viernes, 31 de agosto de 2007

DOS VERSIONES, UN COLOR (NEGRO)

Es un gustazo tener amigos, en este caso Pepe Díaz, que lo iluminan a uno cuando algo se le escapa, es decir, casi siempre. Gracias a él me he enterado de que las páginas negras de Planeta, como el Correo comentado en el post anterior, son consecuencia de hacer una edición para dos países, en este caso España e Italia.

Como todo el mundo sabe, para imprimir son necesarias cuatro planchas por página: magenta, cián, amarillo y negro. La imprenta da cuatro pasadas, una por color, y la mezcla de esos cuatros colores en distintos porcentajes da el resultado final. Al imprimir las dos versiones utilizan las mismas planchas siendo la única diferente la de negro, esto es, aquella en la que van los textos.

Es decir, que todo lo que no es común a las dos ediciones, fundamentalmente rótulos y textos, va en escala de grises. Por eso los títulos de los capítulos van en blanco y negro. Por eso los títulos van encerrados en recuadros. Por eso en algunas colecciones optaron por respetar el multicolor título original y ponerle un asterisco que llamaba a una traducción a pie de página. Por eso en los diálogos de los personajes nunca veremos ningún texto a color. Por eso se produjo el error en Crisis Infinita de confundir pliegos en italiano con pliegos en español. Por eso las contraportadas interiores y los artículos son páginas en blanco y negro. Es incluso posible que en la página en la que aquí ponen un Correo en la edición italiana aparezca otro tipo de contenido, pero siempre en blanco y negro.

La razón es obvia: abaratar costes. De esta manera, en vez de tener que hacer ocho planchas (cuatro más cuatro) por página sólo hay que hacer cinco planchas, las tres de color y dos de negro, una por edición. Modificar un rótulo en rojo, por decir algo, ya supone modificaciones en, al menos, las planchas magenta y amarilla, que serían distintas para cada edición.

Y entiendo perfectamente que la Editorial intente minimizar costes. Es incluso posible que este sistema disminuya las posibilidades de cancelación de las series. Pero no debería ser a costa de la calidad. Incluso diría que es aceptable que textos y similares vayan en blanco y negro y una infinita gama de grises, siempre que con esos elementos se hagan cosas vistosas, cuidadas y de calidad.

Claro que hay que saber hacerlas.

jueves, 30 de agosto de 2007

RÉQUIEM POR EL CORREO

Planeta ha decidido resucitar el Correo de los Lectores en sus colecciones de Batman. El resultado ha sido, en todos los sentidos, gris.
Gris, soso, triste... He visto esquelas más vistosas y alegres. Es un tebeo a color, y lo maquetan en blanco y negro. Puede ser una decisión estilística, la noche y la oscuridad y todo eso, vale, pero incluso con blanco y negro y una infinita gama de grises se puede diseñar una cabecera que no parezca una muestra de diseño gráfico de los ochenta y maquetar páginas que no inviten a la depresión. Porque a escribir cartas no invita, por mucho que se empeñe el anónimo correero.

Y, ojo, que resulta que este Correo es sólo para cartas de sobre y sello, que los emails ya los responden en la sección de consultas de la web de la Editorial [1]. Es un criterio, vale, pero ese criterio lleva a que la sección de Correo muera antes de nacer. El propio correero, que parece sugerir que sólo les ha llegado esa carta, afirma que todo depende de que las cartas lleguen. Tan obvio como triste. Porque la única sección de Correo que sigue funcionando, con o sin regularidad, es la de Spiderman, y todas las cartas les llegan por correo electrónico.

La cuestión es ¿sirven para algo las secciones de Corrreo hoy en día? Yo creía que los editores habían decidido hace tres o cuatro años que no.

Stan Lee hizo mucho por Marvel y por su propia imagen contestando en persona las cartas de los lectores en los años 60, haciendoles partícipes de la editorial, sus personajes y su universo. Y el mismo efecto tuvieron los Correos de Forum con sus “Profesores” y “Doctores”. Los Correos servían para consultar, quejarse, levantar expectación, sugerir, polemizar, contactar con otros aficionados,... para crear “mundillo”. Hasta que llegó internet e hizo el mundo más grande (o pequeño, según se mire), y más inmediato. Sin tener que esperar varios meses a que el correero de turno publicara o no tu carta, los foros de internet sustituyeron la mayoría de las funciones del Correo tradicional. En los últimos tiempos muchos de los que escribían lo hacían para contarle al correero lo que habían leído en alguna página yanqui de internet...

Las grandes editoriales americanas decidieron hace unos años suprimir los Correos y potenciar sus webs. El baile de Editoriales del 2005 fue la ocasión propicia para que en España pasara lo propio. En Panini, salvo la inexplicada (¿nostalgia?) permanencia del Correo de Spiderman, lo que hicieron fue inventarse la “penúltima de Clemente” una buena y útil idea, tanto para la Editorial como para el lector [2]. En Planeta, salvo las dos paginitas que Hernando reparte entre todas las colecciones de grapa, nada de nada. Y para lo que han hecho, era lo mejor.

Porque el Correo ha muerto y Planeta ha publicado la esquela.

[1] Lo cual tampoco es enteramente cierto. En la sección de “Consultas y FAQs” no se responden emails sino los mensajes enviados mediante un formulario en la página web. Suelen responder lacónicamente entre 6 y 8 diarios, casi siempre preguntando por futuros lanzamientos y, casi nunca, quejándose. O eso parece.

[2] Una cosa que sí echo de menos son las “Cartas del Editor” que escribía Viturtia en Forum. Las suple con sus entrevistas periódicas en la Zona Negativa, pero, sin que una cosa quite la otra, lo que interesa a los lectores de tus tebeos debería publicarse en los tebeos. Así te aseguras de que se enteren. Digo yo.

domingo, 26 de agosto de 2007

(CASI) PERFECTO vs. LA ETERNA CHAPUZA

Tres meses después de que apareciera en EEUU, Panini ha publicado el nº 13 de The Ultimates 2. En sólo tres meses lo han traducido, rotulado, maquetado, impreso y distribuido. Puede que no sea un record, pero casi. Y con la dificultad de la página óctuple, que han resuelto hasta mejor que la edición original. Aquí la página en cuestión la han publicado en plan póster central, mientras que en EEUU la repartieron entre dos páginas séxtuples, grapadas formando la famosa imagen. La edición de Panini, además, presenta dos triples publicidades de Marvel y Virgin, realizadas ad hoc en el dorso del desplegable.

Lástima que la felicidad nunca es completa y en la página dos escriben “envite” como “embite”, que hasta el asqueroso diccionario del Word da como error. A pesar de ello Alejandro Martínez Viturtia, el equipo de Panini y el Estudio Din&Mita merecen un aplauso. Y el que enseñó a Viturtia a hacerlo bien, también. Lástima que los que quedaron en Planeta no fueron ese día a clase...

Porque en JLA Clasificado: La mujer hipótesis, nuevamente una doble página aparece cortada. Una doble. Dios mío, si fuera óctuple... El error esta vez tiene nombre y apellidos, y no unas siglas societarias: Pilar Tomeo. Pero no, ya lo hemos dicho muchas veces: los nombres y apellidos que cuentan son los de Jaime Rodríguez y David Hernando que, ya estoy convencido, no se leen sus propios tebeos. Y no me extraña. A este paso, nadie...

martes, 21 de agosto de 2007

LA CLASE MEDIA

Las editoriales aprovechan Convenciones como San Diego o Chicago, celebradas hace un par de semanas, para hacer grandes anuncios. Sólo uno de estos anuncios me ha llamado la atención, la noticia de que Mark Millar y Brian Hitch van a encargarse de la serie regular de Los Cuatro Fantásticos. Empiezan en enero de 2008, con lo que para septiembre la veremos en versión Panini, que seguramente aprovechará para relanzar la serie con un nuevo primer número.

Mark Millar y Brian Hitch son de las contadas estrellas que le quedan al comic americano. Es decir, de los pocos autores cuya presencia en cualquier serie asegura expectación y aumento de las ventas. Y tampoco se me ocurren más. ¿Frank Miller y Jim Lee? Quizás, pero se están enterrando en la impuntualidad. ¿Bendis? Empieza a estar demasiado visto en Marvel y sólo volverá a atraer atención mediática cuando lo contraten para guionizar Batman. ¿Alguno más? ¿Alguna idea?

Aprovechando que estos días salen las novedades Marvel y DC en EEUU me he puesto a mirar entre sus autores y he hecho la siguiente, extensiva y probablemente repleta de erratas lista cuya lectura es facultativa:

Guionistas DC: Paul Dini, Adam Beechen, Justin Gray, Jimmy Palmiotti, Tony Bedard, Steve Gerber, Matt Sturges, Brian Augustyn, Peter Johnson, Frank Tieri, Bill Willingham, Bill Morrison, Judd Winick, Jim Starlin, Greg Rucka, Geoff Johns, Ron Marz, Peter J. Tomasi, Peter Milligan, Dan Jurgens, John Ostrander, Keith Giffen, Frank Miller, Fabian Nicieza, Grant Morrison, Michael Green, Will Pfeiffer, Steve Niles, Kurt Busiek, Alan Burnett, Dan Abnett, Andy Lanning, Vito Delsante, Kelley Puckett, Gail Simone, John Rogers, Mark Waid, Dwayne McDuffie, Mike W. Barr, Junior Thomas, Duncan Rouleau, Matt Sturges, Sean McKeever, Darwyn Cooke, J. Torres, …

Dibujantes DC: Carlos Magno, Al Barrionuevo, Tom Derenick, Manuel García, JustinianoEddy Barrows, Grez Tocchini, Kelley Jones, Liam Sharp, Koi Turnbull, Scout Shaw, Sean Chen, Cliff Chiang, Jim Starlin, José Saiz, J. Calafiore, Ivan Reis, Michael Lacomb, Pat Gleason, Dan Jurgens, Max Fiumara, Mike Norton, Javier Pina, Doug Mahnke, Pat Oliffe, Renato Arlem, Jim Lee, Freddie Williams II, Don Kramer, Ryan Benjamin, Tony Daniel, Denys Cowan, David López, Scott Hampton, Rick Leonardi, Gary Frank, Dustin Nguyen, Mike McKone, Julián López, Drew Johnson, Mike Norton, Rafael Alburquerque, David Cole, George Pérez, Daniel Acuña, Ed Benes, Randy Green, Staz Johnson, Joe Bennett, Russ Heath, Duncan Rouleau, Phil Winslade, Alé Garza, Dennis Calero, Darwyn Cooke, Ian Churchill, Terry Dodson, Mauro Cascioli, Sanford Green,…

Escritores Marvel: Peter David, Roy Thomas, Brian Michael Bendis, Mike Carey, Robert Kirkman, J. Michael Straczynski, Michael Avon Oeming, Tom DeFalco, Dan Abnett, Andy Lanning, Dan Slott, Reginald Hudlin, Ed Brubaker, David Morrell, Brian Reed, Laurell K. Hamilton, Dwayne McDuffie, Stuart Moore, Daniel Way, Ty Templeton, Christos Gage, Matt Fraction, Joe Casey, Marc Sumerak, Chris Eliopoulos, Greg Pak, Fred Van Lente, Duane Swierczynski, Jonatahan Lethem, Karl Rusnak, Paul Jenkins, Kevin Grevioux, Justin Gray, Jimmy Palmiotti, Simon Spurrier, Matt Cherniss, Peter Johnson, David Hine, Christopher Yost, Craig Kyle, Mike Carey, Marc Guggenheim, Chris Claremont, Fabian Nicieza, Jeff Parker, Garth Ennis, David Lapham, Kyle Hotz, Eric Powell, Gregg Hurwitz,…

Dibujantes Marvel: Jae Lee, Sebastian Fiumara, Marko Djurdjevic, Mario Gully, Butch Guice, Mark Brooks, Stuart Immonen, Yanick Paquette, Joe Quesada, Mel Rubi, Ron Frenz, Francis Portela, Steve Epting, Mitch Breitweiser, Lee Weeks, Ron Garney, Brett Booth, Michael Avon Oeming, Michael Lark, Paul Pelletier, Ben Oliver, Javier Saltares, Juan Bobillo, Mike Perkins, David Aja, Eric Canete, Marcelo Dichiara, Chris Eliopoulos, Harvey Talibao, Khoi Pham, Rafa Sandoval, Graham Nolam, Steve Scott, Cafu, David Nakayama, Cory Hamscher, Dave Wilkins, Mico Suayan, Eliot Brown, Sean Phillips, Jefte Paolo, Aaron Lopresti, Mark Bagley, Leinil Fancis Yu, Jim Cheung, Wellinton Alves, Darel Dalrymple, Paul Gulacy, Paco Medina, Cory Walker, Khari Evans, Shawn Moll, Tan Eng Huat, Phil Briones, Brian Denham, Barry Kitson, Oliver Coipel, Billy Tan, Scot Eaton, Humberto Ramos, Chris Bachalo, Howard Chaykin, Steve Dillon, Juan Santacruz, Paco Díaz, Ron Lim, Roger Cruz, Goran Parlov, Patrick Zircher, Kyle Hotz, Lan Medina, Jess Ruffner, Ben Avery,

¡Y yo que conozco gente que ha intentado e intenta trabajar para Marvel y DC y no lo consigue! ¿Es que hay alguien que no lo haga? Porque la mitad de los nombres ni me suenan. Y de los que suenan, algunos, tipo Ramos, Bachalo, Chaykin, Claremont, Busiek o Waid estuvieron o rozaron el estrellato en alguna época, pero ahora se encuentran ahogados en un mar de currantes de la viñeta. Ya no hay estrellas.

Estrellas fueron en su momento Miller, Byrne, Simonson, Moore o Pérez, aunque la mayor explosión de estrellato la protagonizaron Lee, McFarlane, Liefeld, Silvestre, Larsen y el resto de fundadores de Image. Quizás esté ahí la clave: Marvel les convirtió en estrellas y aprovecharon esa situación para convertirse en competencia de las editoriales. Desde entonces las editoriales promocionan a sus autores, pero sin matarse demasiado. Lo que promocionan, y las Convenciones citadas al principio son un claro ejemplo, son sus personajes, eventos y líneas argumentales que son ideados en grupos de brainstorming bajo la batuta de los férreos Editores. Los autores, esa poblada clase media, son necesarios, pero no imprescindibles y sí más reemplazables que nunca. Y es una pena porque la calidad media nunca ha sido tan buena.

PD: El mismo día que anunciaron lo de Millar y Hitch murió Mike Wieringo con sólo 44 años. Tampoco era una estrella pero molaba un montón.

domingo, 12 de agosto de 2007

LEGIBILIDAD

Alguien me dirá que le tengo tirria al packager PACMER S.A., y no es eso. Es sólo que en Batman se están luciendo. Si en el número 1 mutilaban una doble página, en el 2 hay un par de detalles que chirrían bastante.

Planeta le dedica a Marshall Rogers un merecido obituario y el maquetador decide plasmarlo en una columna. Los textos periodísticos se suelen distribuir en varias columnas por página para facilitar la lectura. Cuanto más corta sea la longitud del renglón más fácil y rápido resulta pasar a la siguiente línea, haciendo la lectura más fluida. La anchura de un folio o de un tebeo no da mayores problemas de lectura, así que la decisión del maquetador es totalmente válida. El problema viene cuando el maquetador tiene una foto de Rogers y decide colocarla en el centro del texto, cortando varios renglones por la mitad y dificultando la lectura. Porque estamos acostumbrados a, cuando un renglón termina, pasar abajo, al siguiente. Es un automatismo condicionado por décadas de lectura. Total, que te encontrabas leyendo “una historia completa en que minaban con la amenaza de un po en parecer interesante”. Haced la prueba picando en la imagen.

Es una regla básica en maquetación. Las imágenes no deben situarse en medio de un texto. Hay montones de sitios donde poner la dichosa foto. Arriba, junto al título. Al inicio del artículo. Al final. A la derecha. A la izquierda. Cualquiera de ellos daba el mismo trabajo, pero eligen el menos idóneo. En este blog ya se ha hablado, incluyendo algún packager, de que estas empresas trabajan muy condicionadas por el poco tiempo y el escaso dinero. Como el 90% de los trabajadores en cualquier rama profesional, vamos. No es este el problema, sino que no haya nadie en la cadena de responsabilidad en la realización de la revista que se dé cuenta del detalle y lo corrija. Y sí, al fin y al cabo no deja de ser un detalle menor, pero significativo

Como lo es la fuente utilizada en los textos de apoyo de la segunda historieta del mismo tebeo. En el siguiente dibujo podemos comparar la original con la utilizada. Es cierto que no dejan de ser parecidas, con un estilo gráfico art decó. Desconozco la primera (¿alguien?) pero la segunda es la Plaza. La diferencia es que la primera es muy legible, y la segunda es estupenda para títulos pero una tortura a un tamaño de siete u ocho puntos, que es como aparece a continuación:

Y se agradece que busquen una fuente más o menos similar, pero hay que procurar, sobre todo, que se pueda leer. El problema al rotular es que el inglés es un idioma mucho más sintético que el español y en el mismo cartucho hay que meter bastantes más letras. Además, en EEUU se ha generalizado el uso de un tamaño de fuente cada vez menor. Aún así hay maneras de evitar estas situaciones: jugar con el interlineado, con el tracking, con los márgenes, con las negritas,... Cosas que, imagino, cuestan tiempo y dinero.

La legibilidad es fundamental en cualquier trabajo gráfico y debe primar sobre cualquier otro tipo de consideración técnica o estética. Me estoy acordando de aquel Steampunk del mediocre Joe Kelly y de Chris Bachalo, un tebeo de prometedora premisa cuyos autores, desde el guionista hasta el rotulista, se dedicaron en hacer ininteligible aposta, con dedicación y empeño. Y a lo mejor hasta se extrañaron cuando la tuvieron que cancelar antes de tiempo. Posiblemente se sintieron incomprendidos, cuando tendrían que haberse hecho comprensibles.

¿Recuerdas algún tebeo de difícil lectura? ¿Te quejabas de la rotulación minúscula de Elena Gueimunde y ahora la echas de menos? ¿Ha matado el ordenador a las estrellas de la rotulación?

jueves, 9 de agosto de 2007

TIRRIAS Y FILIAS

Comprobado. Nunca me ganaré la vida como profeta. Hace una temporada apunté la posibilidad de que el próximo gran evento de DC, Crisis Final, estuviera realizado por Busiek y Pacheco. Pues no. Grant Morrison y J.G. Jones. Lo de Morrison me hace especialmente feliz. El escocés es un “hombre DC”, conoce este Universo como el que más y sabe sacarle jugo. Cuando no se le va la olla demasiado es capaz de crear maravillas como su JLA, sin cuya influencia no hubiera habido ni The Autorithy ni The Ultimates. Cuando se le va la olla... bufff.

Lo de Final es muy interpretable. A lo mejor realmente tienen pensado que no haya más series con el título de Crisis en DC, aunque ya se sabe que Marvel tiene Wars y DC tiene Crisis. Es posible que sea la última maxisaga cambiauniversos que tenga planeada DC. O puede que sea el final para Dan Didio.

Dan Didio es un señor que tiene un cargo de nombre muy largo en DC “Senior Vice President - Executive Editor, DC Universe” o sea, mandamás del Universo DC. Como Joe Quesada, pero en italiano calvo y bigotudo. Él ha sido la fuerza editorial detrás de la serie de eventos que han poblado el Universo DC desde 2003. Y los resultados han sido irregulares. Junto a éxitos como Crisis de Identidad, Crisis Infinita o 52 se le pueden adjudicar fiascos como la campaña Un Año Después o la actual Countdown, continuación de 52 cuyas ventas van decreciendo semana a semana. Las series DC, salvo honrosas excepciones, hace mucho que no emocionan. Geoff Johns o Judd Winnick son autores competentes pero bastante gastados. Se dice que si los cambios que produzca Crisis Final no consiguen los resultados comerciales apetecidos Dan Didio pasará a sellar la cartilla del paro.

Pero si algo ha caracterizado a Didio es la aparente tirria que le tiene a la JLI, la gran, mítica, y de culto, serie de los 80. Gran parte de los personajes protagonistas han muerto en alguno de los eventos de los últimos años: Sue Dibny, Red Rocket 7, Blue Beetle,… y los que seguirán. Parece como si Didio pensara que el Universo DC es un sitio muy dramático en el que el humor no puede tener cabida. A lo mejor él tampoco la tiene.

En la acera de enfrente Joe Quesada también tiene sus propias obsesiones. Tras llevar años diciendo lo mal que le caía el personaje Speedball aprovechó Civil War para darle puerta. ¿No es mejor olvida
rse de él? ¿Para qué está el Limbo? Pues no, lo tenía que matar. Y si no le gusta que Peter Parker esté casado lo dice y lo repite y todo el mundo le ríe la gracia y, ñaca, parece que al final va a cumplir con su amenaza y nos lo va divorciar, o enviudar o yo qué sé. O a lo mejor no, lo cual tendría gracia, teniendo en cuenta la de comentarios que está dando el tema en internet, un ejemplo, por cierto de que el Universo Marvel, ahora mismo, interesa más que el DC.

Personas humanas que son, los rectores y autores de todos estos Universos muestran sus predilecciones y fobias en su obra. El pionero tuvo que ser Roy Thomas, el primer fan que se convirtió en profesional y que, en cuanto tenía ocasión, colaba en alguna historia a los personajes de los años 40 que había leído de niño. Hoy en día todos los autores del comic de superhéroes son fans reciclados. Lo cual está bien porque conocen la materia que tratan, pero, consciente o inconscientemente, acaban por recrear aquellas historias que leyeron de niños. Y aburren un poco, la verdad.

domingo, 5 de agosto de 2007

PANTERA DESCUAJARINGADA

Se me ocurrió comprarme el tomo de la boda de Pantera Negra y Tormenta y al abrirlo un buen puñado de hojas cayeron otoñalmente al suelo. La encuadernación era una mierda. Hacía tiempo que no me pasaba algo así, ni con Panini ni con Planeta y con Norma nunca me ha pasado.

La impresión de este tomo corre a cargo de Lito Terrazzi, una empresa florentina. Está siendo bastante común que parte de los tebeos de Planeta y Panini se impriman en Italia, lo cual no es ni bueno ni malo. Si lo hacen es porque a las empresas les conviene y lo que importa es que esté bien hecho, que los encolen bien, o no se equivoquen y mezclen pliegos en italiano y español, como pasó con el nº 3 de Crisis Infinita... No es un caso aislado: la mayoría de tebeos yanquis se imprimen en Canadá.

¿Y qué hacer si las hojas se te quedan entre los dedos? Se supone que devolverlo al librero y que te dé uno en condiciones. El problema es que te des cuenta a las dos semanas de comprarlo, porque formaba parte de un buen montón que te vas leyendo poco a poco. Puede que el librero sea apañado, y suelen serlo, y te lo cambie por otro tomo. Puede que sea un poco más reglamentista y te pida previamente el ticket de compra que nadie guarda nunca. Puede que no sea nada apañado y no te lo quiera cambiar porque podría ser que lo hayas roto tú y a quién se le ocurre traerlo a las dos semanas. Puede ser que el librero no tengo más ejemplares de ese número concreto y que no sepa cuándo se lo van a reponer, y puede, entonces, que te lo cambie por otra cosa. O puede que te devuelva el dinero. Encima, puede pasar que el viaje a la librería gaste más gasolina que lo que cuesta el tebeo.

Y además, que aunque te den otro igual es más que probable que tenga el mismo defecto, porque esos errores no suelen ser aislados, sino estar presentes en una buena parte de la tirada. Y como se te ocurra tirar de las páginas delante del librero para probar la calidad del nuevo tomo y te quedes con ellas en la mano tu amigo el librero te va a mirar mal.

Y, ya digo, mis libreros suelen ser bastantes apañados, pero en este caso opté por la solución bricomanía y lo reencuaderné yo con maña y superglue. Lo suyo, desde luego, es el cambio por otro ejemplar en condiciones, o la devolución del dinero. Y, ahora que lo pienso, ¿qué hace el librero con el tebeo perjudicado? ¿Lo puede devolver a la editorial? ¿Lo pone otra vez en la estantería por si alguien menos quejicoso pica?

De todo habrá, aunque sé de la honradez de la inmensa mayoría de libreros. De hecho, tenemos algún librero asiduo a estas páginas que nos puede ilustrar sobre el proceso y dificultades que conlleva la devolución de un ejemplar defectuoso. Y todos somos clientes, ¿tenéis historias al respecto que compartir? ¿Alguien ha tenido un problema similar con el tomo de Pantera Negra en cuestión? ¿Dónde dan más la lata con estos temas, en el Carrefour o en la librería de la esquina?

miércoles, 1 de agosto de 2007

TEBEOS AL PESO

Hoy, un divertimento matemático: ¿cuánto cuesta un kilo de tebeos? Es decir, ¿os imagináis pedir cuarto y mitad de tebeos?

Para poder contestar con propiedad a la pregunta tendríamos que coger todos los kilos posibles de tebeos, ver cuanto valen y hacer la media de todos esos resultados, algo obviamente imposible. Para ello existe la teoría de muestras que, a partir de una selección aleatoria, pretende obtener resultados aplicables a toda la población. La cosa es más complicada de lo que voy a exponer, pero os aseguro que lo que he hecho tiene más fundamento que las chorradas probabilísticas del documental aquel de “La tumba perdida de Jesús”.

Según la teoría de muestras bastaría con coger una única muestra al azar de al menos 30 tebeos para conseguir un resultado bastante aproximado. Es la misma técnica que se utiliza para las encuestas, que con los resultados obtenidos de 1000 personas te dicen lo que opinan 30 millones de españoles. El problema es que, House dixit, “la gente miente” y por eso las encuestas siempre fallan.

He decidido extraer dos muestras de 30 tebeos cada una que he escogido de manera sistemática entre mis últimas compras. Si el muestreo está bien hecho los resultados obtenidos en las dos muestras deberían ser homogéneos. Podemos suponer que las muestras son al azar porque la compra de tebeos es más o menos aleatoria, sobre todo teniendo en cuenta lo azaroso de la distribución de tebeos, pero hay técnicas matemáticas que permitirían saber si es realmente aleatorio o no, pero que vamos a obviar. En las muestras hay de todo, grapa y tomos, con mayoría de lo primero.

Además sólo he tenido en cuenta tebeos de Panini y de Planeta, que son el grueso de mis compras, así que tendríamos que reformular la pregunta a ¿cuánto vale un kilo de tebeos de superhéroes? No he tenido en cuenta a Norma porque Norma no marca el precio en la publicación, lo cual, por cierto, no sé si es muy regular o no, pero le permite a Norma alterar los precios como le apetece, en ocasiones al alza.

En la primera muestra me salen 10 tebeos de Planeta y 20 de Panini, con un peso de 4,835 kg y cuestan 148,86 euros. Sale una media de 30,81 euros por kilo. En la segunda muestra hay 17 de Planeta y 13 de Panini, un peso de 4,445 kg y un precio de 133,55 euros, obteniéndose una media de 30,05 euros. Según esto, el precio del kilo de tebeos de superhéroes estaría entre los 30 y los 31 euros, con una estimación puntual de 30,43 euros.

Lo de cobrar el tebeo al peso es, obviamente, una tontería, pero hay casos en los que no vendría mal. En la librería Norma de Málaga te pasan dos veces cada tebeo por el escáner, una para darlo de baja en la base de datos y otra para cobrártelos. Doble trabajo y colas el doble de largas, y del todo innecesario porque hay programas de ordenador que te hacen las dos cosas a la vez. Tengo que preguntarle a Rogelio, el dueño, el porqué de este sistema, aunque nunca lo pillo. Rogelio se parece a Grant Morrison pero habla como el alto del Dúo Sacapuntas.

Para los amantes del dato: el precio más frecuente en los tebeos de Planeta y Panini es de 3,25 euros, y el peso medio de un tebeo es de 155 gramos. Aunque lo más aleatorio de todo es la ubicación de los precios: en la portada, en la contraportada, en la esquina superior izquierda, en la inferior derecha, en vertical, en horizontal... Mi quiosquero se exaspera, y con razón, cada vez que tiene que hacerme la cuenta. Qué poquito se piensa en los demás...

Y ahora una ayudita de mis amables lectores. ¿Podríais calcularme el precio medio de los tebeos que compráis? Tan fácil como acercarse a la frutería de la esquina con la bolsa de tebeos recién comprados y que os la pesen, y luego dividís el importe total entre ese peso, a ver si se cumplen o no mis estimaciones. Graciaaaaaas.

lunes, 30 de julio de 2007

LONDON FRIKI TOUR ( y III)

Leicester Square es una plaza muy céntrica llena de cines, bingos y restaurantes, y cuando ves cosas como ésta no puedes reprimir un “¿Cómorl? No puedor, no puedor...”
En el suelo hay huellas de manos de famosos, como estas manazas de Arnold, que, ojo, las hizo directamente sobre el acero, no os creáis...
Aunque lo de “¿Cómorl? No puedor, no puedor...” lo tuvimos que decir cuando nos dio por meternos en el cine –otra costumbre es la de ir a un cine del sitio que se visita- y que nos cobraran 13.50 libras por entrada (¡20 leros!) para ver Die Hard 4.0. Por ese precio te esperarías el mejor cine del mundo. ¡Y lo era! Empire Cinemas: Asientos reclinables. Anchura y profundidad de asiento infinitas. Planta baja y anfiteatro. Iluminación indirecta que cambia de color durante la espera. Cortinas que se descorren al inicio de la proyección. Imagen y sonido digitales. Y encima, siendo lunes como era, había gente a porrillo.

Y la película muy bien. Muy digna de McClane, aunque es verdad que la escenita final con el avión desbarra un poco...

Una pregunta que todo fan mutante se hace últimamente es “¿Dónde está el Claremont?”. Pues el Claremont ha abierto un hotel. Ahí lo tenéis en la puerta. El Claremont.

Yendo camino de County Hall para la Star Wars Exhibition ves esto y te lo imaginas reventando, como en V de Vendetta. Sólo lo imaginas, porque cada diez metros había policías con metralletas. Y no lo imaginas muy alto, vayamos a leches...

En la Star Wars Exhibition (16.50 libras), una plétora de maquetas, naves tamaño natural, trajes originales, diseños,... Ahí van tres al azar, pero saqué un ciento de fotos.


En una habitación entreabierta pudimos ver a un chavalillo cruzando sables láser con una jedi muy mona. Grababan una peliculita sobre fondo verde para llevarla de recuerdo. Cobrando, imagino. La cola de padres frikis con nenes frikis esperando turno era larga y poblada.
Pero no sería esta la única vez que viéramos a la jedi mona. A las 12 se realizaba una actividad llamada Jedi School, en el antiguo salón de plenos del antiguo Ayuntamiento de Londres, un hemiciclo que ni hecho a propósito.
Y en estas aparecen un jedi y su padawana mona y nos explican que la cosa está mu malita y peor que se va a poner, porque el Emperador se ha cargado a casi todos los jedis y buscan nuevos aprendices
Los aprendices, claro, eran varios chavalillos escogidos de entre el público...
...a los que pusieron a practicar técnicas jedi, bajo las orgullosas y, quizás, envidiosas miradas de sus progenitores.
Y, de repente, qué repullo, ¡Palpatine en persona!
...acompañado, claro, por Darth Vader.
Pero los niños le echan un par de miriclodianos y le derrotan usando el lado luminoso de la Fuerza.
¡Sin embargo el Emperador es más chungo! ¡Todos los presentes deben utilizar la Fuerza para empujarle y alejarlo! ¡El caballero jedi anima a todos a empujar: “Don´t take photos and PUSH!!!”! ¡Y el Emperador huye con un grito de derrota!
Y por si no se ha notado, disfruté tanto o más que los críos, sí. Además los actores eran muy apañados y se dejaron fotografiar haciendo posturitas, aunque el jedi olía a coñac bastante. Un jedi borracho... Una padawana mona –aunque un poquillo bizca-... Aquí hay una historia. ¿Alguien tiene el teléfono de George Lucas?
Tras la experiencia galáctica tocaba visitar museos, como el Teatro Globe de Shakespeare, el que salía en “Shakespeare in love”. Y los carteles del museo parecían viñetas de El Jabato.Y en la tienda de regalos, entre películas shakeaspearianas ¡”V for Vendetta”!
También vimos estatuas dedicadas a 300, un estilizado guerrero que parece decir "¡Esto es Esparta! ¡Marineeerooooo!".
En el Museo de Historia Natural vimos la inspiración arquitectónica para la Escuela Hogwarts...
...un animatronic de tiranosaurio a lo Parque Jurásico...
...y los obligados velociraptores.
Pero el susto me lo dio este feto malparido de dos metros de alto, digno de 2001.
Y callejeando callejeando te encuentras una mansión donde vivió H.G. Wells...
...o la mismísima casa de Sherlock Holmes, en el 221b de Baker Street.
Que sí, que vale, que es de mentira, que la construyeron no hace ni treinta años, pero mola igual.
Y como último detalle friki, un cartelito salido directamente de From Hell.
Y eso es todo... ¿O no? Porque últimamente no veo nada más que Londres por todas partes. Cuando llego a casa la primera película que me encuentro en la tele es una con Colin Firth en la que hace de lord londinense que tiene una repelente hija yanqui. O vas al cine y ves 28 semanas después... O Harry Potter.

Londres por todos lados.

A lo mejor es que todas las películas suceden realmente en Londres.

Hasta Casablanca.

PD: Y muchas gracias a Pedro (Caro), por su amistad y compañía durante estos días. Algunas fotos son suyas. Las movidas, claro.

jueves, 26 de julio de 2007

LONDON FRIKI TOUR (II)

Se me olvidó decir que el concierto de Genesis fue una pasada. Ya no hay músicos como estos, que suenan mejor en directo que en disco. Un grandioso espectáculo y un sueño cumplido.

Seguimos: saliendo del British Museum, justo justo enfrente está la librería Gosh Comics:

Y es una librería de comics comics, sin apenas merchandising. Tiene dos plantas, pequeñas pero muy bien aprovechadas. En la primera las novedades y los tomos recopilatorios, decenas y decenas de tomos. Todo muy bien organizado y ordenado, incluyendo pequeños carteles informativos sobre el autor o la obra, y recomendaciones especiales. Metiéndote el producto por los ojos de manera sencilla y eficaz. En la planta baja tienen los típicos cajones de números atrasados, clasificados por colecciones pero, ojo, también por autores: Alan Moore, Warren Ellis, Garth Ennis,... Exacto, destacando a los autores patrios. Allí me compré el The Ultimates 2 nº 12, el del desplegable de ocho páginas que Panini dijo que iba a editar en mayo. Esta es la simpática bolsa, de papel, en la que te meten los tebeos.

Y apenas a 50 metros se sitúa el Cartoon Museum, un pequeño museo dedicado a la historieta inglesa. O, desde fuera, parece pequeño, porque los lunes cierra y no pudimos comprobarlo. Mecachis. Pero, pequeño o grande, es. ¿Tenemos en España algo semejante? ¿A treinta metros del Museo del Prado, por poner un ejemplo?

A la hora de comer alternábamos entre cocina étnica, (libanesa, tailandesa,...) y autóctona, pidiendo en los pubs los típicos fish and chips y las salchichas con puré y judías...

...que eran el plato favorito del protagonista de “Guillermito y su voraz apetito”, el personaje que salía en Zipi y Zape, en realidad una serie inglesa tremendamente popular titulada “Billy Bunter"
Un par de cientos de metros más abajo está la famosísima Forbidden Planet:
También dos plantas, pero dos plantas enormes. La de arriba repleta de merchandising. Toneladas. Y caro. Carísimo. Porque en Inglaterra hay dos categorías de precios: gratis y carísimo. Lo único que tiene un precio razonable son la música (más barata que en España) y los libros y tebeos. En la actualidad la libra se cotiza a 1.5 euros aproximadamente. El cambio "real" es 1 libra = 1 euro. Es decir, que lo que en España te cuesta 1 euro, en Inglaterra te cuesta 1 libra. Un 50% más caro. Y el merchandising, que de por sí es caro, allí ya se pone en la ionosfera.

El sótano (siempre hay sótano) tiene menores dimensiones y está ocupado por libros y tebeos. La distribución de tebeos en Inglaterra es muy curiosa. Las novedades americanas llegan a las librerías especializadas en jueves, un día después que en EEUU. Y teniendo en cuenta que el dólar está muy barato (1 libra = 2.05 dólares), los gastos de distribución no repercuten apenas en el precio del tebeo, que te lo puedes comprar a precio cuasiyanqui. El problema para las librerías es que Diamond, la distribuidora, no admite devoluciones. Si pides más de la cuenta y no los vendes, te los tienes que quedar. Y aunque siempre es interesante para una librería tener un fondo de números atrasados, -y Forbidden Planet lo tiene- llega cierto momento en el que se te acumula el material y tienes que darle salida. Para ello está la solución “paquete de cromos”: bolsas con cinco tebeos en su interior al precio de una libra la bolsa. Sólo ves el primero y una pegatina te advierte bien clarito que si desprecintas la bolsa te cobrarán el importe original de cada tebeo.

Me compré dos bolsas, a ver qué salía, y en la primera: Marvel Spotlight Civil War The Aftermath (2.99 $) - Onslaught Reborn nº 1 (2.99 $) - Onslaught Reborn 1 Variant Edition (portada de Michael Turner) (2.99 $)- 52 nº 41 (2.50 $) - Thunderbolts nº 107 (2.50 $). Es decir, todos de principios de año, incluyendo, mecachis, uno repetido, el Onslaught Reborn de, agh, mis adorados Loeb y Liefeld, con portada, ouch, de Michael Turner, “el hombre que no dibuja pies ni sabe de anatomía”. Son 13.97 $, unas 7 libras, a precio de portada. La segunda bolsa contenía Ultimate XMen nº 75 (3.99 $) - Superboy nº 10 (1.50 $) - Bullet Points nº 1 (2.99 $) - Pride & Joy nº 4 (2.50 $) Wildstorm Summer Special (5.95 $). Aquí hay más diversidad. El Superboy es de Tom Grummett, del año 95, y el de Wildstorm del 2001, pero trae dibujos de los artistas de Gaijin Studios: Brian Steelfreeze, Jason Pearson, Adam Hughes,... Casi 8 libras de tebeos. No es mal negocio, aunque no es el método más conveniente para completar colecciones.

También compré el recopilatorio de Robocop de Frank Miller, Steven Grant y Juan José RyP, inédito en España a pesar de tener dibujante español, un factor que parece que las editoriales, al contrario que en otras épocas, no tienen en cuenta a la hora de contratar material extranjero. Será que ya nos hemos acostumbrado. Lo que se me pasó, tonto de mí, fue comprar un 2000 AD, el tebeo inglés por antonomasia, cuna del Juez Dredd y campo de entrenamiento de todos los guionistas ingleses que se precian de tal.

En el Reino Unido el comic yanqui sigue dos vías. Está la distribución directa a librería de tebeos americanos y luego hay reediciones de ese mismo material para quiosco, aproximadamente nueve meses después de la publicación del original. Es decir, lo mismo que hacen aquí Planeta y Panini pero sin tener que traducir. De DC se ocupa Titan Books y de Marvel, Panini. Me compré el número 1 de Justice League Legends, 72 páginas con portada de cartón que recoge el nº 1 de la nueva JLA de Brad Meltzer, y el nº 1 de Justice, de Alex Ross. Peor papel que aquí, pero sin ningún gazapo apreciable, aunque, ya digo, en este caso no hay que volver a rotular ni nada por el estilo. A 2.60 libras (3.90 €), no está mal del todo.

La tercera parada librera ya necesitaba metro. Y al ladito de la estación de Notting Hill Gate está Book & Comics Exchange, una librería perteneciente a una cadena de tiendas de segunda mano a la que fotografié con la tapa del objetivo puesta. Todas las tiendas de viejo huelen igual, aquí y en Londres, aunque las de aquí no te ponen música de The Smiths, ni tienen miles de tebeos americanos, desde los años 60 hasta el mes pasado. No todos baratos, vale, pero sí variados y apetecibles. Como curiosidad, el segundo número del Superman de Pacheco se cotizaba a 50 peniques. Y había, cómo no, un sótano, un “bargain basement”, “sótano de ofertas”, que sí, que tenía muchos tebeos a 10 peniques, pero parecía el sótano de “La matanza de Texas”, y no estuve ni un minuto. Qué yuyu, de verdad. Entre otras cosas pillé un número de Justice League of America de George Pérez, con un inmundo papel amarillento y unas líneas negras con sólo un 60% de negro y un color asqueroso de puntitos... Una maravilla, de veras, y por sólo una libra.

Más maravillas, el próximo día. Habrá Jedis borrachines, dinosaurios chillones y espartanos modositos, más fotos y menos texto...

Y, de propina, un
mapita con la ruta de hoy, direcciones y demás, por si a alguien le viene bien...

miércoles, 25 de julio de 2007

INTRIGAS LEGALES

Finalmente no va a hacer falta inundar las calles con banderas republicanas. Un coscorrón en forma de multa, dice la prensa, y todo este follón de El Jueves quedará, sólo, en una campaña publicitaria muy efectiva aunque, estoy seguro, no intencionada.

La campaña continúa, y he visto en La Sexta que en el número de esta semana aparece una página con supuestas portadas todavía más brutas y con peor gusto que la famosa/infame. Como diciendo: podríamos haberlo hecho peor. Y es cierto. Siempre se puede ser más bruto, hiriente y soez. Es un efecto entrópico: el caos es fácil; el orden, difícil. Lo difícil es ser fino, irónico, inteligente, hacer gracia sin sangre...

Nunca he sido comprador habitual de El Jueves, aunque sí lector regular porque había amigos que lo compraban. Sí que tengo bastantes Pendones del Humor y similares: del añorado Ivá, de J.L. Martín, Óscar, Monteys, Fontdevilla,... Mantener la gracia y la originalidad semana a semana no es que sea difícil, es que raya la imposibilidad. Y acaban por hacerse repetidos, acudiendo al chiste que saben o suponen que siempre hace sonreír a sus habituales. Claro que ¿cuántas veces puedes poner a Jordi Pujol como si fuera Yoda? ¿O reírte de un Aznar que ya hace tres años que ni pincha ni corta? Si es que hasta cuando la polémica sobre las caricaturas de Mahoma sacaron a un Aznar disfrazado de Capitán Trueno...

El caso es que Guillermo y Fontdevilla han comparecido y han explicado el proceso de creación del famoso/infame dibujo ante el juez Del Olmo, que a estas alturas de la película debe de estar pensando: “Para qué me meto en nada”. Y, dicen en la prensa, ha quedado bastante convencido. A ver si es verdad. Si es así, será debido a una mezcla de explicaciones coherentes y un deseo de zanjar un enojoso asunto.

Y, al hilo de esto, debo confesar que nunca acabé de entender por qué David Ramírez perdió, en segunda instancia, la querella de Antonio Martín. Dejando aparte a los oportunistas –siempre los hay– que aprovecharon la ocasión más para zurrarle a Martín que para defender a Ramírez, siempre tuve claro que el dibujante nunca intentó insultar ni injuriar al ex–editor de Planeta, sino ilustrar una situación bastante comentada en su momento, la enemistad entre Cels Piñol y Martín, en la que todos mantenían la compostura cara al público, pero se ponían a parir a las primeras de cambio. En todo caso, y aunque nos quisieron hacer creer eso vía tebeos reivindicativos, no se trató en aquel caso de un ataque a la libertad de expresión, sino de una persona que se sintió insultada y ejerció su derecho legal, de un juez que le dio la razón y de una defensa que no supo hacerle entender que no era así.

Mañana seguimos viajando...

martes, 24 de julio de 2007

LONDON FRIKI TOUR (I)

Creo que todo el mundo odia a esos amigos que se van de viaje y luego se empeñan en enseñarte las fotos y los videos. Podéis odiarme. Sé que alguno lo hacéis.

Realmente no tenía intención de contar nada de mi reciente viaje a Londres, porque poquito tiene que ver con la temática del blog, salvo, quizás, hablar de las librerías que he visitado o de cómo editan allí los tebeos, pero me he encontrado con la sorpresa de que Londres es una ciudad con un frikismo latente. O eso, o es que uno ha desarrollado un friki-radar. Pero no, esto no me ha pasado en ningún otro sitio.

Porque, claro, llegas a tu habitación y se parece a la de Los Roper. Obsérvense los variados papeles pintados y la moqueta. Más hort... británico, imposible. Además, el libro de la mesilla de noche es “Los hijos de Anansi”, que me llevé para los ratos aeroportuarios, y que resulta que está ambientada... en Londres. Y yo no lo sabía. El libro, por cierto, sorprendentemente gracioso para ser de Neil Gaiman, aunque con la misma temática de dioses-que-caminan-entre-los-hombres de casi siempre.
En la Rueda del Milenio acababa un capítulo de Global Frequency, el de la experta en parkour que intentaba evitar que un terrorista detonara una bomba biológica. Tengo que releerlo, porque no tengo yo muy claro desde donde saltaba la tipa a la noria esta. Buena serie, por cierto.

Y muy cerca, en County Hall, el antiguo ayuntamiento, te encuentras un montón de stormtroopers apuntándote. Y es que resulta que allí se celebraba la Star Wars Exhibition, una exposición de parafernalia de la Guerra que, aprovechando que el Támesis pasa por Londres, nos prometimos visitar.

Resulta que ese día, el sábado 7, el Tour de Francia salía de Londres, y las calles más céntricas estaban cortadas al tráfico. Sin un coche, y con gente con más pintas de cerveza de la cuenta encima, aquello parecía 28 días después. Por cierto, que la cerveza inglesa es para mariquitas. Con razón pillan las que pillan cuando se vienen para acá y descubren la Cruzcampo...

Por todas partes te encontrabas edificios faliformes de las que hablaban en From Hell, como esta Iglesia de Lancaster Gate.

Y resulta que todos los domingos las verjas de Hyde Park se transforman en una galería de arte. Entre los muchos cuadros, estas muestras de frikismo pictórico, incluyendo émulos del odioso Roy Lichtenstein.


En las tiendas de Notting Hill abundaban los bolsos estilo Austin Powers. También había una tienda de comics antiguos y de ocasión, pero de eso hablaremos más adelante.
La principal razón del viaje era asistir al concierto que mi grupo favorito, Genesis, daba en Londres. Entre su discografía dos canciones hacen referencia a Superman. Y tocaron ambas. En The Carpet Crawlers tenemos:

Mild mannered supermen are held in kryptonite

Y en Land of Confusion, la del video de Spitting Images

Oh, superman, where are you now?
When everything's gone wrong somehow?
The men of steel, these men of power
Are losing control by the hour

En youtube hay cienes y cienes de videos del concierto, en los que podéis ver las pantallas de alta definición más grandes del mundo, entre otras cosas.

Camino del British Museum te topabas con tiendas de juguetes con escaparates como éste:

Y el British, supuesto epítome de la cultura, es, en realidad, un foco de frikismo. Entre las cosas que los ingleses rapiñaron por todo el mundo tenemos este ejemplo de arte secuencial, unas metopas arrancadas del Partenón que muestran una pelea entre un centauro y un lapita. Sí, amigos, Fidias hacía tebeos de granito. El lapita, por cierto, no era muy espabilado, porque si pretendía darle una patada en los jenofontes al centauro, como que no es ahí.


O esta lucha entre las amazonas de Hipólita y los soldados de Heracles, esculpida en el siglo XXV a. G. P. (antes de George Pérez).
En la zona dedicada a Asia vimos una hoja de tachi como la que buscaba Ronín insistentemente.
Y mucho antes de los Diez Grandes que aparecen en 52 estaban los Ocho Taoistas Inmortales, un supergrupo de la mitología china, cada uno con su propio superpoder, desde manejar una espada matademonios hasta tener un abanico que revive a los muertos. ¿Cómo es que nadie ha hecho un tebeo de esto? Ahí los tenéis, coreando su grito de batalla: ¡Taoistas reuníos!
Y en la próxima entrega ¡tebeos y librerías!