¿Qué tienen que ver las siguientes imágenes?

Por si hay alguna duda...
Y para rematar:
La respuesta, Didio mediante, más pronto que tarde.
La excelente y exhaustiva entrevista que David Hernando ha concedido a Zona Negativa (aquí y aquí) da para mucho. Está muy bien que Hernando aproveche para informar del plan editorial de Planeta para el próximo año, pero estaría mejor que dedicara un par de páginas de sus tebeos a contárnoslo.
Aunque la calidad técnica de los tebeos de Planeta ha mejorado mucho en el último año desde que el Catálogo del Cómic tomó las riendas del tema, la sensación que me da la entrevista es que en Planeta hay mucho desconcierto. Para cada lanzamiento nuevo buscan el formato adecuado y se van dando cuenta de que lo que sirve para una colección no sirve para otra aparentemente similar. En ese sentido Panini suele tener las ideas más claras y resulta fácil adivinar en qué formato va a publicar cada serie/miniserie nueva.
En el caso de Planeta está resultando difícil incluso saber cómo va a acabar una saga concreta. Es perfectamente comprensible que si una colección va mal de ventas y quedan pocos números por publicar, se intenten sacar en un formato distinto para no dejar a los lectores fieles colgados. No sólo comprensible, sino de agradecer.Ahora bien, lo de Batman R.I.P., en tomo de tapa dura a precio de jamón de tres bellotas es un poco de caradura.
Porque se trata no ya del fin de una saga, sino del fin de una etapa del personaje que se ha publicado en un formato concreto y porque la colección va a continuar más allá de dicha etapa en ese mismo formato. Es mala política, es jugar con los lectores y es intentar, me parece, maquillar una cuenta de resultados. Yo piqué. Con un pellizco en el estómago y mucho cabreo, piqué. Pero no más. Hay maneras más sencillas y rápidas de terminar de leer una saga como esa, que implican ahorro de dinero, adsl y un nivel medio de inglés. Todos podemos “jugar en otra liga”, Hernando. Cuidadín, cuidadín.
Hernando lee Internet. Muchas de sus respuestas no están sólo motivadas por las preguntas que le hacen, sino por lo que hemos publicado muchos en nuestros blogs y similares. Yo de él ni me preocuparía. Entiendo que intente buscar pistas o reacciones a su política editorial, pero él mismo reconoce que lo que hace feliz a unos a otros les enerva. Uno de esos temas eternamente polémicos es el de grapa contra tomo. Si lo sabremos en este blog…
El hecho de que se cierren varias de las colecciones de grapa como JLA, JSA, Titanes, Nuevos Titanes, Green Arrow ha agitado a los graperos, que ya hablan de una conspiración planetaria para acabar con este formato. Yawn. Los que acabamos con el formato somos los que dejamos de comprar esos tebeos en ese formato. No soy uno de ellos, pero debería serlo. Porque el mayor problema que tiene Planeta al publicar los tebeos de DC es la propia DC. Porque los tebeos de DC, de media, son malos.
España es territorio de Coca Cola, de McDonalds, de Star Wars y de Marvel. Para que DC pueda competir con Marvel en Españ,a DC tiene que ser muy buena. Y lo fue en su época, hace veinte años. De hecho algunos de los mayores éxitos de Planeta publicando DC son reediciones de los tebeos de aquella época gloriosa. En la actualidad, salvo honrosas excepciones, DC da pena.
Por ejemplo, McDuffie se ha cargado
Así que Hernando tiene una misión doblemente difícil, que es publicar unos malos tebeos de una editorial que nunca ha acabado de consolidarse en España y en una época de crisis en la que los que compran tebeos de Panini y de Planeta tienden a refugiarse en la primera editorial.
Si sirve como esperanza, el último año americano de DC no ha sido del todo malo. Aunque estas cosas no son muy fiables, en las votaciones que organiza Newsarama por fin de año DC está arrasando. Entre Flash Rebirth, el Mundo de Krypton de Superman y los títulos y sagas relacionados con Green Lantern, DC ha podido sacar la cabeza tras un par de años dominados por Marvel. Ahora se trata de que en Planeta sepan aprovecharlo.
¿Año nuevo, Planeta nueva? A ver…
Que no, que el blog no se acaba. Lo de “finales” va sobre la manera de acabar una historia y viene a cuento del final de 100 Balas, entre otros. Así que, ahora más que nunca, spoilers al canto.
La teoría de los tres actos propone que en el primer acto se presente a los personajes y la situación, en el segundo pasen cosas que hagan avanzar la historia y que en el tercer acto se resuelva el conflicto iniciado en el primero. El primer acto debe enganchar, el segundo debe entretener y el tercero debe satisfacer.
El final de una historia tiene que ser a la vez sorprendente y coherente con todo lo narrado con anterioridad. Al fin y al cabo la narrativa es un tira y afloja entre la anticipación y la sorpresa. Si el escritor no va dando pistas sobre la resolución del conflicto el lector pierde interés, pero si se pasa con la información el final es predecible… y el lector pierde interés.
Otra característica importante del tercer acto es que debe ser ágil, ir al grano y no perderse en abrir nuevas líneas argumentales. En el caso de 100 Balas todos teníamos claro que aquello tenía que terminar como el rosario de
Por eso no tiene ningún sentido que de repente te metan la historia de un niño negro que trapichea con drogas y que quiere ser un gangsta con pistolones y cadenas de oro. Primero, porque la historia está copiada de la primera temporada de The Wire y segundo ¡porque no tenía que ver nada con la historia principal! Azzarello había jugado con ese recurso de las historias paralelas e inconexas desde el principio, pero el final de la serie ya no era el momento ni el lugar. Primera cagada.
El final es una orgía de tiros, sangre y fuego. Como era de esperar. Lo frustrante es que parte de los milicianos llega hasta el lugar de reunión de los miembros del trust supervivientes, se líen a pegar tiros y se vayan sin más. Segunda cagada. Y era de prever que fuera Izzy quien finalmente matara a Graves, aunque esa última viñeta en la que no sabes si lo va a matar o no, bueno, ahí ya no sé bien qué opinar, sobre todo tras ver el final de Los Soprano, pero sería más satisfactorio que algún personaje de los principales sobreviviera, ya fuera Graves (final irónico) o Izzy (final feliz).
En los tebeos americanos no hay final. Lo de la “batalla interminable” de Superman es por algo. Vale que cada saga tiene un final más o menos bueno, pero hay una maquinaria editorial detrás que impide que ese final sea un final cerrado. Como ya dijo irónicamente Alan Moore al final de Watchmen, “nada acaba nunca”. Incluso en una obra cerrada como Sandman, Gaiman tiene que conceder a la editorial un nuevo Señor del Sueño que sustituya al difunto Morfeo, aunque luego lo utilicen más bien poco. O el idílico final de Born Again, con Murdock y Karen paseando del brazo. Sabemos que es engañoso y que pasarán por nuevas vicisitudes. Y tanto.
Es curioso como las grandes obras de los 80 coinciden en un final abierto. Crisis en Tierras Infinitas tiene al Psicopirata como último testigo del Multiverso. Watchmen ponía al diario de Rorschach como elemento perturbador, Dark Knight presentaba a Bruce Wayne haciendo planes, aunque seguro que no planeaba lo que luego fue su secuela. Y V de Vendetta tenía a una Evey con mucho trabajo por delante.
Ni siquiera la cancelación del título ni la muerte (ja) del protagonista son una garantía de final cerrado. En Marvel han hecho de la necesidad virtud, y aunque sus sagas-eventos suelen tener un final bastante claro, siempre se apañan para dar pie al nuevo status quo. Al final siempre es más interesante la nueva situación que la resolución de la anterior.
En Dinastía de M, se volvía al Universo Marvel usual, pero sólo con 198 mutantes. Tras Guerra Civil ganaba uno de los bandos, pero el Capitán América moría y empezaba todo el tema de
Hacía tiempo que no finalizábamos post con una pregunta (este es el elemento inesperado). La pregunta (predeciblemente) es: ¿Cuál es tu final favorito?
El Universo Ultimate fue uno de los factores que cimentó la carrera editorial de Joe Quesada. Esta franquicia tuvo el éxito suficiente para que Quesada y los suyos tuvieran tiempo para reconstruir el Universo Marvel y convertirlo en la cosa, imperfecta pero divertida, que es hoy en día. Tras 10 años de existencia el Universo Ultimate había perdido mucho fuelle, especialmente en sus X-Men y sus 4 Fantásticos. Hacía falta destruirlo para volver a construirlo, y nadie mejor para destrozar cosas que nuestro buen a amigo Jeph Loeb.
La estrategia de Quesada con Spiderman era apagar el runrún provocado por la retconización Mephistophélica aguantando hasta que pasara el chaparrón y que el público dijera, “Huy, qué historias más chulas. ¿Mephisto? ¿Eso que es lo que es?”. Y como el tiempo todo lo cura, ya casi ni recordamos la patochada de Mephisto, pero las nuevas historias que han contado, mayormente, son flojitas.
Salvo a nostálgicos empedernidos, las peripecias de este Peter Parker soltero, desgraciado y pobretón no acaban de convencer. No va mal de ventas, porque Spiderman es mucho Spiderman, pero no son, creo, lo que pensaban en Marvel. La elección de escritores no ha ayudado, por mucho currículo televisivo que algunos tuvieran.
Precisamente la idea era seguir la estructura de la mayoría de series de televisión, esto es, aventuras más o menos independientes entrecruzadas con líneas argumentales de larga duración, como la amenaza de Amenaza o el asesino-de-las-rastreadoras-arácnidas.
Otro de los conceptos clave era la renovación del elenco de villanos y secundarios. En el primer apartado teníamos a los citados Amenaza (una nueva versión del Duende Verde con los cuernos mochos), el asesino-de-las-rastreadoras-arácnidas (que mata gente y les pone la rastreadora para que culpen a Spidey) y Mr. Negativo (una especie de Kingpin de Chinatown). En el apartado de secundarios, además del resucitado Harry Osborn, tenemos a su novia, a un policía hispano que odia a Spiderman y es compañero de piso de Peter Parker, y al filántropo Mr. Li, que tiene una ong en la que tía May echa una arrugada mano, sin olvidar a una CSI a la que le gusta Peter.
El chasco de todo esto es que para cuando se resuelven las líneas argumentales principales resulta que: a) Amenaza es la novia de Osborn, b) el el asesino-de-las-rastreadoras-arácnidas es el policía compañero de piso de Peter y c) Mr. Negativo es Mr. Li. Tenga usted secundarios nuevos para esto.
Y encima las explicaciones son como de risa. A la novia de Osborn, que es una Beyoncé oxigenada, rodando rodando, como decía el chiste, encontró una guarida secreta de Norman Osborn. Rodando rodando se expone a un suero experimental de Osborn y, rodando rodando, se transforma en Amenaza, que además ataca la campaña de su padre candidato a alcalde para que la gente le vote.
Pero mi parte favorita es cómo se descubre la identidad del asesino-de-las-rastreadoras-arácnidas. Un compañero de
Y no, Peter Parker, que estaba en el piso cuando llegó
Ni las historias, ni los nuevos villanos-secundarios tienen el mayor interés. ¿Que Amenaza es la novia de Harry? Pues vale. ¿Que el jodido asesino es el poli? Pues bueno. De hecho, de este último, ni siquiera esperaba que fuera uno de los personajes de la serie. ¿Que Mr. Negativo es el chino cudeiro? No, si ya lo había leído en la ficha que publicó Panini extemporáneamente. Al final, la historia más interesante fue la que escribió Dan Slott, Nuevas formas de morir, en la que los villanos eran los Thunderbolts al mando de Norman Osborn, otro personaje de nuevo cuño, claro.
Probablemente Straczinsky estaba llevando a Spiderman a un callejón sin salida como personaje, pero sus aventuras eran mucho más divertidas y entretenidas que este tostón. Tanto que me hicieron comprar la serie del personaje por primera vez con regularidad. Lo que estoy leyendo ahora me ha decidido a ahorrarme unos euritos semanales a partir de enero
Y ahora algo completamente diferente: Sólo quiero agradecer los comentarios y mailes que me animaban a seguir con el blog. La verdad es que mi prefacio del post anterior asustó a familiares y amigos. Que no era para tanto, de verdad. Sólo mucho agobio que sólo ahora se está empezando a despejar. Mi agradecimiento es especial para aquellos que siguen visitando el blog a pesar de su inactividad, aunque imagino que el Twitter del lateral tiene algo que ver. En él, además de las paridas de rigor, estoy haciendo “twiterreseñas”, es decir, comentarios en menos de 140 caracteres de todos los tebeos que me leo. A veces tener que resumir tanto es más difícil que escribir un post como este, pero igual de divertido
The party goes on.
Mi vida es un maelstrom de nuevas responsabilidades, ocupaciones, proyectos, ilusiones y, también, alguna cosa desagradable que espero despachar pronto. De ahí que este vuestro blog haya estado en hiato una temporada y vaya a mantenerse en la irregularidad otro tiempo más. Por cierto que gracias a todos los que os habéis interesado. No os merezco.
Pym socorre a la huerfanita Janet a la que da los poderes de una avispa, lo cual hace que ella se enamore perdidamente de él, que aún mantiene las distancias debido a la diferencia de edad. Derrotan al monstruo usando ácido fórmico (?) y Pym demuestra que el buscaba compañero y no compañera, cuando le dice, al abrazarse de alegría, que “a partir de ahora no debes mostrar tal emoción… no es apropiado” mientras que ella se promete a sí misma “un día haré que te des cuenta que me quieres como yo a ti, pero hasta que llegue ese día será como tú quieres… solo compañeros…” Y es que ya se sabe que el roce hace el cariño.
Coincidencias de la vida. Que los cambios en Marvel (su compra por Disney) y en DC (nueva Presidenta y transformación en DC Entertainment) hayan ocurrido casi a la vez es pura coincidencia. Esas cosas se cocinan en secreto y a lo largo de meses, si no años. En todo caso ambas responden al deseo de encontrar nuevas ideas y campos de explotación. Y aunque parezca mentira el de los superhéroes es un terreno muy poco explotado.
Los personajes. Disney no ha comprado Marvel Comics. Bueno, sí, pero lo que ha comprado son los 5000 personajes de Marvel. Bueno, sí, pero tampoco. Ha comprado los 50 o 100 personajes más populares y reconocibles y pretende exprimirlos de todas las maneras posibles: películas, series, merchandising, parques temáticos, Happy Meals,… En ese sentido la parte editorial del negocio es sólo la generadora de ideas y conceptos, pero no la más interesante económicamente. Es la misma razón por la que Disney compró Pixar por 6000 millones de dólares. Si ese negocio sólo dependiera de la recaudación de la película anual, lo amortizarían en unos 30 o 40 años.
Lo más interesante es que en Pixar han respetado a los creadores y por eso mismo no espero grandes cambios (más bien ninguno) en el staff marvelita mientras las ventas sigan bien. Que no cunda el pánico.
En el caso de DC la nueva Presidenta, Diane Nelson, ha dicho que tampoco va a tocar la parte editorial (¿ni a Didio, Diane?) y que sus planes son, también, sacar el máximo rendimiento a los personajes de la compañía. Se trata de la persona que consiguió los derechos de Harry Potter para Warner y ha supervisado unos taquillazos que además han dejado satisfechos a los millones de fans del personaje. Buena señal. El caso es que el filón Potter se acaba en un par de años y hay que buscar nuevos yacimientos.
Las pelis. Nos espera una invasión de películas superheroicas. En Warner deben pensar que si el poco popular Iron Man fue un éxito, también lo pueden ser Green Lantern, Flash, el Capitán Marvel,… Y probablemente sean películas dignas. Hace años los productores de Hollywood justificaban sus sueldos comprando derechos de personajes y cambiándolos. La cagaban, claro. La norma ahora es el respeto a la esencia, que se han dado cuenta que funciona en taquilla. Ya era hora.
Disney lo tiene más complicado, porque Marvel, antes de meterse a productora, vendió los derechos de sus personajes más populares a distintos estudios. Columbia tiene a Spiderman, Fox a Los 4 Fantásticos, X-Men y Lobezno, Regency a Daredevil… Por eso Marvel produjo directamente Iron Man, no porque sea un personaje muy chulo, sino porque era el más chulo de los que tenía disponibles. El problema es que los estudios, por contrato, retienen los derechos mientras sigan produciendo películas. La solución es esperar a que el plazo máximo para realizar las películas se agote o bien recomprar los derechos, que es lo que Marvel hizo con los de Hulk, que eran de Universal. Me da a mí que Columbia no va a soltar fácilmente a Spidey , que habrá secuelas de Lobezno y que los rumores de un relanzamiento de los
Los tebeos de Marvel y DC. La fama de ñoña que tiene Disney ha hecho temer una infantilización de los contenidos de Marvel, o la desaparición de líneas como Max (¿aún existe?) o Icon. Sin embargo no recordamos que Disney es un grupo de empresas que incluyen Miramax, productora de las primeras películas de Tarantino o de Kevin Smith, o la cadena de televisión ABC, que emite Mujeres Desesperadas o Perdidos entre otras. También ha habido preocupación sobre la línea Vertigo de DC pero el peligro sería, sobre todo, comercial, no por contenidos. Warner es la propietaria de HBO, ya sabéis, Los Soprano, A dos metros bajo tierra o True Blood, que, como diría Gloria Fuertes “no son para los niños”. A lo mejor hasta se animan a hacer Preacher, algo que desestimaron el año pasado por “oscura y de temática religiosa polémica”. Película sí que se prepara, dirigida por Sam Mendes.
No hace falta que venga nadie de fuera para que Marvel y DC hayan tenido sus propios casos de censura, como cuando prohibieron que Lady Di apareciera como personaje en X-Static, o esos tebeos convertidos en pulpa porque Paul Levitz pensaba que sus contenidos no eran apropiados para el público al que iban destinados. El mismo Levitz que, sin embargo, apoyaba la línea Vertigo aunque no le gustaban los tebeos que publicaba.
Así que no espero cambios salvo que echen a Quesada (¡no!) o a Didio (¡sí!).
Los tebeos de Disney. En EEUU sólo se publican en la actualidad series de Gárgolas (por Slave Labor Graphics), Los Increíbles, Los Teleñecos y Cars (por Boom!). No ha habido comentarios sobre posibles cambios o si Disney usará a Marvel para relanzar una línea de tebeos que hacía años que no funcionaba. Sí que los he oído a santo de que Planeta publica Disney en España y Panini hace lo propio con Marvel y que eso era conflictivo. Ni de lejos. De la misma manera que no lo es que Norma publique Wildstorm, que es un sello de DC. Nada, nada, ni caso. Mientras dure el contrato o Planeta se canse, Disney va a seguir como hasta ahora en España.
Los chistes. No necesitamos chistes de Spidermouse, de Namor liándose con
Oú, menos mal que no quería escribir sobre el tema. Más, probablemente, en el futuro. Pero el futuro no es hoy.
Si con Superman le había ido bien y con Batman aún mejor, tenerlos a ambos ya tenía que ser la repanocha. Eso debieron pensar cuando le encargaron a Loeb Superman-Batman, heredero de aquel mítico World’s Finest. Y la jugada, comercialmente, les salió bien. Ya el resto,… buf.
SUPERMAN: Mis padres me enseñaron a defender la justicia.
BATMAN: El asesino de mis padres nunca se enfrentó a la justicia.
SUPERMAN: Vine de otro planeta con poderes y habilidades superiores a las de los otros nombres.
BATMAN: Me arropo en las mismas sombras que usó ese asesino para esconder su cara de mí.
SUPERMAN: Me conocen como héroe, como inspiración, como campeón.
BATMAN: Me conocen como un mito urbano, una criatura temible, el hombre del saco.
SUPERMAN: Ha sido una buena vida.
BATMAN: Es una vida que no le desearía a nadie.
SUPERMAN: Me duele la cabeza.
BATMAN: Tengo que comprar aspirina.
Luthor se rasca el hueco de la muela y ofrece mil millones de dólares a quien le traiga a Superman. Todo el Universo DC, villanos y héroes se lanzan a la caza y captura de Superman y su aliado. El mundo se acaba, el ñosco nos va a aniquilar, pero todos, ale, a por Superman y Batman. Lógica Loeb 100% garantizada. Al final son Hawkman y el Capitán Marvel los que les derrotan, pero, atentos, en otra loebada genial el Hawkman y el Capitán Marvel que regresa son ¡Batman y Superman disfrazados! ¡Sí señor! ¡Hagamos la ola! ¡Superman guarda su uniforme, capa incluida, bajo el del Capitán Marvel! ¡Se pone unas botas sobre otras botas! Y, ¿dónde puñetas guarda Batman la capa????
Mientras Bats y Supes juegan a los disfraces Luthor se chuta superesteroides y se coloca una armadura de Apokolips para el enfrentamiento final, mientras que el nuevo Juguetero, un niño japonés, inventa un Mazinger mitad Batman mitad Superman, para machacar al ñosco de kriptonita, que el Capitán Atom, heroicamente, conduce hasta su objetivo. Había mil billones de formas de hacer eso, pero Loeb escoge la más ridícula posible.
"¡La maldad y el terror, Koji puede dominaaarrrrr!"
Finalmente hay una peleíta con Luthor, que desaparece en una explosión para reaparecer en la última viñeta en plan “¡Volveré!”. La viñeta, por cierto, nos suena.

Sí, por favor, Lobezno, si te lo encuentras, mátalo.
La segunda saga, La superchica de Krypton, muestra que en el interior del kryptoñosco había una nave espacial, y dentro de la nave ¡Supergirl!, Sí, sí, ¡Supergirl dentro de un ñosco de kriptonita!, Supergirl que roba el Batplano, se da su paseíto en pelotas, repite la escena de Terminator para conseguir una gabardina y es capturada por Batman. Superman que, mira tú por donde, ha estado pensando todo el episodio lo solito que está, ahora tiene una prima. La prima aprende inglés y a enseñar el tanga en un plis plas, y sufre un intento de secuestro ¡por parte de Wonder Woman!, que quiere llevársela para entrenarla en Isla Paraíso. Nada de preguntar “oye, que os parece si…”. No, no, la secuestra porque le sale de su amazónico potorro, para justificar otra estúpida pelea marca Loeb.
"¡Stop, in the name of looooove!"
Todos se van a
Wonder Woman, Supergirl, Harbinger, Amazonas, Furias Femeninas,… todo es una excusa para que Michael Turner dibuje sus nínfulas de culito respingón. ¡Si es que hasta
Total, que rescatan a la niña, y Supes le regala su primer traje de Supergirl, con su top y su faldita, del que Superman dice, oh, autohomenaje, "Te lo hizo mi mamá"
¡Es que las visten como pilinguis!
Justo entonces Darskseid vuelve y mata a Supergirl. Superman, iracundo, en venganza, incrusta al villano en el Muro de los Nuevos Dioses, algo que sólo le habrá pasado, eh, unas seis o siete veces.
Pero, atentos, que ahora viene lo bueno. ¡Supergirl no estaba muerta, que estaba de parranda! Es que Wonder Woman, en connivencia con Superman, la teletransportó justo cuando los rayos mortales de Darkseid la alcanzaron. Y digo yo, que si Superman lo sabía ¿por qué tanta ira y tanta venganza? Lógica Loeb 100% en estado puro.
Culito con culito...
Por supuesto tenemos decenas de personajes que salen y entran sin ton ni son, e incluso una aparición, creo yo, pero tampoco estoy seguro, del Superman de
Eso sí, yo creo que esta historia es de lo mejorcito que hizo Pacheco para DC. Una cosa primorosa. Un desperdicio de talento.
El horror, el horror...
Lo peor es que un editor (Eddie Berganza, bergante diría yo) aprobó esto. Y que la gente lo compraba. Y mucho. Lo cual ha animado a Loeb para que siga haciendo la misma mierda una y otra vez. Como bien decíais alguno, lo malo no es que lo haga Loeb, sino que encima, le imiten. Si veis que alguien lo hace ¡disparad a matar!