocadillo pensé que también se trataba de una cita literal, pero no lo es. Son los pensamientos del personaje, que la RAE dice que deben ir entrecomillados, pero en un tebeo los pensamientos se muestran en los típicos “bocadillos de pensamiento” en forma de nube. El comic tiene sus propios convencionalismos formales y en este caso las comillas son innecesarias.

La “gramática” de la historieta, resultado del uso y la costumbre, dice que un texto entrecomillado en un bocadillo de pensamiento indica que el personaje está pensando en las palabras de otro personaje. No es el caso porque todos los textos de los bocadillos de pensamiento de este tebeo van entrecomillados. Me refiero a la versión española, porque la americana...

Es decir, que a alguna lumbrera se le ha ocurrido la idea de entrecomillar todos los pensamientos de ese tebeo, algo que nunca he visto antes. Pero todos, eh.


El traductor es Santiago García, uno de los mejores de este negocio y que no es precisamente un recién llegado. No creo que él sea el responsable. Junto a su nombre aparece el de Sandra Velencoso en tareas de “Corrección”. Tate.
Es muy fácil que a un redactor o traductor se le escapen erratas o cometa fallos de ortografía y gramaticales y que aunque revise su propio texto varias veces no se dé cuenta de ello. En el negocio editorial es muy común, y saludable, que exista la figura del “corrector” que revisa el trabajo del anterior. Especulo, pero me da a mí que Velencoso ha tirado de las reglas de la RAE y ha pensado que si un texto es de pensamiento tiene que ir entrecomillado. Y si es así, pocos tebeos ha leído.

¿Es un caso único? El nombre de Velencoso, asociado al traductor Bittor García, también aparece en JLA nº 7, que como todo tebeo modernillo que se precie no tiene bocadillos de pensamiento, un recurso que, a la sombra de Alan Moore y Frank Miller, se ha ido sustituyendo por textos de apoyo que sí aparecen entrecomillados usualmente y en ocasiones coloreados, para distinguir los pensamientos de los personajes. Eliminar un recurso a veces implica inventar otro más complicado. Pero Walt Simonson es de la vieja escuela y usa viejos recursos.

La gracia es que a pesar de eso en el citado JLA no hay bocadillos de pensamiento pero sí comillas invasoras. Sed odiosos y comparad.

La imagen es muy representativa de la costumbre actual de Planeta de no usar negritas ni cursivas. Para ahorrar tiempo y abaratar costes. La chapuza planetaria, una vez más. Al menos, ya que no se pueden utilizar negritas, con buen criterio se sustituyen por comillas, pero han puesto comillas de más. Todo un afán entrecomillador.

Más significativo es el uso en el tomo de JSA. Las comillas realmente dificultan y tergiversan la lectura y hacen que el lector se “salga” de la historia. Bien está que exista la figura del corrector. Mejor estaría que este corrector conociese el medio en el que está trabajando. Y si quien tiene que corregir al corrector hiciese su trabajo, eso ya sería “la leche”.

PS: Todo lo cual no quita que el nº 7 de JLA, con sus portadas múltiples y sus páginas desplegables esté como debería de estar todo tebeo y como no estaría si hubiese sido realizado el año pasado: bien hecho. Y si tuviera sus negritas y sus cursivas donde la edición original las tiene, sería... Pues eso.

PS2: También estaría bien que, ya puestos, los correctores corrigieran algunas traducciones. Me comentaba Pedro Angosto que en un tomo dedicado al Detective Marciano presentan al Doctor Medianoche, que es médico, como “físico”. Y es que no es lo mismo “physician” que “physicist”.

PS3. Os recomiendo la entrevista a Santiago García que enlazo arriba. Muy ilustrativa del trabajo de traductor.

viernes, 14 de marzo de 2008

VA DE VOTOS

Eso de tener dos semanas entre la Semana Blanca (semana escolar de vacaciones que ponen en Málaga porque aquí no tenemos ni Carnavales, ni Feria de Abril, ni Corpus) y la Semana Santa supone hacer en dos semanas el trabajo de un mes. De ahí mi ausencia que, de todas formas, no habrá notado nadie.. A ver si recuperamos el ritmo. Hoy, reflexión breve.

La semana pasada, junto a la propaganda electoral me llegó la lista de los nominados del Saló. Y, como el año pasado, no he leído ninguna de las obras nominadas. Mea culpa, claro. Está claro que a los profesionales que eligen a los nominados no les gustan los mismos tebeos que a mí. Pero es que parece que no les gustan ni los que ellos mismos publican. Porque, como en las últimas Elecciones, y parafraseando a Llamazares, el mercado español es un "tsumani bipartidista". Manga y superhéroes. Básicamente. Sin embargo, entre los nominados en la categoría de mejor obra extranjera no hay nada que se les parezca.

Esta sensación de separacion entre "calidad" y "consumo" se puede dar en otros medios. Pero como en el comic, en ningún sitio. Y es que somos especiales.

jueves, 6 de marzo de 2008

FUI AL SALÓN DEL COMIC DE GRANADA Y...

...y era como el del año pasado.
Los Salones, como acontecimientos cíclicos que son, están obligados a repetir ubicación, organización y eventos. Si os leéis el post del año pasado os podéis hacer una idea de cómo ha sido este año. Pero siempre hay pequeños cambios.
...y había una exposición de fanzines.
Aunque se celebró en la Biblioteca de Andalucía de Granada, la exposición “Paso al fanzine” se celebró en paralelo al Salón. Comisariada por Miguel Ángel Alejo, se trata de una historia del fanzinerismo andaluz, que se ve acompañada por un extenso y documentado libro que el siempre amable Miguel Ángel tuvo a bien regalarme. En esos cachos de papel fotocopiado tienen su origen luminarias como Juanjo Guarnido, Rubén Garrido, Carlos Pacheco, Jesús Merino, Rafa Marín... e impresentables como un servidor. Sí, también estaba el Passive Comics que hicimos con Pepe Díaz hace ya, oú, 20 años. Había una mesa con copias para ojear, aunque Miguel Ángel me contó que habían desaparecido muchos. El Passive no, claro.






...y había otras exposiciones.
Capdevilla repitió, sorprendiéndonos con obras como estas.




También había una sobre comic gay, pero no me acerqué, porque si te acercas a ver una exposición sobre comic gay la gente dice que eres gay. Claro que si te acercas a ver una sobre comic de superhéroes nadie dice que vuelas y echas rayos por los ojos. Por si acaso, hice la foto con teleobjetivo.

...y había menos gente y más tiendas.
El Salón coincidió con un puente festivo. Me dijeron que el festivo jueves 28 aquello se abarrotó, pero a mí me dio la impresión de que el sábado no había tanta gente como el año anterior. Mucha, muchísima, pero no tanta. Cosas del puente, imagino. En los stands muchas tiendas vendiendo mucho, varias venidas desde Madrid, en las que aproveché para comprar viejas obras de Beroy.

Dos nuevas tiendas granadinas aprovecharon el evento para darse a conocer. Una de ellas es una sucursal de la sevillana Nostromo, una librería que a mí me gusta mucho, por la cantidad de material y lo accesible que lo tienen. La otra se llama Shazam y como reclamo publicitario tenía a dos miembros de la Familia Marvel: Jenny Marvel y Debo Marvel.


Si no me equivoco ya van seis librerías especializadas en Granada, junto a Flash, Dune, Indiana y Draco. Muchas, me parece a mí, y todas en un radio de un kilómetro.

...y las editoriales “grandes” no estaban.
Ni Planeta, ni Panini, ni Norma. Sí Aleta, La Cúpula, Glenat, Astiberri,... y un par de neófitas llegadas desde Málaga: Saturno, que ya lleva un año editando obras de Image, y Dreamers, el salto de lo virtual a lo real de Nacho Carmona, que ha empezado editando obras de Tokyopop. Suerte a ambas.
...y las sesiones de firmas estaban demasiado bien organizadas
Este año el elenco de invitados era excelente: Jill Thompson, Brian Bolland, Brian Azzarello, Juan Giménez, Cels Piñol, Carlos Pacheco,... además de los que venían por cuenta de las editoriales. Una oportunidad inmejorable para conseguir un dibujito o una firma. Yo no soy dado a eso, pero esta vez decidí pedir unas firmitas en algunas obras: Bruja Madrina, La broma asesina, 100 balas,... Para evitarme, sobre todo, la espera del dibujo. Iluso de mí.
Las sesiones de firmas tienen que estar bien organizadas porque si no, se convierten en un caos. En Granada había que hacer dos colas. Una para apuntarse, una hora antes de la sesión programada, y otra para conseguir la firma o dibujito. Si no te enterabas de este proceso y llegabas a la hora que aparecía en la programación, si tenías suerte, te ponían al final de una larga lista. Una lista demasiado larga, porque es imposible que un autor en una hora haga treinta dibujos.
Y, lista o no, cola tenías que hacer porque si te despistabas te saltaban el turno. Para más inri si lo único que querías era una firma la espera no merecía la pena. Si además la sesión era con varios autores y te apuntabas a varias colas tenías que andar muy espabilado o tener amiguetes que te hacían el turno. Y si optabas, ya que había lista, por darte un garbeo y pasarte cada equis tiempo a preguntar por donde iba el turno te encontrabas que el encargado de la mesa te miraba con cara de "eres el cuadragésimo primer gilipollas que me lo pregunta". Obviamente al autor no le daba tiempo a atender a todo el mundo en el tiempo fijado y dependía de su amabilidad -que era mucha- prolongar la sesión o hacer una segunda sesión en otra hora distinta.
Para que una actividad como ésta funcione tienes, en primer lugar, que habilitar un sitio amplio para que la cola sea tal y no una aglomeración de gente que estorba el paso y fastidia a los del stand de enfrente. Si haces una lista, tienes que hacerla de acuerdo con el autor. Si la sesión es de hora y media pues le preguntas al autor cuántos dibujos puede hacer en ese tiempo y si te dice que quince, pues los quince primeros llevan dibujo y los que lleguen después pues que se conformen con una firma. Aunque para esto basta con una cola sin lista previa y cuando esté acabando el tiempo prefijado el encargado de la sesión informa a los que hacen cola de que el autor ya no va a hacer más dibujos y que a partir de ese momento, en los últimos diez minutos sólo va a firmar porque tiene que irse. Si se dice amablemente y dando razones la gente es comprensiva. Otra opción es decir que de tal a tal hora dibujos y de tal a tal hora, firmas.

En fin, hay opciones más efectivas y menos frustrantes que la adoptada. Al final yo, que sólo quería firmas, sólo obtuve las de Juan José RyP y de Brian Azzarello y también de Cels, al que sólo me pasé a saludar y me regaló una de las láminas de Fantom Town.
Jill Thompson cuando un fan le pidió un dibujo
de la Legión de Superhéroes.

Brian Azzarello alegrándose
de no saber dibujar.
Brian Bolland dibujando Wonder Womans
en vez de coristas y obispos.

Artistas en acción.

Esta chica demuestra que las manos de Pacheco son contagiosas.

...y llevé una estúpida camiseta
Realizada en edición limitada (limitada en presupuesto y talento gráfico) para amigos y familiares. Este es el dibujito y, como veis, ni el puñetero Snoopy ha sido tan explotado.

... y vendían máscaras de lucha libre
Desde el puritito Méjico un stand importaba máscaras de Santo el Enmascarado de Plata o el Demonio Azul. No creo que haya nada más friki. El precio, 20 euros, te podía echar hacia atrás, aunque yo me quedé con la ganas. Claro que también es posible que no hubiera de mi talla. Lo mejor de esto ¡es que hay gente que se las pone!

...y vi gente
Como Paco Cerrejón, uno de los organizadores del Salón, perteneciente a ese grupo que yo llamo “sabios de provincias”, gente que sabe mucho de comics pero que no les apetece darse a conocer en las “capitales” del mundillo.


Y pude conocer a Rafa Marín. Muchas veces estoy en desacuerdo con él, pero tiene la cualidad de hacerme pensar y razonar por qué, y así se lo dije y se lo agradecí.

Y otros viejos conocidos como Juan José RyP, Kenny Ruiz, el Bute,...

También me contaron que había una chavala disfrazada de Witchblade con todo lo (poco) que eso conlleva. ¿Alguien tiene una foto?

...y casi me caigo
Los cables que alimentaban de electricidad a los stands corrían pegados al suelo con cinta de embalar y, tras tres días de trasiego, ya estaban despegados y haciendo tropezar a los transeúntes. Un peligro.

...y tuve un déjà vu
Cuando vi este tebeo firmado por Machuca y Díaz. Ricardo y Lorenzo, no Enrique y Pepe. Yo tengo la teoría de que hay apellidos que se atraen. Por ejemplo, yo tengo querencia por las Sanchez y por las Pérez, aunque eso es una cuestión de cálculo de probabilidades.

...y me lo pasé bien
Con la tropa cartagenera y la tropa granadina. Que es, al fin y al cabo, de lo que se trata. Por cierto que alguna de estas fotos son obra de Grego Lorente y de Pedro J. Caro. Que se sepa.

Plusplisplás, el año que viene, más.

martes, 26 de febrero de 2008

CONAN Y EL MISTERIO DE LOS DOS PUNTOS

Durante décadas las portadas han sido el principal reclamo publicitario de los tebeos. “¡Superman desenmacarado!” decían unas grandes letras mientras veías a Lois Lane arrancarle los botones de la camisa a Clark Kent para mostrar el escudo rojo y gualda gritando: “Clark Kent...¡es Superman!”. Si no te comprabas el tebeo es que no tenías sangre en las venas. La historia interior ponía las cosas en su sitio: o era un sueño, o una historia imaginaria o Superman se apañaba para engañar a la pánfila Lois haciéndole creer que se había disfrazado de Clark para evitar un malvado plan de Luthor.
Las portadas eran publicidad y como buena publicidad, tenían un punto engañoso. Pero a partir de los noventa la mayoría de las ventas no se hacían en el quiosco, sino en librería y por encargo vía catálogo Previews. Las portadas dejaron de ser el reclamo, lo que explica que Marvel haya adoptado una política de portadas más icónicas que descriptivas, más de pose del personaje que relacionadas con el contenido. El reclamo ahora son frases en el Previews: ¡Tras este número nada será lo mismo!”. Ya, pero se queda igual.

Sea como sea esperas que la portada no te engañe. Especialmente, que el título no te engañe. La pregunta es: ¿debería salir Conan en un tebeo que se llama Conan y el libro de Thoth?

No soy muy de Conan, salvo que los autores me interesen. La versión de Busiek del personaje tiene un punto de frescura, y de Kelley Jones tenía buenos recuerdos. Entre eso, y que se trata de una miniserie de cuatro números, piqué. Pero Conan no sale.

El título original es Conan: Book of Thoth. Ajá. Dos muy ambiguos puntos que pueden indicar que Conan sale o bien que es un producto relacionado con Conan. Si te miras las portadas yanquis, los dos puntos no aparecen por ningún lado, y lo de Conan es un antetítulo.




En los créditos españoles el título es el citado Conan y el libro de Thoth. Aparece en los créditos y aparece en la portada. Pero Conan no sale.




Pero con ese título Conan debería salir, como espero que Indiana Jones salga en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. El misterio aumenta cuando te vas a la página web de Planeta y te encuentras que la miniserie de marras la titulan Conan: Libro de Thoth y que en la reproducción de las dos primeras portadas no sale el dichoso “y el”.

Visto lo visto parece que el cambio de título fue hecho a última hora, y con intenciones... publicitarias. Hemos dicho que la publicidad tiene un punto engañoso. A veces el punto es muy gordo.

¿Qué hago? ¿Me devolverán el dinero? ¿Reclamo a la OCU? ¿Hago un blog?

domingo, 24 de febrero de 2008

NECESITO UN CHECKLIST

Estuve el sábado de visita familiar en Granada y me pasé por la librería Flash donde me encontré con un montón de tebeos que no sabía que se habían publicado. Que si un tomo nuevo de Invencible, que si otro de Fábulas, que si Criminal (en cuyo artículo de presentación Alejandro Viturtia omite reseñar Sleeper, la fabulosa obra de Brubader y Phillips que es un claro precedente de Criminal),...

Pero lo peor es que no sabía que La Cúpula había sacado hace casi dos años tres tomazos con material de Locas de Jaime Hernández. Y mira que cada vez que voy a la Norma de Málaga pregunto ¿ha salido algo nuevo de los Hernández? Va a ser que se creen que estoy preguntando por los policías de Tintín...

Los tebeos salen y no me entero. Panini y Planeta, mis principales proveedores, incluyen en sus tebeos un checklist mensual, y estoy subscrito a los sms de Norma, pero soy comprador esporádico de Aleta o de La Cúpula y sólo me entero de si han sacado algo que me interese si casualmente lo veo en una librería. Que es mucha casualidad.

Las distintas editoriales suelen publicitar sus novedades en sus respectivas webs, y algunos de los blogs y páginas de información más populares suelen incluir esa información en cuanto se la mandan, ya sea en texto o con enlaces a los pdfs de los folletos mensuales. El problema es que esa información es a dos meses vista, y para cuando te hace falta de verdad, cuando vas a comprar los tebeos, o se te ha olvidado o recuperarla es un lío de búsqueda y navegación no apto para vagos e impacientes como un servidor.

Lo ideal para mí sería un checklist mensual accesible, con todas las novedades de todas las editoriales una detrás de otra. Lo que aparece en Dolmen, pero con las posibilidades de una página web. He estado buscando y no lo he encontrado. ¿Alguien sabe si existe? Porque como no, soy capaz de hacerlo yo.

PS: No me he olvidado de hacer la entrada que prometí con los
tics que me mandasteis en su momento. Estoy en ello, lo que pasa es que es más complicado de lo que pensaba. Eso me pasa por bocas XD.

lunes, 18 de febrero de 2008

CUENTA ATRÁS HACIA LA CUENTA ATRÁS

Con lo feliz que yo era leyéndome en Navidad el número de Navidad de 52 y el de Año Nuevo me lo tuve que leer a finales de enero. Un nuevo retraso de razones desconocidas ha obligado a distribuir cada tres días el nuevo número de esta serie semanal para intentar recuperar el ritmo perdido, y no es la primera vez que pasa.

Mientras, en una campaña sin precedentes, la editorial publicita Cuenta Atrás cuatro meses antes de su publicación, con una infinidad de anuncios muy llamativos y con frases muy pegadizas. Mi favorita sigue siendo la de “Jimmy Olsen debe morir”: hay promesa de una historia ahí. De todas formas yo hubiera esperado a un par de meses antes, porque va a ser difícil mantener la expectación tanto tiempo.

Cuenta Atrás no será semanal como en EEUU sino que irá en tomos mensuales, que es como yo pensé que iban a sacar 52. La razón, le leí a Hernando en la Zona Negativa, era coordinar la serie con todas las miniseries que se publicaron en paralelo a ella. Desde luego para el lector es lo mismo 96 páginas a 24 por semana -que, eso sí, como te descuides te quedas sin número- que las 96 de una vez y que pueden salir en un momento cualquiera del mes, aunque muchas veces salgan en el mes siguiente.

Para Planeta es más seguro comercialmente un tomo de 96 páginas que sacar cuatro tebeos al mes porque el tomo necesita menos clientes fijos que la grapa, como ya hemos comentado otras veces, de ahí que las series que no funcionan en grapa pasen a tomo como medida de supervivencia.

Planeta ha arriesgado con el formato semanal de 52. Si la cosa sale mal tiene mala fondinga, comercial y de cara al público, cambiar a la mitad el formato de una serie limitada, aunque menos mala fondinga que cerrarla antes de acabar, desde luego. No sé cómo se habrá vendido 52, creo que no demasiado mal (¿algún librero nos puede contar algo?) pero es más que esperable que Cuenta Atrás venda menos. Y no es ser pitoniso, sino saber que es lo que pasó en EEUU, donde un argumento mucho menos atractivo y con apariencia de muy improvisado echó para atrás a muchos de los compradores de 52.

Y si bien lo que dice Hernando de los problemas de coordinación es cierto, la medida denota desconfianza sobre la solidez del producto. Fundadas, me temo.

viernes, 15 de febrero de 2008

EXPRESIÓN CORPORAL

Cuando un aspirante a artista se postula ante las grandes editoriales se le recomienda que lleve una historieta de pocas páginas en las que se vea a Peter Parker y Mary Jane en una cafetería atendidos por una camarera negra y gorda. En medio de la conversación a Peter le vibra el móv... que diga, el sentido arácnido, y justo a tiempo aparta a Mary Jane de un coche que atraviesa el escaparate. ¡Es el doctor Octopus, reclamando a Spiderman para un enfrentamiento final! Peter se escabulle, se viste (de Spiderman, no es que fuera una cafetería naturista) y empieza la acción.

Tan típica es esta escena que hasta Sam Raimi la incluyó en su segunda película. Y la razón de que guste tanto a los editores cazatalentos es que en pocas páginas ven si un dibujante domina todas las facetas del dibujo: escenas tranquilas, distintas tipologías físicas, coches, acción, y, especialmente, la expresión corporal.

La “generación Image”, de Rob para arriba (o para abajo), estaba repleta de dibujantes que bordaban las escenas de acción pero que eran incapaces de dibujar personajes que no estuvieran atacando o en estado de tensión. Los buenos artistas de verdad son aquellos que saben transmitir los estados de ánimo de los personajes de manera sutil, por una caída de hombros, la posición de los brazos, cómo pone las manos, el ángulo del cuello, la apertura de piernas (y no estoy hablando de tebeos porno),... Es decir, aquel para el que Clark Kent no es sólo Superman con gafas, sino que sabe que hay otros sutiles detalles que permiten distinguir entre ambos personajes.

De esta manera la expresión corporal se convierte en una herramienta narrativa indispensable, capaz de reforzar el guión evitando textos innecesarios o, todavía más sofisticado, como contrapunto a lo narrado. Esta faceta la dominan contados artistas, siempre los más grandes: Kirby, Byrne, Cassaday, Quitely, Steve Dillon,...

... y Marc Silvestri.

El The Initiative nº 1 es una prueba clara de este talento. Nos ponemos en situación: Spiderwoman se enfrenta a la Gárgola Gris cuando Ms. Marvel, agente pro-registro, interrumpe cargándose al villano. La policía encañona a Spiderwoman, conocida activista anti-registro. Ms. Marvel intenta quitar tensión a la situación con una broma: “Me gusta cuando les golpeas antes de que se den cuenta de lo que ha pasado y se despiertan en la cárcel y alguien tiene que contarles lo que ha ocurrido. Eso es lo mejor.” Pero Spiderwoman no se fía. Y no es que tenga sentido arácnido. Es que sabe leer el lenguaje corporal, que tan bien refleja Silvestri:

Ese fruncimiento, esa tensión contenida del trazo sutil del cachete izquierdo, ese falso relajamiento del derecho traidoramente más caído, esa actitud prieta en plan “aquí no cuela ni el bigote de una gamba” pueden pasar inadvertidos a observadores poco perspicaces, pero para el lector atento y para Jessica Drew todo grita una cosa: ¡Peligro!

Y sale huyendo, claro.

Dejando en la pared un surco con los pezones.

¡Feliz Gran Día del Culo Comiquero!

PS. Este post está dedicado al gran Joey Tribbiani, que en aquel genial episodio de Friends me abrió los ojos a las posibilidades expresivas de un culo. También a Jotacé, no menos grande y auténtico Anticristo del comic: el día que una Asociación de Defensa del Menor utilice su blog como prueba de la maldad de los tebeos de superhéroes, estaremos perdidos.

jueves, 14 de febrero de 2008

LO QUE ME SALGA DE LOS BLOGS

Tan ocupado estaba en intentar destruir Dolmen XD que se me ha pasado una de esas polémicas que de vez en cuando alegran la blogosfera. A cuenta de las quejas de la gente de Veleta sobre cómo se trata la información sobre el Salón de Granada en los blogs, Álvaro Pons propuso el siguiente tema el pasado sábado: ¿Qué es un blog de tebeos?
La respuesta es sencilla: lo que cada autor decida. Es decir, la pelota es mía y se juega como yo quiero, como decía uno de mis trolls para meterse conmigo. Y los visitantes deciden, leyendo y volviendo, o no, si les gusta. Tendría que ser tan sencillo como eso. Lo que pasa es que a veces los visitantes te piden, más o menos amablemente, que hagas tal o cual cosa, y se enfadan si no lo haces.
Ejemplo: ayer me llegó un email de "Pues a mí me ha gustado" pidiéndome que publicitara el número 3 de su revista electrónica PAMMHG. (Hecho, por cierto ;D). Yo podría haber decidido cuando empecé que no quiero que mi blog sea un tablón de anuncios sino sólo un espacio de opinión. ¿Estaría obligado entonces a hacer esa labor promocional? ¿Tendría derecho Ángel Jiménez a molestarse si no lo hiciera? Yo creo que no. (Es un ejemplo, que Ángel es muy buen tipo). De hecho me lo pensaré si en lo promocionado tiene más interés comercial que cultural. Y el que decide es mi criterio.
Claro, cuando el blog tiene tradición de publicar todo tipo de informaciones, que sientas que no le hacen caso a la tuya pues duele. Tampoco sé si ha sido así, y tampoco si desde Veleta se han preocupado o no de enviar esa información a dichos blogs, aunque ellos, en su propio blog así lo afirman.Yo he publicado información sobre el Salón de Granada en el post anterior porque me preocupé de pedírsela, pero yo soy amigo de Casasola, Cerrejón y Amalia, aunque incluso sin ser amigo de nadie, como en el caso de Velez Málaga, lo he hecho igualmente. Porque en este blog hablo de lo que me apetece y me llama la atención.
En el sur peninsular tenemos a menudo la sensación de que se nos menosprecia. Malafollá granaína aparte, cuando Casasola o Cerrajón saltan indignados es porque el tema viene de lejos. Yo asistí al Saló con Megamultimedia, pagando un stand un año y una "isla" al siguiente, y aunque había mucha gente muy amable luego nos quedaba la sensación de que había quien nos veía como intrusos, incluso desde la organización del Saló, que en más de una actividad o convocatoria que podía ser de nuestro interés se "olvidaba" de nosotros aunque luego te vendían su labor de promoción del comic. Y bien que la pagabas.
Mi memoria como "parte de la industria" es la de un mundo muy sectario. Algo a lo que, imagino, contribuí en su momento. Éramos malagueños y el malagueño es "echao palante" por naturaleza y la diplomacia no es nuestro fuerte. El caso es que hay muchos grupúsculos que se miran mal unos a otros. Y así, por ejemplo, no se puede hacer una Academia. Nada que no pase en cualquier otra actividad humana, pero siendo tan pocos como somos, se nota mucho. Por eso me ha sorprendido el buen rollo que, en general, hay entre los blogueros. Nada que ver con foros pretéritos. Incluso en el tema dolménico Vicente García ha optado por mandarme unos mailes, hemos intercambiado impresiones y datos, y tan bien.
En resumen, es decir, resumiendo: un blog es lo que un autor desee que es. Y al que no le guste, que se haga el suyo. Otra cosa es que ya que todos los blogueros decimos que hacemos esto por amor al arte del tebeo, no no cuesta nada poner de nuestra parte para promocionar todo lo que sea positivo para este mundo, aunque sea copiando y pegando un link.
PS: Por cierto, me ha gustado mucho el PAMMHG, lo poquito que me he leído y la maqueta, sencilla, brillante y alegre. Hace falta alegría, sin duda. Y eso que este número es un homenaje a Sebas, uno de sus miembros, recientemente fallecido.

martes, 12 de febrero de 2008

VUELVO A GRANADA

El Salón de Granada inaugura cada año el circuito de los Grandes Salones y este año más pronto que nunca ya que las Elecciones y a la Semana Santa se comen el tradicional mes de marzo: del 28 de febrero al 2 de marzo. Un Salón que se celebra el día de nacimiento de Superman, que según contaban en los tebeos, fue recogido por los Kent un 29 de febrero. Y un Salón que, como estaremos en plena campaña electoral, preveo repleto de políticos.

La lista de invitadas es nutrida, variada y atractiva: Juan Giménez, Jill Thompson, Brian Azzarello, Brian Bolland, Phil Jiménez, Carlos Ezquerra, Chris Ryal (Editor de IDW), William Dennis (Editor de DC Vertigo), Gauthier Van Meerbeeck (Editor Lombard), Edu Alpuente, Enrique S. Abuli, Rafael Marín, Carlos Pacheco, Sebas Martin, Hiroki Takahashi, Tatsiji Yamagishi, Cels Piñol, Miguel Brieva, Victor Santos, Paul Naschy, Javier Trujillo, Juanjo Ryp, Rodolfo Migliari, Stefano Martino, Jordi Bayarri, José Fonollosa, Vicente Cifuentes, Juan Pedro Quilón, German Torres, Alex Cal, Javier Sánchez Aranda e Irene Díaz. Ahora esperemos que las actividades organizadas le saquen jugo a este elenco, porque el año pasado vi mucho autor pululando.

Como todos los años, repiten muchos, como para fomentar el aire de familia que tiene este Salón, y se incorporan algunos. Como novedad, la presencia de editores extranjeros que, como en el Saló de Barcelona, prometen atender a artistas postulantes. Nada hay de malo en copiar una buena idea.

El cartel es obra del gran Juan Giménez y está realmente bien. Un mundo entre este y el de Gulacy que, por cierto, se quedó en Nueva York el año pasado porque le robaron el pasaporte en el aeropuerto y, o no lo ha recuperado, o no lo han invitado o no ha podido venir.

Por cierto que pude hablar, brevemente, con Alejandro Casasola, cabeza visible del Salón, sobre el tema de la Academia del Comic y no me dio muchos detalles, pero parece que la cosa está parada. Casasola me aseguró que, con una denominación u otra, es necesario crear algún foro, organismo o similar que sirva de punto de encuentro de todos los relacionados con el tebeo. Amén.

Para más información podéis pinchar aquí. Esa semana, además, actúan Les Luthiers, así que Granada se convertirá en la capital cultural de España. Y hay Alhambras 1925 y tapitas. Tirad pallá, insensatos, que no os arrepentiréis.

lunes, 11 de febrero de 2008

DOLMEN (II)

Hasta una página de rumores como Lying in the Gutters afirma que sus noticias proceden de fuentes bien informadas y que están contrastadas, en la medida de lo posible, con los implicados. Lo cual debería ser obligatorio para todo el que se dedique a la información.

El Editorial del Dolmen de noviembre hacía alusiones a los rumores que sobre Planeta habían aparecido desde agosto. Nada concreto. Sin nombres. En plan Gila: “aquí alguien ha matado a alguien”. En enero la información se concretaba. Por llamarlo de alguna manera. El Editorial empieza con un repaso de esos rumores, a saber (copio y pego):

  • Algunos packagers habían dimitido fruto de las presiones que sufrían con la entrega de sus trabajos (y en virtud de las cuales salían los errores por todos conocidos).

  • David Macho (coordinador de traductores) iba a ser despedido.

  • Las relaciones de los máximos encargados de la sección eran insostenibles.

  • Se había encargado una auditoría interna.

  • Iban a rodar cabezas.

  • La cantidad de dinero pagado por los tebeos de Disney es tan grande que iba a ser difícil de amortizar.

  • Parte del personal iba a ser reubicado o despedido.
  • La sección de comics iba a desaparecer conservándose únicamente algo de ella que pasaría a parte a “popular” y parte a “fascículos”.

  • Etcétera.
A continuación se relata cómo esos rumores se han confirmado. La retórica usada es fascinante. Habla de que “cual fichas de dominó las cosas han ido avanzando en la dirección que se nos apuntó en su momento”. Tan contento queda con esta figura literaria que la reitera: “y cual fichas de dominó (..)”. Es que me imagino a García en plan V de Vicente, vestido de puritano inglés mientras ve caer fichas de dominó. Las fichas de dominó serían:
  • Cristina Avilés ha sido reubicada

  • Annabel Espada (encargad de la sección de manga, la revista Mad y Disney) ha sido despedida (pasando Carles Miralles a encargarse del manga y David Hernando de Disney, mientras no se sabe quién se encargará de MAD)

  • Nos consta la dimisión de algún packager.

  • Por lo que nos hemos informado la auditoría interna es un hecho.

  • Etcétera.


Si comparamos la lista de rumores y la lista de confirmaciones, la correspondencia no es biunívoca. No todos los rumores se han confirmado. Sin embargo el etcétera final parece implicar que sí. Y no es verdad. Vayamos por partes, como diría William Gull.

Algún packager ha dimitido. ¿Cuál? Yo sigo viendo a los mismos. Lo único diferente es que la sociedad entre Pilar Tomeo y Carlos Monte se rompió a mediados del año pasado, pero no sé si se referirá a esto. Ella sigue trabajando para Planeta.

David Macho (coordinador de traductores) iba a ser despedido. Es un rumor no confirmado en el segundo apartado. Lógico porque, para empezar, David Macho nunca fue coordinador de traductores. Era coordinador de artículos en la web de Planeta y luego hizo las mismas funciones en los tebeos, y lo dejó a finales de agosto, así como sus labores de traducción, para dedicarse en exclusica a la representación de dibujantes y a la coordinación de invitados del Saló. Este es un ejemplo de noticia fácilmente contrastable: googleas David Macho, te sale su blog y ahí hay una dirección de email.

Las relaciones de los máximos encargados de la sección eran insostenibles. Pero siguen trabajando juntos.

Se había encargado una auditoría interna. Esta sí se confirma. Porque es cierto. En Planeta hacen una auditoría anual. Como en cualquier empresa de cierta importancia.

La cantidad de dinero pagado por los tebeos de Disney es tan grande que iba a ser difícil de amortizar. Otro rumor no confirmado. Pero, cuando Planeta, tras más de un año de negociaciones, empieza a publicar Disney es porque tiene un sólido plan comercial al respecto, algo en lo que Antonio Pérez y Jaime Rodríguez tienen experiencia más que contrastada y si no, no se pringan. De hecho pocos tebeos de Planeta han perdido dinero, porque en cuanto las ventas flojean se le cambia el formato o se cierra.

Iban a rodar cabezas./ Parte del personal iba a ser reubicado o despedido. / Cristina Avilés ha sido reubicada / Annabel Espada ha sido despedida. En efecto Cristina Avilés fue reubicada en otro Departamento para, tras pocos meses, dejar Planeta tras treinta años de trabajo. De buenas y con, asumo, una buena gratificación. Lo de Espada ha sido, técnicamente, una no renovación de contrato, pero para el caso es lo mismo. En todo caso que se reubique o se despida a alguien en una empresa es lo más normal del mundo. Y probablemente Espada encontrará trabajo más pronto que tarde.

Etcétera: Mientras que el primer etcétera parece implicar que hay más rumores (¿Cuáles?) el segundo indicaría que además de los reseñados se han confirmado otros (¿Cuáles? ¿Los anteriores? ¿Otros que no aparecen en ningún sitio?). O a lo mejor es que no está bien expresado, no sé.

Tras estas noticias empieza el obligado momento apocalíptico. O anti-apocalíptico, porque García habla de que “muchos son los que nos preguntan por este tema y desgraciadamente de momento preferimos mantenernos un poco al margen a la espera de que las cosas vayan sucediendo”. No entiendo lo de “desgraciadamente” y ¡menos mal que se mantienen al margen! Si se llega a pringar...

El caso es que continúa contestando a “¿Corre peligro la sección de cómics de Planeta?” que es como decir “¿Corremos todos peligro de morir?” Y la respuesta es la misma: pues claro. Pero eso no significa que eso vaya a pasar en varias décadas. Entonces empieza a elucubrar sobre lo malo que sería que cerrara Planeta, es decir a elucubrar sobre algo sobre lo que no hay ni el más mínimo ápice de indicio. Es decir, menciona el Apocalipsis aunque sea para desmentirlo.

Planeta ha pasado una época convulsa. Pierde Marvel, Jesús Pece se va, Viturtia se va a Panini, los packagers se van con Panini,... y tienen que reorganizar toda la estructura, algo en lo que han tardado más de dos años y que sólo en los últimos meses da la sensación de que empieza a funcionar. Es decir, ha habido dos años para que todo se vaya al garete y ahora que empieza a haber normalidad ¡es cuando salen todos los rumores de que Planeta puede cerrar!

Lo malo es que esto no es nuevo. Hace siete años, poco después de irme de Megamultimedia, la editorial publicó en su revista Arroba un artículo sobre cómo piratear el Canal +. Con advertencias de que se hacía con intención informativa, como para cubrirse las espaldas. Nada que no encontraras en internet, pero que salió en una revista concreta de una editorial concreta, es decir en un lugar localizable. Y ahí que tienes a los abogados de Canal + amenazando con pleitos millonarios. Normal.

Uno de los empleados de Megamultimedia, sin mala intención aunque le costó el despido, lo comentó a personas ajenas a la empresa. De ahí a salir la noticia en foros de internet, un rato. De ahí a salir la noticia en Dolmen, otro rato. Y la noticia apareció, claro, cómo no, con el comentario de que aquello podía suponer el fin de la editorial. ¿Basándose en qué? En nada. ¿Se puso en contacto Dolmen con Megamultimedia? No. ¿Contrastó la información? No. Y cuando Megamultimedia, que sigue existiendo hoy en día pero ya desvinculada totalmente del mundo del tebeo, alcanzó un acuerdo extrajudicial con Canal +, ¿se informó sobre ello? Por supuesto que no.

Dolmen es una revista de información y la información conlleva una obligación de verificación. Las fuentes que tienes te pueden dejar con el culete al aire, y lo mismo las mías me han engañado, aunque me las creo, por solventes y por carecer de catastrofismo. Sea como sea, lo que no puedes es sacar consecuencias apocalípticas de algo que no es para tanto y luego quejarte continuamente de lo mal que está el mundo del comic.

miércoles, 6 de febrero de 2008

DOLMEN (I)

Dejé de leer el Dolmen en la época en la que pasó a todo color. No por el color, sino por los contenidos. Los interesantes eran redundantes y los no interesantes eran cada vez más, y cada vez menos interesantes.

Los Editoriales tendían a la queja o al apocaliptismo y el Correo era una protesta continua, sobre todo contra los precios de Norma. Lo más interesante para un servidor eran las noticias, pero internet les sacaba un mes de ventaja, cuando no las contradecía directamente, especialmente en el caso de los castings peliculeros. La mitad de los actores reseñados luego no eran los elegidos y, peor, en la revista no se molestaban en buscar fotos de cada uno de ellos, que es lo que realmente interesa al fan, ver si el casting es el adecuado. Nunca lo era, por cierto. “¿Hugh Jackman como Lobezno? ¿Ese canijo?”.

También estaban bien las reseñas, sobre todo porque servían para enterarse de la existencia de algunos tebeos destacables más que por el propio contenido, que acababa siendo repetitivo, algo lógico por otra parte.

Pero para repetitivas las kilométricas entrevistas, siempre con las mismas preguntas, siempre con las mismas respuestas. “Empecé a leer tebeos porque lo hacía mi hermano mayor.” ¿Y por qué los leía su hermano mayor? “Dejé de leer tebeos cuando descubrí a las chicas.” Hormonas o viñetas, el gran dilema. “Mi madre me tiró mis cajas de tebeos.” Edipo fan, que podríamos llamarlo.

Y no nos podemos olvidar esos artículos de “me he leído treinta tebeos americanos de una colección y os los voy a contar”. Como solíamos decir en el Passive: “léete el tebeo y no la ficha, que luego te lees la ficha y dices que te has leído el tebeo.” Generalmente se trataba de tebeos que iban a quedar inéditos por estos lares, eso sí.

Entre los opinantes teníamos a Pedro Angosto montando polémicas y a Rafa Marín renegando de los tebeos. Peter David sí molaba, pero comprarse una revista por dos páginas de Peter David como que no. Y no nos podemos olvidar de un jovencísimo y brillante David Hermando construyendo sin saberlo su camino de baldosas amarillas. O a los siempre estimulantes David Ramírez y Guillem March... Pero ni por esas.

Así que tras un montón de años, desde que casi, y sin casi, era unos folios fotocopiados y grapados, dejé de comprar el Dolmen. Una revista con 14 años, que se dice pronto. Superviviente a la más de media docena de revistas que había hace diez años y que fue el primer e insospechado peldaño de una modesta pero pujante editorial, un ejemplo de afición que se transforma en modo de vida, sobre todo para Vicente García, porque Jaume Vaquer tiene farmacia en Palma de Mallorca.

Dolmen es un negocio boyante, como demuestran todos los anuncios que lo pueblan. Por mucho que en los créditos pongan que es es “sin ánimo de lucro”. Como boyante es la revista erótica, Eros Comix, en cuyos inicios Vicente me llamó para que le diera consejos, ya que en Megamultimedia sacábamos el Wet Comix. Subproductos imitativos, que diría Jesús Cuadrado, del Kiss Comix de La Cúpula. Pero bien está si con esos beneficios Vaquer y García han conseguido publicar las más que apreciables obras de Guillem March, Luís Durán o Kenny Ruiz.

El caso es que he tenido ocasión de leer los números de noviembre y enero de Dolmen y eso no es una revista, es un déjà vu. Vale que no están ni Angosto, ni Marín, ni Hernando, ni March, ni Ramírez, pero siguen las mismas secciones, las mismas entrevistas, el mismo tono entre lastimero y apocalíptico e incluso los mismos castings fallidos de películas como la de la JLA, que ellos aseguran que se hará cuando hace un mes que sabemos que no. Y siguen contando tebeos, aunque tebeos que sí que se van a publicar en España. Continúan Peter David y también el bueno (en todos los sentidos) de Julián Clemente. Pero ni por esas.

Y si bien todo lo anterior es una cuestión de gustos y de disgustos, lo que es de pena es el poco rigor que demuestra la revista cuando informa sobre noticias autóctonas y las curiosas prácticas a la hora de confeccionar los Monográficos. Más sobre eso, en el próximo post.

jueves, 31 de enero de 2008

HIJOS DE UNA ÉPOCA

De casualidad me he encontrado leyendo dos obras con mucho común: España, una, grande y libre de Carlos Giménez e Ivá, y Clásicos DC: JSA de Roy Thomas y Rich Buckler.

La obra de Giménez fue publicada originalmente en los primeros años de la Transición y es un tebeo de combate. En sus páginas Giménez retrata las expectativas y, sobre todo, el pesimismo que le producen los cambios políticos y los problemas sociales como el paro, la delincuencia, los derechos de los trabajadores, los grupos fascistas, la represión policial...

Mucho de lo que cuenta es producto de la ingenuidad ideológica, como ese comentario de que “en Rusia, Cuba y China el problema del hambre lo tienen resuelto desde hace tiempo” que recuerda a aquel chiste de “en Cuba nadie se acuesta con hambre, y quien tenga hambre, que no se acueste.” En otra historieta puedes llegar a vislumbrar una comprensión por los motivos de un terrorista suicida que le imagino superada. Y la imagen que da de Adolfo Suárez no puede ser más desafortunada.

Pero todo lo hace desde una total implicación personal, usando como única arma su talento, en una época en la que en El Papus, donde él publicaba, ponían bombas y moría gente. Lo que aterra es que temas como la especulación inmobiliaria, las abusivas diferencias entre el precio de los productos en origen y en el punto de venta o el debate sobre la energía nuclear siguen dando la lata en la actualidad. Por suerte, los peores augurios de Giménez no se cumplieron y pudo ver cómo, en 2003, un Gobierno del PP le concedió la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes.

Roy Thomas publica All-Star Squadron casi contemporáneamente a la obra de Giménez, en 1982. Estados Unidos, tras el Watergate y Vietnam, anda deprimida, moral y económicamente y el Presidente es un Ronald Reagan al que no le tiembla la mano cuando toma decisiones impopulares que suponen el desmantelamiento del sistema sanitario, despedir a 12.000 controladores aéreos en huelga y un aumento en las tensiones con la Unión Soviética.

Ante este panorama Thomas mira atrás y no sólo cumple el sueño de escribir los héroes de su infancia, sino que vuelve la vista a una época de dificultad, la Segunda Guerra Mundial, en la que una nación unida desafía al fascismo. Resulta entrañable esa viñeta en la que una señora la emprende a pedradas contra una farola para apagarla y evitar que sirva de guía a los bombarderos enemigos. Es un tiempo en el que las guerras eran justas, los políticos eran honrados y se sabía por qué se luchaba.

Thomas y Giménez son dos niños de posguerra (Mundial y Civil) que miran al pasado o a una utopía en busca de las respuestas que su época no les da. Mientras que Giménez es más directo, más brutal, para Thomas lo principal es la aventura, aunque sutilmente deja traslucir la misma desilusión que el autor español y la misma resolución contra las dictaduras fascistas.

Como colofón irónico, en esta época Thomas seguramente ignoraba el tipo de historieta que se hacía en España y Giménez defendía, otro modo de ignorancia, que el comic americano era una expresión fascista.