lunes, 5 de mayo de 2008

HIERRO COLADO

Salí con Iron Man, la película, con el mismo "sí, pero" de Batman Begins.
Ah, sí, spoilers y todo eso.
Pero de verdad, eh.
Si no la habéis visto no sigáis. Y quedaos hasta el final de los créditos, que hay un detalle genialmente friki.
Vale.
La primera película de un superhéroe es siempre la historia del origen. Es obligatorio. Y en este caso el origen es un caramelo para un guionista. Lo que Stan Lee inventó hace cuarenta y pico años lo cortas y lo pegas en Afganistán y funciona de maravilla. Las historias de redención siempre han funcionado muy bien entre el público y si encima está relacionada con la situación política actual y le pega un palito a la industria militar, el mensaje cala aún mejor. Además, el reparto es una maravilla. Todos, especialmente Robert Downey Jr., están espléndidos. Los guionistas hasta se preocupan de que los escoltas de Stark te caigan bien para, ñaca, al instante cargárselos en el ataque al convoy militar.
Durante más de la mitad de la película mi sonrisa alcanzaba los lóbulos de las orejas,... hasta que se reveló el plan del villano.
En principio hay dos villanos, el brutal y el sutil. El primero es un trasunto talibán de el Mandarín (su organización se llama Los 10 Anillos y le vemos juguetear con uno muy gordo que lleva) y secuestra a Stark para que le fabrique armas. De hecho, usa armas de Stark para capturar a Stark. Bonita ironía. Gran metáfora. Este es el momento en el que el guionista cruza los dedos: si el público se traga esto, la película sigue adelante. Porque ¿qué hace Stark en la cueva en la que lo encierran? ¿Una radio para avisar al ejército americano? ¿Un GPS para señalar su posición? No. Una armadura. Bueno, vale, va. Si no, no hay peli. Además inventan el tema de las cámaras de vigilancia para justificar que los talibanes no entren todo el rato a curiosear. De acuerdo. Nos lo tragamos. Aunque ven cosas raras y aún así no entran. Y cuando entran, no se dan cuenta de nada. Con talibanes tan tontos lo normal es lo que pasa, que Stark escapa sano, salvo y con una nueva visión del mundo.
Obadiah Stane promete mucho desde el principio. Lo ves a la sombra de los Stark, padre e hijo, y no está a gusto. No tiene el talento ni la fama de ambos, pero les ha dirigido la empresa. Mientras Tony inventa, bebe y folla, Stane lleva el negocio. Legal e ilegalmente, porque vende armas a terroristas. Real como la vida misma. Y, ¿que hace Obadiah? Tanto es su resentimiento que, luego descubres, había pagado a los talibanes para que mataran a Tony, aunque los terroristas deciden que prefieren a Tony vivo para que les haga las armas sin tener que pagar. Los terroristas son listos. Pero Stane es gilipollas. Porque Tony vivo, inventando, y distraido de los negocios por el whisky y las top models es un seguro para que él siga amasando dinero y poder. A la sombra. Como los villanos de verdad. Como Roca en Marbella. Pero no, Stane tenía que estar detrás de todo desde el principio. A los guonistas les enseñan que las casualidades no son buenas para la historia, que tiene que haber causa y efecto, pero a veces se pasan inventando relaciones innecesarias. Porque, encima, a pesar de que intentaron traicionarle, Stane siguió dándoles armas a los terroristas.

Total, que Stark se libera tras descubrir lo que hacen las armas que inventa y decide desmontar el chiringuito militarista. Y es ahí cuando Stane debería encabronarse. Ahí cuando debería intentar eliminar a Stark. De hecho, promueve una acción legal para declarar loco a Stark. ¡Muy bien! ¡Eso es lo que hacen los villanos de verdad! Si la película hubiera ido por ese camino hubiera estado genial. Pero no. Se habían enrollado tanto con el origen que les entra la bulla y la solución fácil es que Stane haga una armadura aún más gorda, se meta dentro, suelte frases chorras de villano chorra y se líe a mamporros con Iron Man. Es decir, estropean a lo que podría haber sido un maravilloso villano.
Y sí, vale, claro que hay que hacer una pelea, pero ¿y si los talibanes se apañaron para reactivar la tecnología que Stark dejó en el desierto? ¿Y si le piden ayuda a los chinos, a los coreanos, a los iraníes...? Demonios, ¿y si es el propio Stane el que les proporciona la armadura? ¿Os imagináis un ataque a Los Ángeles organizado por decenas de terroristas con armadura? Vale, hubiera sido muy caro, pero el seudo Mandarín con armadura tampoco hubiera estado mal. Había alternativas. Y cogieron la fácil y la ilógica. Como siempre.
Al igual que en Batman Begins, el desarrollo del protagonista es magnífico pero la amenaza a la que se tiene que enfrentar es un pegote mal puesto. Y como el final es lo que importa, no sales tan contento como debieras.

Marvel ha hecho la mejor adaptación al cine de uno de sus personajes, pero no ha hecho la mejor película de uno de sus personajes. No es mala, claro que no, pero podría haber sido magistral. A ver si en la segura secuela lo mejoran. Pronóstico: Stark borracho, una novia espía industrial para Tony, y el Mandarín.

10 comentarios:

rubén dijo...

Las adaptaciones funcionan mejor cuando más fieles son a la esencia del personaje. En el caso de los primeros de Marvel (y Iron Man lo es), lo que les caracteriza es que son hijos de su tiempo, y héroes con un gran talón de Aquiles. Esto en la peli lo han clavado, peeeeero... Coincido en que el villano enfurruñao que se calza la armadura más gorda no es la mejor opción pare el clímax (y encima en esa parte me aburrí bastante)

Carlos dijo...

Más razón que un santo. Al fin leo una reseña que no pone la peli por las nubes, pero que tampoco dice que es una mierda.

La peli es bastante buena, pero le falta la puntilla, como a Batman. Hay cosas que las clavan, como las gracias, los detalles frikis o el principio, como has dicho. Ahora, también tiene unos cuantos fallos, como esos agujeros en el guión.

ZANTOBLIN dijo...

Yo prefiero destacar lo positivo. Los diálogos de Tony Stark són muy buenos y carismáticos (que los comparen con los de Spiderman), el villano es bastante creíble y el personaje protagonista evoluciona. Sobre todo me gusta el detalle de que cuando es apartado de Industrias Stark ha de fabricase el traje en el garaje (¡aunque menudo garaje!). En fín, coincido mucho con lo que dices pero yo no veía una adaptación tan buena desde BATMAN BEGUINS y HELLBOY.
Un saludo.

Javi dijo...

Uno se queda con más ganas de ver a Tony con esa pedazo de armadura en medio de una batalla, porque cuando se va a afganistán a liberar rehenes sabe a poco, a poquito... y es creo el auténtico clímax de la película, cuando por fín ves las dimensiones de la armadura que ha creado. A partir de ahí (bueno, después de la escena de los aviones) la película decae mucho en ritmo y credibilidad.

Pero qué corta se me hizo y cuantas felices palómitas a pesar de todo!

Bruce dijo...

Estoy de acuerdo, pero en resumidas cuentas.. ¡es una peli de superhéroes! No esperaba encontrarme con un super guión. Aun así es de lo mejorcito que se ha hecho adaptando a Marvel. Por lo menos no me aburrí nada y salí bastante contento

José Enrique Machuca dijo...

Oye, y ¿por qué una peli de superhéroes no puede tener un super guión? ¿No hay películas del Oeste que son obras maestras? ¿De romanos? ¿De ciencia ficción? ¿Fantásticas? ¿Románticas? Este género también debe tener obras maestras, ya sean adaptaciones u originales. Y las tendrá.

La parte de la pelea en Afganistán quizás no tenga mucha acción, pero sí es interesante en cuanto salva y reúne a un padre con su hijo, un reflejo de su propia relación con su padre. Ahí el guión está muy bien.

Jose dijo...

La mejor peli de superheroes y que además no tiene nada, casi nada de acción es EL PROTEGIDO... pero claro, no pertenece ni a Marvel ni a DC así que el prota no lleva traje chillón o traje de cuero y el director y creador de la historia hace y deshace lo que le viene en gana sin pensar en 40 años de historia y millones de fans que se le puedan echar al cuello . Esto demuestra lo que dice el amigo Enrique, que se puede hacer una peli de superheroes buena sin grandes dosis de acción.

... y yo también disfruté de Iron Man hasta que llegó la manta de tortas con el de la armadura grande, llegado a ese punto mi mujer llegó a decirme "... al final este tío es como un power rangers que se pelea contra uno más grande que él y a base de leches le acaba ganando", jejeje. No os pareció lo mismo?

Menos mal que después de esto (muuuucho después, que cantidad de títulos de crédito) salio el coronel? Furia, uff que momentazo!!

José Enrique Machuca dijo...

El Protegido roza lo magistral. Es una película que se adelantó a su época y que el público "no habitual" no llegó a entender. Resultaba difícil deconstruir un género al que el público no estaba acostumbrado.

La escena de la estación de tren de Filadelfia es la leche: http://es.youtube.com/watch?v=15AdI5Lv23M

Un peliculón, sí señor.

pedro angosto dijo...

Totalmente de acuerdo, Jose...

Si Iron Man fuese la PEOR película de superhéroes...¡viviriamos en un mundo perfecto! Que es una manera muy rebuscada de decir que Iron Man, la película, se ha puesto a la cabeza de las adaptaciones al cine de héroes de comic. Nunca en Marvel han dado tan directamente en el clavo y de manera tan decidida. Con Spider-Man, la saga más provechosa y conseguida en su conjunto, hubo que esperar a la segunda entrega para que las piezas encajasen en su sitio. Con Iron Man, desde la primera escena, desde la primera imagen con ese whisky cogido directamente de los Ultimates de Millar/Hitch, el director, los guionistas, los productores y hasta los actores han dado en el clavo, o mejor dicho, en el remache y han construido una franquicia "de hierro" y que ha de convertirse en una de las más exitosas y duraderas de Marvel. Por no hablar del merchandising que puede llegar a generar... Hasta el feriante de la "Tómbola Ecijana" va a cambiar a la "chochona" por muñequitos de Iron Man, me parece a mi.
Y la fórmula no puede ser más fácil: Por un lado, fidelidad quasi-absoluta a los comics originales. Viendo esta película uno se asombra realmente de lo buenos que son los guionistas de comics, empezando por "Hugh "The Man" Hefner" -Stan Lee en el mejor cameo de toda su vida-, capaces de crear historias épicas, apasionantes, que logran emocionar hasta la lágrima. Salvo el crono-lógico cambio de Afganistan por Vietnam -ya presente en la revisión de continuidad de Ellis en "Extremis", la historia reproduce la del tebeo al dedillo, y los guionistas sin duda son expertos en los personajes y en Marvel, como demuestran las incontables referencias requetefrikies escondidas por doquier. Los misiles que persiguen a Iron Man son modelo "Whiplash" -su enemigo, el del látigo-, y el grupo que lo secuestra se hace llamar "Los diez anillos", en referencia a los del Mandarín, que en los comics acabó estando tras el caudillo rojo del vietcong que apresaba a Tony. Lo único que no acabi de entender es por qué el agente de S.H.I.E..L.D. no se llama Jasper Sitwell...
Por otro lado, el humor que hace que, como cantaba Mary Poppins, cualquier píldora pase mucho mejor. Desde la subrealista escena del "chill-out" en pleno vuelo -nada más definitorio de quién es el Tony Stark original- a ese "Tonto" -bautizado así en honor al compañero indio del Llanero Solitario-, un brazo robot que compite seriamente con R2-D2 en expresividad y comicidad.
Uniendo ambos aspectos están unos guiones y diálogos bordados, que definen a la perfección a los personajes sin necesidad de aburridos diálogos expositivos. La escena del amanercer en la mansión Stark es un ejemplo magistral de cómo los decorados, lo que nos rodea, puede definir a un personaje. Yo me quedo con el mini-bar portátil que Stark regala con cada compra de misiles como mejor chiste, aunque el mordaz comentario de Pepper Pots a la periodista sobre "sacar la basura" es tan hilarante como esclarecedor con respecto a su relación con Stark. ¡Qué gusto da no poder elegir con qué genialidad quedarse.
Y a la vez la película tiene hasta moraleja, desde el obvio cambio de Stark para no desperdiciar la vida hasta los peligros de la soledad: "El hombre que lo tiene todo... y nada". Desde que le otrorgaran a Sean Connery el papel de Bond, no ha habido otro actor tan afortunado como Robert Downey Jr., cuya carrera no sigo pero que sin duda está ante el que será el papel de su vida y por el ke sin duda se le recordará de aquí a unos años y unas entregas. Si hasta tiene uno de los inolvidables infartos de Tony Stark que para sí quisiera la ahora polémica Tia May...
La Paltrow quizás acaba cayendo demasiado en el papel de damisela en peligro comiquera al final de la peli pero su imposible romance con el playboy que tiene por jefe hace su papel más que interesante. Stane hace de villano real -amoral fabricante de armas que hará cualquier cosa por seguir en el negocio, en esta versión a Tony se le ha metido el enemigo en casa- mejor que de supervillano -quitarle el generador a Tony no es un "crimen perfecto", la policía hubiese descubierto rápido que al cadaver le faltaba una "pieza".
Hasta la banda sonora, de "heavy metal" viene como anillo -del Mandarín- al dedo. Mencionemos por último que los efectos especiales, tan imporantes en esta saga, son impecables, llevando de nuevo a la "realidad" todo cuanto hemos visto en 40 años de comics del vengador dorado.
Venga, un fallito para los fieles seguidores de mis sangrantes críticas: Bromas aparte, Iron Man debe ser un héroe, y no liquidar de esa manera tan sumaria a los terroristas que se escudaban en rehenes. Pero a unos señores que te lo hacen pasar taaaaaaaaaaaaaaaan bien durante hora y media, eso se les perdona.
Y también el que el guión no incluya ninguna razón para que se sospeche de que Tony es Iron Man, aunque sin duda su salida final encaja con el personaje y con la actualidad del comic, a pesar de que descarta el clásico juego de las identidades secretas.
El epílogo, no solo promete continuación sino nuevas franquicias y todo. Parece que "LLEGÓ EL DÏA". Yo solo rezo por que sigan involucrados los mismos creadores, y desde luego, el comic de Faevreau, Viva las Vegas, no me lo pienso perder. ¿Pero donde ha estado este hombre el resto de mi vida...?

José Enrique Machuca dijo...

Entonces, ¿te ha gustado? XD

De acuerdo con todo lo bueno que tiene la peli (Sí, yo también la he visto, eh, pero tampoco era cosa de contarla, pero gracias por hacerlo tú XD) ¿Y lo malo? ¿Las inconsistencias del villano? ¿La precipitación en la resolución?

Pero de acuerdo en lo fundamental: en Holywood se han dado cuenta AL FIN que la fidelidad al original es la clave del éxito. Durante décadas los cineastas han mirado por encima del hombro al género y a sus personajes y reescribían como a ellos les parecía sin tener ni puta idea, una auténtica falta de respeto por los lectores que durante décadas han disfrutado con esas aventuras y una falta de visión alarmante. Su prepotencia les hacía despreciar precisamente aquello que hacía grande al personaje y que le había dado la fama que había llevado a la realización de la película. Compraban algo para luego cambiarlo a sus capricho. De tontos. Ya era hora de que hayan cambiado de opinión.