jueves, 6 de agosto de 2009

LOEBADAS: EL EFECTO CALIPPO

Loeb escribió cuatro capítulos de la serie Smallville y en dos de ellos aparecía la kriptonita roja, que sacaba el lado malvado de Clark, aunque más bien era el lado macarra. Durante cierto tiempo Jeph Loeb fue “el hombre que introdujo la kriptonita roja en Smallville” para los regocijados medios especializados. Esto grabó en su cerebro una idea fija: “pasar de verde a rojo es bueeeenooooooo”

Y tiempo le faltó cuando Marvel le encargó la nueva serie de Hulk tras War World Hulk. Su nuevo Hulk sería… ¡rojo! Y, atentos,… ¡malvado! Y un poquillo macarra también.

Como buena obra de Loeb, Hulk tiene no uno, sino varios dibujantes estrellas, Ed McGuinness, secundado por Arthur Adams y Frank Cho. Y también hay un montón de personajes que entran y salen sin ton ni son: Doc Samson, María Hill, Iron Man, Hulka, Ross, la Guardia de Invierno, Rick Jones (transformado en una Abominación que no es verde, sino… azul) , Thor, Ares, la Cosa, Mr. Fantástico, Namor, los Wendigos, Caballero Luna, Miss Marvel, Vigía, Valquiria, Tundra, la Mujer Invisible, Spiderwoman, Tormenta, Tigra, Gata Infernal, Viuda Negra, Hermano Vudú, Estela Plateada, Dr. Extraño, Barón Mordo, Terrax, Tiburón Tigre, Jarella, Galactus, Clea, Spiderman … Y esto sólo en los doce primeros números. Porque, y esta es otra de las ideas fijas de Loeb, el truco para hacer buenas historias consiste en enfrentar al protagonista con todo bicho viviente del Universo en cuestión.

Y no sólo eso, sino que la serie empieza, no os lo podéis ni imaginar, ¡con un asesino misterioso! Y avanza a base de cliffhangers de personajes que aparecen espectacularmente en la última viñeta (yawn), número tras número. Loeb, desbordante de imaginación, hasta tiene tiempo de reunir a los Defensores originales y enfrentarlos, no miento, no bromeo, ¡a los Ofensores! en, colmo de la originalidad, una pelea organizada por el Amo del Juego.

Y ya, para acabar, el remate del tomate (rojo) es que coge a Hulka y, sí, ya sé lo que estáis pensando, “no, no es posible, no se atreverá, es imposible tanta desfachatez”. ¡Pues sí! ¡Es posible! ¡Y a las pruebas me remito!



Vale, es un spoiler, ¡pero si sigues esta serie te mereces esto y más! Pero esto no acaba aquí. ¿Es posible que haya algo más? Pues sí.

Audrey.

Audrey Loeb. La hija de Jeph. Ya enchufada por papi. Escribiendo un complemento en forma de historieta de corte infantil de una página en las que aparece un Hulk verde, un Hulk rojo y, demostrando que es hija de su padre, ¡¡¡un Hulk azul!!! ¡¡¡¡Azuuuuuuuuuul!!!! (Imaginad lo anterior gritado por Carlos Pumares y os hacéis una idea).

No sabemos qué más cosas volverá rojas (o azules) la familia Loeb. De hecho sospechamos que su primera fechoría fue el paso del Calippo verde al Calippo rojo (que es el malo). Continuaremos investigando.

En las próximas entregas ¡más Hulk! ¡Magia contra Física! Y ¿quién es más fuerte? ¿Batman o Hulka?

martes, 4 de agosto de 2009

LOEBADAS: ¡SANTO LOEB, BATMAN!

Jeph Loeb ha cimentado parte de su fama en sus historias con Batman y en su colaboración con Tim Sale. Como bien apuntaba Calduch hace unos posts, algo pasa cuando se juntan Loeb y Sale. Quizás, como decía Jack Nicholson en Mejor Imposible, “Tú me haces querer ser mejor”. De todas formas, analizadas a fondo, sus Batman tampoco es que sean para tirar cohetes.

Como buena obra de Loeb, El Largo Halloween tiene un dibujante estrella, Tim Sale, y un montón de personajes que entran y salen sin ton ni son: Catwoman, Solomon Grundy, Joker, el Hombre Calendario, Hiedra Venenosa, Acertijo, Espantapájaros, el Sombrerero Loco,… El Largo Halloween, es largo y aburrido. Batman se tira un año intentando detener a un asesino en serie, cimentando su fama de Peor Detective del Mundo. Loeb usa y abusa de la referencia cinematográfica en esta continuación de Año Uno: la historia empieza como El Padrino, con una boda de gangsters, y acaba como Falso Culpable (la asesina es la mujer del fiscal) pasando por inevitables momentos Silencio de los Corderos, un recurso este el referencial que amateuriza una obra si abusas de él. El mayor mérito es el desarrollo de Harvey Dent y su conversión en Dos Caras, que fue una de las referencias para la última película de Batman.

Como buena obra de Loeb, Victoria Oscura tiene un dibujante estrella, Tim Sale, y un montón de personajes que entran y salen sin ton ni son: Catwoman, Solomon Grundy, Joker, el Hombre Calendario, Hiedra Venenosa, el Pinguino, el Sombrerero Loco, Mr. Frío,... Esta continuación de la obra anterior es un poco más entretenida, aunque sólo sea por tener menos páginas. Si profundizamos más, vemos que la estructura es muy parecida a la anterior, enfrentándose casi a los mismos villanos en los mismos momentos de la historia, incluyendo una reunión final de los mismos. Por supuesto, hay un asesino y Batman no da una. Y además te cuenta el origen de Robin, bastante mejor, por cierto, que en All-Star.

Como buena obra de Loeb, Silencio tiene un dibujante estrella, Jim Lee, y un montón de personajes que entran y salen sin ton ni son: Killer Croc (sustituyendo a Salomon Grundy como oponente brutote), Catwoman (con la enésima escena de persecución por los tejados), Hiedra Venenosa, La Cazadora, Superman, Harley Quinn, Joker, Acertijo, Talia, Luthor, Ras Al Ghul (con la enésima escena de esgrima en el desierto), Espantapájaros, Dos Caras (al que por enésima vez le han hecho la estética),… También hay un asesino desconocido, Silencio, cuya identidad conoces la primera vez que aparece, un supuesto amigo de la infancia de Bruce Wayne, y que, parece, muere en mitad de la historia, para despistar. Sí, vamos, anda, como si no hubiéramos leído Diez negritos, Jeph Loeb. Al final de la historia, Catwoman dice: “Deja de ser detective por una vez”. ¡Pero si nunca lo es!

Como buena obra de Loeb, Catwoman: Si vas a Roma,… Para ser sincero, a estas alturas ya me había cansado de Loeb y no me la he leído. Seguro que es la obra maestra que me convencería de las bondades de Jeph Loeb. Mecachis.

Jeph Loeb aplica en su trabajo con Batman la máxima hollywodiense de la superproducción: si funciona la primera vez, vuelve a contar la misma historia en las secuelas. El problema es que la primera vez ya aburría.

En la próxima entrega nos enfadaremos y nos volveremos más fuertes ¡y más rojos!

domingo, 2 de agosto de 2009

LOEBADAS: EL TOMATE DE ULTIMATES ( y 2)

Seguimos.

Muere Wanda y Magneto manda a la Hermandad de mutantes a por el cadáver. ¿No era más fácil que Pietro se la llevara a supervelocidad? Tras otra pelea absurda, se llevan la muerta y Pietro se une a ellos. Y justo cuando se han ido, que oportuno, llega Lobezno, enseñando las garras para que se vea que es Lobezno. (Sigh)

El bueno de Loeb se tira casi un capítulo ¡para un flashback! Un flashback en el que cuenta que Lobezno le puso los cuernos a Magneto antes de que nacieran Wanda y Pietro, pero que Magneto les pilló en lo más menudito y lo lanzó más allá de los Cárpatos. Lo cual no fue óbice ni circunstancia para que Lobezno se uniera años después a la Hermandad y que Magneto le aceptara tan gustosamente. Porque Magneto es un genocida antihumano, pero tolerante como él solo. O desmemoriado, no sé. Además, nos cuentan que los dinosaurios de la Tierra Salvaje fueron creación de Wanda, mira qué bien. Medio capítulo, en definitiva, para dar una información innecesaria y justificar (?) que Lobezno se una a los Ultimates.

Medio grupo se va para la Tierra Salvaje, la guarida de Magneto, y el otro se queda investigando la muerte de Wanda. La Avispa, sagaz como ella sola, sospecha de Pantera Negra a la par que se extraña de la ausencia del Capitán América. Lobezno huele a Pantera, se huele la tostada, pero no dice nada, ni le enseña las garras ni nada. En vez de preguntarle, “¿pero qué haces?” le dice, “no te retires de mi vista”, frase cool donde las haya. Wov.

Los acontecimientos se precipitan, más que nada porque nadie aseguraba que Madureira fuera a dibujar más de cinco capítulos. Los que van a la Tierra Salvaje se unen a la rebelión de Ka-Zar contra Magneto, y la Avispa descubre que el malvado Ultrón es el asesino de la Bruja y que va a reemplazar a los Ultimates por dobles mecánicos y malévolos, plan increíble y original como pocos.

Los Ultimates robóticos atacan la Tierra Salvaje sin razón aparente, hay una pelea de todos contra todos y ganan los Ultimates humanos. (Yawn). Ah, también se revela que Pantera Negra era realmente el Capitán América. El por qué y el para qué permanecen en la ignorancia más absoluta, aunque Loeb tiene querencia a que los personajes se hagan pasar por otros por motivos incomprensibles, como ya veremos.

Magneto y los Ultimates discuten sobre la responsabilidad de la muerte de Wanda y sobre el hecho de que quizás ella cambió la programación de Ultrón para que el robot se enamorara de ella. Y en medio de la discusión Ojo de Halcón le dispara a Magneto con una ballesta que hace bang. Sólo estaban hablando, no había pelea ni nada, si acaso un poco de violencia verbal, ni Magneto le había hecho especialmente nada a Ojo de Halcón, pero... Todo muy lógico.

El caso es que el cenutrio de Pietro, que intentó coger la bala que mató a Wanda y no pudo, porque era una bala autopropulsada, no es capaz de coger la flecha y en cambio protege con su cuerpo a su padre. Ea. Otro muerto. Magneto clama venganza, y se va llevándose su ciudadela con él. Luego clama venganza ¡contra toda la humanidad! ante el cadáver de su hijo. A ver, que a Wanda se la carga Ultrón que, vale, lo creó Pym, y a Pietro se lo carga Ojo de Halcon. ¡Pues entonces que clame venganza contra Pym y contra Ojo de Halcón, puñetas!

Tras la vengativa perorata deja el cadáver de Pietro sobre la losa “para ir a enterrar a su hermana”, dice. ¿Y por qué no les entierra a los dos? Otra lobeada más. A lo mejor por eso el cadáver llora. Sí, sí, echa su lagrimita. Llora como cadáver lo que no supo defender como mutante. ¿Está muerto o acaso la lagrima es una sutil pista de lo contrario? Lo de la lagrimita post morten, por cierto, también se vio en un capítulo de Heroes, donde “moría” Tracy Strauss, la trilliza de poderes frígidos interpretada por Ali Larter.

Y el remate del tomate, el acabose, el no va más, la revelación del siglo, el final que revoluciona la historia de la narrativa mundial, es la última página en la que se muestra que el cerebro tras toda esta trama ¡es el doctor Muerte!!! Y ahí se acaba.

En realidad, la cosa sigue en Ultimatum, pero esperaremos a que la publique Panini. Un adelanto: es aún peor.

jueves, 30 de julio de 2009

LOEBADAS: EL TOMATE DE ULTIMATES (1)

Como buena obra de Loeb, The Ultimates Vol. 3 tiene un dibujante estrella, Joe Madureira, y un montón de personajes que entran y salen sin ton ni son: los propios Ultimates, con la incorporación de Pantera Negra, Veneno, Spiderman, la Hermandad de Mutantes, Lobezno, Magneto, Ka-Zar, Shanna, Ultrón y, atentos, las versiones robóticas y malvadas de los Ultimates. Mismamente como en el Supergrupo de Jan. (¡Obra maestra!).

El inicio tiene ya un momentazo Loeb. En la primera página ves que Pietro y Wanda se van...


…¡y llega Veneno!


No hay transición entre una viñeta y otra. ¿Dónde están los hermanos Maximoff? ¿Se han ido a supervelocidad? ¡Es que no les ha dado tiempo!

Veneno va buscando a una mujer. Cuando le derrotan todo el mundo se pregunta ¿quién? ¡Qué misterio! Si en el grupo están la Avispa, la Bruja y la Valquiria, y ni la Avispa ni la Valquiria son el objetivo de Veneno, ¿quién será? Ni idea, oye.

Al día siguiente matan a Wanda, que se estaba dando un garbeíto con Pietro por Times Square. Al final de la miniserie nos enteramos de que ha sido Ultrón, creación también aquí de Hank Pym. Resulta que Pietro y Wanda están liados, los muy incestuosos, y que Ultrón ama también a Wanda. Él fue el que mandó al falso Veneno para secuestrarla, pero al día siguiente la ve con Pietro y decide matarla porque si no es suya, no es de nadie. A eso se llama cambiar de opinión. Porque Ultrón es el mayordomo robótico de los Ultimates, y si no se ha dado cuenta de que ahí había tomate, lo suyo es idiotez artificial.

El personaje mejor caracterizado es, sin duda, Ojo de Halcón. En la anterior miniserie mataron a su mujer y a sus hijos y arrastra el trauma, que manifiesta ¡apuntando con su arma a todo el mundo!

A la Avispa. Por llamarle Clint. Que es su nombre.

A Spiderman. Porque pasaba por allí.

A Lobezno. Por mentarle la familia. Al fin un motivo válido.

Al Capitán América. Fuera de plano, a su orgullo americano.


Lo de Spiderman es de traca. Ojo de Halcón le busca para preguntarle sobre Veneno ¡Y lo hace disparándole primero! Nada de decir buenos días, nada de inquirir amablemente… ¡A tiros! Ya me gustaría verle comprando el pan por la mañana. Cuando acaba la refriega llega el Capitán América y le dice que se vuelva para la mansión, que ha pasado algo gordo, finalizando así una de las escenas más inútiles de la historia del cómic.

El disparate (je) continúa en la próxima entrega.

martes, 28 de julio de 2009

LOEBADAS: PRÓLOGO

Jeph Loeb es el Michael Bay de los tebeos. Sus historias son horribles, denostadas por igual por público y crítica, y sin embargo arrasan en taquilla/ventas. Bay resuelve la papeleta con millones en efectos especiales, con más millones en publicidad y con Megan Fox haciendo posturitas innecesarias.

(Innecesarias, pero que se agradecen.)

Loeb se agarra a los personajes más populares y se rodea de los mejores dibujantes para crear historias promocionadas hasta la nausea. Y da igual que las historias sean aburridas, embarulladas, sin dirección, previsibles, un batiburrillo de personajes que entran y salen sin sentido alguno,… Siempre se apaña para colocar sus tebeos en el top ten.

Loeb está muy bien considerado entre sus compañeros de profesión. Según cuentan, en los brainstormings donde se deciden las líneas argumentales de Marvel, Loeb siempre propone una solución ingeniosa o una idea inteligente que causa admiración a los presentes. Lástima que sea tan generoso que esas ideas que las deja para otros, y no se las reserva para sus propios tebeos.

Y es que no se trata de que Loeb sea mal escritor. Lo es. Es que cada vez está escribiendo más tonterías, ideas que a él le parecen geniales y por las que se da palmaditas en la espalda. O, peor, hay alguien que se las da a él. Son ideas incongruentes por sí mismas o por ser contradictorias con lo establecido en los personajes a lo largo de décadas. Ideas producto de alguien tan pagado de sí mismo que ni se preocupa en que los personajes actúen como tienen que hacerlo y de acorde a sus características.

¡Yo digo no! inaugura hoy su sección fija-discontinua Loebadas, donde iremos mostrando con ejemplos concretos la estulticia de Jeph Loeb. Igual desde nuestros humildes blogs conseguimos que la industria americana se dé cuenta de la inutilidad del guionista y lo mande a recolectar alcachofas, como conseguimos en su momento que Planeta dejara de imprimir los títulos de crédito de sus tebeos (aunque en realidad lo que nosotros queríamos es que hicieran bien los tebeos).

Demostraremos en definitiva que Jeph Loeb es tan innecesario para el comic americano como las posturitas de Megan Fox para su industria cinematográfica.

(No es una posturita innecesaria, es la prueba irrefutable de que Dios existe)

sábado, 25 de julio de 2009

ODIO/ODA A LOS UNIVERSOS ALTERNATIVOS

Bienvenidos al, probablemente, post más contradictorio de este vuestro blog.

Cuando Hugh Everett publicó su teoría física de los universos alternativos en 1957 los únicos que le hicieron caso fueron los escritores de ciencia-ficción y los guionistas de tebeos. Hugh Everett hizo mucho daño a los tebeos.

Y mira que al principio la cosa tenía gracia: a partir de esta teoría, los héroes de los años 40 de DC, como todos sabemos, estaban en una Tierra distinta a los de sus contrapartidas de los 60. La cosa se fue complicando con Tierras malvadas, Tierras nazis y otra infinidad de Tierras que tanto han dado que hablar en DC. Ahora mismo hay 52, aunque según quién te lo cuente hay alguna más o alguna menos. En Marvel hay más de 200, que es cuando me cansé de contar.

Como suele pasar lo que en principio era una idea graciosa, acabó siendo un comodín facilón para guonistas sin ideas o con prisas. Una idea lo suficientemente aplaudida por los fans como para ser el leitmotiv de colecciones como What If..?, cuya traducción sería “que hubiera pasado si no hubiera pasado lo que pasó”. Se trataba de coger un acontecimiento destacable del Universo Marvel, cambiarlo y ver las consecuencias. Cosas tipo “Qué hubiera pasado si Tio Ben no hubiera muerto” o “Si Gwen Stacy no hubiera muerto” o “Si Tía May hubiese muerto” o “si Elektra no hubiera muerto”,… Vamos pillando la idea ¿no?

Pues lo que hubiera pasado es que las cosas hubiesen ido mucho peor que como sucedieron “realmente”. El Universo Marvel cumple la máxima leibniziana de que es el mejor de los mundos posibles, y casi todos los What Ifs acababan como el rosario de la aurora salvo en el caso de que Elektra no hubiera muerto, que según Miller se iba a comer perdices con Murdock, mientras que “realmente” acabó suplantada por un skrull.

Cuando DC, ingenua ella, se quiso cargar las tierras infinitas a golpe de Crisis no tardó sin embargo en sacar sus Otros Mundos, que no eran igual, pero eran lo mismo. Aquí la premisa era colocar a un personaje (mayormente a Batman o a Superman) en otro contexto histórico. Ya sabéis: Batman contra Drácula, Batman contra Jack el Destripador, Superman en la Edad Media, Superman en la Unión Soviética,… y contar qué hubiera pasado, generalmente las muertes de personajes generalmente poco matables en el universo “normal”.

Algunos autores han manifestado reiteradamente su gusto por este tipo de aventuras, como Carlos Pacheco, ya sea en Avengers Forever o en Superman/Batman. Incluso Arrowsmith es una historia alternativa de la I Guerra Mundial en la que se lucha con magia. Y de Avengers Forever surgió X-Men Forever y casi a continuación Exiles, en la que los mutantes protagonistas saltaban de Universo en Universo, a veces ya conocidos y en otras creados ad hoc.

Otro que se ha apuntado últimamente a esta moda es Mark Millar con su 1985, que presenta el salto de los personajes Marvel a un Universo como el nuestro, o El viejo Logan, que muestra un futuro posible de Lobezno.

La fórmula, en principio facilona y cómoda, cansina y agotada, sigue teniendo aceptación. Al fan más acérrimo siempre le hace tilín que le expriman aún más las historias que tanto le gustaron. Es el síndrome “papá, cuéntame otra vez” al que tan bien se agarran las editoriales.

Yo ya estoy cansado desde hace tiempo de este tipo de historias y de autores que dedican sus esfuerzos en ellas en vez de intentar crear algo más original, algo que no beba tanto del esfuerzo de sus antecesores, de los juguetes de Jerry y Joe, de Stan y de Jack,… No me gusta que haya historias alternativas...
...pero me gusta leer historias alternativas.

Porque que te cuenten que el Superman de la Edad Media forjó Excalibur tiene su punto. Como lo tiene descubrir que Batman encaja a la perfección en el Londres victoriano. O que de algunos What if salgan personajes tan bonitos como Spidergirl. O ver a Spiderman y Conan mano a mano, el crossover imposible que sólo puede pasar en una colección así.

O sea, que no, pero sí. O viceversa. Placeres culpables, que se dice.

sábado, 11 de julio de 2009

BAIXANT DE LA FONT DEL BAT

En los últimos posts de este su esporádico blog le dábamos un repaso a un tebeo horroroso y a una obra maestra. Hoy nos quedamos en un término medio, en uno de esos tebeos del género “ni fu ni fa” del que nada hablaría si no fuera porque este tebeo es un tebeo y sus circunstancias.

Batman: Barcelona, el Caballero del Dragón, presenta una lista de méritos ajenos a su contenido, principalmente su edición simultanea y plurilingüe (inglés, español, catalán, italiano) y el gran despliegue mediático al que dio lugar a cuenta del exotismo de ver una aventura de Batman en la Ciudad Condal.

Porque quitando esto nos encontramos con una aventurita del montón con un guión de Mark Waid al que se le nota demasiado que se trata de un trabajo de compromiso. La premisa no estaría mal si no fuera porque ya lo escribió Grant Morrison hace 20 años en Arkham Asylum: Killer Croc en el papel del dragón y Batman en el de caballero matadragones.

La justificación para mandar a Batman a Barcelona es del tipo gruyere, agujero sobre agujero: el Sombrerero y el Espantapájaros drogan a Croc y le hacen creer que es la reencarnación del dragón. Interrogado por Batman el Espantapájaros cuenta “Hasta él [Croc] conoce la historia de San Jorge, el Patrón de Cataluña, el mayor héroe de su tierra.” Ejem.

Por un lado tenemos el conocimiento que sobre las festividades catalanas pueda tener el monstruo reptiliano medio. Ni el americano medio. Ni el extranjero medio, que servidor fue invitado a una “fiesta española” en Estocolmo donde la comida eran nachos, pimientos y patatas crudos con salsas de chile, nata agria y guacamole.

Por otro lado, está el hecho de que San Jorge es el Patrón de Londres, Moscú, Aragón, Inglaterra, Etiopía, Grecia, Beirut, Palestina, Cáceres, Génova,… y hay países y ciudades que le deben el nombre. Pero vale, como había que ir a Barcelona, pues se va, que es una ciudad tan estupenda que hasta merecería que el Real Madrid fuera su equipo titular XD.

Además, esta historia es una más de las cientos que demuestran que Batman es el Peor Detective del Mundo. Dice el Espantapájaros: “Si quieres a Croc, tengo entendido que en Cataluña… en Barcelona… últimamente se las están viendo con una especie de lagarto asesino en serie. Alguien que mata a una doncella al día.” No sólo un recluso de Arkham tiene más información que Batman sobre asesinos reptilianos, sino que desde que escapó a Croc le ha dado tiempo a llegar a Barcelona (¿cómo?) y a matar a varias mujeres, “una al día”.

El resto son un par de peleas con Croc, una que acaba en empate y otra que termina con Batman usando como lanza la senyera y tomando una espada de una estatua,… como en Arkham Asylum. En medio, como chica florero, una antigua amiga catalana de Bruce Wayne, morenaza de pelo rizado, una de las pocas concesiones al tópico español. Por supuesto que en España hay rubias con ojos verdiazulados, pero la elección no sólo es totalmente plausible sino necesaria para no desconcertar aún más al lector extranjero extrañado por no ver mariachis ni encierros de San Fermín por medio de Las Ramblas.

Un detalle me llamó la atención en el diálogo entre la chica y Wayne:

Me dicen que en la versión inglesa aparece “spanish”. Sin embargo, en la versión catalana vemos:
Normalización lingüística y traducciones al gusto del consumidor. Un detalle al que se podría haber sacado mucho jugo, con Batman, ese pedazo de detective, discerniendo entre los acentos de Ripollés y del Baix Penedès.

El dibujo de David Olmos y el color de Marta Martínez son más que eficientes y juegan con ventaja a la hora de recrear los paisajes de Barcelona, aunque no me mata su versión de Killer Croc. Lo más destacable de este tebeo es su propia existencia, que no habría sido posible sin los oficios de un David Macho capaz de promover el proyecto y coordinar a todas las partes implicadas. Y, en lo que parece que empieza a convertirse en una frase habitual, (ya iba siendo hora), la edición de Planeta es más que notable.

Lo que no está claro es si esto será una raya en el agua o tendrá continuidad. Las ventas en España, me dicen, han sido muy buenas, pero en EEUU ni la portada de Jim Lee ha conseguido que el tebeo subiera del puesto 92 de la lista de ventas de Diamond con unas ventas de apenas 24.000 ejemplares, y al final son las ventas en América las que deciden

Aún así yo no pierdo la esperanza de ver a Superman poniendo derechas las Torres Kio.
PS: Gracias a Jotacé y a Jose Aguilera por su ayuda e inspiración.

jueves, 25 de junio de 2009

ALL STAR OBRA MAESTRA

Estamos a año y medio de acabar esta década innominada (Lo de “los 80”, “los 90”,… estaba claro. ¿”Los 00”?). ¿Cuántas obras maestras ha dado esto del tebeo en este tiempo? Yo ya tengo una: All Star Superman.

Alguna vez hemos comentado lo difícil que resulta escribir a Superman. Los personajes con fallos y vulnerabilidades son mucho más sencillos y agradecidos para el escritor y para el lector que busca dimensiones y capas en las historias que consume. Superman es demasiado poderoso, física y moralmente, y la mayoría de escritores naufragan, ya sea porque no son capaces de inventar un conflicto creíble, o porque cuando lo inventan es una patochada. Verbigracia: el jodido niño de Superman Vuelve.

Superman es un icono, un símbolo, uno de los más reconocibles del mundo, pero es más famoso por sí mismo que por sus aventuras. Por eso All Star Superman tiene doble valor: es un gran tebeo de por sí, y está protagonizado por un personaje realmente difícil. Grant Morrison, capaz de lo mejor y de lo peor aquí roza lo sublime.

El argumento, ya comentado hace dos posts, es soberbio, pero es que el desarrollo de la historia es increíble, lleno de maravillas y situaciones dignas del personaje. Imaginación en estado puro, con “devoradores de soles que comen soles en miniatura creados con un yunque cósmico de Nuevo Olimpo” o “supermédicos microscópicos kandorianos”, y una historia primorosamente contada, en la que todos los detalles son relevantes al final.

Los personajes son perfectos. La siempre curiosa Lois, el aventurero y más chulo que un ocho Jimmy, el gruñón Perry, y ese Luthor cuya motivación es la envidia y no la especulación inmobiliaria, sin que falte el científico aliado, sustituyendo al soso profesor Hamilton por Leo Quintum, el Beckham de los científicos tebeeros.

Morrison es mejor cuando se contiene. Quizás las parte más floja sea la de Mundo Bizarro pero es que el concepto es uno de los más limitados de la mitología de Superman, y se agota en el segundo e irritante diálogo. Quizás por ello Morrison introduce a Zibarro, el bizarro de Mundo Bizarro, en un giro de tuerca que debería mandar el concepto a dormir una buena temporada.

Y no me quiero ni puedo olvidar de, probablemente, mi dibujante favorito de los últimos años, el inmenso Frank Quitely, cada vez más influenciado por Moebius y narrando como nadie en el panorama actual. Pocos dibujantes de los que puedas decir que cada viñeta es la mejor posible en cuanto a encuadre y composición sin obviar que forma parte de una narración. Quitely le da a cada personaje su expresión y su personalidad. Basta ver esa portada en la que Superman vigila Metrópolis siendo consciente de que es observado por el lector al que dedica una sonrisa. Grande, grande, grande.

Morrison y Quitely no inventan nada. Todo estaba allí, concretamente en la Edad de Plata. Había que saber cogerlo y no hacerlo actual, sino intemporal, demostrando en 12 increíbles números lo grande que es este personaje. Tanto es así que en el soberbio 10º capítulo, vemos como en un mundo sin Superman dos chicos de Cleveland inventan a Superman. Porque siempre, de una manera u otra, debe de haber un Superman.

La edición de Planeta hace honor al contenido. 20 euros por este tomo es una ganga. ¿Pegas? Siempre las hay: en lugar de la portada del nº 6 han repetido la del nº 2. Pero venga, va, cortesía de ¡Yo Digo NO! ahí la lleváis.

Ale, y ahora os toca a vosotros decir “pues no es para tanto”.

martes, 23 de junio de 2009

ALL STAR “QUÉ LE HA PASADO A ESTE HOMBRE”

El otro día Manolo Sicilia me contaba The Spirit (la película) y yo le contaba All Star Batman. Su comentario fue “¿Qué le ha pasado a este hombre?”.

Ni idea. ¿Se ha quedado Frank Miller sin talento? ¿Está más atento a su carrera cinematográfica? ¿El género de los superhéroes ha avanzado sin que él se dé cuenta? ¿Está rodeado de una cuadrilla de aduladores que no se atreven a decirle cuándo mete la pata? Un dato: el tomo de All Star Superman tiene una introducción de Bob Schreck, el editor de la línea y de Mark Waid, colega de Morrison y fan confeso de Superman. El tomo de All Star Batman sólo tiene texto de Schreck. ¿Nadie se atrevía a prologar tamaño extravío?

Yo fui y soy de los escasos defensores de El señor de la noche contraataca. Entendía que se trataba de una sátira del estado en el que habían sumido al género obras como Watchmen o El retorno del señor de la noche. También entendía que eso ya existía y que se llamaba Kingdom Come, pero probablemente Miller no se había enterado.

Lo de este All Star no lo entiendo. No hay por donde meterle mano. Y a los datos me remito. Datos con spoilers incluidos, advierto.

La historia empieza con Dick Grayson cabrioleando, así que trata de él y de Batman, en este orden. Vale. No de Bruce Wayne que sale en cuatro viñetas exactamente. Vale también. Total, que matan a los padres de Dick Grayson, en plan francotirador y cuando saludaban al público. Por qué, ni idea. Si lo cuentan, no me he enterado. Asesinato delante de cientos de espectadores, Bruce Wayne incluido, que tiene una cita con Vicky Vale, que ha necesitado cinco páginas para decidir qué modelito ponerse. Obviamente coge el menos adecuado para la ocasión. Pues bueno, llega la policía y se llevan al pobre Dick para pegarle una paliza para que no cuente nada de lo que ha visto. Tendrían que haberse llevado a los cientos de espectadores también, pero que va, a por el niño, claro que sí.
Bukkake pedófilo-zoofílico, que diría
Warren Ellis.

Vicky Vale y Alfred siguen a los policías, y también Batman. Mucho batmóvil, pero llega el último. Eso sí, parte por la mitad el coche de la policía, que tenía policías dentro, coge al pobre Dick de las solapas y lo mete en el batmóvil. Así se rescata a un niño, sí señor. A la vista de todo el mundo, lo metes a la fuerza en el coche. Y quieres que sea tu pupilo. Claro, cuando te vean con un niño disfrazado nadie se va a acordar de que semanas antes habías secuestrado un niño. Si es que el que piensa, piensa…

A lo que pasa luego no hay quien le haga el atestado. Vemos que Alfred y Vicky han tenido un accidente de coche. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Con quién? Hay un coche de la policía más allá. ¿Es el mismo que ha partido Batman? Si es así ¿también chocó Batman con la limusina de Wayne? Si es así, ¿tan cerca estaban Alfred y Vicky del coche de la policía? Si es así, ¿no veía Batman por dónde iba? Y ¿de dónde ha sacado el viejuno Alfred esos abdominales?

Batman y el recién secuestrado Dick Grayson se tiran ¡dos capítulos! huyendo en dirección a la batcueva. En ese trayecto Batman se comporta como un maníaco que lo mismo quiere ir de guai con Dick que se pone a presumir de batmóvil. Es precisamente la caracterización de Batman lo que más chirría en toda la historia, un maniático desquiciado que se ríe “para asustar a los criminales”. Joer, ¿el que se reía no era el Joker? No hay por donde pillarlo.

"Aprende cómo se hace,
David Carradine"
Este Batman no se afeita. No sólo eso, sino que la barba de tres días le sale en un plis plas porque Wayne estaba perfectamente rasurado diez minutos antes. Salvo que el viaje en batmóvil dure tres días. Lo cual es posible, porque vemos que Clark Kent “hace 15 horas” que ya se ha enterado del secuestro de Dick, es decir, ¡antes de que se produzca! porque sale en los cartones de leche y en los periódicos. Cartones que revienta y periódicos que quema. Vaya temperamento. Que digo yo que podría haber visto en la tele la noticia, pero va a ser que en quemar una tele de plasma se nos iba de presupuesto en efectos especiales.

Dick Grayson y productos lácteos,
curiosa combinación.
Miller se toma un capítulo entero para presentarnos a Canario Negro, que en esta versión es una camarera vestida de pilingui superheroica que harta de que los babosos del bar le digan de todo se lía a fostias y no deja parroquiano en pie, ella solita. Lo que más le irrita es que le digan “boquita dulce”. Debe ser la única mujer del universo a la que le dicen eso.

La edición de Planeta de este tomo es muy buena, desplegable de la batcueva incluido, en el que Jim Lee dedica tres páginas de seis a primeros planos de armaduras. Por ese desplegable el tomo vale lo mismo que el de Superman, aunque tenga tres capítulos menos. Un desplegable= tres capítulos. Hummm. No sé, no sé,… Lo que me chirría de este tomo son algunas de las fuentes utilizadas, sobre todo la ilegible de Batman, aunque no llega al nivel del texto introductorio de Aztek. Pero estoy divagando.

El caso es que llegan, al fin, a la batcueva y Batman vuelve a mostrar su pueril carácter cuando le dice a Robin: “Mola, ¿eh?”¡varias veces!. Consejo de profe: no hay nada más ridículo que un adulto hablando como un adolescente. ¡Y más si eres Batman! ¡Pero es que Dick le dice: “No está mal” y va el tío y se pica! ¡Amos, hombre!

"Las he visto mejores"

Este Batman se ha leído V de Vendetta porque intenta aplicarle el mismo tratamiento de choque que V le aplica a Evey. Lo que pasa es que Alfred le pasa hamburguesas de contrabando para que no coma ratas como Bruce Wayne hizo cuando se cayó de niño a la batcueva. Sí, sí. Comió ratas. Voluntariamente. Y no se convirtió en Ratman. Sigh.

La idea de que los métodos de Batman le enfrenten a la Liga de la Justicia es buena, pero es una Liga tan patética que, para eso, nada. Mientras, Batman corretea por los tejados riendo como un poseso y apalizando violadores.

Y le salen imitadoras: Batgirl, la hija del comisario Gordon ¡que aparece en el sexto capítulo! y la ya mencionada Canario Negro. Aquí se demuestra que Batman es el mejor detective del mundo. Oye un tiroteo y el tío sabe que es Canario Negro ¡oyendo los disparos! Por cierto que la detectivitis debe ser contagiosa: Dick reconoce de qué zona de Inglaterra es Alfred por el acento. Un niño que se ha criado en un circo y nos sale experto en fonética.

La historia avanza, o así. Grayson recibe su prueba de fuego. Tiene delante al asesino de sus padres y Batman le da la oportunidad de matarlo. No lo hace. Para qué ¡si puede torturarlo!

Y ahí que sale el Joker, supuesto inductor de la muerte de los padres de Dick. Este Joker tiene tatuajes y asesina mujeres. Pero no ríe. Ni sonríe. El que ríe aquí es Batman, recordemos.

"Hoy no, cariño, me duele la cabeza"
Y llegados al octavo capítulo, Grayson, al fin, tiene traje. Bueno, no es el suyo, sino el de Damien, el hijo biológico de Batman en la continuidad normal. Misterios del hipertiempo, digo yo. El caso es que a Batman no le gusta el traje y en el siguiente capítulo ya tenemos al Robin de siempre, ya era hora. Bueno, más o menos. Lo vemos pintado de amarillo.

Porque Batman se enfrenta a Green Lantern, comisionado por la Liga de la Justicia para reconvenir a Batman. Y Batman tiene un plan. Enfrentarse a Hal Jordan en una habitación pintada de amarillo. De paredes a techo. Si es que el que piensa, piensa. Pero es que hasta Batman y Robin se pintan de amarillo. Pintura que aún gotea. Y no sólo eso. Batman bebe limonada. Limonada amarilla, claro. Limonada amarilla que pasa por labios pintados de amarillo. De locos.

"Esta ictericia empieza a ser preocupante"


Miller muestra aquí que lo tenía todo pensado. Batman pergeña con Dick Grayson una explicación a su desaparición: ha estado oculto en una clínica psiquiátrica. Así nadie sospechará cuando vean a Batman con un ayudante juvenil. Sobre todo Jordan, que ha sido presentado como un tonto total. Ah, espera. Sí sospecha. Sigh.

Y entonces llega el acabose. Robin roba (valga la cacofonía) el anillo de poder de Jordan. El arma más poderosa del universo. Que tiene infinitas defensas contra los ataques. Y se deja robar. Y Robin apaliza a Jordan y le rompe la traquea. Ole. Menos mal que Batman sabe hacer traqueotomías, no sin antes darle un par de chuflas a su díscolo aprendiz.

Y ahora viene toda la carga dramática. Batman se da cuenta que está metiendo la pata con todo lo que hace. Y como es un tebeo de Miller, se pone a llover. Para quitar la pintura amarilla, mayormente. Y se van a la tumba de los padres de Dick, para que se despida de ellos. Lo que hace es guantear las lápidas. Lo normal. Ah, la rabia desatada, la angustia adolescente, los metatacarpios rotos... Y llega Batman, y lo abraza y lloran juntos, pobre huérfanos en desgracia.

Finalmente, se han redimido…

Otro momento Jotacé

Sí, claro. ¡Y un carajo! ¿Te quieres ir por ahí? ¿Así y ya está? ¿Unos cafres descerebrados se transforman de repente en dos centrados luchadores contra el crimen? Despropósito tras despropósito, incoherencia tras incoherencia, probablemente esta sea la peor obra de Frank Miller. Y mira que Jim Lee dibuja de dulce. Bueno, a veces se le van las proporciones. O Batman mide tres metros o Robin mide 1.20, pero bueno, dibuja muy bien. Pero lo de Miller es de pena.

Se supone que esta historia pasa en el mismo Universo que las otras obras de Batman de Frank Miller. Hasta tiene su número, Tierra-31. Pero ni este el es Batman de Año Uno ni el de El Señor de la Noche ni este el Miller que siempre hemos amado, ni ninguno que nos guste. Y no, no sé qué le ha pasado. Pero es una pena.

domingo, 21 de junio de 2009

ALL STARS

Yo no calificaría de éxito una línea editorial que desde 2005 ha publicado 22 números en dos miniseries distintas, una de ellas inconclusa. Y Dan Didio tampoco, si atendemos a como silba y disimula cuando le preguntan por la continuación de All Star Comics.

La línea All Star Comics de DC pretendía reunir a los personajes más importantes de la editorial con los más importantes autores, dándoles libertad para reinterpretar los personajes fuera de continuidad en historias accesibles a lectores no habituales. El sueño de todo editor desde la línea Ultimate en adelante. Y mira que la cosa prometía: Superman por Grant Morrison y Frank Quitely. Batman por Frank Miller y Jim Lee. Wonder Woman de Adam Hughes. Batgirl de Geoff Johns y J. G. Jones. Green Lantern por… bueno, no se sabe por quién, pero llegaron a anunciarlo.

Me imagino que DC era consciente de que, dados los autores implicados, los títulos saldrían con cierta irregularidad, pero Batman comenzó en septiembre de 2005 y tras diez números permanece “en hiato”. O herniada. Los 12 números de Superman se publicaron entre noviembre de 2005 y octubre de 2008. Aunque mereció la pena.

En los cálculos de DC se trataba de un proyecto con grandes beneficios a medio plazo en forma de recopilatorios, al estilo de Watchmen, que sigue dando pingües beneficios a DC (y a Planeta, que ha vendido 20.000 ejemplares desde octubre hasta ahora). E intuyo que había algo más: Películas.

Dicen que en Warner, cada vez que ven el gráfico comparando las ventas de Marvel y DC, sacan la carta de despido de Dan Didio. Pero en el momento de firmarla miran el gráfico de la derecha que muestra cómo una única película de Batman recaudó más que dos de Marvel juntas, y vuelven a guardar el finiquito. Aunque probablemente el mérito de Didio será haberles dejado los recopilatorios de The Long Halloween y Dark Victory a los hermanos Nolan. (Maldito Loeb, para algo que hace medio bien…)

En los últimos tiempos estamos viendo cómo DC está recontando el origen de sus personajes, por ejemplo, Green Lantern, en una miniserie escrita por Geoff Johns (que empezó su carrera como ayudante de Richard Donner, recordemos). Como si DC estuviera produciendo unas guías para los futuros posibles guionistas de las futuras posibles películas que se hagan con sus personajes. Precisamente es Green Lantern el personaje del que más se está hablando para un futuro próximo y posible.

Los argumentos de All Star Superman y de All Star Batman and Robin, The Boy Wonder, son peliculeros a más no poder. A los hechos me remito:

“Superman contrae un cáncer incurable provocado por un plan de Lex Luthor. En el tiempo que le queda de vida debe arreglar sus asuntos personales, lidiar con su propia mortalidad, y evitar los planes de conquista de su archienemigo”

O:

“Batman en los primeros tiempos de su lucha contra el crimen se encuentra enfrentado a criminales y policía por igual, aún confuso sobre qué metodos utilizar. Su único aliado, el comisario Gordon, tiene problemas con su mujer alcohólica, su rebelde hija adolescente y ha retomado el contacto con su antigua amante. Batman encontrará una nueva luz en la figura de un joven trapecista cuyos padres han sido asesinados y que se convertirá en su nuevo aliado si las ansias de venganza del muchacho se lo permiten”

Yo lo veo muy vendible. Y escrito por expertos en estas propuestas argumentales, que los hay, ni te cuento. Y si lo ves en la accesible forma de un tebeo bien escrito y dibujado ya es el acabose. El problema es que si Superman es la luz y Batman es la oscuridad estos dos tebeos lo demuestran de manera ostensible y, en el segundo caso, de la peor manera posible.

Lo vemos en los dos próximos posts.

martes, 9 de junio de 2009

AUTORES COMPLETOS

(A ver si cogemos el ritmo otra vez.)
Ya no hay autores completos. Entiéndase como el tándem guionista-dibujante en una sola persona. Al menos en las grandes editoriales del mercado yanqui, que ha sido siempre terreno para el trabajo en equipo mientras que desde Finisterre a las Kuriles han predominado los autores únicos, o que firmaban como tales a pesar de tener detrás un estudio de ayudantes. A ver, por 25 centimos, nombres de autores completos euroasiáticos, un, dos, tres, responda otra vez: Ibáñez, Hergé, Escobar, Crepax, Ivá, Manara, Franquin, Otomo, Toriyama, Tezuka,... podéis seguir en los comentarios, si así os place. Por supuesto que también tenemos gloriosos equipos como Goscinny-Uderzo, Mora-Ambrós, Jorodowsky-Moebius, Charlier-Giraud, Schuiten-Peeters, Koeki-Gojima,... y más, pero el autor solitario es preeminente.En el mercado anglosajón también nos encontramos esta dicotomía, pero de manera bastante curiosa. Mientras que la historieta para prensa y la independiente es cosa de autores solitarios, las grandes editoriales siempre han apostado por los dúos.

Incluso Bob Kane era Bob Kane y varios autores de su estudio. Quizás el primer caso fue el Steranko al que Stan Lee le dejó hacer varios números de Capitán América y de Nick Furia, un experimento bastante efímero. Cuando Kirby dejó Marvel tomó las riendas de todos los aspectos de su trabajo, incluyendo los editoriales. Ya a finales de los setenta, tenemos a Jim Starlin y es a mediados de los ochenta cuando John Byrne, George Pérez, Frank Miller o Walt Simonon tuvieron sus momentos de gloria solitaria. Eran minoría pero hacían los mejores tebeos de la época, y la tendencia la siguieron y estropearon los McFarlane, Larsen o Liefeld de turno, a los que Marvel convirtió en estrellas y que pagaron el favor formando la ahora discreta Image. Dibujantes espectaculares, pensaban que el guión era lo de menos, que lo que vendía era el dibujo, y bien que lo pagaron, ellos y el medio entero con una época nefasta de especulación y malas historias.

Desde entonces las editoriales cultivan el trabajo en equipo, promocionando como estrellas a guionistas más que a dibujantes. Poquitos ejemplos me vienen a la memoria en la última década: los 4 Fantásticos de Pacheco (ysecundado por Rafa Marín), etapas de Alan Davis en algunas series o las historias de Batman y de Spirit de Darwyn Cooke.

¿Qué razones han tenido las editoriales americanas para fomentar el sistema de trabajo a cuatro manos? Ya hemos apuntado algunas, y se me ocurren algunas más.

Efectividad. Los yanquis son los reyes e inventores (véase Henry Ford) del trabajo en cadena. Hasta las hamburguesas las hacen así. Y el sistema guionista-dibujante se adapta a la perfección a este espíritu. Pregunta con enjundia ¿puede el trabajo en cadena producir obras de arte?

Derechos de autor. En prensa y en el mundillo independiente los propietarios de los personajes e historias suelen ser los autores. Y no es lo mismo repartir que quedarse con todo. Además este mercado publica historias (humorísticas, biográficas,…) en las que el dibujo está supeditado a la historia. Basta con que seas un dibujante competente porque lo que venden son las historias.

Talento. No todo el mundo sirve para todo, obviamente. Puedes ser un grandísimo dibujante y que escribir no sea lo tuyo. Y viceversa. Si eres listo, cultivas tus talentos y no te empecinas en lo que no dominas, porque eso no da de comer.

Vistosidad. Es más fácil venderse, suponiendo que haya talento, como dibujante que como guionista, y una vez que te haces un nombre como dibujante, si eres realmente bueno, poco tiempo tienes para promocionar tus talentos literarios. Además, los editores van a querer exprimir tus talentos como dibujante y no van a perder el tiempo con experimentos dudosos.

Guionistas-estrella. Tenemos actualmente una generación tan buena de guionistas que no resulta fácil que un dibujante pueda tener opciones de demostrar sus talentos como escritor.

Detallismo. Otra razón por la que los dibujantes no tienen tiempo para escribir es el alto nivel de detalle que piden los gustos en boga. Comparad los edificios de Kirby, Pérez o Byrne, genéricos y relativamente poco detallados, con las arquitecturas que presentan los dibujantes actuales. Hace veintes años algunos dibujantes se hacían tres páginas al día y hoy es raro el que es capaz de hacerse una al día.

Planificación. Si el autor es único y te falla resulta más difícil de arreglar el desaguisado que si tienes un dúo. Lo cual, por cierto, da lugar a chapuzas como Crisis Final, con cuatro o cinco dibujantes para ochos números.

Corporativismo. Los nombres clásicos de la edición yanqui han sido siempre guionistas: Stan Lee, Julie Schwarz en los sesenta o los Wolfman, Wein o Shooter de los setenta sin olvidar al eterno Paul Levitz. Hay excepciones, como Carmine Infantino y Dick Giordano en DC o Joe Quesada en Marvel, claro, pero siempre he pensado que estos editores-guionistas cultivan a los de su gremio.
Seguro que hay más razones. A favor y en contra. Dadle a los comentarios, dadle.

martes, 19 de mayo de 2009

ESTOCOLMO FRIKI TOUR

La pasada semana me tocó acompañar a Suecia a un grupo de alumnos de intercambio. Lo cual explica en parte el estado semiletárgico de este blog. Y, claro, siempre que viajamos nuestros frikisentidos se ponen en funcionamiento. Con poco éxito en este caso.

Estocolmo no es una ciudad demasiado friki, salvo que seas fan de la trilogía Millenium de Stieg Larsson, porque puedes visitar los Seven-Eleven donde compra el protagonista. Tienes que mirar el desagüe de la ducha para encontrar algo con reminiscencias frikis.

También estuve buscando el Bar de Hielo, que me dijeron que se parece a la Fortaleza de la Soledad, pero no hubo suerte. Como se supone que el año que viene vuelvo haremos un nuevo intento.

La gran mayoría de los suecos hablan inglés con bastante fluidez, lo cual explica que ediciones en sueco y en inglés convivan sin problemas y, de hecho, el inglés es el idioma más común en las librerías suecas. Que las hay, al menos en Estocolmo.

Algunas son una mezcla entre librería de novedades y librería de viejo, como esta, que no sé como se llamaba, pero tenía hasta pelis porno.
Casi puerta con puerta te encuentras con Staffar Series, más pequeña que la anterior y con la misma mezcla ecléctica de viejo-nuevo, sueco-inglés. Muy completita y con un dependiente gordito, rubicundo, con barba y melena al que le faltaba la camiseta de “comic book guy”. Tan amable, eso sí, como el resto de los suecos que fui conociendo. Allí me compré el primer tomo de Century, la nueva miniserie de La Liga de los Extraordinarios Caballeros.

Ambas tiendas están al lado de Sodërleden, una de las calles más comerciales de Estocolmo. Parece una tendencia universal que las tiendas estén en la zona más céntrica y comercial de las ciudades y lo más juntitas posible.

La situación se repite más al norte, en otra de las zonas comerciales de Estocolmo, como Comics Heaven, que tampoco tiene nada que envidiar a las de estos lares. Fijaos en las cajas de comics de saldo en la puerta.
Pero el cielo está realmente en Science Fiction Bokhandeln. Ni Forbidden Plantet ni Midtown Comics. Esto sí que es una tienda. Enorme, dos plantas, con decenas de tomos y retapados yanquis, producción nacional (sueca), varias paredes dedicadas al manga, dvds, juegos, warhammer,…

Increíble, de veras. Allí me pillé el primer tomo de American Flagg, la obra seminal de Howard Chaikyn, y un tomo de Rocky.

Rocky, obra de Martin Kellerman, es uno de los personajes suecos más famosos. En Suecia, claro. Son tiras de prensa contando las andanzas autobiográficas-costumbristas de un perro (¡se llama como el mío!), una mezcla de Robert Crumb, Peter Bagge y Art Spiegelman. Tanto es así que tiene versión inglesa por obra y gracia de Fantagraphics.
Acostumbrados como estamos a que pocos personajes nuevos alcancen la fama es de reseñar que Rocky fue creado en 1998 y hasta ha tenido su propia obra de teatro. ¿Qué personaje creado en los últimos diez años en España ha conseguido algo parecido?

Un poquito más antiguo es Tintin, con cuya tienda me topé de casualidad. Una de mis acompañantes se admiraba de lo céntrica que estaba y de que en su día no fue capaz de encontrar la que hay en Bruselas. Eso es porque no iba conmigo.


El mapita de rigor, que no se me olvide, por si a alguien le viene bien.

Ver Estocolmo Friki Tour en un mapa más grande

Bueno, estará pensando alguna mente calenturienta, y las suecas, ¿qué? Pues bien, gracias. Ya en el colegio hubo cachondeito sobre el tema, y las inevitables referencias al landismo. Tanto es así que estuve a punto de comprarme esta estupenda camiseta y llevarla puesta.

Es obra de Confecciones Drácula, que tiene otras muestras inmensas de frikismo patrio. El problema es que no se han dado cuenta que el número de X´s y de L´s de la talla suele ser directamente proporcional al nivel de frikismo, y no tienen tallas grandes. Ya lo dice Zapatero: hace falta audacia e innovación.

Nada de sincronicidades frikis esta vez. El libro de este viaje fue Guerra Mundial Z, cada uno de cuyos capítulos es el esbozo de una posible película del tema, sito en algún lugar del mundo, pero Estocolmo no sale. Ni España, aunque habla bien de los españoles. El caso es que fue regresar y me encontré con un programa de “Andaluces por el Mundo” (Canal Sur 2) dedicado a Estocolmo o en la radio con una profesora de español hablando de Suecia. Y es que en mi vida hay más casualidades que en la última película de Star Trek. Queya es decir.

PD Me acabo de dar cuenta que los mapas de los anteriores friki tours casi alcanzan las 10.000 visitas cada uno. Qué bonito es ser útil a la humanidad…

miércoles, 29 de abril de 2009

PLANETA DESACREDITADA

La desaparición de los nombres de los cargos directivos en los tebeos de Planeta sólo fue el primer paso. En el mes de abril los tebeos de Planeta ya no recogen el nombre de los equipos técnicos que realizan la edición española. Ni el estudio de packaging, ni el rotulista, ni los correctores,… Si acaso, y no en todos (vg. JLA), el nombre del traductor.

En el envase de la pizza cuatro quesos de Hacendado que me acabo de pimplar no viene el nombre del cocinero, pero en la industria del entretenimiento es norma casi de obligado cumplimiento acreditar a los que han participado, aunque sea mínimamente, en la realización de un libro, revista, película,… El nombre del presidente de la Universal no sale en sus películas, pero el del tío que envuelve los bocadillos para los extras sí.

En los tebeos se suele respetar esa costumbre. Más o menos. Bruguera sólo tardíamente acreditó el nombre de los “negros” que hacían las historietas de Mortadelo o de Anacleto que no eran de Ibáñez o de Vázquez. De hecho, el otro día me enteré que la gran mayoría de historietas de Anacleto en el desierto, con lo que me gustaban, no eran by Vázquez. Qué chasco.

Tunet Vila sí que salía en los tebeos de Vértice, con sus rotulaciones y sus dinámicas. Lo que, en este caso, era como reivindicar un atentado, por esos asquerosos remontes de páginas y esas horribles líneas cinéticas para rellenar huecos. Al menos Vila lo hacía a propósito. Las pifias de nuestros packagers eran (son) fruto de la torpeza o de las prisas.

Acreditar a los realizadores de un tebeo no es obligatorio, pero Planeta nos ha hurtado el derecho a saber a quién culpar o a quién elogiar por el trabajo realizado. A lo mejor es que ya se han hartado de la caña que les solemos dar en los blogs. Ya decía Gaiman que “los nombres tienen poder”, y borrar nombres es más fácil que hacer las cosas bien.

Ahora es que hasta nos va a quedar la duda de si la realización técnica sigue siendo de El Catálogo del Comic o de cualquier otro. Si volverán a tener diez packagers o uno sólo. Por eso no voy a poder elogiar a quien sea que haya conseguido lo imposible: que en un tebeo de Planeta (vg. otra vez: JLA) aparezcan cuadros de texto bicolores. Con el fondo de un color y las letras en un color que no es el negro.

Como comentamos hace mucho la edición en dos idiomas (español e italiano) obligaba a poner en negro las partes no comunes a ambas ediciones. Es decir, esos bocadillos de fondo verde y letras blancas de los skrulls de Invasión Secreta serían en blanco y negro (negro sobre blanco, o blanco sobre negro) si los editara Planeta. Pues, por los motivos que sean, en JLA han respetado el efecto, aunque sólo lo he visto en este tebeo. Y si ya rotularan usando cursivas y negritas, ah, el éxtasis.

Pero como es de bien nacidos ser agradecidos, quiero hacerlo, y lo haré, a la imprenta Gaybán, que aunque no tendrá nada que ver, es el único crédito que aparece en ese tebeo.
¡Gracias, Gaybán!

jueves, 9 de abril de 2009

DAVID VIVE

Tengo mala memoria para lo desagradable, y no recuerdo en qué revista y qué individuo acabó una crítica sobre una obra de Peter David con un “Que se muera Peter David”. Y lo recalcó: “Que se muera”. La revista, como todas las de hace diez años, sí murió. El olvidado y olvidable crítico, espero que no. Y el que sigue vivito es Peter David.

El negocio del tebeo americano funciona con generaciones de autores de diez años de duración. Especialmente en el caso de los guionistas. Lobdell, Nicieza, Mackie, Kelly,… se desvanecieron en la niebla de los noventa. Pocos casos son capaces, como Peter David, de aguantar en el negocio durante veinte años.

Peter David es obstinado e incansable. Como sus intentos de ser escritor no cuajaban pudo conseguir un puesto en el Departamento de Ventas de Marvel y desde allí empezó a echar el anzuelo hasta que consiguió escribir para Spectacular Spiderman “La muerte de Jean DeWolff”, personaje al que nadie recordaría si David no la hubiese matado. A partir de ahí Hulk, Aquaman, Supergirl, Factor-X, Capitan Marvel, Young Justice,… le han dado a David una duradera y envidiable carrera que además ha sido capaz de llevar en paralelo con novelas y guiones de cine y televisión.

Peter David es un escritor sólido, aunque no infalible. Tiene la capacidad de buscar nuevos giros y posibilidades a personajes poco atractivos, como el caso de Hulk, y suele tener la capacidad de aguantar largas etapas en muchas de sus series, algunas de las cuales, como Supergirl, Capitán Marvel o la infravalorada Young Justice, empieza y finaliza él mismo, un raro privilegio. Esto, por supuesto, tiene el inconveniente de la irregularidad. Es muy difícil mantener el tono durante tanto tiempo, lo que se notó especialmente en Capitán Marvel.

A Peter David le gustan las mujeres. Y las sabe escribir muy bien. Supergirl, Fallen Angel, Hulka o los personajes femeninos de Factor-X (Layla Miller, tan impagable como inaguantable) tienen personalidad, solidez, y le dan vueltas a los pazguatos masculinos que las acompañan. Algo tendrá que ver que tenga cuatro hijas.

Peter David funciona mejor con personajes secundarios. Por eso propuso matar a Jean DeWolff y no a Mary Jane. Porque se lo iban a aceptar mejor y porque sabía que la historia iba a ser más creíble. Y por eso aceptó escribir Hulk, con el que nadie quería hacer nada. Su carrera está marcada por excelentes etapas con personajes de poco peso a los que él ha añadido masa y gravedad.

Peter David es un broncas. A David le gusta una polémica más que a Amy Winehouse una botella de Jack Daniels. Ha tenido follón con McFarlane, Erik Larsen, Joe Quesada, Bill Jemas, John Byrne, Gary Groth, Jim Shooter o Dan Didio muchos de ellos antiguos colaboradores o, peor, jefes suyos. Tampoco tiene el más mínimo reparo en rajar de las películas o tebeos que no le gustan o de meterse en política. David es judío y liberal (izquierdista americano, para que nos entendamos) y lo mismo te defiende el matrimonio gay que los ataques contra Gaza. Al menos lo hace porque le sale del cuerpo, y no como arma publicitaria.

Peter David odia las interferencias editoriales. Pero ha aprendido a utilizarlas. David abandonó su primera etapa en Factor-X cuando cada seis meses tenía que interrumpir las líneas argumentales que estaba desarrollando para incluir un nuevo crossover mutante cuya historia, además, le venía impuesta por el Bob Harras de turno. Aún recuerdo aquel número de La canción del verdugo dibujado por Jae Lee en el que le obligaron a meter a Lobezno, Cable y Bishop, a los que puso, durante todo el tebeo a jugar a las cartas o a tallar figuritas de madera con las garras de adamantium mientras esperaban a que la acción empezara. La cosa no ha mejorado y la Marvel de Quesada tiene sus Guerras Civiles, Días de M, Complejos Mesiánicos e Invasiones Secretas, pero David, quizás porque la planificación es mejor, se está apañando para usar con talento estas imposiciones editoriales en Factor-X y Hulka.

Peter David es un guionista con voz propia. Como ha demostrado durante dos décadas. Tiene imaginación, recursos narrativos, dominio de los personajes, sabe escribir diálogos, usa la continuidad con inteligencia y tiene mucho sentido del humor. Tiene voz propia… y no precisamente de barítono.



Bueno, nadie es perfecto…

jueves, 2 de abril de 2009

LA POLITICA AMERICANA Y LA ACTUALIDAD EN LOS COMICS PANINI

Los habituales del blog (gracias, majetes) saben que no suelo darle demasiada caña a Panini, básicamente porque no suelen dar motivos. Tebeos bien editados, sin errores garrafales, con un plan editorial claro y que aparecen en su fecha. El otro día les pillé una página pixelada en el último tomo de Los Nuevos Exiliados, pero un fallo de vez en cuando lo tiene cualquiera.

El número especial de Spiderman y Obama no ha hecho sino reforzar mi estima por el trabajo de la editorial. Sacar en marzo un tebeo con material de fecha de enero no sé si será un record, pero casi. La verdad es que son sólo cinco páginas y la historia es una chorrada inmensa, digna de Zeb Wells, uno de los lumbreras con los que Joe Quesada quiso montar su Día Después. La portada tampoco es manca, con Spiderman haciéndole fotos a la nuca de Obama. Digno del Senador McKeijan (esto es un chiste privado para los lectores del Team Triumph).

Estas cinco páginas han hecho de Amazing Spider-Man 583 el tebeo más vendido en EEUU durante dos meses consecutivos, algo nunca visto, lo cual dice mucho del tirón de Obama (que, por ahora, mola) y de la vista de Marvel al unir dos iconos mediáticos. Casi la misma vista de Panini lanzando un tebeo especial, oportuno y oportunista, con distribución a quiosco en la que mezcla comic con artículos en un producto claramente dirigido al público no habitual.

El artículo que abre el tebeo es EL artículo canónico sobre la historia de Marvel que intenta demostrar que hay un subtexto polítco-social en estas historias de enpijamados que todo lo resuelven con la violencia.

Para demostrarlo siguen con la historia de Spiderman y el 11-S. Vista en perspectiva, aunque emotiva, está sobrescrita. Y sigue chirriándome la página con los supervillanos en la Zona Cero, que quizás aparecieron por allí para decir: mecachis, cómo no se me ocurrió a mí. Porque las lagrimitas del Doctor Muerte no se las cree nadie. Seguro que Sadam Hussein no lloró, ni Kim Jong-il, ni Fidel Castro. Demonios, si conozco a típicos antiamericanos garrulos que hasta se alegraron,…

El artículo sobre las apariciones de los presidentes americanos en los tebeos Marvel es muy simpático y, bueno, luego llega la cutrechorrada del Camaleón queriéndose hacer pasar por Obama de la manera más estúpida posible.

El producto acaba con una bibliografía de las historias a las que hace referencia el artículo del principio, redondeando el mensaje: “Marvel publica tebeos muy guais y muy comprometidos y nosotros los vendemos”. Y hacen muy bien, oye.
PD: Por cierto, y hablando de política y todo eso ¿alguien sabe algo del tebeo del 11-M?