sábado, 25 de julio de 2009

ODIO/ODA A LOS UNIVERSOS ALTERNATIVOS

Bienvenidos al, probablemente, post más contradictorio de este vuestro blog.

Cuando Hugh Everett publicó su teoría física de los universos alternativos en 1957 los únicos que le hicieron caso fueron los escritores de ciencia-ficción y los guionistas de tebeos. Hugh Everett hizo mucho daño a los tebeos.

Y mira que al principio la cosa tenía gracia: a partir de esta teoría, los héroes de los años 40 de DC, como todos sabemos, estaban en una Tierra distinta a los de sus contrapartidas de los 60. La cosa se fue complicando con Tierras malvadas, Tierras nazis y otra infinidad de Tierras que tanto han dado que hablar en DC. Ahora mismo hay 52, aunque según quién te lo cuente hay alguna más o alguna menos. En Marvel hay más de 200, que es cuando me cansé de contar.

Como suele pasar lo que en principio era una idea graciosa, acabó siendo un comodín facilón para guonistas sin ideas o con prisas. Una idea lo suficientemente aplaudida por los fans como para ser el leitmotiv de colecciones como What If..?, cuya traducción sería “que hubiera pasado si no hubiera pasado lo que pasó”. Se trataba de coger un acontecimiento destacable del Universo Marvel, cambiarlo y ver las consecuencias. Cosas tipo “Qué hubiera pasado si Tio Ben no hubiera muerto” o “Si Gwen Stacy no hubiera muerto” o “Si Tía May hubiese muerto” o “si Elektra no hubiera muerto”,… Vamos pillando la idea ¿no?

Pues lo que hubiera pasado es que las cosas hubiesen ido mucho peor que como sucedieron “realmente”. El Universo Marvel cumple la máxima leibniziana de que es el mejor de los mundos posibles, y casi todos los What Ifs acababan como el rosario de la aurora salvo en el caso de que Elektra no hubiera muerto, que según Miller se iba a comer perdices con Murdock, mientras que “realmente” acabó suplantada por un skrull.

Cuando DC, ingenua ella, se quiso cargar las tierras infinitas a golpe de Crisis no tardó sin embargo en sacar sus Otros Mundos, que no eran igual, pero eran lo mismo. Aquí la premisa era colocar a un personaje (mayormente a Batman o a Superman) en otro contexto histórico. Ya sabéis: Batman contra Drácula, Batman contra Jack el Destripador, Superman en la Edad Media, Superman en la Unión Soviética,… y contar qué hubiera pasado, generalmente las muertes de personajes generalmente poco matables en el universo “normal”.

Algunos autores han manifestado reiteradamente su gusto por este tipo de aventuras, como Carlos Pacheco, ya sea en Avengers Forever o en Superman/Batman. Incluso Arrowsmith es una historia alternativa de la I Guerra Mundial en la que se lucha con magia. Y de Avengers Forever surgió X-Men Forever y casi a continuación Exiles, en la que los mutantes protagonistas saltaban de Universo en Universo, a veces ya conocidos y en otras creados ad hoc.

Otro que se ha apuntado últimamente a esta moda es Mark Millar con su 1985, que presenta el salto de los personajes Marvel a un Universo como el nuestro, o El viejo Logan, que muestra un futuro posible de Lobezno.

La fórmula, en principio facilona y cómoda, cansina y agotada, sigue teniendo aceptación. Al fan más acérrimo siempre le hace tilín que le expriman aún más las historias que tanto le gustaron. Es el síndrome “papá, cuéntame otra vez” al que tan bien se agarran las editoriales.

Yo ya estoy cansado desde hace tiempo de este tipo de historias y de autores que dedican sus esfuerzos en ellas en vez de intentar crear algo más original, algo que no beba tanto del esfuerzo de sus antecesores, de los juguetes de Jerry y Joe, de Stan y de Jack,… No me gusta que haya historias alternativas...
...pero me gusta leer historias alternativas.

Porque que te cuenten que el Superman de la Edad Media forjó Excalibur tiene su punto. Como lo tiene descubrir que Batman encaja a la perfección en el Londres victoriano. O que de algunos What if salgan personajes tan bonitos como Spidergirl. O ver a Spiderman y Conan mano a mano, el crossover imposible que sólo puede pasar en una colección así.

O sea, que no, pero sí. O viceversa. Placeres culpables, que se dice.

sábado, 11 de julio de 2009

BAIXANT DE LA FONT DEL BAT

En los últimos posts de este su esporádico blog le dábamos un repaso a un tebeo horroroso y a una obra maestra. Hoy nos quedamos en un término medio, en uno de esos tebeos del género “ni fu ni fa” del que nada hablaría si no fuera porque este tebeo es un tebeo y sus circunstancias.

Batman: Barcelona, el Caballero del Dragón, presenta una lista de méritos ajenos a su contenido, principalmente su edición simultanea y plurilingüe (inglés, español, catalán, italiano) y el gran despliegue mediático al que dio lugar a cuenta del exotismo de ver una aventura de Batman en la Ciudad Condal.

Porque quitando esto nos encontramos con una aventurita del montón con un guión de Mark Waid al que se le nota demasiado que se trata de un trabajo de compromiso. La premisa no estaría mal si no fuera porque ya lo escribió Grant Morrison hace 20 años en Arkham Asylum: Killer Croc en el papel del dragón y Batman en el de caballero matadragones.

La justificación para mandar a Batman a Barcelona es del tipo gruyere, agujero sobre agujero: el Sombrerero y el Espantapájaros drogan a Croc y le hacen creer que es la reencarnación del dragón. Interrogado por Batman el Espantapájaros cuenta “Hasta él [Croc] conoce la historia de San Jorge, el Patrón de Cataluña, el mayor héroe de su tierra.” Ejem.

Por un lado tenemos el conocimiento que sobre las festividades catalanas pueda tener el monstruo reptiliano medio. Ni el americano medio. Ni el extranjero medio, que servidor fue invitado a una “fiesta española” en Estocolmo donde la comida eran nachos, pimientos y patatas crudos con salsas de chile, nata agria y guacamole.

Por otro lado, está el hecho de que San Jorge es el Patrón de Londres, Moscú, Aragón, Inglaterra, Etiopía, Grecia, Beirut, Palestina, Cáceres, Génova,… y hay países y ciudades que le deben el nombre. Pero vale, como había que ir a Barcelona, pues se va, que es una ciudad tan estupenda que hasta merecería que el Real Madrid fuera su equipo titular XD.

Además, esta historia es una más de las cientos que demuestran que Batman es el Peor Detective del Mundo. Dice el Espantapájaros: “Si quieres a Croc, tengo entendido que en Cataluña… en Barcelona… últimamente se las están viendo con una especie de lagarto asesino en serie. Alguien que mata a una doncella al día.” No sólo un recluso de Arkham tiene más información que Batman sobre asesinos reptilianos, sino que desde que escapó a Croc le ha dado tiempo a llegar a Barcelona (¿cómo?) y a matar a varias mujeres, “una al día”.

El resto son un par de peleas con Croc, una que acaba en empate y otra que termina con Batman usando como lanza la senyera y tomando una espada de una estatua,… como en Arkham Asylum. En medio, como chica florero, una antigua amiga catalana de Bruce Wayne, morenaza de pelo rizado, una de las pocas concesiones al tópico español. Por supuesto que en España hay rubias con ojos verdiazulados, pero la elección no sólo es totalmente plausible sino necesaria para no desconcertar aún más al lector extranjero extrañado por no ver mariachis ni encierros de San Fermín por medio de Las Ramblas.

Un detalle me llamó la atención en el diálogo entre la chica y Wayne:

Me dicen que en la versión inglesa aparece “spanish”. Sin embargo, en la versión catalana vemos:
Normalización lingüística y traducciones al gusto del consumidor. Un detalle al que se podría haber sacado mucho jugo, con Batman, ese pedazo de detective, discerniendo entre los acentos de Ripollés y del Baix Penedès.

El dibujo de David Olmos y el color de Marta Martínez son más que eficientes y juegan con ventaja a la hora de recrear los paisajes de Barcelona, aunque no me mata su versión de Killer Croc. Lo más destacable de este tebeo es su propia existencia, que no habría sido posible sin los oficios de un David Macho capaz de promover el proyecto y coordinar a todas las partes implicadas. Y, en lo que parece que empieza a convertirse en una frase habitual, (ya iba siendo hora), la edición de Planeta es más que notable.

Lo que no está claro es si esto será una raya en el agua o tendrá continuidad. Las ventas en España, me dicen, han sido muy buenas, pero en EEUU ni la portada de Jim Lee ha conseguido que el tebeo subiera del puesto 92 de la lista de ventas de Diamond con unas ventas de apenas 24.000 ejemplares, y al final son las ventas en América las que deciden

Aún así yo no pierdo la esperanza de ver a Superman poniendo derechas las Torres Kio.
PS: Gracias a Jotacé y a Jose Aguilera por su ayuda e inspiración.

jueves, 25 de junio de 2009

ALL STAR OBRA MAESTRA

Estamos a año y medio de acabar esta década innominada (Lo de “los 80”, “los 90”,… estaba claro. ¿”Los 00”?). ¿Cuántas obras maestras ha dado esto del tebeo en este tiempo? Yo ya tengo una: All Star Superman.

Alguna vez hemos comentado lo difícil que resulta escribir a Superman. Los personajes con fallos y vulnerabilidades son mucho más sencillos y agradecidos para el escritor y para el lector que busca dimensiones y capas en las historias que consume. Superman es demasiado poderoso, física y moralmente, y la mayoría de escritores naufragan, ya sea porque no son capaces de inventar un conflicto creíble, o porque cuando lo inventan es una patochada. Verbigracia: el jodido niño de Superman Vuelve.

Superman es un icono, un símbolo, uno de los más reconocibles del mundo, pero es más famoso por sí mismo que por sus aventuras. Por eso All Star Superman tiene doble valor: es un gran tebeo de por sí, y está protagonizado por un personaje realmente difícil. Grant Morrison, capaz de lo mejor y de lo peor aquí roza lo sublime.

El argumento, ya comentado hace dos posts, es soberbio, pero es que el desarrollo de la historia es increíble, lleno de maravillas y situaciones dignas del personaje. Imaginación en estado puro, con “devoradores de soles que comen soles en miniatura creados con un yunque cósmico de Nuevo Olimpo” o “supermédicos microscópicos kandorianos”, y una historia primorosamente contada, en la que todos los detalles son relevantes al final.

Los personajes son perfectos. La siempre curiosa Lois, el aventurero y más chulo que un ocho Jimmy, el gruñón Perry, y ese Luthor cuya motivación es la envidia y no la especulación inmobiliaria, sin que falte el científico aliado, sustituyendo al soso profesor Hamilton por Leo Quintum, el Beckham de los científicos tebeeros.

Morrison es mejor cuando se contiene. Quizás las parte más floja sea la de Mundo Bizarro pero es que el concepto es uno de los más limitados de la mitología de Superman, y se agota en el segundo e irritante diálogo. Quizás por ello Morrison introduce a Zibarro, el bizarro de Mundo Bizarro, en un giro de tuerca que debería mandar el concepto a dormir una buena temporada.

Y no me quiero ni puedo olvidar de, probablemente, mi dibujante favorito de los últimos años, el inmenso Frank Quitely, cada vez más influenciado por Moebius y narrando como nadie en el panorama actual. Pocos dibujantes de los que puedas decir que cada viñeta es la mejor posible en cuanto a encuadre y composición sin obviar que forma parte de una narración. Quitely le da a cada personaje su expresión y su personalidad. Basta ver esa portada en la que Superman vigila Metrópolis siendo consciente de que es observado por el lector al que dedica una sonrisa. Grande, grande, grande.

Morrison y Quitely no inventan nada. Todo estaba allí, concretamente en la Edad de Plata. Había que saber cogerlo y no hacerlo actual, sino intemporal, demostrando en 12 increíbles números lo grande que es este personaje. Tanto es así que en el soberbio 10º capítulo, vemos como en un mundo sin Superman dos chicos de Cleveland inventan a Superman. Porque siempre, de una manera u otra, debe de haber un Superman.

La edición de Planeta hace honor al contenido. 20 euros por este tomo es una ganga. ¿Pegas? Siempre las hay: en lugar de la portada del nº 6 han repetido la del nº 2. Pero venga, va, cortesía de ¡Yo Digo NO! ahí la lleváis.

Ale, y ahora os toca a vosotros decir “pues no es para tanto”.

martes, 23 de junio de 2009

ALL STAR “QUÉ LE HA PASADO A ESTE HOMBRE”

El otro día Manolo Sicilia me contaba The Spirit (la película) y yo le contaba All Star Batman. Su comentario fue “¿Qué le ha pasado a este hombre?”.

Ni idea. ¿Se ha quedado Frank Miller sin talento? ¿Está más atento a su carrera cinematográfica? ¿El género de los superhéroes ha avanzado sin que él se dé cuenta? ¿Está rodeado de una cuadrilla de aduladores que no se atreven a decirle cuándo mete la pata? Un dato: el tomo de All Star Superman tiene una introducción de Bob Schreck, el editor de la línea y de Mark Waid, colega de Morrison y fan confeso de Superman. El tomo de All Star Batman sólo tiene texto de Schreck. ¿Nadie se atrevía a prologar tamaño extravío?

Yo fui y soy de los escasos defensores de El señor de la noche contraataca. Entendía que se trataba de una sátira del estado en el que habían sumido al género obras como Watchmen o El retorno del señor de la noche. También entendía que eso ya existía y que se llamaba Kingdom Come, pero probablemente Miller no se había enterado.

Lo de este All Star no lo entiendo. No hay por donde meterle mano. Y a los datos me remito. Datos con spoilers incluidos, advierto.

La historia empieza con Dick Grayson cabrioleando, así que trata de él y de Batman, en este orden. Vale. No de Bruce Wayne que sale en cuatro viñetas exactamente. Vale también. Total, que matan a los padres de Dick Grayson, en plan francotirador y cuando saludaban al público. Por qué, ni idea. Si lo cuentan, no me he enterado. Asesinato delante de cientos de espectadores, Bruce Wayne incluido, que tiene una cita con Vicky Vale, que ha necesitado cinco páginas para decidir qué modelito ponerse. Obviamente coge el menos adecuado para la ocasión. Pues bueno, llega la policía y se llevan al pobre Dick para pegarle una paliza para que no cuente nada de lo que ha visto. Tendrían que haberse llevado a los cientos de espectadores también, pero que va, a por el niño, claro que sí.
Bukkake pedófilo-zoofílico, que diría
Warren Ellis.

Vicky Vale y Alfred siguen a los policías, y también Batman. Mucho batmóvil, pero llega el último. Eso sí, parte por la mitad el coche de la policía, que tenía policías dentro, coge al pobre Dick de las solapas y lo mete en el batmóvil. Así se rescata a un niño, sí señor. A la vista de todo el mundo, lo metes a la fuerza en el coche. Y quieres que sea tu pupilo. Claro, cuando te vean con un niño disfrazado nadie se va a acordar de que semanas antes habías secuestrado un niño. Si es que el que piensa, piensa…

A lo que pasa luego no hay quien le haga el atestado. Vemos que Alfred y Vicky han tenido un accidente de coche. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Con quién? Hay un coche de la policía más allá. ¿Es el mismo que ha partido Batman? Si es así ¿también chocó Batman con la limusina de Wayne? Si es así, ¿tan cerca estaban Alfred y Vicky del coche de la policía? Si es así, ¿no veía Batman por dónde iba? Y ¿de dónde ha sacado el viejuno Alfred esos abdominales?

Batman y el recién secuestrado Dick Grayson se tiran ¡dos capítulos! huyendo en dirección a la batcueva. En ese trayecto Batman se comporta como un maníaco que lo mismo quiere ir de guai con Dick que se pone a presumir de batmóvil. Es precisamente la caracterización de Batman lo que más chirría en toda la historia, un maniático desquiciado que se ríe “para asustar a los criminales”. Joer, ¿el que se reía no era el Joker? No hay por donde pillarlo.

"Aprende cómo se hace,
David Carradine"
Este Batman no se afeita. No sólo eso, sino que la barba de tres días le sale en un plis plas porque Wayne estaba perfectamente rasurado diez minutos antes. Salvo que el viaje en batmóvil dure tres días. Lo cual es posible, porque vemos que Clark Kent “hace 15 horas” que ya se ha enterado del secuestro de Dick, es decir, ¡antes de que se produzca! porque sale en los cartones de leche y en los periódicos. Cartones que revienta y periódicos que quema. Vaya temperamento. Que digo yo que podría haber visto en la tele la noticia, pero va a ser que en quemar una tele de plasma se nos iba de presupuesto en efectos especiales.

Dick Grayson y productos lácteos,
curiosa combinación.
Miller se toma un capítulo entero para presentarnos a Canario Negro, que en esta versión es una camarera vestida de pilingui superheroica que harta de que los babosos del bar le digan de todo se lía a fostias y no deja parroquiano en pie, ella solita. Lo que más le irrita es que le digan “boquita dulce”. Debe ser la única mujer del universo a la que le dicen eso.

La edición de Planeta de este tomo es muy buena, desplegable de la batcueva incluido, en el que Jim Lee dedica tres páginas de seis a primeros planos de armaduras. Por ese desplegable el tomo vale lo mismo que el de Superman, aunque tenga tres capítulos menos. Un desplegable= tres capítulos. Hummm. No sé, no sé,… Lo que me chirría de este tomo son algunas de las fuentes utilizadas, sobre todo la ilegible de Batman, aunque no llega al nivel del texto introductorio de Aztek. Pero estoy divagando.

El caso es que llegan, al fin, a la batcueva y Batman vuelve a mostrar su pueril carácter cuando le dice a Robin: “Mola, ¿eh?”¡varias veces!. Consejo de profe: no hay nada más ridículo que un adulto hablando como un adolescente. ¡Y más si eres Batman! ¡Pero es que Dick le dice: “No está mal” y va el tío y se pica! ¡Amos, hombre!

"Las he visto mejores"

Este Batman se ha leído V de Vendetta porque intenta aplicarle el mismo tratamiento de choque que V le aplica a Evey. Lo que pasa es que Alfred le pasa hamburguesas de contrabando para que no coma ratas como Bruce Wayne hizo cuando se cayó de niño a la batcueva. Sí, sí. Comió ratas. Voluntariamente. Y no se convirtió en Ratman. Sigh.

La idea de que los métodos de Batman le enfrenten a la Liga de la Justicia es buena, pero es una Liga tan patética que, para eso, nada. Mientras, Batman corretea por los tejados riendo como un poseso y apalizando violadores.

Y le salen imitadoras: Batgirl, la hija del comisario Gordon ¡que aparece en el sexto capítulo! y la ya mencionada Canario Negro. Aquí se demuestra que Batman es el mejor detective del mundo. Oye un tiroteo y el tío sabe que es Canario Negro ¡oyendo los disparos! Por cierto que la detectivitis debe ser contagiosa: Dick reconoce de qué zona de Inglaterra es Alfred por el acento. Un niño que se ha criado en un circo y nos sale experto en fonética.

La historia avanza, o así. Grayson recibe su prueba de fuego. Tiene delante al asesino de sus padres y Batman le da la oportunidad de matarlo. No lo hace. Para qué ¡si puede torturarlo!

Y ahí que sale el Joker, supuesto inductor de la muerte de los padres de Dick. Este Joker tiene tatuajes y asesina mujeres. Pero no ríe. Ni sonríe. El que ríe aquí es Batman, recordemos.

"Hoy no, cariño, me duele la cabeza"
Y llegados al octavo capítulo, Grayson, al fin, tiene traje. Bueno, no es el suyo, sino el de Damien, el hijo biológico de Batman en la continuidad normal. Misterios del hipertiempo, digo yo. El caso es que a Batman no le gusta el traje y en el siguiente capítulo ya tenemos al Robin de siempre, ya era hora. Bueno, más o menos. Lo vemos pintado de amarillo.

Porque Batman se enfrenta a Green Lantern, comisionado por la Liga de la Justicia para reconvenir a Batman. Y Batman tiene un plan. Enfrentarse a Hal Jordan en una habitación pintada de amarillo. De paredes a techo. Si es que el que piensa, piensa. Pero es que hasta Batman y Robin se pintan de amarillo. Pintura que aún gotea. Y no sólo eso. Batman bebe limonada. Limonada amarilla, claro. Limonada amarilla que pasa por labios pintados de amarillo. De locos.

"Esta ictericia empieza a ser preocupante"


Miller muestra aquí que lo tenía todo pensado. Batman pergeña con Dick Grayson una explicación a su desaparición: ha estado oculto en una clínica psiquiátrica. Así nadie sospechará cuando vean a Batman con un ayudante juvenil. Sobre todo Jordan, que ha sido presentado como un tonto total. Ah, espera. Sí sospecha. Sigh.

Y entonces llega el acabose. Robin roba (valga la cacofonía) el anillo de poder de Jordan. El arma más poderosa del universo. Que tiene infinitas defensas contra los ataques. Y se deja robar. Y Robin apaliza a Jordan y le rompe la traquea. Ole. Menos mal que Batman sabe hacer traqueotomías, no sin antes darle un par de chuflas a su díscolo aprendiz.

Y ahora viene toda la carga dramática. Batman se da cuenta que está metiendo la pata con todo lo que hace. Y como es un tebeo de Miller, se pone a llover. Para quitar la pintura amarilla, mayormente. Y se van a la tumba de los padres de Dick, para que se despida de ellos. Lo que hace es guantear las lápidas. Lo normal. Ah, la rabia desatada, la angustia adolescente, los metatacarpios rotos... Y llega Batman, y lo abraza y lloran juntos, pobre huérfanos en desgracia.

Finalmente, se han redimido…

Otro momento Jotacé

Sí, claro. ¡Y un carajo! ¿Te quieres ir por ahí? ¿Así y ya está? ¿Unos cafres descerebrados se transforman de repente en dos centrados luchadores contra el crimen? Despropósito tras despropósito, incoherencia tras incoherencia, probablemente esta sea la peor obra de Frank Miller. Y mira que Jim Lee dibuja de dulce. Bueno, a veces se le van las proporciones. O Batman mide tres metros o Robin mide 1.20, pero bueno, dibuja muy bien. Pero lo de Miller es de pena.

Se supone que esta historia pasa en el mismo Universo que las otras obras de Batman de Frank Miller. Hasta tiene su número, Tierra-31. Pero ni este el es Batman de Año Uno ni el de El Señor de la Noche ni este el Miller que siempre hemos amado, ni ninguno que nos guste. Y no, no sé qué le ha pasado. Pero es una pena.

domingo, 21 de junio de 2009

ALL STARS

Yo no calificaría de éxito una línea editorial que desde 2005 ha publicado 22 números en dos miniseries distintas, una de ellas inconclusa. Y Dan Didio tampoco, si atendemos a como silba y disimula cuando le preguntan por la continuación de All Star Comics.

La línea All Star Comics de DC pretendía reunir a los personajes más importantes de la editorial con los más importantes autores, dándoles libertad para reinterpretar los personajes fuera de continuidad en historias accesibles a lectores no habituales. El sueño de todo editor desde la línea Ultimate en adelante. Y mira que la cosa prometía: Superman por Grant Morrison y Frank Quitely. Batman por Frank Miller y Jim Lee. Wonder Woman de Adam Hughes. Batgirl de Geoff Johns y J. G. Jones. Green Lantern por… bueno, no se sabe por quién, pero llegaron a anunciarlo.

Me imagino que DC era consciente de que, dados los autores implicados, los títulos saldrían con cierta irregularidad, pero Batman comenzó en septiembre de 2005 y tras diez números permanece “en hiato”. O herniada. Los 12 números de Superman se publicaron entre noviembre de 2005 y octubre de 2008. Aunque mereció la pena.

En los cálculos de DC se trataba de un proyecto con grandes beneficios a medio plazo en forma de recopilatorios, al estilo de Watchmen, que sigue dando pingües beneficios a DC (y a Planeta, que ha vendido 20.000 ejemplares desde octubre hasta ahora). E intuyo que había algo más: Películas.

Dicen que en Warner, cada vez que ven el gráfico comparando las ventas de Marvel y DC, sacan la carta de despido de Dan Didio. Pero en el momento de firmarla miran el gráfico de la derecha que muestra cómo una única película de Batman recaudó más que dos de Marvel juntas, y vuelven a guardar el finiquito. Aunque probablemente el mérito de Didio será haberles dejado los recopilatorios de The Long Halloween y Dark Victory a los hermanos Nolan. (Maldito Loeb, para algo que hace medio bien…)

En los últimos tiempos estamos viendo cómo DC está recontando el origen de sus personajes, por ejemplo, Green Lantern, en una miniserie escrita por Geoff Johns (que empezó su carrera como ayudante de Richard Donner, recordemos). Como si DC estuviera produciendo unas guías para los futuros posibles guionistas de las futuras posibles películas que se hagan con sus personajes. Precisamente es Green Lantern el personaje del que más se está hablando para un futuro próximo y posible.

Los argumentos de All Star Superman y de All Star Batman and Robin, The Boy Wonder, son peliculeros a más no poder. A los hechos me remito:

“Superman contrae un cáncer incurable provocado por un plan de Lex Luthor. En el tiempo que le queda de vida debe arreglar sus asuntos personales, lidiar con su propia mortalidad, y evitar los planes de conquista de su archienemigo”

O:

“Batman en los primeros tiempos de su lucha contra el crimen se encuentra enfrentado a criminales y policía por igual, aún confuso sobre qué metodos utilizar. Su único aliado, el comisario Gordon, tiene problemas con su mujer alcohólica, su rebelde hija adolescente y ha retomado el contacto con su antigua amante. Batman encontrará una nueva luz en la figura de un joven trapecista cuyos padres han sido asesinados y que se convertirá en su nuevo aliado si las ansias de venganza del muchacho se lo permiten”

Yo lo veo muy vendible. Y escrito por expertos en estas propuestas argumentales, que los hay, ni te cuento. Y si lo ves en la accesible forma de un tebeo bien escrito y dibujado ya es el acabose. El problema es que si Superman es la luz y Batman es la oscuridad estos dos tebeos lo demuestran de manera ostensible y, en el segundo caso, de la peor manera posible.

Lo vemos en los dos próximos posts.

martes, 9 de junio de 2009

AUTORES COMPLETOS

(A ver si cogemos el ritmo otra vez.)
Ya no hay autores completos. Entiéndase como el tándem guionista-dibujante en una sola persona. Al menos en las grandes editoriales del mercado yanqui, que ha sido siempre terreno para el trabajo en equipo mientras que desde Finisterre a las Kuriles han predominado los autores únicos, o que firmaban como tales a pesar de tener detrás un estudio de ayudantes. A ver, por 25 centimos, nombres de autores completos euroasiáticos, un, dos, tres, responda otra vez: Ibáñez, Hergé, Escobar, Crepax, Ivá, Manara, Franquin, Otomo, Toriyama, Tezuka,... podéis seguir en los comentarios, si así os place. Por supuesto que también tenemos gloriosos equipos como Goscinny-Uderzo, Mora-Ambrós, Jorodowsky-Moebius, Charlier-Giraud, Schuiten-Peeters, Koeki-Gojima,... y más, pero el autor solitario es preeminente.En el mercado anglosajón también nos encontramos esta dicotomía, pero de manera bastante curiosa. Mientras que la historieta para prensa y la independiente es cosa de autores solitarios, las grandes editoriales siempre han apostado por los dúos.

Incluso Bob Kane era Bob Kane y varios autores de su estudio. Quizás el primer caso fue el Steranko al que Stan Lee le dejó hacer varios números de Capitán América y de Nick Furia, un experimento bastante efímero. Cuando Kirby dejó Marvel tomó las riendas de todos los aspectos de su trabajo, incluyendo los editoriales. Ya a finales de los setenta, tenemos a Jim Starlin y es a mediados de los ochenta cuando John Byrne, George Pérez, Frank Miller o Walt Simonon tuvieron sus momentos de gloria solitaria. Eran minoría pero hacían los mejores tebeos de la época, y la tendencia la siguieron y estropearon los McFarlane, Larsen o Liefeld de turno, a los que Marvel convirtió en estrellas y que pagaron el favor formando la ahora discreta Image. Dibujantes espectaculares, pensaban que el guión era lo de menos, que lo que vendía era el dibujo, y bien que lo pagaron, ellos y el medio entero con una época nefasta de especulación y malas historias.

Desde entonces las editoriales cultivan el trabajo en equipo, promocionando como estrellas a guionistas más que a dibujantes. Poquitos ejemplos me vienen a la memoria en la última década: los 4 Fantásticos de Pacheco (ysecundado por Rafa Marín), etapas de Alan Davis en algunas series o las historias de Batman y de Spirit de Darwyn Cooke.

¿Qué razones han tenido las editoriales americanas para fomentar el sistema de trabajo a cuatro manos? Ya hemos apuntado algunas, y se me ocurren algunas más.

Efectividad. Los yanquis son los reyes e inventores (véase Henry Ford) del trabajo en cadena. Hasta las hamburguesas las hacen así. Y el sistema guionista-dibujante se adapta a la perfección a este espíritu. Pregunta con enjundia ¿puede el trabajo en cadena producir obras de arte?

Derechos de autor. En prensa y en el mundillo independiente los propietarios de los personajes e historias suelen ser los autores. Y no es lo mismo repartir que quedarse con todo. Además este mercado publica historias (humorísticas, biográficas,…) en las que el dibujo está supeditado a la historia. Basta con que seas un dibujante competente porque lo que venden son las historias.

Talento. No todo el mundo sirve para todo, obviamente. Puedes ser un grandísimo dibujante y que escribir no sea lo tuyo. Y viceversa. Si eres listo, cultivas tus talentos y no te empecinas en lo que no dominas, porque eso no da de comer.

Vistosidad. Es más fácil venderse, suponiendo que haya talento, como dibujante que como guionista, y una vez que te haces un nombre como dibujante, si eres realmente bueno, poco tiempo tienes para promocionar tus talentos literarios. Además, los editores van a querer exprimir tus talentos como dibujante y no van a perder el tiempo con experimentos dudosos.

Guionistas-estrella. Tenemos actualmente una generación tan buena de guionistas que no resulta fácil que un dibujante pueda tener opciones de demostrar sus talentos como escritor.

Detallismo. Otra razón por la que los dibujantes no tienen tiempo para escribir es el alto nivel de detalle que piden los gustos en boga. Comparad los edificios de Kirby, Pérez o Byrne, genéricos y relativamente poco detallados, con las arquitecturas que presentan los dibujantes actuales. Hace veintes años algunos dibujantes se hacían tres páginas al día y hoy es raro el que es capaz de hacerse una al día.

Planificación. Si el autor es único y te falla resulta más difícil de arreglar el desaguisado que si tienes un dúo. Lo cual, por cierto, da lugar a chapuzas como Crisis Final, con cuatro o cinco dibujantes para ochos números.

Corporativismo. Los nombres clásicos de la edición yanqui han sido siempre guionistas: Stan Lee, Julie Schwarz en los sesenta o los Wolfman, Wein o Shooter de los setenta sin olvidar al eterno Paul Levitz. Hay excepciones, como Carmine Infantino y Dick Giordano en DC o Joe Quesada en Marvel, claro, pero siempre he pensado que estos editores-guionistas cultivan a los de su gremio.
Seguro que hay más razones. A favor y en contra. Dadle a los comentarios, dadle.

martes, 19 de mayo de 2009

ESTOCOLMO FRIKI TOUR

La pasada semana me tocó acompañar a Suecia a un grupo de alumnos de intercambio. Lo cual explica en parte el estado semiletárgico de este blog. Y, claro, siempre que viajamos nuestros frikisentidos se ponen en funcionamiento. Con poco éxito en este caso.

Estocolmo no es una ciudad demasiado friki, salvo que seas fan de la trilogía Millenium de Stieg Larsson, porque puedes visitar los Seven-Eleven donde compra el protagonista. Tienes que mirar el desagüe de la ducha para encontrar algo con reminiscencias frikis.

También estuve buscando el Bar de Hielo, que me dijeron que se parece a la Fortaleza de la Soledad, pero no hubo suerte. Como se supone que el año que viene vuelvo haremos un nuevo intento.

La gran mayoría de los suecos hablan inglés con bastante fluidez, lo cual explica que ediciones en sueco y en inglés convivan sin problemas y, de hecho, el inglés es el idioma más común en las librerías suecas. Que las hay, al menos en Estocolmo.

Algunas son una mezcla entre librería de novedades y librería de viejo, como esta, que no sé como se llamaba, pero tenía hasta pelis porno.
Casi puerta con puerta te encuentras con Staffar Series, más pequeña que la anterior y con la misma mezcla ecléctica de viejo-nuevo, sueco-inglés. Muy completita y con un dependiente gordito, rubicundo, con barba y melena al que le faltaba la camiseta de “comic book guy”. Tan amable, eso sí, como el resto de los suecos que fui conociendo. Allí me compré el primer tomo de Century, la nueva miniserie de La Liga de los Extraordinarios Caballeros.

Ambas tiendas están al lado de Sodërleden, una de las calles más comerciales de Estocolmo. Parece una tendencia universal que las tiendas estén en la zona más céntrica y comercial de las ciudades y lo más juntitas posible.

La situación se repite más al norte, en otra de las zonas comerciales de Estocolmo, como Comics Heaven, que tampoco tiene nada que envidiar a las de estos lares. Fijaos en las cajas de comics de saldo en la puerta.
Pero el cielo está realmente en Science Fiction Bokhandeln. Ni Forbidden Plantet ni Midtown Comics. Esto sí que es una tienda. Enorme, dos plantas, con decenas de tomos y retapados yanquis, producción nacional (sueca), varias paredes dedicadas al manga, dvds, juegos, warhammer,…

Increíble, de veras. Allí me pillé el primer tomo de American Flagg, la obra seminal de Howard Chaikyn, y un tomo de Rocky.

Rocky, obra de Martin Kellerman, es uno de los personajes suecos más famosos. En Suecia, claro. Son tiras de prensa contando las andanzas autobiográficas-costumbristas de un perro (¡se llama como el mío!), una mezcla de Robert Crumb, Peter Bagge y Art Spiegelman. Tanto es así que tiene versión inglesa por obra y gracia de Fantagraphics.
Acostumbrados como estamos a que pocos personajes nuevos alcancen la fama es de reseñar que Rocky fue creado en 1998 y hasta ha tenido su propia obra de teatro. ¿Qué personaje creado en los últimos diez años en España ha conseguido algo parecido?

Un poquito más antiguo es Tintin, con cuya tienda me topé de casualidad. Una de mis acompañantes se admiraba de lo céntrica que estaba y de que en su día no fue capaz de encontrar la que hay en Bruselas. Eso es porque no iba conmigo.


El mapita de rigor, que no se me olvide, por si a alguien le viene bien.

Ver Estocolmo Friki Tour en un mapa más grande

Bueno, estará pensando alguna mente calenturienta, y las suecas, ¿qué? Pues bien, gracias. Ya en el colegio hubo cachondeito sobre el tema, y las inevitables referencias al landismo. Tanto es así que estuve a punto de comprarme esta estupenda camiseta y llevarla puesta.

Es obra de Confecciones Drácula, que tiene otras muestras inmensas de frikismo patrio. El problema es que no se han dado cuenta que el número de X´s y de L´s de la talla suele ser directamente proporcional al nivel de frikismo, y no tienen tallas grandes. Ya lo dice Zapatero: hace falta audacia e innovación.

Nada de sincronicidades frikis esta vez. El libro de este viaje fue Guerra Mundial Z, cada uno de cuyos capítulos es el esbozo de una posible película del tema, sito en algún lugar del mundo, pero Estocolmo no sale. Ni España, aunque habla bien de los españoles. El caso es que fue regresar y me encontré con un programa de “Andaluces por el Mundo” (Canal Sur 2) dedicado a Estocolmo o en la radio con una profesora de español hablando de Suecia. Y es que en mi vida hay más casualidades que en la última película de Star Trek. Queya es decir.

PD Me acabo de dar cuenta que los mapas de los anteriores friki tours casi alcanzan las 10.000 visitas cada uno. Qué bonito es ser útil a la humanidad…

miércoles, 29 de abril de 2009

PLANETA DESACREDITADA

La desaparición de los nombres de los cargos directivos en los tebeos de Planeta sólo fue el primer paso. En el mes de abril los tebeos de Planeta ya no recogen el nombre de los equipos técnicos que realizan la edición española. Ni el estudio de packaging, ni el rotulista, ni los correctores,… Si acaso, y no en todos (vg. JLA), el nombre del traductor.

En el envase de la pizza cuatro quesos de Hacendado que me acabo de pimplar no viene el nombre del cocinero, pero en la industria del entretenimiento es norma casi de obligado cumplimiento acreditar a los que han participado, aunque sea mínimamente, en la realización de un libro, revista, película,… El nombre del presidente de la Universal no sale en sus películas, pero el del tío que envuelve los bocadillos para los extras sí.

En los tebeos se suele respetar esa costumbre. Más o menos. Bruguera sólo tardíamente acreditó el nombre de los “negros” que hacían las historietas de Mortadelo o de Anacleto que no eran de Ibáñez o de Vázquez. De hecho, el otro día me enteré que la gran mayoría de historietas de Anacleto en el desierto, con lo que me gustaban, no eran by Vázquez. Qué chasco.

Tunet Vila sí que salía en los tebeos de Vértice, con sus rotulaciones y sus dinámicas. Lo que, en este caso, era como reivindicar un atentado, por esos asquerosos remontes de páginas y esas horribles líneas cinéticas para rellenar huecos. Al menos Vila lo hacía a propósito. Las pifias de nuestros packagers eran (son) fruto de la torpeza o de las prisas.

Acreditar a los realizadores de un tebeo no es obligatorio, pero Planeta nos ha hurtado el derecho a saber a quién culpar o a quién elogiar por el trabajo realizado. A lo mejor es que ya se han hartado de la caña que les solemos dar en los blogs. Ya decía Gaiman que “los nombres tienen poder”, y borrar nombres es más fácil que hacer las cosas bien.

Ahora es que hasta nos va a quedar la duda de si la realización técnica sigue siendo de El Catálogo del Comic o de cualquier otro. Si volverán a tener diez packagers o uno sólo. Por eso no voy a poder elogiar a quien sea que haya conseguido lo imposible: que en un tebeo de Planeta (vg. otra vez: JLA) aparezcan cuadros de texto bicolores. Con el fondo de un color y las letras en un color que no es el negro.

Como comentamos hace mucho la edición en dos idiomas (español e italiano) obligaba a poner en negro las partes no comunes a ambas ediciones. Es decir, esos bocadillos de fondo verde y letras blancas de los skrulls de Invasión Secreta serían en blanco y negro (negro sobre blanco, o blanco sobre negro) si los editara Planeta. Pues, por los motivos que sean, en JLA han respetado el efecto, aunque sólo lo he visto en este tebeo. Y si ya rotularan usando cursivas y negritas, ah, el éxtasis.

Pero como es de bien nacidos ser agradecidos, quiero hacerlo, y lo haré, a la imprenta Gaybán, que aunque no tendrá nada que ver, es el único crédito que aparece en ese tebeo.
¡Gracias, Gaybán!

jueves, 9 de abril de 2009

DAVID VIVE

Tengo mala memoria para lo desagradable, y no recuerdo en qué revista y qué individuo acabó una crítica sobre una obra de Peter David con un “Que se muera Peter David”. Y lo recalcó: “Que se muera”. La revista, como todas las de hace diez años, sí murió. El olvidado y olvidable crítico, espero que no. Y el que sigue vivito es Peter David.

El negocio del tebeo americano funciona con generaciones de autores de diez años de duración. Especialmente en el caso de los guionistas. Lobdell, Nicieza, Mackie, Kelly,… se desvanecieron en la niebla de los noventa. Pocos casos son capaces, como Peter David, de aguantar en el negocio durante veinte años.

Peter David es obstinado e incansable. Como sus intentos de ser escritor no cuajaban pudo conseguir un puesto en el Departamento de Ventas de Marvel y desde allí empezó a echar el anzuelo hasta que consiguió escribir para Spectacular Spiderman “La muerte de Jean DeWolff”, personaje al que nadie recordaría si David no la hubiese matado. A partir de ahí Hulk, Aquaman, Supergirl, Factor-X, Capitan Marvel, Young Justice,… le han dado a David una duradera y envidiable carrera que además ha sido capaz de llevar en paralelo con novelas y guiones de cine y televisión.

Peter David es un escritor sólido, aunque no infalible. Tiene la capacidad de buscar nuevos giros y posibilidades a personajes poco atractivos, como el caso de Hulk, y suele tener la capacidad de aguantar largas etapas en muchas de sus series, algunas de las cuales, como Supergirl, Capitán Marvel o la infravalorada Young Justice, empieza y finaliza él mismo, un raro privilegio. Esto, por supuesto, tiene el inconveniente de la irregularidad. Es muy difícil mantener el tono durante tanto tiempo, lo que se notó especialmente en Capitán Marvel.

A Peter David le gustan las mujeres. Y las sabe escribir muy bien. Supergirl, Fallen Angel, Hulka o los personajes femeninos de Factor-X (Layla Miller, tan impagable como inaguantable) tienen personalidad, solidez, y le dan vueltas a los pazguatos masculinos que las acompañan. Algo tendrá que ver que tenga cuatro hijas.

Peter David funciona mejor con personajes secundarios. Por eso propuso matar a Jean DeWolff y no a Mary Jane. Porque se lo iban a aceptar mejor y porque sabía que la historia iba a ser más creíble. Y por eso aceptó escribir Hulk, con el que nadie quería hacer nada. Su carrera está marcada por excelentes etapas con personajes de poco peso a los que él ha añadido masa y gravedad.

Peter David es un broncas. A David le gusta una polémica más que a Amy Winehouse una botella de Jack Daniels. Ha tenido follón con McFarlane, Erik Larsen, Joe Quesada, Bill Jemas, John Byrne, Gary Groth, Jim Shooter o Dan Didio muchos de ellos antiguos colaboradores o, peor, jefes suyos. Tampoco tiene el más mínimo reparo en rajar de las películas o tebeos que no le gustan o de meterse en política. David es judío y liberal (izquierdista americano, para que nos entendamos) y lo mismo te defiende el matrimonio gay que los ataques contra Gaza. Al menos lo hace porque le sale del cuerpo, y no como arma publicitaria.

Peter David odia las interferencias editoriales. Pero ha aprendido a utilizarlas. David abandonó su primera etapa en Factor-X cuando cada seis meses tenía que interrumpir las líneas argumentales que estaba desarrollando para incluir un nuevo crossover mutante cuya historia, además, le venía impuesta por el Bob Harras de turno. Aún recuerdo aquel número de La canción del verdugo dibujado por Jae Lee en el que le obligaron a meter a Lobezno, Cable y Bishop, a los que puso, durante todo el tebeo a jugar a las cartas o a tallar figuritas de madera con las garras de adamantium mientras esperaban a que la acción empezara. La cosa no ha mejorado y la Marvel de Quesada tiene sus Guerras Civiles, Días de M, Complejos Mesiánicos e Invasiones Secretas, pero David, quizás porque la planificación es mejor, se está apañando para usar con talento estas imposiciones editoriales en Factor-X y Hulka.

Peter David es un guionista con voz propia. Como ha demostrado durante dos décadas. Tiene imaginación, recursos narrativos, dominio de los personajes, sabe escribir diálogos, usa la continuidad con inteligencia y tiene mucho sentido del humor. Tiene voz propia… y no precisamente de barítono.



Bueno, nadie es perfecto…

jueves, 2 de abril de 2009

LA POLITICA AMERICANA Y LA ACTUALIDAD EN LOS COMICS PANINI

Los habituales del blog (gracias, majetes) saben que no suelo darle demasiada caña a Panini, básicamente porque no suelen dar motivos. Tebeos bien editados, sin errores garrafales, con un plan editorial claro y que aparecen en su fecha. El otro día les pillé una página pixelada en el último tomo de Los Nuevos Exiliados, pero un fallo de vez en cuando lo tiene cualquiera.

El número especial de Spiderman y Obama no ha hecho sino reforzar mi estima por el trabajo de la editorial. Sacar en marzo un tebeo con material de fecha de enero no sé si será un record, pero casi. La verdad es que son sólo cinco páginas y la historia es una chorrada inmensa, digna de Zeb Wells, uno de los lumbreras con los que Joe Quesada quiso montar su Día Después. La portada tampoco es manca, con Spiderman haciéndole fotos a la nuca de Obama. Digno del Senador McKeijan (esto es un chiste privado para los lectores del Team Triumph).

Estas cinco páginas han hecho de Amazing Spider-Man 583 el tebeo más vendido en EEUU durante dos meses consecutivos, algo nunca visto, lo cual dice mucho del tirón de Obama (que, por ahora, mola) y de la vista de Marvel al unir dos iconos mediáticos. Casi la misma vista de Panini lanzando un tebeo especial, oportuno y oportunista, con distribución a quiosco en la que mezcla comic con artículos en un producto claramente dirigido al público no habitual.

El artículo que abre el tebeo es EL artículo canónico sobre la historia de Marvel que intenta demostrar que hay un subtexto polítco-social en estas historias de enpijamados que todo lo resuelven con la violencia.

Para demostrarlo siguen con la historia de Spiderman y el 11-S. Vista en perspectiva, aunque emotiva, está sobrescrita. Y sigue chirriándome la página con los supervillanos en la Zona Cero, que quizás aparecieron por allí para decir: mecachis, cómo no se me ocurrió a mí. Porque las lagrimitas del Doctor Muerte no se las cree nadie. Seguro que Sadam Hussein no lloró, ni Kim Jong-il, ni Fidel Castro. Demonios, si conozco a típicos antiamericanos garrulos que hasta se alegraron,…

El artículo sobre las apariciones de los presidentes americanos en los tebeos Marvel es muy simpático y, bueno, luego llega la cutrechorrada del Camaleón queriéndose hacer pasar por Obama de la manera más estúpida posible.

El producto acaba con una bibliografía de las historias a las que hace referencia el artículo del principio, redondeando el mensaje: “Marvel publica tebeos muy guais y muy comprometidos y nosotros los vendemos”. Y hacen muy bien, oye.
PD: Por cierto, y hablando de política y todo eso ¿alguien sabe algo del tebeo del 11-M?

viernes, 20 de marzo de 2009

SOLUCIONES PARA LA CRISIS

De las crisis, como de las guerras, siempre se sale. El problema es cómo y quién. Aunque es lugar común afirmar (y aquí lo hemos hecho) que las ventas de los tebeos suelen aumentar en tiempos de crisis como forma de ocio barata que es, también es cierto que la gente se suele refugiar en "valores seguros". Últimamente hemos tenido un par de ejemplos.
Diamond se sube a la parra. En el tebeo americano los valores seguros son Marvel y DC, por lo que el resto de compañías van viendo declinar sus ventas, aunque de forma muy suave y, en principio, no letal. Si lees la prensa especializada, las pequeñas editoriales siguen creando nuevos títulos porque ya tienen un modelo de negocio con unos precios y ventas determinadas que raramente les van a poner en el top 10 (ni el 20, ni el 50) pero que les reporta beneficio. El problema es que la monopolística distribuidora Diamond ha cambiado el modelo de negocio.
Los gastos de distribución determinan el precio final de un producto mucho más que los propios gastos de producción, y no todo es rentable. El pasado enero Diamond decidió que no iba a distribuir aquellos productos que les reportaran un beneficio menor de 2500 $. Según calculaban en algunas páginas yanquis, eso equivale a unas ventas de 6200 $, es decir, mil y pico tebeos de 3.99 $, que son las ventas máximas de bastantes títulos de pequeñas compañías con IDW o Slave Labor Graphics.
Los nuevos modelos de distribución por internet aún están en mantillas y no producen los beneficios necesarios para darle su sueldo a autores y editores. Aún es necesaria la distribución a librerías y, como dicen los chinos, "crisis es oportunidad" y ya hay algunas empresas como Haven Distributors ofreciendo sus servicios a las pequeñas editoras, de las cuales ya distribuyen a más de 200. Podemos vislumbrar un interesante futuro en el que Diamond se ocupe de las "Grandes" (Marvel, DC, Dark Horse, Image,...) y Haven, o alguna otra, de las independientes.
Aleta se sube al Dolmen. Una de las cosas a admirar en el mundillo del tebeo español es el tesón de Joseba Basalo al frente de Aleta, obligado, como todo editor independiente, a realizar un plan editorial a partir de lo que no quieren Planeta, Panini, Norma, La Cúpula o Glenat. Que es mucho, pero comercialmente poco atractivo. Por un lado se pudieron hacer con unas cuantas colecciones de Image, como las de Robert Kirkman, que no sé cómo se les escaparon a Planeta, aunque quizás lo que habría que preguntarse es cómo se le escapó Los Muertos Vivientes a Aleta. Y por otro lado, tenemos los tebeos de Bonelli, buenos tebeos italianos de aventuras de cuya viabilidad comercial yo tenía serias dudas, pero que se han consolidado muy bien.
Pero el gran problema de Aleta, como el de todas las pequeñas editoriales, ha sido la distribución. Hace tres años firmaron un acuerdo con Norma, en cuyo listado de novedades estuvieron apareciendo hasta que en febrero anunciaron que Aleta dejaba de ser editorial para convertirse en un sello de Dolmen. Es decir, los tebeos de Aleta los sacará Dolmen y el equipo de Basalo hará las labores de packaging.
¿Es esto una tendencia? Si seguís la actualidad económica se dice que las Cajas de Ahorro son las que peor lo están pasando económicamente y que se recomiendan procesos de fusión para capear el temporal. Será interesante ver si las fusiones editoriales se van a seguir produciendo y qué puede salir de esto, quizás el salto de Dolmen a la categoría de "Gran Editorial" (para los de la escopeta montada, lo de "gran" se refiere a volumen de negocio y presencia comercial). Generalmente estos procesos de fusión convierten una realidad de pequeñas empresas de futuro incierto en un panorama de pocas empresas de mayor solidez. Desde luego es muy interesante ver cómo Dolmen va acogiendo a personas (Argiz, Basalo,...) y proyectos editoriales (Dude (o así), Aleta,...) para ir convirtiéndose en la independiente de referencia.
El futuro, en América y aquí, siempre es una incógnita, pero aquí tenemos dos ejemplos de iniciativas con aire de éxito. Así sea.

martes, 10 de marzo de 2009

WATCHING WATCHMEN (Spoiler version)

Spoilers a partir de ahora. He dicho.

Watchmen, la película, es una adaptación fiel pero excesiva. Las peleas son más violentas y los polvos son más orgásmicos. Si en el tebeo daban grima los dedos rotos por Rorschach, aquí vemos fracturas abiertas, amputaciones y tripas sanguinolientas colgando del techo. Y los enmascarados, si en el tebeo peleaban más o menos normal, aquí saltan, ruedan y golpean con fuerza sobrehumana. Exageración sobre exageración, la escena del pasillo en la prisión es clavadita a las peleas de 300. Marca de fábrica, imagino. Y si en el tebeo Rorschach se defiende en la prisión usando aceite hirviendo aquí golpea primero y luego usa el aceite para matar. Violencia por un tubo, e innecesaria, creo yo, pero, eso sí, el único que fuma es el Comediante.

La secuencia de los créditos es increíble, mostrándote los hechos significativos de esta línea temporal alternativa, desde el beso (lésbico) en Times Square tras el fin de la II Guerra Mundial hasta el Dr. Manhattan fotografiando a Neil Armstrong en la Luna. Eso sí, imagino que nadie se fijó en los nombres de los actores, que es para lo que están los créditos.

La ambientación y los personajes también están muy bien. Yo destacaría a Nite Owl, Silk Spectre y Rorschach, que están clavados. Manhattan también está muy bien, y hemos podido averiguar que tiene la pirulilla circuncidada. O eso me pareció, aunque tampoco es que me fijara mucho, eh. Quizás el personaje más fallido sea Ozymandias, demasiado joven y delgado. Raro será que alguna organización gay no se queje porque el malo de la película sea abiertamente homosexual. La escena con los Village People es estupenda.

A pesar del ritmo agotador está muy bien narrada y las transiciones entre escenas están mejor resueltas que, por ejemplo, en El Caballero Oscuro. Y aunque la fidelidad a la historia original es impresionante han tenido que meter mucha tijera. Me comentaba Kenny Ruiz (para los despistados, autor de El cazador de rayos) que echaba de menos más anticipación en el guión. En el tebeo Manhattan dice que en su futuro ve cómo mata a alguien en la nieve, algo que crea intriga en el lector, intriga que se pierde en la película. También echaba de menos el pánico social provocado por la inminencia del holocausto nuclear. Cierto también, pero Zack Snyder anuncia una versión de tres horas y media donde cabrá todo esto.

Yo personalmente eché de menos un detalle tan tonto como que el reloj que Osterman va a buscar en el acelerador sea el que le acaba de arreglar a su novia, lo que añadía nueva profundidad a su origen. Novia que, por cierto, reconoce a su novio supuestamente muerto viendo su culo desnudo y azul. Snyder tiene cierta obsesión culera, como ya se vio en 300.
Como todos en la sala, me reí con la orgía de Manhattan, Manhattan, Manhattan y Laurie y aplaudí cuando Rorschach soltó aquello de “¡Vosotros estáis encerrados conmigo!”. Grande. Como grande, aunque agotador, el flashback de Manhattan con la música de Phillip Glass. Acabé con los huesos molidos sólo de verlo.

Todos aquellos con quienes he hablado coinciden conmigo: el nuevo final es mucho más redondo que el original. Me refiero al asunto del calamar. En el tebeo la reacción de la humanidad era unirse ante la tragedia ocasionada por un ser de otra dimensión aparecido a causa de un experimento fallido. Pero también podría haber sido la de “anda y que les den, por ponerse a trastear en otras dimensiones”. Es probablemente el punto más flojo de la historia de Moore. Que el complot esté dirigido a presentar a Manhattan como culpable es mucho más coherente: la humanidad se une ante la ira de Dios, que les ha castigado matando a quince millones de personas en todo el mundo. Vamos a portarnos bien, vayamos a puñetas.

Y como anécdota: Da la casualidad que en la sesión que yo fui me encontré con parte del equipo de Kandor: Óscar Jiménez Vargas, Javier Rancio, Javi,… y, en general, la impresión había sido buena. Da la sincronicidad de que, como buenos frikis, nos quedamos hasta el final, por si salía algo más, y lo que nos salió fue la música de El lince perdido (11 fines de semana ya en cartel). Una de esas cosas que a mí me pasan tanto.
Si yo fuera Manhattan tendría la pirulilla circuncidada, el culo azul y vería los hilos que mueven el destino y las sincronicidades. Como no, me apaño con coleccionarlas.

lunes, 9 de marzo de 2009

WATCHING WATCHMEN

En corto: Me ha gustado. Con algún pero, claro.

Adaptar obras es muy complicado. Las narrativas de una novela, de un tebeo y de una película no tienen nada que ver. Tienen recursos distintos que no son trasladables, pero sí puedes contar la misma historia con los recursos propios. Si se tiene eso en cuenta hasta La insoportable levedad del ser se puede adaptar. Y sale tan insoportable como el libro.

Si se trata de una novela, las descripciones prolijas y el discurso interior de los personajes se sustituyen por imágenes y por acciones. En el caso del tebeo es más fácil, aunque hay que tener en cuenta que el tempo narrativo en el caso de la película lo marca el director mientras que en el tebeo es una negociación entre autor y lector, que siempre tiene la potestad última de leer, detenerse y volver sobre lo leído. Ese quizás sea el problema de la adaptación de Watchmen, que la historia original tiene tanta información que su traslación a pantalla resulta agotadora, sin descanso: pelea – flashback – conversación - pelea – flashback - pelea,… arf, arf, arf.. Es agotadora incluso para los que nos la hemos leído tantas veces que hasta recitábamos los diálogos de memoria. (Joder, ¡me los sabía! ¡Frikiiii!!!).

Esto quizás explique la recaudación del primer fin de semana, buena, pero no tanto. Es una película que resulta dura para los nofans y las churris, aunque el personaje de Laurie Jupiter esté enfatizado para llegar al público femenino, con sus problemas con el supernovio (que suele ser gilipollas), su refugio en los brazos del “hombre normal” (que somos los mejores) y su relación con la madre (las madres siempre se están peleando con las hijas).

Hay tanta historia que las dos horas y media largas no bastan. Por algo Lo que el viento se llevó dura cuatro horas y El Señor de los Anillos, nueve. Watchmen quizás hubiera merecido una miniserie de seis horas y parte de sus males vienen de esta limitación de tiempo.
Mañana más, y con spoilers.

Y GRANADA, ¿QUÉ?

Pues al final, aunque estuve en la capital nazarí, (qué cursilada), no pude pasarme por el Salón de Granada. Me dijeron que el viernes había muchos menos stands que otros año y no demasiada gente, aunque por otra parte me cuentan que el sábado había peregrinaciones de frikis disfrazados.
Os ofrezco la oportunidad única de colaborar en el primer post interactivo de Yodigono. Sé que varios de vosotros teníais pensado ir, así que os propongo que contéis vuestra experiencia en los comentarios, o me mandéis un correo, y yo lo corto y pego en el post. Que me hagáis el trabajo, vamos XD.
No, venga, enrrolladse, va.
Actualización: Sabía que podía contar con vosotros:
Dice anónimo:
por lo que hable con un par de tenderos amigos, jueves de pena, viernes por la mañana de pena, por la tarde si se animo algo, sabado por lo visto si se animo la cosa, domingo tranquila tirando a flojo, el mal tiempo, watchmen... vete a saber, stands, muchos menos que el año pasado, las firmas, pues que quieres que te diga no se, adecuarlos en un sitio mas digno, o se ponen las pilas o esto no augura nada bueno, decepcionante la verdad
Dice guevillos:
A una semana del salon tanto yo como un grupito de habituales nos tuvimos que dar de baja para la visita y sustituirla por cine(watchmen) ya que este año con el tema de los horarios la han liado, no voy a entrar ni en eleccion de invitados ni en el tema de los stands que estamos en crisis, pero si que como dice el anonimo, como no se pongan las pilas mal vamos.
Dice Bac Hylon:
Yo quería haber ido el viernes. Al final pudo más la opción de ir al Ikea de Málaga.Y el sábado tampoco pude ir porque tocaba montar muebles, claro está :-D Así que mi última opción era ir el domingo. Pensamos en comer en el Wok de enfrente del Carrefour y después entrar a por alguna frikada, pero como estaba petado de gente, nos fuimos directos al Kinépolis, a comer al Hollywood Foster's y luego a ver "Watchmen" en digital. Así que, otro año será :-P

miércoles, 25 de febrero de 2009

EN BUSCA DE LA LIBRERÍA PERFECTA

Arrinconado el quiosco, las librerías no son el futuro del comic. Son el presente. Y cada vez las son, si no más, sí mejores. Más cuidadas, más bonitas, más agradables. Ya no son una frikicueva, sino un lugar donde la tita Puri puede entrar sin miedo a comprarle un comic “del Guachmen ese que han sacado una película para mi sobrino Andrés, que le gustan mucho los tebeos”. (No es verídico, pero casi…)

En Portada es una veterana librería de Málaga a la que yo acudía mientras trabajaba allí. Cuando Málaga se convirtió en un lugar de paso o visita fugaz dejé de ir, principalmente por culpa del dichoso aparcamiento. Había otras con parking incorporado, aunque su servicio dejara un poco que desear. Hace poco tuve noticia de que En Portada se mudaba a un nuevo local y en Navidad pude visitarla y constatar cómo habían pasado de lo bueno a lo magnífico.

Entre mis pocas habilidades no se encuentra el espíritu empresarial. Yo sería incapaz de montar un negocio, librería especializada incluida, pero sí que tengo claro las cualidades que debería tener un negocio así, y En Portada reúne muchas. A saber:

Tebeos. Y merchandising también, pero sobre todo, tebeos. Accesibles, ordenados, bien colocados y a la vista. Que no falten números del presente mes y que haya números atrasados. Los “de esto ya no me queda”, “llegaron tres y se vendieron” o “no sé cuando volverán a traérmelo” son clavos en el ataúd de cualquier negocio.



Personal. Buen trato y conocimiento. Son fundamentales. Juan Pablo, el dueño de la librería, y Peter, su empleado, tienen estas cualidades. Es más usual de la cuenta encontrarte con un amable muchacho/a que en cuanto entras te agobia con un “si necesitas algo me lo dices” y cuando se lo dices pone cara de pasmo y se lanza a mirar en el ordenador a ver de qué hablas. O, en el extremo contrario, dependientes frikis con malafollá que te miran mal cuando compras lo que compras.

Ubicación. Lo ideal es una zona comercial o de paso. En Portada está en el centro de Málaga, en una zona de calles tradicionalmente de librerías, aunque sí es cierto que ir en coche es un poco complicado. Al menos hay parking público muy cerquita.

Información. Internet o muerte. Así están las cosas. Las mayorías de librerías lo saben, y lo usan. En Portada tiene un blog en el que no cortan y pegan los listados hipotéticos que facilitan las editoriales con antelación, sino el material que les va llegando cada día. Y además puedes usar el blog para reservar y comprar por correo.
Iniciativas culturales. Mientras hay quien aún discute si el tebeo es cultura o arte en la librería lo demuestran. En Portada organiza exposiciones de artistas locales con una duración media de dos meses y se preocupan de difundirlas en la prensa local y por internet.
Además ha producido una serie de diez spots publicitarios en los que personajes famosos visitan la librería. Os pongo el de Superman.



El resto están igual o mejor y son un prodigio de casting. Hay que buscar mucho para encontrar una Margot Kidder de veintipoco años. Podéis y debéis verlos todos aquí. Son cinco minutitos de nada.


Relevancia social. Juan Pablo es el presidente de la Asociación de Librerías de Málaga cuando no hace tanto que las librerías especializadas eran ignoradas por su “hermanas mayores”. No sólo eso, sino que Nacho Carmona, de Dreamers, es el tesorero de dicha Asociación. No es que con cosas como estas se salga del gueto, es que dejas de ser gueto.

Fidelización. La librería especializada depende del cliente habitual, y todo lo anterior colabora. Tampoco vienen mal detallitos como marcapáginas o llaveritos, o incluso un descuentito si compras mucho. Si En Portada ya hicieran eso, sería simplemente perfecto.

En Portada se ha presentado al premio a la mejor librería especializada que se da en el Saló de Barcelona. Ya tiene mi voto. Es un ejemplo de una muy buena librería, pero por suerte cada vez hay más. Ahí tenéis el botoncito de los comentarios para que contéis cuáles, cómos y por qués.