domingo, 14 de septiembre de 2008

NEW YORK FRIKI TOUR 3: DE PELÍCULA

No ha habido incaut... amigo/a a quien no haya enseñado las 720 fotos del viaje que no haya relacionado alguna de las imágenes con una película. “¡La estación de tren de Madagascar!”, “¡El museo de la película aquella!” “¿Dónde está King Kong?”. El negocio estará en Hollywood, pero el escenario suele ser Nueva York, la ciudad que más veces ha sido destruida en pantalla, una vez incluso de verdad. Quizás porque lo tiene todo, lo mejor y lo peor, desde la pobreza extrema a la riqueza ingente. Nueva York no representa a América, sino a la humanidad, y la humanidad huele raro.

A la hora de planificar el viaje buscamos algunos sitios emblemáticos relacionados con el cine, la televisión y los tebeos, pero tampoco hubiera hecho falta. Es que te saltan a la cara. Hay algunas páginas web e incluso tours organizados ad hoc , pero no los necesitas para ver el restaurante de gambas de Forrest Gump:
O un estudio de tv móvil como los de La Jungla de Cristal:


El edificio por donde se entra a uno de esos túneles por los que la gente huye de la catástrofe de rigor. Mueren todos, claro.

El puente bajo el que se esconden al final de Monstruoso, en Central Park. O uno muy parecido. También mueren todos.

El edificio que se cargan entre Silver Surfer y la Antorcha en la segunda peli de los 4F.
La típica típica típica cancha de baloncesto donde los chusmillas del Bronx echan unos triples antes de liarse a navajazos.

La siniestra entrada a uno de los muchos siniestros sótanos americanos.
La juguetería de Big,
y el piano que pisoteaba Tom Hanks.
La sede de la Asociación Nacional Psicológica para el Psicoanálisis. Estuvimos esperando un rato a ver si salía Woody Allen, pero no hubo suerte.
Tiffany´s, donde puedes desayunar con diamantes.
Aunque, si quieres, puedes merendar en Zara.
Lo que no sabemos qué es lo que se puede hacer en el edificio de Playboy. Lo de la puerta será la muestra, digo yo.
Vale, tiene barriga, pero ¿dónde quieres que lleve las tripas? ¿En un cubo? Además, el Photoshop hace milagros.

Este es el Edifico Flatiron, que en las películas de Spiderman es el Daily Bugle. En los tebeos está en otro sitio.
Y ya que hablamos de periódicos peliculeros, este es el edificio del Daily News. Nada reseñable...
...si no albergara el recibidor del Daily Planet donde se paseó Christopher Reeve con gafas y sombrero. Una lagrimita, por favor.
Y para recuperar la sonrisa... ¡El auténtico y genuino edificio de Friends!
Que no, que no tiene el balcón, que eso era un decorado porque la serie se rodaba en Los Ángeles, y los árboles que hay delante aún no había crecido. Y aquí es donde, supuestamente, vivía Phoebe.
Alguien puede pensar que las películas se ruedan en Los Ángeles, en decorados recreando los escenarios neoyorquinos. Pues no, y aquí tenemos una prueba.
Se trata del aviso del rodaje en la zona de Wall Street de unas escenas de Fringe, la nueva serie de J.J. Abrams. No vimos nada, excepto el camión del catering en una zona acordonada.
Pero Nueva York no sólo es escenario, sino inspiración de guionistas. Una de mis películas favoritas es Mejor Imposible. Si la recordáis, Jack Nicholson tenía la manía de no pisar las juntas de las losas de la calle. Según pude averiguar, el restaurante donde desayunaba y conocía a la siempre maravillosa Helen Hunt está en el cruce de la 5ª Avenida con la Calle 9. Como podéis ver en la foto, la acera en toda la zona tiene unas losas enormes, como en el resto de Nueva York
Menos justo en una pequeña zona, que es donde Nicholson las pasaba putas. Así que si le preguntáis a un guionista que de dónde saca las ideas y os dice “De cualquier sitio”, no os está vacilando ni echando pelotas fuera. Es la pura verdad.

Una ciudad de chiquicientos millones de habitantes es una ciudad con chiquicientos posibles espectadores. Los anuncios de películas y, sobre todo, de series de televisión, inundaban las calles. No había cabina de teléfonos que no tuviera un anuncio de Heroes.



Y no podía faltar el anuncio gigantesco de Times Square.
El día 23 los torrents van a echar humo.

Mucho más modesto, pero entrañable, este añejo cartel de Superman
Y, para acabar, seguro que este monumento a los soldados caídos en Corea inspiró el programa ese de El muro infernal.
Os dejo el mapita de rigor.

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Y en el próximo y último post... ¡El Universo Marvel!

martes, 9 de septiembre de 2008

NEW YORK FRIKI TOUR 2: LA CULTURA

En New York hay decenas de museos, y los más importantes se concentran en los alrededores de Central Park, en la “Milla de los Museos”, que se llama. Pero no vamos a hablar de museos. Bueno, sí, un poco y un poco más abajo.

Librerías especializadas. Los centros de cultura friki. En Nueva York hay muchas, y aquí lleváis una lista, pero nosotros, que íbamos a ver tres, vimos dos que luego fueron tres.

Midtown Comics tiene dos tiendas, una muy cerca de Times Square que ocupa la primera y la segunda planta de un edificio.

Para entrar tienes una escalera muy estrechita, sobre todo cuando hay subidas y bajadas simultáneas.  

Algunas de las fotos siguientes no son mías, sino que están sacadas de las webs de periódicos yanquis. Hacer fotos de estrangis no me parecía bien, y negociar con los gerentes de la tienda, por experiencias anteriores, suele ser complicado, no porque no quieran que se fotografíe su tienda, que a veces pasa, sino por un lógico respeto a los clientes.

En las fotos se puede ver la distribución de la tienda. Una enorme pared con las novedades del mes en la franja horizontal central, y arriba y abajo números de los últimos meses. Los tebeos están organizados, más o menos, por editoriales y títulos.

En la parte central, estanterías con las Novelas Gráficas, que engloban los retapados, las ediciones especiales y los libros teóricos. Y en colecciones completas. Si tú quieres comprar, por ejemplo, todos los tomos de Y, The Last Man, los tienes allí, a mano y en orden. Todavía no he visto algo así en ninguna librería española aunque, claro, no las he visto todas ni mucho menos.


Luego están los cajones de números atrasados, y ahí te puedes encontrar o bien todos los números que te faltan o que no tengan ni uno de la colección que tienes incompleta, en mi caso unos números de Young Justice. Mi gozo en un pozo. Y en la pared de enfrente, ocupando menos espacio, tomitos de manga y libros de género. Ya en la segunda planta, más cajones de atrasados y el merchandising, mucho merchandising.

La otra librería de Midtown Comics la encontramos de casualidad. De hecho pensamos que estábamos pasando por delante de la que ya conocíamos. En este caso es una primera planta muy amplia, y también una escalerita para subir. La distribución de los tebeos me pareció más ordenada que en la anterior.

Justo enfrente del Empire State Building está Jim Hanley’s Universe, en este caso una tienda más parecida a las de aquí, en una planta baja.

En efecto, Flash pasaba justo cuando hice la foto.

Esta librería también es muy completa, y merece la pena visitarla, pero me pareció un poco más destartalada y desorganizada que las de Midtown. En ambos casos el personal es muy amable y hasta te hacen la pelota cuando compras según que cosas: “Good choice”.


La tercera visita nos salió rana. Village Comics no estaba situada en la dirección que teníamos en Greenwich, muy cerquita de la casa del Dr. Extraño (ya hablaremos de eso). Al parecer se han mudado.

Pero para disfrutar de verdad de una tienda de comics yanqui tienes que ir un miércoles, el día en el que llegan los tebeos nuevos. Entonces la tienda se pone hasta los topes de aficionados. Y los hay de todo tipo, edad, género y condición. La mayoría de 20 años para arriba, blancos, negros, judíos con trencitas y kipá, jamaicanos con rastas, o abueletes que hicieron la mili con Jack Kirby. Chicas, aquí y allí, pocas.

Y no sólo compran. Leen. En las librerías yanquis la gente se lee los tebeos de cabo a rabo y luego los devuelven a las estanterías. Y nadie les pone mala cara ni les dice nada, ni siquiera eso tan tópico de “¡Esto no es una biblioteca! ¡O compras o lo dejas en su sitio!”. Hace mucho hablamos en este mismo blog de la "degustación de tebeos". Pues existe.

¿Hay tebeos más allá de la librería especializada? Pocos. Sólo vimos un quiosco que los expusiera, y de aquella manera:

Las cadenas de librerías como Borders & Noble tienen sus expositores con unas cuantas novedades y sus correspondientes lectores por la patilla.

En la tienda Virgin de Times Square (tres plantas enormes) también tenían expositores, aunque lo que te meten por las narices son los tebeos de la editorial de la compañía que, según parece, no están funcionando nada bien.

Cambiando de tema, el Museo Metropolitano, que es enooooooorme, tenía una exposición temporal (acabó el 1 de septiembre) titulada Superheroes: Fashion and Fantasy. La idea era enseñar trajes usados en películas de superhéroes junto a diseños de alta costura inspirados o similares a los de los héroes. El traje de Catwoman sin Michelle Pfeiffer, el de Iron Man, el azulyrojo y el negro de Spiderman,... Pero, sobre todo, estar a cincuenta centímetros del traje de Christopher Reeve es el sueño de todo mitómano que se precie. 

¿Fotos? Ninguna, porque estaba estrictamente prohibido y en cada esquina había un segurata que acojonaría a cualquier portero de discoteca, así que podéis echarle un ojo a la web oficial de la exposición, para hacerse una idea del tema. Tiene cachondeo que puedas fotografiar un autorretrato de Van Gogh y no puedas hacer lo propio con un trapo de Pierre Cardin.

Pero donde sentí escalofríos fue al final de la exposición, donde  te encontrabas con ejemplares originales de las primeras apariciones de los héroes más emblemáticos: el nº 1 de Action Comics, el nº 15 de Amazing Fantasy, el nº 27 de Detective Comics, el nº 1 de Sensation Comics,... Todos allí, juntitos, y a quince centímetros de mi nariz.

¿Van Gogh? ¡Anda ya!

Y de propina, un mapita con localizaciones y direcciones. Pinchad en los chirimbolos.


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domingo, 7 de septiembre de 2008

NEW YORK FRIKI TOUR (I): EL AMBIENTE

Nueva York huele mal. Una mezcla de alcantarilla, pizza y perrito caliente –un puesto cada diez metros-. Pero Nueva York es tal cual sale en las películas, hasta en los grafittis del Metro o en el humillo que sale de las alcantarillas. 

Nueva York también es la ciudad con más españoles por metro cuadrado. Españoles, no hispanos. Somos una plaga. Allí somos los guiris, y somos inconfundibles, especialmente en Chinatown. Nosotros, europeos catetos, somos incapaces de distinguir entre un chino y un japonés. Los vendedores callejeros, de un vistazo, nos ubican con su hispa-radar y nos ofrecen Rolex falsos al grito de “Leloe, leloe”.

Lo de Chinatown es como un túnel de teleportación. Estás rodeado de carteles en inglés y un semáforo más allá estás en medio de Gran Golpe en la Pequeña China. Porque lo que llama la atención en Nueva York es la diversidad. Te puedes encontrar desde una japonesa con kimono

hasta una chica leyendo Watchmen en el Metro.

Y, hablando de Watchmen...

Por mucho que en la película de Iron Man se hayan llevado al personaje a vivir a Los Ángeles, Nueva York es la ciudad de los superhéroes. Si vas al Toys’R’Us de Times Square, tan grande que dentro cabe una noria, te puedes encontrar con Superman deteniendo camiones

o a Spiderman en posturas indecorosas,

Hulk o Iron Man adornando los abarrotados autobuses para turistas...

Y cuando miras un escaparate te encuentras merchandising de Superman o Wonder Woman.


Echadle un nuevo vistazo más detenido a las fotos. No es una librería especializada, sino un comercio de Christopher Street, que es el Chueca de allí, y donde lo de “sacar del armario” se lo toman muy en serio, como se ve en esta pintada.

Y es que la influencia del bueno de Bruce se deja de notar en multitud de negocios con nombre Gotham, como esta pescadería

o este sitio de lucecitas.

Allí todo es grande, pero sobre todo grande hacia arriba, y algunos rascacielos parecen la morada de un villano, todo cemento, nada de ventanas, salvo las lanzaderas de las naves de asalto.

Y no exageramos al utilizar la palabra villano. Se trata de la sede de la compañía telefónica AT&T, y ya sabemos que las empresas de telefonía, las de seguros y las líneas aéreas son los auténticos villanos de nuestra época.

Si miras hacia arriba, en el cielo, puedes ver un pájaro (las ratas del aire), e incluso un avión, aunque más probablemente un helicóptero, que los hay a docenas. No verás tíos volando si miras al cielo, pero sí puedes encontrar detalles jugosos, como que tu hotel sea en realidad la Casa de M.

Y que al lado esté la Casa de W (?)

Incluso te emocionas y piensas que esta Watchtower es la Atalaya de la JLA, pero luego te acuerdas de que estaba en la Luna y que esto es el periódico de los Testigos de Jehová.

Hablando de ilusionarse, la siguiente foto es del Loeb Boathouse, que es donde alquilas las barquitas en El Lago de Central Park. Esperanzas vanas, no es el nuevo trabajo de Jeph Loeb, sino que el encargado es un primo suyo del Bronx.

Una socorrida cisterna de agua. ¿Cuántos incendios no habrá apagado el héroe de turno rompiendo una de estas? ¿Cuántas veces no las habrá usado el villano para intentar ahogar al héroe o para arrojarlo contra los indefensos viandantes?

Hablando de viandantes, para mi sorpresa Nueva York es una ciudad donde se puede andar y los semáforos dan prioridad al peatón. Por supuesto que hay muchos coches, aunque casi no hay motos. Sólo vimos una. Esta. Un auténtico Motorista Fantasma.

A riesgo de repetirme, Nueva York no tiene superhéroes, pero debería, porque es una ciudad donde los rascacielos tienen en su interior árboles, como aquel edificio de Bruce Wayne en los años 70

y en la ONU hay un monumento a las pistolas a las que Superman les ha hecho un nudo.

En el Museo Guggenheim hay hasta una estatua dedicada a esa amenaza tan socorrida, las arañas gigantes.

Atentos al detalle: tras la arañita se puede leer: “Ronald O. Perelman”, el nombre de uno de los benefactores del Guggenheim. El señor Perelman compró Marvel en los años noventa y fue el que la mandó directamente a la bancarrota. Quizás menos sabido, Perelman también fue el dueño de Panini durante una temporada. Pues mirad, mirad para lo que ha quedado Panini en EEUU, para vulgar pizzería.

aunque alguno de sus traductores sigue en activo.

En Nueva York puedes, incluso, desarrollar superpoderes. En serio. No sólo se te activa el hispa-radar (es que somos inconfundibles, de verdad) sino que puedes empezar a hablar con las ardillas de los jardines y que estas te prestan atención.

Yo, Squirrel Boy.

Todo es grande en Nueva York, especialmente las publicidades de películas y series de televisión, que pueden llegar a ocupar edificios enteros, como esta de Mythbusters

o como ésta publicidad grande de cosas grandes grandes. Pero grandes, eh.

El próximo día: Cultura en Nueva York, con, ahora sí, direcciones y mapitas.

jueves, 4 de septiembre de 2008

PLANETA TIENE UN COLOR ESPECIAL / UN ESPAÑOL HACE LAS AMÉRICAS DIGITALES

Los dos primeros tebeos que me he comprado de vuelta a casa han sido JLA nº 13 y Green Arrow nº 9. Ambos presentan novedades: portadas interiores a todo color y un nuevo diseño para la sección de Hernando. Al fin se acabaron los blancos y negros mortuorios a los que nos tenían acostumbrados y los diseños personalizados para cada colección.

Estos nuevos diseños no están nada mal. Quizás el más flojito sea el del Checklist y aún así el salto ha sido abismal. Intuyo que la mano del Catálogo del Comic SL está tras los nuevos diseños, algo que ya sugerimos hace tiempo. Por aquellas cosas de la doble edición hispano-italiana no queda más remedio que los textos estén en color negro, pero eso tampoco es mayor problema. El caso es que podía hacerse, y al fin se han decidido a hacerlo. Trabajito ha costado.

Incidentalmente, los tebeos siguen con sus típicos errores ortográficos, como ese “hecho de menos” de la página 9 del JLA, que todo el mundo sabe que viene del verbo “hechar”. Este tebeo tiene dos correctores, dos, Guillermo Ruiz y Sandra Velencoso, pero ya se sabe que cuatro ojos ven menos que dos. Y aún más incidentalmente, un nuevo nombre se une a los editores de la casa, Yoshimi Ito, que me da a mí que se va a encargar del manga.

Y para más alegrías, un español ha ganado la oportunidad de publicar un webcomic en Zuda, el sello de DC. Se trata del malagueño Carlos López Bermúdez, con el que tuve la oportunidad de trabajar en Megamultimedia. Es una gran persona y un enamorado de los tebeos. Él me convenció para que me comprara 100 Balas. Su webcomic, Imaginary Boys, lo podéis encontrar aquí y en este otro link tenéis su página web. Enhorabuena.

A todo esto, todos estaréis preguntándose, ¿dónde se ha metido este alma en pena estas dos semanas? Sí, vale, sé que nadie se lo ha preguntado, pero dejad que me ilusione... Pues me he liado la manta a la cabeza –lo que en mi caso es mucha manta- y me he ido a Nueva York con la grata compañía de mi amigo Pedro J. Caro. Como todo amigo pesado que se precie voy a enseñaros fotos del viaje y a contaros el lado más friki de la ciudad más friki del Universo. Todo ello en las próximas entregas de este blog que se titularán ¡New York Friki Tour!

Avisados quedáis. Y yo, feliz de volver a escribiros.